Disclaimer: Dragon Ball, y todas su sagas, no me pertenecen, así como tampoco sus personajes, que son obra de Akira Toriyama. Esta historia simplemente está creada para brindar entretenimiento a sus lectores :)~ Se aclara que en este capítulo se toma una idea de la historieta "El Eternauta" de Germán Oesterheld.

Símbolos: los diálogos con guión "-", Pensamientos en Itálica, y alguna que ortra aclaración de entonación (que sabrán interpretar) que van con diferentes signos, dependiendo de la situación, ejemplo "comillas", etc. Notas de autora durante la historia "[]". Eso es todo :) ojalá les guste.


Entreabrió los ojos, que los dirigió furiosamente a un aparato que no dejaba de molestarla.

Son las 10 30. Qué bien, otro reloj roto de un puñetazo, uno más para la colección.

Se volvió a acostar tapándose por completo.

¿Puse bien la hora del despertador?

¿Dónde están los pájaros que cantan?

¿El olor a tostadas para el desayuno?

¿Por qué hace tanto frío? Se supone que estamos en verano.

No me quiero levantar. Cinco minutos más.

Dio vueltas por toda su cama, despertándose poco a poco. Hoy la esperaba la típica rutina del sábado, desayunar, ordenar su cuarto, almorzar, y después ir a un claro cercano a las Montañas Paoz, simplemente para hacer lo que más le gustaba en la vida: entrenar. Después de una noche con su amiga, necesitaba recordar para qué estaba en este mundo, claro está, para defender a la Tierra. No quería cortar el lazo que indiscutiblemente la unía con su abuelito, a quien no deja de extrañar, pero aprendió a vivir con el sentimiento. Eso pasa cuando alguien se va; se sufre, pero el tiempo te ayuda a vivir con el dolor, y con el simple recuerdo de esa persona que te marca la vida para siempre.

Se levantó de la cama, aún media dormida. Entró a su baño, y se duchó.

Recordó lo que había sucedido esa madrugada. Bra tiene razón. Quizás sea el momento para buscar a alguien. Pero... es tan complicado. Además, tendría que dedicarle tiempo y ganas. El primero no lo tengo. El segundo... tal vez. Aún así, ¿cómo le explico que prefiero pasar horas y horas entrenando? ¿Cómo le explico que fácilmente lo supero en poder si decide ofrecerse como contrincante? Eso seguramente pasaría. Trunks siempre me pareció... mmm... no lo sé, nunca lo había pensado. Y echó su cabeza hacia atrás, dejando que el agua recorriera su cuerpo. Es... lindo, sí, pero por Dendé se rió es como mi hermano, me resulta atroz pensar que él y yo... Bah, ¡Bra, las cosas que me haces pensar! Y se echó a reír como si le hubieran contado un chiste malo, que de tan malo que es, te hace reír.

Se peinó, se vistió, y bajó las escaleras de aquél que siempre fue su lugar en el mundo, su hogar. Blue, su perrita la recibió con mucha alegría, y se mostraba algo diferente esa mañana, como si quisiera decirle algo...

-Hola Blublita, ¿cómo estás hoy eh? ¿Tú también tienes frío?- le dijo mientras se agachaba para acariciarla- ¿tenés hambre?

Fue a la heladera en busca de leche para su perra, y se la sirvió en su tachito. Fue cuando se dio cuenta que estaban solas. Pasó por la ventana, y vio algo extremadamente extraño.

-¿Nevó? ¿Pero cómo es posible?- ¿habré dormido seis meses seguidos?- Mamá! Mamá, ¿donde están?

Subió al cuarto de sus padres, se aseguró antes de entrar de no encontrarlos en una situación algo incómoda verificando los kis. Nada. Ni rastro de ki proveniente del cuarto. De todos modos, abrió la puerta para asegurarse que no estaban. Efectivamente, no había nadie.

Buscó en el segundo piso de su casa, en el baño, en el altillo, y nada.

Volvió nuevamente abajo, los buscó, en el lavadero, en la biblioteca, y siguió sin encontrarlos.

Qué raro, habrán salido. Pero... ¿ni una nota me dejaron? Bueno, se habrán olvidado.

Luego de unos instantes, en el que comenzó a preparase su desayuno, pues su estómago se lo reclamaba, decidió tomar el teléfono y marcar el número del celular de su padre. Recordó que por lo general, sus padres salían temprano los sábados hasta la Capital del Oeste, para ir al supermercado. Quizás se habían demorado, pero, ante la duda... Marcó el número, y se dispuso a llamar.

-Que bien, hola contestador. Espero que mamá se haya llevado su celular.

Marcó el número de su madre, y escuchaba sonar el celular cerca de ella. Se acercó a la puerta de entrada de su casa, y allí, atrás de la puerta, se encontraba el celular.

-Se le cayó.

Buscó las llaves para abrir la puerta, más no las vio por ningún lugar. Fue hacia a la ventana, desde donde se podía ver la puerta de entrada, del lado de afuera. Antes de llegar, divisó a lo lejos un perro que salía debajo de unas maderas que cumplían como cucha improvisada, y captó su atención. A los pocos segundos que salió de su refugio, el perro sufrió, según su interpretación, algo así como -un paro cardíaco ¿quizás?-. Acto seguido, miró la vegetación, la cual estaba increíblemente muerta: era como ver un campo luego de haber sido incendiado.

- ¿pero qué rayos...?

Se impresionó tanto que se arrimó de repente más a la ventana, para agrandar la visualización de tan extraño suceso. Las plantas que adornaban en jardín de su hogar y el de su abuelita, estaban terriblemente descoloridos, achicharrados, muertos, así como también el pasto. El horror, no había terminado. Se quedó estática. Las palabras, pensamientos, y todo lo demás, se bloqueó para ella. Sin poder percibirlo, su rostro se comenzó a humedecer.

- Ma.. Mamá- sollozó entre suspiros entrecortados, acompañados por un llanto desesperado.

Videl estaba tirada en el piso, se encontraba en la puerta de entrada, sin vida. Sin ki. Sin latidos.

Giró su cabeza, para ver a su papá en la misma situación que su madre, a tan solo un par de metros.

La desesperación y desolación hicieron eco en su alma, en tan solo dos escasos minutos, fue capaz de percibir cómo la muerte comenzaba a rodear como nunca su vida, sintió un dolor tan profundo, como cuando supo que su abuelito no volvería, pero ahora, multiplicado por la cantidad de vidas perdidas de sus seres más cercanos, de su familia. Ver todo de la forma en la que estaba, encajaba perfecto con la mejor película de terror que hubiera visto jamás en toda su vida. Ahora ya nada tenía sentido; todo había perdido forma, había perdido absolutamente todo, pues ella también estaba perdida.

-No puede ser! NO PUEDE SER!- Gritó con furia y desesperación-

El dolor, la bronca, la desesperación, la angustia... Un sinfín de emociones perturbaban su mente, atormentaban sus pensamientos y confundía los términos. Era tan difícil de creer, que podía imaginar que todavía estaba durmiendo. Pensar eso era lo mejor... o no. ¿Cómo asimilar qué rayos estaba sucediendo?; a su modo de ver, nada concordaba con nada, pero en realidad, todo tenía relación con todo. Se quedó en el sillón, vaya a saber quién cuánto tiempo, desahogando el llanto que tenía atascado en su garganta, que parecía nunca comenzar.

-¿Qué mierda pasó?- Preguntaba totalmente compungida, al borde de la locura- ¡QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE QUÉ MIERDA ESTÁ PASANDO!

Se esforzaba tanto por comprender, que sucedía exactamente lo contrario; pero algunas conjeturas pudo realizar...

La nieve tiene que ser la causante de esto, pero, no es nieve, aunque sí lo aparente. Se calmaba por momentos, ella no era una persona débil, y no podía comenzar a serlo justo ahora, eso no. No sería bueno salir. Tampoco tengo intenciones de hacerlo. ¿Cómo clamar tanta desesperación cuando tenés en frente tuyo la peor imágen que no desearías tener? No percibo ningún ki... será... que estoy sola?

Esa idea retumbó en su mente. ¿Qué podría hacer ahora? Si bien era una persona fuerte, no hay persona que pueda resistir tánto dolor. Mejor dicho, ya no existía alguien que enfrentase al dolor con valentía y convicción. ¿Ella tenía que luchar ahora? ¿Tenía que volver a aprender de otra pérdida más? ¿O acaso podía evitarse todo ese dolor? No, ella podía ser muchas cosas, pero si hay algo que no era, es ser una cobarde. Siempre hay que enfrentar los retos, no dejar que ellos te ganen, al menos, no sin luchar.

Se desperezó, se vistió, y salió de su cuarto, se dirigia hacia las escaleras, cuando de repente apareció una ráfaga imperceptible llamó su atención.

Sin pensarlo dos veces, sujetó al intruso de la remera y lo tiró hacia la pared, sin dejar de sujetarlo.

-¿QUIÉN...- Preguntó con voz amenazante- Pan? di.. disculpame, no fue mi intención.

Pero notó el llanto desesperado de Pan de inmediato.

-¿Te lastimé? Lo siento Pan, me asusté y me- Fue interrumpido por un abrazo de Pan, quien lloró con más congoja.- Pan.. ¿Qué te sucede?- Preguntó tratando de calmarla, rodeándola con sus brazos.

¿Qué te sucede Pan? ¿Por qué lloras?

- Están… Están todos... muertos- contestó a su pregunta

- ¿Todos muertos?- Preguntó confundido- ¿quiénes son todos, Pan?

-Todos- Le dijo llorando aún. Se soltó del abrazó, y con sus dos manos sujetó su cara, y le dijo en llanto ahogado- No tienes que salir afuera, no toques la nieve.

-¿Nieve? ¿Qué nieve?- preguntó más confundido- Pan, acaso.. ¿Acaso eres sonámbula?

- No estoy inventando Trunks, están todos muertos, y si no lo están, lo estarán pronto. Esa... maldita nieve destruye todo rastro de vida allí afuera.- hablaba cada vez mas entrecortado.

-Pan.. No puedo comprender...- ¿se volvió loca?

-Intenta concentrarte en algún ki, Trunks.- Le dijo algo más calmada. De alguna forma, tener a Trunks frente suyo la hacía tranquilizar, no estaba tan sola como creía.

Trunks hizo lo que su amiga le dijo, y su expresión en la cara cambiaba repentinamente a una de extrañeza y confusión.

-¿Y bien? ¿Sentiste algo?- Le preguntó esperanzada de que le dijera que sentía todos los kis de los suyos, que todo estaba bien, que había sido una alucinación.

- No puede ser...- Dijo Trunks, y salió corriendo hacia la sala de su casa, donde no había nadie. Pan corrió y se interpuso adelante suyo cuando se disponía a abrir la puerta.

- ¿NO ME ESCUCHASTE? ¡NO PODÉS SALIR AFUERA TRUNKS!

Trunks la miraba con el ceño fruncido, estaba confundido. Estaba desorientado. ¿Qué le estaba diciendo? ¿Acaso era una broma de ella y su hermana? pues era de muy mal gusto. Miró a su costado, y por el gran ventanal vio a Vegeta en el piso, a su madre, y luego a su hermana. No...

Se resistía a ver tal aberración, y giró su cabeza al lado contrario.

Sus puños se cerraban cada vez con más fuerza. Su ki aumentaba considerablemente. Pan miró por la ventana, y vio lo que le produjo a Trunks tanta desesperación. Este último captó su atención, cuando estalló una ola expansiva que la empujó con fuerza contra la puerta que tenía tras ella, y sintió el grito devastador que nacía desde el pecho del guerrero. Blue, que había ido con Pan cuando percibió el ki de Trunks, se asustó y se refugió bajo la mesa del comedor de la mansión Brief. ¿A qué se enfrentarían ahora? ellos habían soportado batallas de todo tipo, pero siempre tuvieron la confianza de tener a los demás guerreros junto a ellos para ayudarse entre todos. Pero esta vez, si habría que enfrentarse con alguien, debían hacerlo solos. Contra la gran fuerza que Trunks libraba de su cuerpo, Pan caminó en contra, y se acercó. Le costó bastante llegar hacia él, quien parecía calmarse de a poco, y lo abrazó. Trunks bajó sus energías, y desahogó el llanto junto a su amiga, arrodillado ya en el piso.

- Mi familia... ¡Ya no está! ¿¡Por qué!- Gritaba Trunks

- Trunks, no te rindas... no me dejes sola.- Le pidió en un tono que sólo un sayajin podría oír, entre sollozos.

Trunks la acercó más, en un abrazo donde refugiaban sus penas, las mismas penas que ahora lastimosamente compartían.

¿Cómo seguir ahora? era la pregunta que se formulaban inconscientemente ambos muchachos, pero difícilmente se avecinaba una respuesta clara. Es difícil asumir un problema tan grande, más aún cuando afecta a todo tu entorno. Si de esperanzas se trataba, por el momento, no existían, como su mundo, como la vida que habían aprendido a vivir gracias a las segundas oportunidades que cierto guerrero invenciblemente optimista les había regalado. ¿Qué hubiera hecho Goku? ¿Podrá ayudarnos? ¿Alguien más nos ayudará esta vez?. Y la pregunta más dura, directa, y sin respuesta. ¿Por qué? ¿Porqué ellos, y por qué ahora?


Nota de autora:

Hola queridas lectoraas! (créanme que son queridas, es bueno saber que alguien aunque sea, atrás de esta pantalla me está leyendo) Quiero contarles, ahora que la verdadera historia empezó, que cada capítulo va a tener una canción que ustedes van a poder buscar si quieren, o no. En este caso, que el capítulo se llama "No te rindas", se debe a dos canciones hermosas, con el mismo nombre. La principal, sería la de Patricia Sosa (Cantautora Argentina, por si no la conocen (; ), que está basada en un poema del Señor Mario Benedetti. Preciosa versión, me encantaría que la busquen. Búsquenla en You Tube, no hizo una canción, es más una interpretación del poema que hace en sus recitales. Y por otro lado, la otra canción que lleva el mismo nombre, es la de Maná, otra Gran canción.

Paso a aclarar una duda que les debe surgir al leer esto (o quizás no); este fic, No es un "song fic". ¿¡Cómo! ¿Cómo que no es un songfic, si me estás mandando a buscar, no una, sino dos canciones! Bueeeeno bueno no te desesperes Yam, bajá un cambio xD. La cosa es así de fácil: Si quieren escuchar la canción, la buscan, si no, no la buscan, y punto. Cuando yo leo un song fic, veo que ponen la letra de la canción, intercalada con la historia del fic, así que creo que ese sí sería un songfic, no lo que yo les propongo a ustedes. En este caso, ustedes deciden, no yo... lo mismo me pasa para describir cosas como la ropa que llevan puesta los personajes... Qué se yo, a mi me gusta que ustedes se lo imaginen como mejor les guste. Me gusta que tengan esa libertad de elegir por lo que mejor les parezca.

Otro punto que tengo que aclarar, lo puse al principio, en el Disclaimer. Germán Oesterheld, fue un escritor de historietas argentino, el que inventó "El Eternauta". La idea de la "nieve que destruye todo" la saqué de ahí, me pareció que quedaba bien, así que todo el crédito de esta idea, se lo lleva Germán Oesterheld. Si les gustan las historietas, búsquenla, está buena, recomendada ;)

En fin, disculpen si me pasé con tanta explicación, es porque son los primeros capítulos xD, después cuando entremos en confianza (? no va a haber necesidad de aclarar taaaanto. Por el momento hay que acoplarse a esta temática, no a la del primer capítulo...

Resumiendo: Cada capítulo va a tener una canción con respecto a la temática, y la idea de la "nieve" la obtuve gracias a Germán Oesterheld & El Eternauta.

En este último tiempo, me acostumbré a escribir guiones, y por eso perdí la costumbre de escribir un relato, una historia, cuentos... Y por eso inevitablemente varias partes quedan con formato guión -.- Así siento que me quedó el primer capítulo. Es un buen momento para incorporar estas dos partes, creo que también por esto decidí hacer este fanfic. Yo siento que no lo hago para nada bien, peeeero yo sé que algún maldito (o bendito) día, voy a poder mejorar :D Si hay algo que aprendí de esta vida, es que de los errores se aprende. :)

Ojalá haya sido de su agrado :) Gracias a la chica que dejó mi primer Review, siempre vas a tener un lugar en micorazón (Bueee se emocionaba :P, en serio, gracias). Me apuré en subir este capítulo porque quizas leían la primera parte y no les gustaba, así que ahora llegamos a la verdadera historia, como dije, mucho drama :/

Mucha suerteeeee ;D

Afrodita19~