chicas! aqui el cap 5 :D espero que les guste
los personajes no son mios pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama es mia
Issie
MALDITO ENGREIDO
Cap 5
Bella POV
-Bella Swan
-buenas tardes bella, soy Edward Cullen.- me
sorprendí al saber que era él, pero ¿Cómo demonios había obtenido mi número de teléfono?
-hola Edward, que gusto escucharte
-el gusto es mío bella, te hablaba para las clases de hoy, lo ¿recuerdas? Solo que hoy no te vi en la escuela y decidí hablarte.- cierto las estúpidas clases, me olvide por un momento de eso, y ahora tendré que aguantar a este engreído toda una tarde.
-eh si, las clases, una pregunta, ¿Cómo conseguiste mi numero?.- tenía que preguntarle o moriría de la duda.
-bueno, considerando que soy Edward Cullen, nadie me niega nada, así que solo fui a la administración de la escuela y pedí tu numero.- este tipo es realmente engreído, solo por ser un Cullen piensa que puede tener todo.
-¿y por qué no te negarían nada?-pregunte un tanto molesta
-por que mi padre dona una extensa cantidad de dinero, a la escuela.- me lo dijo con un tono de superioridad, este tipo en verdad es estresante.
-entonces,¿ si te daré clases hoy?.- me pregunto un tanto animado, y pensar que tengo que aguantarlo, todo sea por la organización, así que tuve que
aceptar.
-sí, solo dime en donde nos vemos y a qué hora
-en mi casa, alas 6pm, ¿Qué te parece?
-perfecto, dime donde vives y nos vemos ahí.- yo sabía donde vive, pero si no le preguntaba y llegaba de pronto, sería el blanco de muchas preguntas.
Después de que me diera su dirección y colgara, volví a recostarme un rato, mi brazo dolía más que en la mañana, así que me levante y me tome las pastillas para el dolor, tome una ducha y empecé a arreglarme para ir a estudiar con Edward.
Una hora después, estaba lista para ir a estudiar, me puse mis converse, mis jeans preferidos y una blusa en tono azul marino, deje mi cabello suelto, y Salí de casa para dirigirme a mi tormento personal.
Llegue a su casa 10 min. Antes.
A fuera de esta, en un lugar alejado pude, vislumbrar a Emmett y a Jacob que estaban vigilando desde el carro, hice un movimiento con la cabeza en forma de saludo pero no me acerque a ellas.
Retome mi camino hacia la casa y me quede deslumbrada.
Las fotos no le hacían justicia a la casa, era una enorme casa y muy hermosa, tenía un patio frontal enorme con mucho pasto, flores por cualquier lado, y en medio una hermosa fuente, llegue y aparque en frente de la puerta principal, antes de bajarme apareció un hombre, me imagino que es el encargado de estacionar los carros en otro lado, subí las escaleras y cuando iba a tocar el timbré, un muchacho muy guapo y con una sonrisa encantadora me abrió la puerta.
-¡hola bella!.- me dijo muy entusiasmado.
-hola Edward, ¿Cómo estás?- le pregunte imitando su entusiasmo, aunque creo que falle.
-pues creo que bien, pasa.- y me extendió la mano
para entrar a su casa, si por fuera es hermosa por dentro es lo que le sigue.
Estaba decorada de una forma tan peculiar, todo combinaba a la perfección.
-vamos a la sala, ahí podremos estudiar.- dijo Edward a mis espaldas, sacándome de mis pensamientos. Seguí a Edward hasta la sala y me indico que tomara asiento.
-oye con respecto a lo de anoche, quería pedirte disculpas, se que ayer me trajiste a casa y también que me pelee en el lugar.- me dijo Edward apenado, pero estaba mal, porque yo no lo traje, aunque era mejor que siguiera pensando eso.
-no te preocupes, solo procura no beber tanto, creo que cuando lo haces te comportas como un estúpido engreído.- dije esas palabras sin pensarlo, y ahora solo me quedaba desviar mi mirada, ese siempre había sido mi problema, nunca me puedo quedar callada.
-¿estúpido engreído?- me grito en un tono burlón y levantando una ceja, eso hizo que me molestara y empecé hablar son pensarlo.
-sí, un estúpido engreído, que primero se besa con una puta y después viene y quiere seducirme, le digo que lo llevare a su casa junto con rose, e insinúa que se quiere meter a la cama con las dos.- le dije exasperada y con un poco de enojo, no sé ni porque se lo dije, pero él se porto como un patán cuando había sido totalmente diferente cuando llegue a la estúpida escuela, el no decía nada así que mejor me levante, yo y mi bocota.
Me dirigí hacia la puerta, y vino un pensamiento, demonios, con esto a lo mejor el ya no me hablaba y yo tenía que estar cerca de él, era mi trabajo, pero estaba muy molesta, asi que por hoy, me encargaría de vigilarlo solo de lejos.
Iba saliendo por la puerta cuando tomo mi brazo y me detuvo.
-espera, ¿Por qué te vas? - me pregunta frunciendo el ceño
-Pues es obvio no ¿? Acabo de insultarte en tu propia casa y en realidad casi no te conozco así que me eh de suponer que me correrás, así que me evito la pena de que me corras.- empecé hablar sin parar, no sabía porque me portaba así con él, la verdad a nadie le había dado tantas explicaciones, era tan raro como me sentía cuando estaba cercas de él, pero ahorita lo que más importaba era la misión, así que empecé a rezar por dentro para que no me corriera.
-no iba hacer tal cosa bella.- me dijo con un tono serio pero divertido-al contrario es la primera vez que alguien me dice algo así.- eso me sorprendió aunque con lo prepotente que es y como utiliza su apellido Cullen, han de darle todo cuanto quiere.
-y perdón si ayer trate de seducirte, fue a causa del alcohol, sé que no es una excusa pero me da valor de hacer algo que normalmente no haría.
-bueno dejemos de hablar de esto, te disculpo, y ahora a estudiar porque no quiero reprobar la materia.- dije esto tratando de cambiar la conversación, no me gusto lo último que dijo y no me interesa saber porque lo dijo.
El solo asintió y nos dirigimos de nuevo a la sala.
Pasamos aproximadamente 3 horas estudiando, el en realidad era bueno en esta materia, yo sabía todo lo que él me explicaba, aunque algunas veces me hacia la tonta diciendo que no entendí.
-bueno ya es hora de irme ya es tarde, gracias por las clases, me ayudaron mucho.- le dije regalándole una sonrisa a la cual el devolvió.
-fue un placer bella, y cuando necesites algo no dudes en pedírmelo.- me dijo con un tono muy seductor, decidí ignorarlo, le regrese la sonrisa y me dirigía a salir de la casa.
El abrió la puerta y cuando estaba a punto de salir nos topamos con sus papas en la puerta.
-buenas tardes.- fue lo único que pude decir.
Los señores me sonrieron y cuando iban a decir algo Edward los interrumpió.
-mama, papa, les presento a bella, es una compañera de la escuela, es nueva y la estoy ayudando con una materia.
-mucho gusto ella es mi esposa Esme Cullen y yo soy Carlisle Cullen.- me dije el hombre extendió su mano, la tome y le regale una sonrisa.
-mucho gusto, mi nombre es Isabella Swan.-cuando dije mi nombre el hombre abrió sus ojos de par en par, y de pronto me recorto con la mirada, esto me aclaro que el hombre sabe quién soy yo, yo creo el jefe le dijo mi nombre.
-el gusto es nuestro señorita Swan.- dijo el hombre regalándome una hermosa sonrisa sincera.
-bueno, señores Cullen tengo que irme.- con esto me despedí de ellos y Salí de la casa.
Subí a mi auto y Edward me despidió.
Mientras salía me permití divagar en mis pensamientos por un momento, este chico realmente era guapo y atractivo, pero algo engreído, su padre también era un hombre muy guapo, estaba en sus cuarenta, pera era realmente hermoso, con su cabello rubio y sus ojos color verdes igual a los de Edward, veo de donde saco Edward lo guapo, se parece mucho a su padre.
Sacudí mi cabeza regresando a la realidad, yo no podía mantener ninguna relación con Edward, el es mi misión y solo debería ser así.
Salí de la casa y comprobando que nadie me viera me acerque al carro en donde se encontraban Jacob y Emmett.
-chicos como va todo? Algo nuevo.- les pregunte a ambos.
-todo está bien, no se ha visto ningún movimiento.- me dijo Emmett, su tono de voz era desganada, habían estado aquí todo el día, así que decidí dejarlos ir para que descansaran.
-bueno chicos, váyanse, necesitan descansar yo me quedaría aquí un poco mas y después me iré a mi casa.
Ellos dudaron intercambiando una mirada, sabía que Jacob no se irá hacia que tenía que sacar ventaja de mi puesto.
-agentes, es una orden, largo de aquí.- les dije tratando de parecer seria pero falle, ellos solo asintieron y se fueron.
Acomode mi carro en el mismo lugar en donde ellos estaban, la tarde era muy aburrida, eran las 10 de la noche, no se había visto ningún movimiento, cercas de la casa había un Starbucks.
Decidí ir por un café y algo para acompañarlo, no me iría hasta las 12 de la noche, tenía que asegurarme de que nada pasara.
Iba de regreso a la casa con una dona y un café que había comprado, estacione el carro más atrás esta vez. Estaba casi en la esquina de la casa.
Estaba tomando mi café cuando escuche unos gritos, pero se escuchaban lejanos, eran gritos de una mujer, sin pensarlo baje del carro y empecé a seguir los ruidos.
Empecé a correr cada vez más rápido mientras que los gritos de "NO" "SUELTAME" se hacían cada vez más fuertes.
Iba corriendo por el lado lateral de la enorme casa, gire hacia la derecha, estaba en la parte trasera de la casa, esta casa en realidad era enorme, era como una mini ciudad, y en el centro toda una casa. Esta parte era como un callejón enorme y nadie pasaba por aquí, estaba solo.
Yo seguí corriendo, hasta que alcance a mirar a 3 hombres, dos tenían agarrada a la chica que gritaba, era tan pequeña, seguí corriendo mientras que miraba como el otro hombre intentaba quitarle el vestido, los imbéciles querían abusar de ella.
Ella empezó a gritar más fuerte, y yo me fui acercando lentamente y con precaución.
-shh cállate hermosa, no grites, nos vamos a divertir, te va a gustar.- le decía el hombre acariciando su rostro.
-¡SUELTAME ESTUPIDO, POR FAVOR SUELTENME!.- empezó a gritar la chica desesperada y llorando.
Estaban tan distraídos que no se dieron cuenta cuando me acerque.
-suéltenla.- les dije con un tono serio, y amenazante.
El chico que la estaba acariciando se alejo de ella, me miro y sonrió.
-ahora tenemos dos chicas hermosas para divertirnos.- él se acerco a mí y puso su mano en mi rostro, cuando me toco agarre su mano, haciéndolo girar y que callera en el suelo.
El solo grito de dolor, los otros chicos se acercaron a mí, uno intento patearme pero esquive su golpe, de pronto me golpeo en el brazo izquierdo, solo sentí como se abría mi herida, me dolía un poco y empecé a sangrar. lo golpeo tan fuerte que el solo cayó al suelo, el otro solo abrió sus ojos asombrado, y levanto a su amigo del suelo, se levantaron y salieron corriendo los 3, iba a seguirlos pero la chica a la que tenían estaba tirada en el suelo, llorando en forma de ovillo, abrazaba a sus rodillas, me acerque a ella.
-te encuentras bien.- fue lo único que pude preguntar, ella levanto la cabeza y asintió, la conozco, esta chica es la hermana de Edward.
Trate de levantarla pero ella no se movía, no quería levantarse, tenía que llevarla a su casa, no podía dejarla aquí, pero ahora tendría que explicarles que hago por aquí, si se supone que me fui hace horas.
Intente hacer que se parara, pero creo que estaba en shock, no dejaba de llorar.
-hola, me llamo bella, estoy en clases con tu hermano, voy acercarme para llevarme a tu casa.- le dije en un tono bajo, no quería asustarla, después de algunos segundos me miro y asintió.
Ella era pequeña y delgada así que pensé en cargarla, cuando la intente levantar mi brazo me empezó a doler mucho, lo mire y estaba sangrando mucho, reprimí la imagen y decidí levantarla, pude cargarla con facilidad.
Ella no se movía ni dijo nada, llegamos a la esquina y pude ver mi carro, pensé en llevarla caminando hasta su casa, pero de la entrada hasta la puerta de su casa era un largo trayecto.
Me acerque al carro y la subí en la parte de atrás, ella no decía nada, solo se recostó en el sillón.
Llegue a la entrada de la casa, le explique al guardia a quien traía y me dejo pasar.
Minutos después llegue a la puerta principal, un muchacho se acerco al carro para llevárselo pero yo negué.
-ábreme la puerta de la casa.- el se me quedo mirando asombrado, pero cuando se dio cuenta a quien saque de la parte trasera de mi auto y ver el estado en el que estaba solo asintió, y toco a la puerta.
Iba subiendo las pequeñas escaleras, cuando la sirvienta abrió la puerta.
-señorita Alice, ¿Qué le paso?- me pregunto una histérica sirvienta.
-pasa, déjala aquí.- dijo la sirvienta muy histérica, entre a la casa, cuando iba entrando a la sala, bajaron los papas de Edward, cuando me miraron con, ella en brazos, la señora soltó un grito y bajaron corriendo las escaleras.
-oh pro dios, Alice, que le paso.- me pregunto la mama de Edward mientras yo la dejaba en el sillón.
Ella empezó a llorar y de pronto entro Edward Corriendo.
-unos hombres intentaron abusar de ella.- Esme estaba abrazando a Alice mientras ella rompía en llanto más fuerte.
Todos se giraron a verme, Carlisle se acerco a Alice y empezó a examinar que estuviera bien.
-ellos no me hicieron nada, gracias a ella.- dijo Alice, hablando por primera vez desde ese momento ellos se giraron a verme.
-oh mi niña, segura que estas bien, ellos ¿no te hicieron daño?- Alice solo negó con la cabeza y siguió llorando.
-gracias.- dijo Esme mirándome, yo solo le regale una tímida sonrisa
Ellos siguieron abrazándola y consolándola, estaban en su burbuja personal y me sentí mal de estar presenciándola así que decidí despedirme.
-bueno, tengo que irme, ya es tarde y mañana tengo escuela.- cuando dije esto, ellos salieron de su burbuja personal.
-demonios estas herida, te hirieron.- empezó a decir Edward muy preocupado, por un momento había olvidado mi herida, y una punzada de dolor me azotó fuerte.
-no es nada, yo debo irme.- dije sosteniendo mi brazo, con cuidado arranque el pedazo de gasa que tapaba mi herida intentando que no me vieran, para que no supieran que esa herida no me la había hecho hoy, gire para irme pero Carlisle me detuvo.
-espera soy médico, déjame revisar tu herida, es lo menos que puedo hacer por haber salvado a mi hija.- yo intente negarme pero no pude, así que solo asentí y aguarde el pedazo de gasa en mis pantalones.
Me arrastro hacia la sala y empezó a limpiar mi herida, Edward lo estaba ayudando, pasándole las cosas.
-en donde aprendiste a pelear así.- pregunto Alice sacándome de mis pensamientos, se miraba que ya estaba un poco mejor, empecé a pensar en qué demonios decirle, mierda, no estaba preparada para una pregunta así.
