Disclaimer: Dragon Ball, y todas su sagas, no me pertenecen, así como tampoco sus personajes, a excepción de algunos, que son obra de Akira Toriyama. Esta historia simplemente está creada para brindar entretenimiento a sus lectores :)~
Ruedas.
-Gracias a Dios, Trunks... Pensé que estaba sola...- Repetía una y otra vez la muchacha entre sollozos alegres.
-Nosotros pensábamos lo mismo.- le respondía Trunks, quien en ese momento sentía que no todo el panorama era tan malo como veían.
-¿Nosotros?- preguntó con un brillo en los ojos luego de haberse soltado del abrazo.- ¿Quieres decir que más gente se salvó?- al borde de la felicidad.
-Bueno... de hecho, solo eramos dos... hasta el momento.- terminó de confirmarle. A la mujer se le borró el atisbo de esperanza que por un segundo había experimentado.
Pan miraba a ese par desde la misma posición, el marco de la puerta. Ahora podía escuchar y comprender la conversación. Por lo visto se conocen, eso sí que es una casualidad.
-...si, ¿recuerdas? Pan – llamaba Trunks a su pensativa amiga – ¡Pan!
- Ah.. eh, ¿qué?- volvía a la realidad
-Ven, ella es Natsuki, una gran amiga de mi adolescencia- Pan se acercó hacia donde estaban Trunks y Natsuki, ahora todos parados. Pan la observó detenidamente, y realmente era una mujer muy bella. Tenía el pelo rubio, una cara armónica decorada con los ojos grises más bellos que hubiese visto alguna vez. De hecho, le eran familiares...- ¿La recuerdas? - rebuscó en su mente hasta que vagos recuerdos de verla por Capsule Corp le llegaron.
-¡Cuánto has crecido! Bueno, hace varios años que no nos veíamos, unos... 15 o 16 años.
-Un gusto...- ¿está ella aquí sola? Habría jurado que estaba acompañada... o quizás ya me volví loca. Pensaba Pan mientras se saludaban con un apretón de manos. - di... disculpa mi... pregunta, pero, ¿acaso no estabas aquí con alguien más?- luego de formularte tal inquietud, se arrepintió. Pero que estúpida, ¡¿Cómo se me va a ocurrir preguntarle tal cosa? ¿Cómo le explico que detecté más de un ki?
-Oh... tú lo dices por...- Natsuki bajó su cabeza y mirada hacia su panza, seguidos por su mano que la colocó en su propio vientre – estoy embarazada – le respondió con una alegría notoria en sus ojos. - Es por él que sigo viva... Luego de ver caer la nieve, y ver cómo la gente sucumbía ante su contacto, me impresioné muchísimo. Prendí la TV que está en la sala, y todo reportero que anunciaba con emoción la caída de nieve, moría con sólo tocarla. Fue algo... desesperante- unas lágrimas cayeron con el recuerdo – llamé a mi esposo, no me contestaba, llamé a mis padres, a mis amigos, pacientes, a todos a quienes se me ocurrió, pero por más que los haya llamado un día entero, me di cuenta que ya era tarde... que estaba sola... No lo soportaba, e incluso pensé la posibilidad de salir de aquí... Pero no pude hacerlo, no podía matar a mi bebé. Ya estaba resignada, pero iba a hacer hasta lo imposible por él... Y ahora, que me encontraron gracias a Dios, ahora sé que voy a poder seguir con esto con su ayuda.
-Claro que sí, Natsuki. Y dime... ¿cómo has logrado proveerte de comida? - Trunks preguntaba curioso
-Pues verás, aquí hay alimentos que se guardan para un comedor de chicos carenciados... con eso sobrevivimos este tiempo.
Pan estaba procesando toda la información nueva. Por lo que había entendido, Natsuki sabía que ellos la habían encontrado por su ki y por el de su feto. Eso quería decir que Trunks le había contado sobre su descendencia, o al menos lo justo y necesario para explicar ciertas anormalidades que pudiera percibir. Hasta el momento no lo había pensado, pero era mejor que ya supiera lo que eran y no temiera por eso. Al menos no huiría espantada.
-Creo que es tiempo de volver. Toma, ponte esto- Trunks le extendió un traje espacial luego de haber hecho explotar una cápsula con varios trajes – Pan, ¿podrías ayudarla?
-Oye, no soy tan inépta como para no poder hacerlo sola- le respondió con humor. Trunks le sonrió y se dirigió hacia afuera del cuarto.
-Será mejor que vaya a ver qué alimentos nos pueden ser útiles para llevarnoslos.- y cerró la puerta tras él.
Pan se quedó con la nueva sobreviviente, y la ayudó a ponerse su traje.
-¿Cómo fue que ustedes se salvaron?- Pan se quedó dubitativa unos segundos, hasta que le respondió
-Pues... yo encontré a mis padres muertos, y cuando sentí... cuando me di cuenta que Trunks podía estar vivo... emm... yo... - Y de pronto comenzó a incomodarse. ¿Y si en realidad ella no sabía nada? Bueno, de todos modos, debía saber que ellos tenían esas cualidades. Pero definitivamente, ella no quería ser quien se lo contara. Sí, le daba más ánimo saber que no estaban tan solos, pero de todos modos no tenía ganas de andar dando largas charlas explicando cosas que ni si quiera se sentía capaz de recordar sin terminar mal.
Natsuki se percató del silencio incómodo de Pan, y del vacío que destellaban sus ojos.- Lo siento, no quise incomodarte. Debe haber sido muy duro para tí.
-Lo es- dijo inaudiblemente.
-Igualmente, no te preocupes, ya sé todo el asunto del ki, de la fuerza sobrenatural y los cabellos dorados electrizantes. Trunks y yo estuvimos juntos mucho tiempo, y cuando fue el momento oportuno me contó sus secretos -desvió el tema Natsuki-. Fue un gran compañero para mí. Lo recuerdo con mucho cariño...
-Trunks y tu... ¿fueron novios, verdad?- Preguntó Pan. Un poco por curiosidad, otro poco por querer evitar ciertos pensamientos.
-Sí. Estuvimos juntos casi cuatro años. Nos conocimos en la preparatoria. Era todo un caballero...- le contaba recordando con una sonrisa en la cara, de esas que se forman involutariamente cuando algo te es muy agradable.- Nos quisimos mucho, pero con el tiempo nos dimos cuenta que no era la forma de querernos la que nos lleve a estar juntos... Podría decirte que fuimos, más que nada, grandes amigos.
-Vaya. Quién hubiera dicho que Trunks tuvo una relacion de cuatro largos años- Le respondió pensando irónicamente lo alocado de su vida amorosa que ella recordaba de siempre.
Natsuki era una persona muy especial. Siempre estaba dispuesta a hacer el bien sin mirar a quien, y esta era una situacion de esas. No era el momento apropiado para andar contando su vida y obra, pero el clima lo necesitaba. Ella estaba acostumbrada a tratar con ánimos peores que el de Pan, pues en su trabajo encontraba de todo, desde el más optimista hasta el más pesimista de los pesimistas. Ser médica oncóloga era un trabajo que le fascinaba. Definitivamente su objetivo en esta vida era ayudar a sus pacientes desde el diagnóstico, el tratamiento, y la ayuda emocional y psicológica, con todas las complicaciones que le implicaba su profesión. A veces resultaba de lo más duro, y otras veces, todo lo contrario. Pero no cambiaría eso por nada en el mundo.
En el silencio de Pan, en su caminar, en su voz, y sobre todo, en sus ojos, ella podía ver su dolor y todo lo atormentada que se sentía. Podía ser el peor momento de su vida, pero Natsuki no podía ignorar los sentimientos de Pan.
-Ya tengo todo lo que podíamos llevarnos- Entró Trunks luego de preguntar si Natsuki ya estaba lista -. ¿Tienes algo de aquí que quisieras llevarte?
-Hay algunos medicamentos que podrían ser de ayuda, creo que es conveniente que los llevemos.
-Bien, puedes ponerlos aquí – Explotó otra cápsula y dentro de una especie de gran maleta guardaron una cantidad excesiva por si acaso de drogas de todo tipo de tamaños y de vías de aministración.
Una vez terminado, salieron de la sala, y mientras subian las escaleras, pasaron por un cuarto especial donde se trabajaban con químicos para emplear en la quimioterapia. Natsuki recordó que habían máscaras especializadas para utilizar en los procesos químicos, esas que cuando niña pensaba que era la cara de una mosca. Tenían visores y filtros para obtener el aire más puro que pudieran inhalar. Trunks entró y buscó donde Natsuki le había indicado, y se guardó todas las que pudo encontrar, aproximadamente seis o siete máscaras. Siguieron su camino, y cuando llegaron a la puerta activaron la pelota, y salieron de la clínica.
-¿Te animas a ir volando?- Preguntó cortesmente Trunks
-Claro, no hay problema- dicho esto, se subió a su espalda y emprendieron vuelo hacia la mansión.
Luego de sobrevolar atentamente la ciudad, llegaron a su guarida. Nada fuera de lo habitual encontraron durante el viaje.
Ambos ayudaron a Natsuki a sentirse lo más cómoda posible. Pan se ocupó de preparar el té para la nueva habitante, mientras que esta última se encontraba jugueteando con Blue. Luego fue guiada por Pan hacia el baño para ducharse. Trunks, por su parte, observaba las nuevas adquisiciones, las máscaras, que quizas les resultaría más sencillo de utilizar, pues el traje de astronauta no era muy cómodo que digamos, más bien, era pesado gracias al casco que debían usar. Claro que para él y Pan no era nada, pero para una persona promedio, más para Natsuki, era bastante peso por soportar. De todos modos, no lo sufrió por el hecho de ser transportada por Trunks.
El día transcurrió poniendo al tanto a Natsuki sobre las precauciones que debía tomar estando ya en la mansión, como no abrir puertas que den al exterior, no abrir ventanas, no encender la calefacción de aire, mantener siempre la chimenea encendida por si acaso, así se derrite todo rastro de nieve que pudiera filtrarse, entre otras cuestiones más de seguridad que debía saber.
-¿Y de cuánto tiempo estás?- preguntaba Pan
-De cuatro meses, aproximadamente.
-¿Y cómo llevas los síntomas?
-Bastante bien, de hecho. Hace unos pocos días experimenté mi primer y asquerosa náucea, pero por suerte no fue tan fuerte como lo imaginaba. Tengo mareos, y tampoco es tan terrible. De momento lo llevo bien.- le respondió acariciando su barriga que ya comenzaba a tomar forma. A partir de ese momento, necesitaban saber todas las cuestiones relacionadas a su embarazo.
No solo habían encontrado a una sobreviviente, sino que habían encontrado dos en un mismo instante. Era genial que algo así sucediera, pero tambien traía consigo sus problemas. Ahora debían tomar varias precauciones más. Por lo que Natsuki sabía, su embarazo no tenía complicaciones, era totalmente normal y sin riesgos. Eso ayudaba bastante, eso, y que ella misma también supiera algo acerca de embarazos, pues su madre era médica obstetra, y de ella había aprendido bastante.
Pan, desde que la habían encontrado, estaba más pensativa de lo normal. En el fondo, nunca dejó de sentirse un estorbo, solo que lo disimulaba bastante bien. Se encontraba muy rara, estaba aprendiendo a conocerse, porque ella no era la misma, era otra pesona. Una a la que poco le importaba si se despertaba o no, que tenía poco apetito, e incluso, pocas ganas de todo. Increíble, pero totalmente cierto. Es un alivio que la hayamos encontrado. Quizás ahora las cosas mejoren un poco, además, ella nos conoce, así es más fácil... Se repetía hasta el cansacio.
Poco quedaba por hacer. Salir para buscar sobrevivientes, salir para buscar alimentos.
-No hay más nada, simplemente eso.- le contaba Pan a Natsuki. La vida no era divertida en ese momento, la vida pasaba por el simple hecho de sobrevivir de las formas que encontrasen a medida que el tiempo avanzaba. Su llegada, como pensaba Pan, realmente iba a cambiar un poco las cosas. Y así fue. Había que admitir que no era lo mismo vivir solo con Trunks, ni vivir solo con Pan. Podría decirse que las cosas habían cambiado para bien, mínimamente, pero cambiado al fin. Además, que Natsuki estuviese embarazada, era otra razón por la cual despejar un poco la mente y ponerle atención a cualquier anomalía o necesidad que se presentara.
Pan encontraba a Trunks actuando de una manera un poco sospechosa. Había salido dos veces y le había pedido que no lo acompañara. Claro, no hubiese resultado extraño, si la actitud un tanto incómoda o sobreactuada de Trunks no hubiera aparecido. La primera vez, se excusó pidiéndole que se quedara por si Natsuki necesitaba algo. Parecía sensato. Pero la segunda vez, fue cuando Pan se había acercado al laboratorio donde él estaba trabajando. Simplemente, ni bien la escuchó, salió del laboratorio, negándole entrar, sutilmente. Allí le dijo que debía salir, a buscar un repuesto de vaya a saber quién qué. Y de esto, sólo había pasado un día. Sólo un día...
La mañana posterior, Pan se levantó sobresaltada. Estaba soñando con su viaje al espacio, cuando comenzó a despertarse porque alguien la tironeaba del pelo insistentemente.
-Basta Blue... déjame dormir- decía somñolenta-. Ve a jugar con tu pelota.
Podría jurar que Blue se estaba riendo, intentando no hacerlo.
-Ya, para.- Insistía con el poco buen humor que le quedaba.
-¡Pan, despierta!- escuchaba una voz particular...- Pan, ¡despierta!
Eso es... ¿es?
Entreabrió sus ojos, y veía, mientras sus ojos se acostumbraban a la luz, un brillo, una especie de metal. Y una luz rojiza...
Se terminó de despertar de golpe. Se sentó en su cama a la velocidad de la luz.
-¿Pero qué...? ¡GIRU! ¡Giru, eres tú!
-Giru giru, giru giru
Pan estaba realmente feliz despues de tanto tiempo, y de un instante a otro. Lo abrazaba con fuerza, la suficiente para no dañarlo. Luego de unos segundos se percató de que tenían un espectador de la situción. Trunks miraba divertido como Giru repetía -Pan, peligro, Pan peligro- hasta el cansancio, pues la jóven no lo soltaba y lo abrazaba cual niña a su juguete preferido. Ahora, que por fin lo había liberado, el robot podía sentirse un poco más tranquilo.
-Trunks me encontró- le explicaba a Pan.
Giru era, luego de volver del espacio, una nueva adquisición de Corporación Cápsula. Allí se sentía cómodo, pues se podía alimentar de los prototipos fallidos, y ayudaba en la sección mantenimiento de la planta, ajustando algún tornillo, alcanzando lo que fuera necesario... Y con tantos cámbios, Trunks se había olvidado que el pequeño estaba en CC, y que necesitaba una reparación de una de sus placas.
Pero el bendito día en que lo recordó, de inmediato fue a buscarlo.
-Pensé que sería una buena sorpresa- le decía a Pan-. Espero que te agrade.
-Pues sí, me agrada y mucho.- Le respondió muy, muy feliz.
Se vistió, y bajó a preparar el almuerzo. Natsuki la ayudó, y Giru revoloteaba alrededor de ambas. A Natsuki le había fascinado el robot, le parecía encantador, y muy amable. Terminaron de cocinar, y sirvieron la comida en la mesa. Trunks había ido al laboratorio, y regresó con un suculento plato de tornillos, tuercas, y partes metálicas de un sabor exquisito para Giru, quien lo disfrutó con mucho gusto. Realmente, Pan estaba contenta. Había comido más de lo que ultimamente acostumbraba, y lo mejor era que había sido por gusto, y principalmente, por hambre. Natsuki no se impresionaba de la forma en que deboraban platos y platos de comida. La pila de platos, compoteras, y demás vajillas que se acumulaban a una velocidad impresionante era eso justamente, impresionante. Pero no para Natsuki.
Giru, quien había terminado desde hacía algún tiempo su comida, estaba pegado al televisor. Un joystick en sus manos, y nada más. Manejaba a un simpático muñequito que mientras corría, en su camino aparecían obstáculos de todo tipo, y debía recolectar monedas dando saltos, golpeando con su cabeza unos bloques de ladrillos suspendidos en el aire, o entrando en los tubos secretos. Iba por el segundo nivel, cuando Pan se sentó a su lado y reseteó la partida del robot, para programar una nueva donde habían ahora dos jugadores. Estuvieron un rato largo jugando. Tres veces había ganado Giru. Dos veces, Pan, y aún así, se divertían como hacía cinco años atrás. Cuando se dieron cuenta, ya se estaba ocultado el sol, y la panza de la muchacha pedía a rugidos comer algo. El tiempo que había estado jugando con el pequeño, se había pasado volando, y se había divertido como hacía bastante no lo hacía.
Se sirvió un café bien cargado, y como el aroma atrajo al hambre de Trunks, también le sirvió uno a este último.
-¿Dónde fue Giru?- le preguntó mientras corria la silla para sentarse en la mesa de la isla que estaba en la cocina.
-Creo que está escapando de Blue- Pan le dio el café y tomó asiento-. Tiene forma de pelota después de todo.
Se la veía divertida, y sobre todo, distraída de tanto sufrimiento. Trunks se alegró por eso.
-Sabes, es todo un técnico mecánico- le comentó siguiendo el mismo tono de la conversación-. Es capaz de armar él solo cualquier artefacto que le pidas o que él desee hacer.
-No me sorprende- replicó-, siempre fue muy hábil, y también aprende rápido.
-Es cierto
Trunks se quedó pensativo mientras daba unos sorbos a su café. Su mente rebuscó los momentos que había visto al robot en CC, y lo había visto en cualquier parte.
-Yo no sabía que los robots soñaban- dijo Trunks-. Y mucho menos que tuviesen pesadillas.
-¿Lo dices por Giru?
Trunks asintió con su cabeza.
-Muy a menudo- le contesto Trunks-. Y ¿sabes? Sueña contigo.
-¿En serio? -le preguntó incrédula.
-Sí... tú apareces en sus pesadillas.
Pan se rió ante la confesión, al parecer, para Giru nada había cambiado. Pan significaba peligro, como cuando viajaron al espacio y lo encontraron en Imega, el planeta en el que casi muere, el planeta en el que encontró su lugar junto a Pan, quien poco a poco se convirtió en su amiga.
-Giru giru, can peligro, can peligro, peligro peligro peligro -se escuchó desde la sala. Pan salió a ver, y Trunks la imitó.
La escena era muy graciosa. Giru estaba corriendo desesperadamente, esccapando de Blue. Blue veía una bola que se movía, y más ganas de atraparlo tenía. Las patitas de Giru funcionaban a toda velocidad, pues quería escapar del can que lo perseguía con tanta efusividad. En la emoción, Blue tiró unas sillas y unos cuantos almohadones del sillón, desperdigados por todos lados. En un movimiento rápido, Giru vio a Pan, corrió hacia ella, saltó y cayó en sus brazos, cansado y agitado. Pan y Trunks lo miraban.
-Giru giru, giru giru -decía el robot-, Pan, jugar, Pan, jugar
Y le dió un juego que había ido a buscar. Pan terminó su café, ordenó el desastre que habían dejado en la sala su mascota y su amigo, y comenzaron a jugar ese juego de peleas que solían jugar antes.
Natsuki, por su parte, se había hecho un té y lo acompañó con unas galletitas de agua. Ahora que lo podía manejar mejor, ya se había programado una dieta acorde a su situación.
Y la noche se adentró. Pan, que había vivido el día quizás más nostálgico, sintió la necesidad de salir.
Y eso hizo. Se subió a la parte más alta de la mansión Brief, y acompañada por un cielo estrellado, se recostó para observarlo. En su cabeza pasaban muchas cosas a la vez. En unos poquitos días habían habido cambios esperanzadores. Pero seguía siendo la peor parte de su vida. Y se seguía preguntando ¿y luego, qué? Pues no lo sabía. Aún debían encontrar al responsable de tal masacre. ¿y luego, qué? Quién sabe. Solo sabían lo que había pasado, lo que vivieron. Y era curioso cómo la vida giraba en ángulos extraños. La vida, definitivamente, era una rueda. Lo que nacía, nacía para morir. Y lo que moría, moría para vivir.*
Y ese día Pan realmente había sido feliz después de tanto tiempo. Por fin había encontrado un poco de paz en plena tormenta.
Nota de autora:
Canción del capítulo Wheels – Foo Fighters. Como ven, variado el repertorio del fanfic... ^^ Muy linda canción, sé que les va a gustar.
* "Todo lo que nace, nace para morir. Todo lo que muere, muere para vivir" Cris Morena
Lo prometido es deuda, y acá les dejo el capi de hoy. Espero haber disipado sus dudas. Y hablando de dudas, creo que tengo que aclarar algo en lo que quizás me expresé mal. Les explico. En el capítulo #6 – Grandes esperanzas, comencé a incluir otro plano, con los Guerreros Z en el paraíso, desde la llegada de Bra. Un "avance" había aparecido en el anterior capítulo, el #5 – Todos sufren, sólo con la intención de, justamente, causar una pequeña confusión. Espero que se haya entendido si no me había expresado bien, sino no duden en preguntarme :)
Dos nuevas incorporaciones... Uno, ya conocido por todos, el infaltable Giru. No creyeron que lo había olvidado, ¿no?.
Y un personaje propio, inventado totalmente, nacido de mi cerebro... Me pareció que, por el enfoque que le voy dando, necesitaba a este personaje. Natsuki. Elegí ese nombre por su significado: esperanza. Ella con solo encontrarla, trae esperanza, y en ella misma también está la esperanza, la vida. Despues de todo, un bebé un poco significa eso, es algo lindo, que trae alegría, que trae futuro. No en todos los casos, pero sí en líneas generales... En fin, bienvenida a mi historia, Natsuki (:
Espero que les haya gustado tanto como me gustó a mi escribirlo.
Las quiere, y les desea muchísima suerte,
Afrodita19~
