Recuerdo que no soy ni rubia, ni multimillonaria, mucho menos soy inglesa ni aparecí en los Juegos Olimpicos Londres 2012, asi que creo que se darán cuenta que no soy JK, pero los personajes de esta historia si le pertenecen a ella.

ROSAS

RON Y HERMIONE

— ¿Recuerdas, cuando nos peleábamos? – comentó en un susurro Hermione

El pelirrojo nombrado Ronald Weasley y su amada esposa Hermione Granger, se encontraban desnudos debajo de las sabanas que cubrían sus cuerpos y guardaban el fiel secreto amor que ambos se profesaban el uno al otro, celebrando su aniversario de bodas. Llevaban juntos ya, doce años de matrimonio. Era de madrugada y ambos estaban muy cansados como para estar despiertos, pero demasiado entusiasmados y extasiados como para dormirse.

— No es como si no lo hiciéramos aun, pero la diferencia es que ahora encontramos una buena manera de reconciliarnos – dijo Ron besando a su esposa en la coronilla.

— ¡Ron, no hables tan fuerte o despertaras a los niños!- dijo la chica y golpeó en el brazo a su hombre.

— Está bien- respondió riéndose, bajo muy bajo, para que los niños no despertaran.

Hicieron una pausa mientras por la ventana y sus cortinas entreabiertas entraba la luz de un nuevo día. Ron protegía a su mujer en un medio abrazo y la acariciaba con sus dedos tiernamente.

— ¿recuerdas esa vez, que me gritaste en mi casa que no querías volverme a ver nunca más?

— Como no recordarlo… - se sonrojó violentamente - ¡pero te lo merecías Ronald Weasley! ¡Se te había olvidado que era nuestro aniversario de matrimonio! ¡Nuestro primer aniversario!

— ¿Y recuerdas cuando nos reconciliamos?

— Como no recordarlo… – tubo la misma respuesta que la vez anterior y si es posible se sonrojó aun más - fuiste a casa de mis padres y la llenaste de rosas rojas, porque sabias que eran mis favoritas.

— ¿Y tú sabes que eres mi mujer favorita?

— No es como si tuvieses muchas – dijo riéndose Hermione - ¿Sabes? ese día me diste el mejor regalo que pude haber tenido, y no me refiero a las rosas, me refiero que me diste a Rose. Producto de esa reconciliación nació nuestra bebé.

— Hermione, los bebes no se hacen solos, tu también aportaste a que nuestra Rose se creara. Hicimos algo como esto… – dicho esto se le acercó peligrosamente a los labios y con dulzura los saboreó.

Afuera de la habitación una pequeña muchacha de tan solo 9 años se sorprendía por la forma en que sus padres hablaban, además por fin había descubierto el por qué de que sus padres le pusieron su nombre, Rose.

Gracias por leer :D

La Dama de Negro