Resumen: Porque algunas cosas en Venezuela están bien…Y otras sencillamente mal.

Nota: LatinHetalia y Hetamérica no me pertenecen son de sus autores


Mentalidad venezolana

Prusia y España se miraban fijamente. Si las miradas mataran el prusiano ya estaría muerto. Discutían sobre el resto del mundo no sabía qué pero al parecer escucharlos era más interesante que prestar atención a Alemania.

-Que tienen algo

-¡que no te digo!

-¡Que sí! Tu solo míralos.

-Te repito que no ¡Yo no los crie de esa forma!

Pues ellos se juntaron solos.

Ya cállense que allí vienen- dijo el francés y España se dedico a mirarlos fijamente.

Los gemelos Venezuela habían llegado tarde a la junta mundial, como ya se hacía costumbre. Extrañamente, siempre llegaban después del turno de Estados Unidos.

Ana María y Gustavo se dirigieron al lugar de su bandera y suspiraron al darse cuenta de que de nuevo se habían olvido de que ellos eran dos y no uno. España observaba todo críticamente, con Prusia atrás, de haber algo extraño, él lo notaría enseguida.

España no pudo ponerle nombre a lo que vio. Nada de lo que vio en sus reyes pudo prepararlo para eso.

Gustavo se sentó en la única silla que había. Se acomodó y Ana María se sentó en sus piernas, su trasero rozando esa zona de su hermano.

-Mon Dieu pues lo siento mi querido Espagne pero a mí me parece que allí hay algo.

-¡Nooooo! ¡Aléjense! ¡Mis pobres niños! ¡Están hasta el cuello sumidos en ese pecado! No teman mis pequeños, yo y mamá Lovino lo arreglaremos ¡Vaticanooo! ¡Loviii!

Ana María y Gustavo se miraron extrañados, ¿qué carajos pasó? No le dieron demasiada importancia y siguieron arreglando sus papeles.

Canadá acababa de llegara a la sala mientras España salía espantado corriendo de ella.

Vio a Estados Unidos y como era costumbre lo saludo con un corto beso en la boca. Los hermanos Venezuela lo vieron todo y nada pudo cubrir el enorme sonrojo que mostraron en las caras.

-¿Mari, tú crees que esos dos…?

-Bueno, del gringo yo me espero lo que sea.


Nota de autor: ¿Qué tal? Aquí en Venezuela está bien sentarse en las piernas de un amigo o un hermano pero no besarse en la boca. Eso, que en Europa, USA y Canadá es tan común para saludar en Venezuela se ve como indicio de una relación sentimental/sexual.

Sí, somos raros XD.