SOLA NO! NUNCA MÁS

CAPITULO 4

Cuando llegamos al departamento decidí que lo mejor era reprender a los gemelos por sus actos, por más que odiara a shaoran no podía permitir que mis hijos fueran crueles,

-Chicos necesitamos hablar- les dije cuando nos encontrábamos en la sala, aun llena de cajas, ellos me miraron, nunca había tenido que reprenderlos, ellos siempre habían sido niños muy buenos y sus travesuras siempre habían sido cosas muy superficiales

-creo que lo que le hicieron al señor li fue muy grosero, una cosa es hacer bromas inocentes a aquellos que los conocen y los aceptan así y otra es que quieran tratar mal a alguien solo porque les cae mal-

-porque mami, porque está mal- respondieron al mismo tiempo

-porque lo pudieron haber lastimado, además fueron muy groseros, y yo quiero niños felices pero también quiero niños nobles y buenos que sepan tratar a los demás personas con respeto, quiero que esto no se vuelva a repetir- ellos me miraron con cara de inocencia

-lo sentimos mucho mami, no lo volveremos a hacer- dijeron mientras se acercaban a darme un abrazo

Decidí aceptar su disculpa yo sabía que ellos eran niños aun no median las consecuencias de sus actos, y lo más probable es que pudieran volver a repetir ese tipo de travesuras, ese día dejamos hasta ahí.

Ya había pasado una semana desde que volví a Japón, había logrado encontrar un jardín para los niños, era privado y su uniforme consistía en un pequeño short que les llegaba hasta un poco mas arriba de la rodilla de color negro, camisa blanca, chaqueta sastre azul claro y una pequeña corbata negra, se veían tan tiernos que Tomoyo hizo todo un estudio fotográfico con los nuevos uniformes, también logre organizar mi departamento, decidí pintarlo de azul con toque en blanco como las cortinas y las mesas, las sillas en cambio eran estampadas de roas de colores, para la habitación de los gemelos decidí recreas una ciudad el techo estaba lleno de todo tipo de aviones y de toda clase, sus camas eran un camarote que parecía un bus ingles de dos pisos, los armarios y estantes tenían forma de rascacielos y las alfombras parecían calles, y así puse orden en mi hogar y encuanto al trabajo todos los asuntos dentro de la empresa Daidouji iban bien, mi antecesor en el puesto había sido una persona muy honesta, responsable y ordenada lo que ayudo mucho en mi trabajo y seguir con ese orden, lo único malo de mi trabajo era cuando algún contrato o evento tenía que ver con empresas Li, ya que shaoran se presentaba el mismo en mi oficina criticando mi trabajo e intentando hacer corregir errores inexistentes, cada día se comportaba más insoportable, entraba sin golpear, no saludaba entraba con prepotencia –Kinomoto es que estas ciega estas fechas están erróneas- o – oye tu no anexaste los poderes correspondientes- todo era motivo de crítica, y en cuanto a los chicos no volvimos a hablar del tema.

Ya había pasado casi un mes y las cosas con shaoran estaban insoportables, no sabía hasta donde iba a llegar mi paciencia, hoy no era un día bueno como cosa rara me levante muy tarde y tenía un contrato pendiente de mucha importancia, me vestí tan rápido que no supe como logre ponerme lo primero que encontré que fue un pantalón de mezclilla azul entubado y rasgado que daba la apariencia de esta roto y viejo, una camisa esqueleto blanca, una chaqueta negra sastre, unos tacones cerrado rosados, mis accesorios del tono de mis zapatos que consistía en un reloj de plata con toques rosados y unos aretes largo con diamantes rosados estos tenían una forma de flor alargada, deje mi pelo liso y suelo y me puse un poco de maquillaje suave a excepción de los labios de color rojo, después de que el recorrido escolar se los llevo, me dirigí a la oficina a seguir con mi trabajo, ya era casi las cuatro de la tarde y faltaba poco para salir cuando entro cierto patán.

-oye tu no diligencias esta patente- dijo shaoran tirando una carpeta muy gruesa encima de lo que estaba escribiendo, haciendo que perdiera el pulso de la mano y raya el documento en mis manos, eso provoco en mi una ira incontenible, había tardado mucho en terminarla, pero decidí tragarme mi rabia y no darle gusto de que me viera enojar y perder la calma, así que levante la vista, el estaba con ambas manos apoyado sobre mi escritorio, mirándome fijamente

-disculpe señor Li pero si esa patente no está diligenciada es porque Tomoyo decidio que ese juego no valía la pena y decidió desecharlo, así que si tiene algún inconveniente con eso por favor valla y le hace el reclamo a ella- le respondí de la forma más fría que pude mirándole a los ojos, sin dejarme intimidar por esa hermosa y potente mirada ámbar, el seguía allí de pie, duro unos instantes pero puedo jurar que pude ver como se formaba una pequeña sonrisa en sus labios.

El muy idiota sin decir nada mas, ni siquiera un – lo siento Sakura por dañar tu trabajo-salió de mi oficina tirando la puerta tras de sí.

Ahora tendría que volver a empezar el documento que el idiota de mi ex había dañado, cosa que me daba rabia ahora también me tardaría en llegar a casa con mis hijos y los pequeños esta mañana había amanecido con un poco de gripita, aunque sospechaba que solo touya presentaba verdaderos síntomas, así que lo más seguro es que shaoran estaba imitando a su hermano, pero aun así quería llegar temprano a casa y asegúrame de que estuvieran bien.

El documento dañado era realmente importante y debía ser entregado mañana a primera hora, tendría que seguir. Estaba concentrada en el documento dañado, cuando una mano blanca toco a mi puerta muy delicadamente

-hola amiga- dijo Tomoyo entrando con su usual delicadeza a mi oficina

-hola tomy, ya te vas-

- si, por eso venia, para que saliéramos un rato a tomarnos algo y hablarmos-

-realmente me gustaría pero no puedo, tengo que terminar este contrato y touya está enfermo- dije con un poco de desespero

-hay amiga y te falta mucho- pregunto con preocupación

-la verdad si-

-si quieres Eriol y yo podemos quedarnos con los chicos mientras tu llegas-

-no, no te preocupes puedo decirle a mei- no quería incomodarlos realmente

- claro que nosotros nos haremos cargo, además nos encanta estar con ellos- dijo ella con una gran sonrisa, eso era lo bueno de ella siempre alegraba el peor día de todos, sin más se acerco a mi bolso y saco las llaves de mi departamento

-gracias, tomy-

-no te preocupes, adiós-sin decir más me lanzo un beso y salió de mi oficina

Ya era casi media noche y faltaba poco para terminar, había estado llamado cada hora para saber cómo estaba los chicos y Eriol había confirmado mis sospechas, shaoran no estaba enfermo esta fingiendo, para parecer enfermo como su hermano, creo que mi pequeño era mucho más travieso que su hermano, en mi última llamada touya quiso habla conmigo

-mami ven que no me siento bien- me dijo con su voz apagada eso si me partía el alma, le prometí que iría pronto, así que intente acelerar mi trabajo, cuando por fin termine tome mi abrigo y mi bolso y Salí, mientras caminaba por el corredor lleno de cubículos de las secretarias y asistentes, vi que había una luz prendida de una oficina, me entro mucha curiosidad por saber quien se encontraba hasta esas horas allí, así que camine y cuando llegue vi que era una oficina grande, con mucho cuidado y sin hacer ruido me asome por la puerta y allí dormido sobre su escritorio estaba el, mi tormento, mi ex.

llame levemente a la puerta para ver si realmente se había quedado dormido, pero él no respondió así que tome valor y entre con mucho cuidado, su oficina era igual de grande a la mía solo que esta tenía un solo ventanal de pared, tenía muchos libros a los costados y una gran mesa de conferencia, sus muebles eran en cuero, y de un diseño clásico de tonos verdes, me quede observando, realmente nunca había entrado a aquella oficina, pero lo que más le sorprendió fue que tenía un pequeño florero estilo pecera redonda y allí solo había flores de cerezo, algo que realmente me pareció curioso para una decoración tan formal como lo era su oficina, me acerque más a él y vi que estaba totalmente dormido, tenia apoyados sus brazos sobre la mesa y sobre sus brazos estaba su cabeza, se veía tan tierno, tan hermoso, despertaba en mi tantas cosas.

Cosas que durante 7 años había querido olvidar, cosas que un me dolían, en un impulso que no sé de donde salió me acerca muy lentamente a él, tan cerca que pude sentir su olor, su perfume, siempre utilizaba el mismo aroma, cosa que me hizo acercarse más hasta llegar a su oreja, puse mis labios tan cerca que en un acto que aun no comprendo le susurre

-no sabes cuánto te he amado y cuanto te amare- de mis ojos salieron espesas lagrimas y le di un suave beso en la mejilla muy cerca a sus labios, labios que añoraba, que soñaba cada noche, pero que al mismo tiempo sabía que tenía que odiar por el daño hecho, sin más me pare rápido consciente de lo que había hecho y Salí rápido de su oficina, para no pudiera verme y darle un motivo para humillarme más, corrí hasta llegar al ascensor y allí me derrumbe, 7 años intentando olvidar y la verdad es que no había podido su amor había explotado.

Cuando llegue a mi departamento los chicos ya se encontraban dormidos, Eriol y Tomoyo ya cansados se despidieron sin decir más, cuando estuve sola en la sala me quite los zapatos y subí con mucho cuidado hasta la habitación de los chicos, shaoran se había acostado con su hermano, me acerque y toque sus frentes para saber cómo estaba su temperatura, al notarla normal, los tape y les di un beso y me dirigí a mi habitación.

SHAORAN

Me había quedado dormido recordando el día en que le pedí a Sakura que saliera conmigo, nuestra primera cita, estaba tan nervioso, en ese tiempo me había ido de intercambio a un pequeño pueblo de Japón, llamado tomoeda, y allí la encontré el primer día de escuela ella había llegado bastante tarde, cosa que según me dijeron era bastante normal, pero ella y yo ya nos habíamos conocido en Hawái después de varios incidentes, era primavera no sabía cómo hablarle, y por fin un día tome el valor, ella se encontraba caminando por un sendero, rodeado de arboles de cerezo, que estaban al tope rosados, al verlo me anime mas y corrí hasta ella que se había detenido admirar, las flores caer y cogió una con la mano.

-Kinomoto- la llame por su apellido, realmente estaba muy nervioso, ella se giro y me miro y me dio una hermosa sonría, que me estremecí

-hola li-

-eh, eh, Kinomoto, eh Sakura, yo quería- y no pude decir mas me había puesto totalmente rojo

-li estas bien- dijo con preocupación acercándose a mi

-si, Sakura te gustaría salir conmigo este sábado- ella se quedo mirándome fijamente, y me extendió su mano y luego la abrió, yo me quede mirándola y pude ver que había una flor de cerezo, mientras yo la miraba con curiosidad ella tomo mi mano y me entrego la flor en la palma de mi mano, yo estaba totalmente inmóvil y cuando me di cuenta ella se había acercado tanto hasta mi oído

-si shaoran me gustaría salir el sábado contigo- sin decir más me dio un beso en la mejilla y salió corriendo, ella olía a fresas con chocolate, como me gustaba el chocolate, siempre traía unos en el bolsillo.

Todo fue tan rápido me quede allí con la flor en la mano y con la más grande felicidad, algo en mi estomago se revolvió, cuando reaccione, Salí corriendo hasta mi casa con una sonrisa, cuando llegue a mi casa me di cuenta que aun tenia la flor de Sakura en la mano, y no quería votarla así que me dirigí al estudio y se me ocurrió que debería conservarla, gracias a que había hecho un trabajo con resina aun quedaba un poco, así que cubrí toda la flor y espere a que se secara, luego fui a mi habitación donde había una pecera redonda vacía, y la puse hay, para poder recordarla siempre.

No esperaba la hora para que fuera sábado, al fin cuando llego, me puse un pantalón de mezclilla y una camisa blanca que deje por fuera del pantalón, me puse unas converse y doble las mangas para que me quedaran un poco arriba del codo, baje a la cocina había preparado un almuerzo y postres, los metí en la maleta y Salí corriendo a casa de Sakura, ella vivía en una casa pequeña de color amarillo y techo azul, cuando llegue ella me estaba esperando en la entrada se veía tan hermosa, traía una camisa de manga bombacha blanca y una , falda en rosa pálido de varios pliegues que iba desde su cintura hasta un poco más arriba de la rodilla y llevaba unas baletas con un pequeño tacón de 3 centímetros, como su pelo era corto hasta los hombros traía una cinta en el pelo con un moño de tono rosa, y de aretes unas pequeñas perlas, cuando me vio en sus labios se torno una sonrisa.

-hola shaoran- me dijo, mientras su mejillas tomaban un color rosa natural

-hola Sakura, como estas-

-bien, y entonces a donde vamos a ir-

-pensaba que te gustaría ir conmigo al festival hanami, podríamos ir al jardín central y sentarnos a admirarlas y hablar un poco-

-si me gustaría ir contigo- me dijo con una hermosa sonrisa

De ahí nos dirigimos al gran jardín central que se encontraba a las afueras de tomoeda, cuando llegamos vimos que había mucha gente y fuimos a buscar un lugar, después de un rato caminar encontramos un espacio debajo de dos grandes árboles de cerezo, que se encontraban enfrente de un lago, nos acercamos y saque de mi maleta una manta de color verde con bordados chinos, la extendí y le indique para sentarnos, la primera parte del día hablamos del paisaje, de los sucesos ocurridos en Hawái, me conto que me espero afuera de su casa porque su hermano touya era verdaderamente celoso y la hubiera dejado salir, me hablo de su familia, su mama era modelo y esperaba que ella siguiera sus pasos, pero a Sakura nunca le había gustado esa profesión, su padre en cambio era arqueólogo y nunca estaba en casa, sus padres se amaban mucho inclusive demasiado tanto que para ellos solo existía su amor y poco se acordaban de sus hijos, cuando llego la hora de almorzar saque las cajas con el almuerzo, ella se veía tan sorprendía, dio gracias y empezó a comer

-shaoran esto esta delicioso, lo hiciste tu-

-si- dije un poco intimidado por sus halagos

-eres genial, yo realmente soy pésima para la cocina-

Ella siguió halagándome con sus comentarios, el resto del día seguimos contándonos cosas ahora era mi turno ella quería saber de dónde venía, y mi familia, le conté que venía de Hong Kong, que mis padres eran empresarios, tenía tres hermanas mayores, que había viajado a tomoeda solo porque mi madre creía que debía aprender a ser fuerte, ella quedo sorprendida por esto así que le dije la verdad- mi madre es una arpía, así que no te preocupes- no quería hablar mal de quien me trajo a la vida, pero era verdad, al finalizar la tarde empezaron a caer muchos cerezos, me quede observándolos y luego la mire a ella, un impulso me recorrió y empecé a acercarme y ella se dio cuenta y no se movió cuando estuve cerca me fije en sus labios era como si me estuvieran llamando, nos acercamos más, hasta que nuestros rostros estaban tan cerca que podíamos sentir nuestra respiración, no sé si fui yo o fue ella pero de algún modo nuestro labios se unieron, sus labios eran dulces, y suaves, nunca había sentido aquello por nadie, cuando nos separamos nos pusimos un poco nerviosos, y nos separamos rápido, miramos hacia el lago y el atardecer y empezamos a reírnos, después de eso la lleve a su casa y antes de que entrara por la puerta nos despedimos con otro beso pero este fue más largo, había más pasión, cuando nos separamos note que sus labios estaban hinchados y mas rosados que de costumbre, ella iba a entrar y yo la jale de la muñeca y volví a darle un tercer beso pero este fue más corto, y me fui.

Ya en mi departamento saque las cosas de la maleta y me di cuenta que estaba llena de flores, así que las tome y las eche a mi pecera donde había inmortalizado mi amor, a mi Sakura, recuerdo que desde ese día siempre procuraba no dejar sola mi inmortal flor en la pecera, siempre seria el recuerdo mas grande y hermoso de mi vida, y aun cuando crecí, me case y eche a Sakura, aun ahora llevo conmigo el recuerdo más grande.

Mientras dormía sentí ese olor delicioso a fresas con chocolate pero pensé que era un sueño como muchos otros pero este escuche a lo lejos como alguien me decía

-no sabes cuánto te he amado y cuanto te amare- después vino un beso

-yo también te amo-dije mientras de mis ojos salían lagrimas, cuando desperté no había nadie, estaba solo en mi despacho, con la cara mojada por las lagrimas, me levante y vi que debajo de mis brazos sobre mi escritorio, estaba la foto que nos tomamos Sakura y yo el día de nuestro matrimonio y el anillo de compromiso que le di, así que deje escapar mas lagrimas así como antes de quedarme dormido, después de un rato las seque, me levante tome la foto y el anillo y los metí dentro de mi pecera llena de flores de cerezo, me puse mi abrigo y me dispuse a irme a mi casa.

Cuando llegue a una hermosa casa estilo californiano, de color blanco me sentí miserable, miserable de la vida que tenia, con una mujer fría, calculadora y materialista, con una niña igual o peor de mezquina que ella, y la cual yo sospechaba no era mi hija, entre a la casa y me dirigí a mi habitación que está al otro extremo de la casa muy lejos de la habitación de kaho y de la niña, y me acosté adormir como pude.

Al otro día cuando llegue a la oficina ya mi secretaria había puesto varios documentos para firmar, de los cuales varios tenían que haber sido enviados desde la oficina de Sakura, sin perder tiempo me senté y los revise pensando encontrar algún defecto que yo sabia no había, porque eso si a Sakura había que admirarle su capacidad y eficiencia a la hora de trabajar, sin más tome el primero y me dirigí a su oficina, pero cuando llegue estaba vacía, cosa que se me hizo rara, quería preguntar pero eso seria muy obio así que me di media vuelta

-esta con Tomoyo terminando unas patentes- dijo Eriol quien se había acercado sin que me diera cuenta

-y eso a mi que me importa-

-entonces que haces aquí- pregunto con esa mirada suya

-vine a que corrigiera estas documentos-

-shaoran sabes que esos papeles están bien, porque mejor no admites que no la puedes olvidar y te encanta venir a molestarla para verla-

- ver a quien, a esa arpía-

-sigo insistiendo pero deberías confirmar mejor tus datos shaoran y salir de esa incertidumbre, y quien sabe tal vez puedas recuperar a tu familia- me dijo de una forma tan seria y luego se retiro

Por primera vez en la vida sentí que Eriol tenía razón, pero no debía admitírselo, cuando llegue a mi oficina contacte al mejor investigador de Japón, un tal yamazaki le encargue verificar datos, fechas y la relación de Sakura con ese hombre, pero al mismo tiempo ordene investigar a kaho.

SAKURA

Habían pasado 4 días desde lo sucedido con shaoran en la oficina, y desde entonces intentaba evitarlo lo más que podía, siempre salía de ahí con alguna excusa y me quedaba en la oficina de Tomoyo, obviamente le conté lo sucedido

-hay sakurita como me gustaría que nunca hubiera pasado nada-

-pero paso y él me abandono a mi suerte-

-pero ha beses es bueno perdonar-

-perdonar que tomy, no puedo, lo odio-

- no lo odias, lo amas y lo demostraste noche anterior-

Sin decir más seguimos trabajando en silencio cuando entro Eriol

-disculpen las molesto-

-no hay problema querido-

-Sakura lo que pasa es que las licitaciones de los nuevos juguetes ya están, así que tienes que viajar a tomoeda este fin de semana-

-pero es todo el fin de semana, puedo ir con los chicos-

-creo que no, los directores de la fabrica van a ofrecer un banquete por estos nuevos proyectos, por eso creo que mejor porque no, nos los dejas-

-si sería maravilloso tenerlos con nosotros todo el fin de semana- grito Tomoyo llena de felicidad

- bueno si, con su permiso me retiro y voy a alistar todo- sin decir más me retire, cuadre los últimos papeles y aliste los documentos que tenía que llevar, cuando Salí me dirigí a mi departamento y le informe a los chicos que saldría y que tendrían que pasar el fin de semana con Tomoyo y Eriol, y ellos se emocionaron tanto, que ellos mismo alistaron la maleta, en la noche llego Eriol a recogerlos y me informo que alguien pasaría por mí a las 5 de la mañana para ir a tomoeda sin más se despidió, mis pequeños también se despidieron con un te quiero mami, y me quede sola, como se sentía de vacío cuando ellos no estaban, a la mañana siguiente me aliste con un sastre de color negro, una camisa esqueleto blanca, me puse una coleta amarada con una cinta negra y un collar de perlas grandes, estaba bajando las escaleras cuando sonó el timbre, tome mis maletas y mi bolso y abrí la puerta

-tú qué demonios haces aquí- dije cuando me encontré con shaoran en la puerta

-es que Eriol no te dijo, que ambos debíamos ir a tomoeda-

-no me dijo nada, solo que alguien pasaría por mi- Eriol, maldito Eriol esta me la vas a pagar

-bien ya que tenemos que hacer esto porque no te comportas como una profesional y vamos este es nuestro trabajo, así que sepáralo de lo personal- sin decir más se dio media vuelta y se fue hacia el ascensor, yo si soy una profesional así que fui detrás de el y bajamos en es ascensor en silencio hasta el parqueadero donde nos esteraba su camioneta negra BMW, el se fue directo al asiento del piloto y se subió de inmediato

-que caballero- dije para mi misma mientras lograba abrir la puerta del equipaje para meter mis maletas, y luego me dirigí a la puerta del copiloto pero esta tenía el seguro puesto, así que golpee la ventana y el muy cerdo me indico que debía irme atrás, y así lo hice todo el camino fue un silencio incomodo entre ambos, cuando llegamos al hotel de tomoeda, el muchacho encargado de las maletas me ayudo a llevarlas y nos guio a recepción allí pedimos habitaciones que quedan en extremos opuestos, y es que entre más lejos mejor.

Todo el día estuvimos trabajando en la fabrica cada uno en su respectiva área, cuando llego la noche nos dirigimos al hotel a cambiarnos, yo me deje el pelo suelto en ondas, me puse un vestido rosa pálido escote corazón, corte imperio, de ahí caía libre hasta mis pies, unos tacones plateados, y los aretes eran topitos de diamantes, el collar y la pulsera también era de diamantes, después de estar lista baje lo mejor sería ir en taxi hasta mi destino, ya que la reunión iba a ser en el jardín central de tomoeda, cuando baje vi que shaoran ya estaba abajo con su elegante smoking negro, cuando nuestras miradas se cruzaron me sonroje hasta donde mas no pude, hace tanto que no me pasaba, el se acerco a mi

-será mejor que vallamos juntos- dijo fríamente mientras me ofrecía su mano, yo la tome sin poder decir palabra alguna.

Cuando llegamos a la reunión nos separamos cada uno por su lado, no sé en qué momento empecé a tomar de mas mi champaña, que llego un momento que ya estaba un poco mareada así que decidí salir, estar ahí me deprimía realmente, hay había sido mi primer beso, mi primera cita, mi primera ilusión, vi que un camarero llevaba una botella sin destapar de champaña y se la pedí, el me la abrió y sorprendido vio como bebí de ella, sin decir más me retire a caminar por el jardín, levante la vista al cielo y vi que tenía ganas de llover pero no me importo, esa noche sentí que era momento de desahogar un poco de dolor, mientras caminaba seguí bebiendo, cuando ya iba en la mitad de mi botella encontré el sitio que buscaba dos grandes árboles de cerezo enfrente del lago, me quede allí mirando el lago cuando empezó a llover, iba a dejar escapar mis lagrimas bajo la lluvia

-porque Sakura, porque me hiciste esto- me voltee inmediatamente a ver de donde se dirigía la voz, y allí parado enfrente mío estaba shaoran llorando, y estaba totalmente mojado, por la lluvia que caía fuerte mente

-yo no te hice nada cuando lo vas a entender-le dije con rabia y llorando, el se acerco a mi y me tomo con fuerza de los brazos tenia un terrible olor a alcohol lo que significaba que había estado bebiendo demás

-yo te amaba y tú te acostaste con otro-

-que yo no me acosté con nadie- le dije mientras sacaba las fuerzas necesarias para empujarlo y alejarlo de mí, me di media vuela para dejarlo atrás cuando me tomo de la muñeca y me jalo asía el

-yo te amo-

-pero yo te odio- le dije, pero ese odio se lo llevo el viento y el agua por inmediatamente nos lanzamos el uno con el otro, para fundirnos en un beso, pasional y exigente, tome a shaoran del rostro y el me tomo por la cintura y nos atrajimos mutuamente dispuestos a fundirnos en un beso, un beso ansiado, extrañado, necesitado, a pesar de haber paso el tiempo lo que sentíamos estaba ahí, seguía hay con nosotros

Nos separamos y el tomo mi mano y empezamos a correr hasta llegar al parqueadero de allí nos dirigimos al hotel, mientras estábamos en el ascensor, las cosas se profundizaron, el me empujo con fuerza asía una pared de este y empezó a besarme, con fuerza, con necesidad, el me alzo y yo lo rodee con mis piernas en su cintura, y él empezó a pasear sus manos sobre mis piernas, las puertas del ascensor se abrieron y no supe cómo llegamos a su habitación, el cerro la puerta mientras me llevaba aun alzada. estábamos totalmente mojados entre besos llegamos a la cama, el me deposito en ella con ternura y delicadeza, seguimos besándonos hasta que nos separamos para tomar aire nos quedamos con los rostros cerca mirándonos mutuamente, tocó mis mejillas con suavidad, mirando mis ojos; en ellos pude ver que me deseaba de verdad que no era mentira, me miraba como un hombre mira a una mujer. Bajo la mirada a mis labios, yo cerré los ojos esperando ansiosa su beso, bajo sus labios a los míos y con una suave beso rozó mis labios, fue algo suave para no intimidarme. Acarició mi espalda y profundizó el beso más aun volviéndolo más sensual y caliente. Mi respiración se alteró en suaves jadeos haciendo que mi pecho subiese y bajase como un fuelle. Él respiraba rápido también por los besos Me agarró por la cintura y me besó con suavidad, despacio un beso hecho para excitar. Me apoyé sobre su cuerpo, como dándole a entender que podía seguir.

- Te amo Sakura y te amare por siempre- dijo shaoran en susurro con su boca muy cerca a mis labios

-lástima porque no sabes cuánto te odio- respondí jadeante y volví a poseer sus labios- de verdad te odio-

Volvimos a empezar nuestro beso, Agarró mis caderas con suavidad, llevó las manos a mi trasero y empezó a masajeármelo, haciendo que su entrepierna se rozase con mi pubis en una caliente, dulce danza erótica. Le quité la chaqueta y la corbata, desabotonando los primeros botones de la camisa, el con manos diestras se deciso de mi vestido y luego Arrancó mi sostén mientras besaba mi cuello con pequeños mordiscos de amor, acarició mis pechos pellizcando mis pezones haciéndome gemir, pidiéndole más y más. Besó mis pechos, mordisqueo mis pezones con la pericia de un gran amante, una dulce locura me invadía por momentos, shaoran había sido mi único amante y por lo visto seria el ultimo, estaba completamente desnuda ante él; abrió mis piernas, separó con delicadeza mis labios vaginales y mirándome a los ojos oscuros, brillantes por el deseo, pasó la lengua muy despacio por mi clítoris. Aquel toque tan bueno y excitante me hizo elevar las caderas en busca de más. Volvió a repetir la acción pero con lametazos más rápidos, yo ya no gemía, jadeaba. Estaba tan mojada que sentía sofocantes las sabanas de la cama. Ya no podía aguantar mucho más necesitaba que penetrase ya en mí.

Lo hice girar para quedar encima de, él, le mordí el cuello, lamiendo luego la zona mordida, bajé por su torso besándole suave despacio hasta llegar a sus pezones, los mordisquee pasándole la lengua luego, hasta dejárselos duros. Lo escuchaba respirar fuerte y mi deseo aumentaba, el ritmo de mi corazón se aceleraba cada vez más rápido. Con besos húmedos y cálidos bajé hasta rodear su ombligo con mi lengua lamiendo cada poro de su piel. Desaté el cinturón y le quité el pantalón dejándolo totalmente desnudo y expuesto a mi mirada. Mirándolo a los ojos lo masturbe despacio me aguanto la mirada como un desafío caliente, pasé la lengua por su glande con un lametazo lento, entonces él hecho la cabeza hacia atrás dejando escapar un ronco gemido. Me sentía sensual poderosa como una diosa. Seguí con mi tortura placentera, cogí su miembro y lo lamia como si fuera el más dulce de los helados, él levantaba las caderas como si quisiera introducirse más y más en mi boca.

Me agarró de mis manos y me hizo ponerme sobre él, hizo que me penetrase y lo cabalgase, cuando lo sentí entrar fue un dulce tormento desesperante que ansiaba mucho más. Moví mis caderas en círculos primero suave, a medida que nuestras respiraciones aumentaban también lo hacía mis movimientos. Moví las caderas más rápido, él besaba mis pechos, acariciaba mi trasero con glotonería. Ambos jadeábamos en un esfuerzo por respirar en la pasión que nos consumía hasta reducirnos a cenizas. Noté como mi orgasmo llegaba tan fuerte como nunca lo había sido, apreté la vagina con los espasmos del orgasmo alrededor de miembro de él echando mi cabeza hacia atrás mientras una espiral de sensaciones subía por mi cuerpo haciéndome gritar, él llegaba al orgasmo dándome la visión más bella que jamás había visto en un hombre, echo la cabeza hacia atrás de placer gritando y subiendo las caderas como si quisiese entrar mucho más en mí. Caí exhausta sobre su pecho, besando su donde quedaba su corazón. Habían pasado 7 largos años para volver a sentir el cielo, allí nos quedamos dormidos.

gracias a aquellos que leen esta historia, y pido mis disculpas por la demora, el problema asido culpa mía ya que olvide como quería seguir la historia y le perdí el hilo, espero que puedan escribirme así sea para dar el visto bueno a este capitulo o el malo, también pido perdón por si ven errores en ellos