chicas! aqui les deje el siguiente capitulo, espero que les guste.

los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama es mia.

Issie


DAME ESE NOMBRE

Cap 4

Bella POV

Corrí hacia Rosalie, y dejamos a Edward en una esquina, y nos pusimos enfrente de, el cubriéndolo.

Los hombres se acercaban, los conté rápidamente y eran 6.

-los 3 de la derecha son míos, encárgate de los otros 3, nos miramos rápidamente y asentimos, ellos se acercaron y empezamos a pelear.

Eran tan grandes, logre noquear a 1, solo me quedaban 2, estaba tan inmersa en la pelea, hasta que un hombre grito.

-BASTA! Déjense de estupideces queremos al muchacho.- dijo un hombre apuntándonos con una pistola a Rosalie y a mí.

Dos hombres se acercaron a nosotros, aventaron a Rosalie para llevarse a Edward, yo estaba ideando un plan para poder tomar mi arma, solo a mí se me había ocurrido ponerla en mi tobillo, cuando ahora no podía ni agacharme.

Los hombres tomaron a Edward, y yo me moví para impedirlo, cuando lo hice un fuerte ruido me distrajo y de pronto algo impacto contra mí, lleve mi mano a donde sentía el dolor, el hombre me había disparado.

Se escucho un segundo balazo, sabía que no lo había recibido yo, inmediatamente me gire a ver a rose, pero esta venia corriendo hacia mí.

Me sentía un poco aturdida y sin fuerzas, el dolor era insoportable, gire buscando a Edward y el estaba en suelo, mire al hombre que me había disparo y Emmett estaba apuntándole en la cabeza, Jacob tenia a dos más apuntándole a cada uno con una pistola.

-BELLA! Estas bien, ¿Cómo te sientes?- me pregunto Rosalie, llegando hasta a mí.

-estoy bien.-dije sin aliento, intente moverme pero mis pies fallaron y solo sentí como me desvanecía en los brazos de Rosalie.

-BELLA! -Escuche una segunda voz que me llamaba, antes de caer en la inconsciencia.

.

.

-como demonios sucedió esto, agente hale?- escuche que alguien decía, me sentía muy confundida, sentía los ojos muy pesados, pero no podía abrirlos, sentía tantas ganas de abrirlos pero no podía.

-se salió de nuestras manos señor, no sabíamos que él, estaría en el bar.- pude distinguir la voz de Rosalie, poco a poco mis ojos cedieron y se fueron abriendo.

-señor, bella despertó.- dijo mi querida amiga, se acerco a mí y me dio un beso, sonreí provocando que me doliera mas mi brazo.

-¿cómo se siente agente Swan?´-busque con la vista al dueño de la voz hasta que lo encontré, mi jefe estaba recargado en la puerta de la habitación, no me había dado cuenta pero estábamos en el hospital de la organización, este estaba en el sótano de la CIA, aunque no parecía un sótano, ya que era un hospital de verdad, el que solo usaban para los agentes.

-bien señor.- conteste con la voz ronca, de pronto me acorde de Edward, si algo le paso el jefe me matara.

-¿en donde esta Edward, Rosalie?- mi amiga sonrió con gracia, ella sabía que estaría preocupada.

-en su casa, cuando te desmayaste, Emmett llamo a la CIA y arrestaron a los hombres, yo decidí llevar a Edward ha su casa para que él no se diera cuenta de nada, no despertó en ningún momento, lo deje en su casa diciendo que se había peleado en el bar, por el golpe que le di- me empezó a relatar mi amiga, y me sentí feliz, la misión no se había arruinado, empecé a procesar todo rápidamente, si tenían a los hombres ellos debían decir quiénes eran sus jefes.

-el agente Black, interrogo a los hombres, pero ninguno hablo, dijeron no trabajar para nadie.- dijo el jefe sacándome de mis pensamientos.

-y entonces que pasara con ellos ¿?- pregunte un poco molesta, por dios, éramos de la CIA, habíamos hecho hablar a mudos! No puedo creer que no pudieran hacer hablar a un hombre.

-no me levante la voz agente Swan, ellos no han dicho nada, los mantendremos privados de su libertad en el pabellón de la CIA, como vera esta es una misión secreta y nadie debe saber.- me sentí muy molesta, esos estúpidos casi me matan, ellos tenían la clave de quien era su jefe, no puedo creer que Jacob no allá hecho que hablen.

Empecé a levantarme para ir a buscarlos, yo haría que hablaran, eh hecho hablar hasta a un mudo y ellos no serian la excepción.

-¿Qué haces? Tienes que estar en reposo.- me dijo Rosalie impidiendo que me levantara, estaba tan enojada que no medí mis palabras.

-muévete agente 52, y no me des ordenes, soy tu superior, ahora tráeme mi maldita ropa.- Rosalie me miro por unos segundos, se cuadro de hombres y fue por mi ropa.

-necesito hablar con ellos señor, yo conseguiré la información.- le dije al jefe sin mirarlo

-la espero en la oficina C-L65.- yo solo asentí y el jefe salió.

Minutos después Rosalie regreso y me ayudo a vestirme, mi herida no era muy grave, solo me había disparado en el hombro izquierdo y por lo que dijo Rosalie, la bala había entrado y salido.

Salí de la habitación, nos subimos al ascensor y marque el piso dirigí a la oficina junto con Rosalie, entre a la oficina y el hombre que me había disparado estaba esposado y sentado enfrente de la mesa.

La oficina era una cuarto grande color gris, la pared izquierda no era una pared precisamente, era un enorme espejo en el que se miraba tu reflejo, pero del otro lado sabia que los demás podían vernos.

-¿qué ricura? regresaste por mas.- me pregunto el estúpido con una sonrisa de satisfacción.

Me reí con él mientras me dirigía a la mesa en donde estaba una cafetera, tome el vaso y este contenía café caliente, juraba que esta hirviendo.

Me acerqué al hombre y le regale una sonrisa irónica, estaba a centímetros de su cara cuando derramé todo el café en su parte.

-AH!, ¡HIJA DE PERRA! ESTO QUEMA.- empezó a quejarse el hombre, rodee la mesa, tome su cabello con fuerza y lo jale hacia atrás.

-¿PARA QUIEN TRABAJAS? Y NO ME HAGAS REPETIRLO DE NUEVO.- le pregunto con un tono de amenaza el hombre escupió mi rostro y lo solté.

-ERES UNA MALDITA PERRA!, NO TRABAJO PARA NADIE ESTUPIDA.- me grito el hombre, pero ahora había perdido toda su valentía, sabía que le estaba doliendo.

Me acerque a Rosalie y le pedí una pluma, mientras me limpiaba, ella salió en busca de una.

Segundo es pues el hombre recobro su postura y sonrió plácidamente.

-es todo lo que tienes amor.- me pregunto el hombre sonriente.

Rosalie entro por la puerta y me dio la pluma.

Me acerque al hombre sonriendo

-CLARO QUE NO CARIÑO.- le dije al hombre, sin pensarlo encaje con todas mis fuerzas la pluma en su pierna.

-DIME EL MALDITO NOMBRE.- le grite, mientras el se perdía en el dolor que esto le causaba.

-¡ERES UNA PERRA! NO TRABAJO PARA NADIE.-

El no me decía nada y supe que tenía que pensar en algo mejor, Salí de la oficina con Rosalie pisándome los talones, entre a la oficina continua en la que sabia estaba el jefe mirándonos por el enorme espejo que tenía como pared.

Lo investigaron.- pregunte cuando entre, un agente que era especialista en investigación me entrego el informe que contenía la vida del hombre.

En este decía que trabajaba de mecánico, tenia 1 hija, aquí decía que el la ama mucho y que era su adoración, tenía una esposa enferma, no contaba con mas familia.

Deje el informe en la mesa que estaba ahí y me dirigí de nuevo a la oficina en donde se encontraba el hombre.

Sabía que esto era jugar sucio, jamás aria algo así si no fuera necesario, pero necesitaba ese maldito nombre.

Entre a la oficina y antes de que el hombre hablara le propine un puñetazo que hizo que se cayera de la silla, me acerque a él y lo tome por el cabello para que me mirara.

-DAME EL MALDITO NOMBRE TU HIJA PODRIA SUFRIR LAS CONSECUENCIAS.-le dije sin pensarlo, estaba tan furiosa.

-yo no tengo ninguna hija.- dijo el hombre segundos después un tanto frío.

Volví a propinarle un nuevo golpe

-la pequeña Clare es una niña muy encantadora, no me gustaría tener que cortarle dedito por dedito, creo que después necesitara sus dedos para poder pintar ¿no?, porque sé que le encanta.- le dije acercándome a él y con un tono muy amable.

-YO NO TENGO NINGUNA HIJA.- dijo el hombre mostrando frialdad y un poco desesperado.

Me levante y mire a Rosalie.

-TRAEME LOS DOS DEDOS MEÑIQUE DE LA NIÑA.- le dije a Rosalie un tanto dura, por un momento puso mirada de confusión, pero inmediatamente asintió y salió, ella sabía que yo jamás haría eso, debía entender que solo era para que este hombre hablara, estaba 100 % segura que antes de que pasan 5 min. El hablaría para evitarlo

-ERES UNA HIJA DE PERRA.- me dijo el hombre muy furioso, sabía que necesitaba un poco de presión.

Saque mi celular y marque a Rosalie.

- agente hale, también quiero el dedo pulgar, creo que a su padre le encantara.- Rosalie no contesto nada y yo colgué el teléfono.

-¡AGUARDA!- grito el hombre y supe que había dado en el blanco.

-TE DIRE EL MALDITO NOMBRE, PERO HABLALE A ESA PERRA Y DILE QUE NO LE HAGA NADA A MI HIJA O JURO QUE..

-DAME EL MALDITO NOMBRE Y DEJATE DE RODEOS,
TIENES MENOS DE 2 MIN, PARA DECIRMELO, ELLA ESTA LLEGANDO A TU HIJA.- le dije muy enojada e interrumpiéndolo, este hombre tenía que hablar.

-YO NO SE PARA QUIEN TRABAJO, A MI SOLO ME DA ORDENES UN TIPO AL QUE LE DICEN COBRA ES TODO LO QUE SE, AHORA POR FAVOR NO LE HAGAN NADA A MI HIJA.- cobra, cobra cobra, empecé a analizar el sobre nombre por mi mente pero no se me hacia familiar, sabía que este hombre era sincero, había conseguido lo que quería.

-ERES UN MALDITO ESTUPIDO, YO JAMAS ME METERIA CON UN NIÑO, TU HIJA ESTA A SALVO, NI SI QUIERA LA TENEMOS AQUÍ.

Y con esto Salí de la oficina dejándolo tirado, había conseguido lo que necesitaba, ahora solo tenía que descubrir quién demonios era cobra.

-bien hecho agente 96.- me dijo una voz que reconocía, este hombre era mi mejor amigo y realmente me tranquilizaba.

-claro, lo hice mejor que usted agente Black-le dije con una sonrisa en mi rostro.

-nunca se me ocurrió usar a su hija, pero bueno, ¿como estas?- me pregunto un Jake preocupado.

-bien, casi no me duele el brazo.- le dije haciendo una mueca, recordando el estúpido dolor.

-vamos, vine a buscarte, el jefe quiere hablar con nosotros.- yo solo asentí, aunque me imaginaba de que se trataba.

Llegamos a la oficina y cuando entramos ya estaban ahí Rosalie y Emmett, se me hizo extraño también mirar ahí al hermano de mi mejor amiga, Jasper Hale.

-bien, ya están todos reunidos, los mande llamar por que como saben la agente 96 y 52, estaban en una misión encubierta, nadie debía de enterarse, pero anoche todo se salió de control y ahora el agente 32 y el 43 ya lo saben.- todos escuchábamos atentos lo que el jefe tenía que decirnos, aunque aun no entendía que es lo que hacia el hermano de Rosalie aquí.

-esta misión se ah complicado, por los últimos acontecimientos, ahora también el agente 32,43 y 53, trabajaran con usted, estarán bajo su mando, agente Swan.- dijo esto refiriéndose a mí.

-agente Black, espero que no le moleste, el estar bajo el mando de su subordinada, pero esta misión ya era de ella.- dijo el jefe dirigiéndose a Black.

-no se preocupe señor, será un honor estar bajo el mando del agente Swan.- dijo Jacob muy serio y profesional.

-el agente hale también estará con ustedes en la misión, los agentes hale y usted agente Swan estarán en la universidad, Black y MacCurdy se mantendrán al margen, pero siempre al pendiente de todo entendieron.

-sí, señor.- contestamos todos al mismo tiempo, y nos retiramos de la oficina.

-bella si quieres vete a descansar un rato, Emmett y yo nos iremos a la escuela y no le quitaremos los ojos de vista a ese mocoso.- dijo Jacob sacándome de mis pensamientos, la idea no era mala, la verdad por hoy quería descansar ya mañana tendría que estar más alerta.

-está bien, Emmett y tu, váyanse a la universidad, si ven algo extraño me avisan, Rosalie, Jasper y yo nos iremos a descansar, es tarde y ellos no pueden llegar solo a la ultima hora.

Todos asintieron, Rosalie se ofreció a llevarme a mi casa y acepte.

Llegue a mi casa y me tumbe en la cama, rosalie no quiso pasar ya que ella también estaba muy cansada.

Comi algo, me duche como pude y tome algunas pastillas para el dolor, me recosté en la cama y sin pensarlo cai perdida en la inconsiencia.

.

.

Ring! Ring!

Un extraño ruido me había despertado, tome la almohada y me tape la cara, aun quería seguir durmiendo.

El teléfono no dejaba de sonar, recordé que podía ser Jacob, asi que me levante para contestarlo.

Mire el reloj y marcaban las 4 pm

Mire el identificador y no reconocí el número me extrañe porque su número no estaba registrado, pero aun así conteste.

-Bella Swan

-buenas tardes bella, soy Edward Cullen.- me sorprendí al saber que era él, pero ¿Cómo demonios había obtenido mi número de teléfono?