chicas aqui les dejo otro capitulo, espero que les guste y porfis dejen sus reviews, son importantes para mi :D

los personajes no son mios pertenecen a Stephanie Meyer, solo la trama es mia.

Issie


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CAP 7

Bella POV

-y Edward.- le pregunto Alice, Jasper solo hizo un moviendo con la cabeza indicándonos un lugar, giramos y el estaba besándose en una esquina con la tal Tania.

Mirándolos bien, ella era la chica del bar, la que estaba bailando y con la que él se estaba besando.

Sentí que mi piel ardía, de pronto estaba muy molesta, y no sabía por qué, quería golpear a alguien estaba demasiado molesta, hasta que me di cuenta cual era el motivo.

ESTABA CELOSA.

Estaba mirándolo, cuando el abrió sus ojos y me miro, inmediatamente se separó de la rubia y le empezó a decir algo, sin dejar de mirarme, yo me gire y mire a Rosalie.

Necesitaba irme, necesitaba aclarar que pasaba conmigo, a mi no podía gustarme ese niño, es mas no podía estar celosa era totalmente absurdo, solo han pasad días desde que lo conozco.

-ahorita venimos iremos por un agua.- le dije a los demás y arrastre a Rosalie conmigo.

-¿bella que pasa?, te pusiste de todos los colores cuando miraste a Edward con ella.- me dijo mi amiga examinando mi cara, a ella tenía que decirle la verdad siempre ha sido mi amiga y no tenemos
secretos.

-creo que estaba celosa.- Rosalie solo abrió los ojos, y antes de que dijera algo hable yo.

-lose, lose, es imposible que me guste si lo conozco de apena días, la verdad no se qué paso, así que tengo que irme, te los encargo no los dejes solos, si pasa algo, cualquier cosa llámame, estaré al pendiente, iré a ver primero al jefe y después estaré
en mi casa.-

-está bien amiga, aquí estaremos al pendiente Jasper y yo.- asentí, y me gire para irme.

Iba saliendo del centro comercial cuando escuche que una voz que conocía muy bien y que en este momento era la más irritante del mundo me llamo.

-bella, espera.- me detuve en la puerta y me gire para enfrentarlo con una estúpida sonrisa en el rostro

-e, ¿Por qué te vas?-me pregunto frunciendo el ceño, moría de ganas por gritarle, POR QUE TE MIRE BESANDOTE CON ESA ZORRA, Y CREO QUE ME GUSTAS! Pero viendo las circunstancias no podía hacer eso, aparte no sabía si era verdad que me gustaba, a lo mejor solo era una forma de proteger la misión, siempre me había caracterizado por entregarme al 100 % en una misión, si eso era, simplemente estaba actuando muy sobre protectoramente.

-¿entonces?-pregunto Edward sacándome de mis pensamientos.

-emm, es solo que, me empezó a doler la cabeza eso es todo.- le dije tocándome la cabeza y tratando de sonar lo más natural posible

-¿puedo llevarte a tu casa?-me pregunto con la esperanza en los ojos

-no, mm traigo carro.- le dije con la esperanza de zafarme de, él, la verdad quería irme, ya.

-no puedes manejar así, si te duele la cabeza es una distracción y podrías sufrir algún accidente por favor déjame llevare.- no sabía que decir, así que resignada le dije que sí.

El se fue a buscar a Rosalie, para darle las llaves de mi carro, para que Edward me llevara en el suyo, mientras él iba a buscarla me permití divagar en mi mente.

Este chico realmente era tan voluble, el primer día que lo conocí, era un chico bueno, sincero, amigable y el día que lo vi en el bar era un completo idiota engreído, aunque ya no lo eh vuelto a ver así, ya es como el primer día, creo que el alcohol no le hace bien.

-¿nos vamos?.- dijo Edward sacándome de mis pensamientos y haciendo que diera un brinquito.

El solo sonrió y me deje llevar por esa hermosa sonrisa.

Salimos del centro comercial, y nos dirigimos a su auto, abrió mi puerta, y después corrió a subirse del otro lado.

Íbamos escuchando un poco de música, cuando por instinto mire por el espejo lateral y note un carro que venía muy pegado de nosotros.

No le dije nada a Edward pero seguí vigilando el carro.

4 cuadras después el carro seguí detrás de nosotros y sabia que esto no era nada bueno, pero no podía decirle a Edward, odio que este chico no sepa nada, deberían decirle, eso me facilitaría las cosas.

Estaba planeando alguna idea para deshacernos del carro, no se me ocurría nada hasta que mire un circo, había mucha gente y demasiados carros, y de pronto un plan se me vino a la mente.

-mm Edward, ¿me dejarías conducir tu carro? Ya me siento bien, no me duele la cabeza y muero de ganas por conducirlo, ¿puedo?- le dije lo más calmada
posible

-claro, pero si ya no te duele la cabeza quisiera llevarte a algún lugar.- me dijo regalándome una sonrisa, en este momento no estaba para discutir y le dije que sí.

Le indique que aparcara junto al circo, y casi corriendo me subí del lado del conductor, de reojo me fije que el carro que nos seguía se había estacionado a escasos metros de nosotros.

-ponte el cinturón de seguridad.- le dije a Edward sonriendo, el solo negó divertido con la cabeza y se lo puso.

Arranque el carro y pise el acelerador hasta llegar 150 km/h

En verdad era muy rápido pero esperaba perderlo, seguí derecho y de repente gire hacia la izquierda sin prender direccional, de pronto gire hacia la izquierda en una salida, así seguí en zigzag, hasta que Salí a una calle principal, deje hundir mi pie un poco más en el acelerador.

-demonios bella! Baja la velocidad, vas a matarnos.- mire de reojo a Edward, y el pobre estaba
sosteniéndose de la puerta y del sillón con una cara de miedo, en otras circunstancias me hubiera reído hasta morir.

Mire por el espejo retrovisor y el carro ya no nos seguía, así que baje la velocidad un poco, pero siempre al pendiente.

-cálmate Edward, tengo el control miedoso.- le dije para mejorar el ambiente, el hizo un intento de sonrisa y se relajo un poco.

-bueno, entonces te indico a donde vamos.- demonios, había olvidado que este chico quería llevarme a algún lado, solo esperaba que no me llevara a un motel porque si no, ahora si no dudaría en romperle los huesos.

-ok ok, dime por donde

Me empezó a decir porque calles ir, hasta que llegamos a un lugar muy bonito, era un tipo hacienda pero se miraba que estaba abandonada.

Llegamos a la entrada y tenía unos portones grandes color negro, un señor que al parecer era el guardia apareció, cuando miro a Edward no pregunto nada y simplemente nos abrió.

Edward me indico donde estacionarme.

Bajamos del carro y el tomo mi mano.

-ven, sígueme.- me dijo sonriendo, este lugar se
miraba muy solo.

Caminamos hasta la casa y entramos por un callejón, que estaba del lado derecho, llegamos a la parte de atrás y me quede asombrada con lo que vi.

La parte de atrás de la casa era simplemente hermoso, tenía muchos árboles y había flores de todos los colores, y en medio de todo había un pequeño lago, tenía a unos patitos nadando en el
centro.

-es de mis abuelos, ellos están de viaje.- me dijo regalándome una sonrisa, le devolví la sonrisa y él me jalo de la mano para arrastrarme a un árbol que quedaba enfrente del lago, el árbol era tan enorme que hacia una inmensa sombra.

-es muy hermoso este lugar.- le dije aun atontada por lo hermoso que era.

-lose, por eso quería traerte aquí.- lo dijo mirando hacia el lago, yo fruncí el seño, ¿para qué me quería traer aquí?, llevábamos conociéndonos casi 4 días.

-no sé porque te traje aquí, solo quería que lo conocieras, es una cosa digna de admirar.- me dijo como si hubiese leído mi mente.

-si en realidad es muy hermoso.- le dije mirando hacia el lago.

Pasamos un largo tiempo en silencio, admirando la belleza del lugar hasta que hablo.

-¿sabes porque se muere la neurona de una rubio?-pregunto mirándome, ¿eso era un chiste?, tal vez sí, pero la verdad no lo sabía, aunque cuando dijo eso no pude evitar pensar en la rubia de mi amiga, y en que se lo contaría.

-¿porque?-la verdad si estaba interesada en la respuesta

-por soledad.- eso se me hizo tan gracioso, tal vez fue la forma en que lo dijo, no lose y de pronto me estaba riendo como loca, seguido por las risas de Edward.

Seguimos toda la tarde contando chistes hasta que nos dimos cuenta que ya era tarde.

-oye, es tarde, tenemos que irnos mañana hay escuela.- le dije poniéndome de pie y recuperándome de un ataque de risa.

-se nos paso muy rápido la tarde, hay que irnos.- se levanto y tomo mi mano, se me hizo extraño pero no intente zafarme.

Caminamos hasta el carro, y el abrió la puerta de copiloto para mí.

-esta vez conduzco yo.- dijo con una hermosa sonrisa
-ok ok, señor miedoso.- y volvimos a reír.

.

.

Llegamos a mi casa y Edward se bajo para abrir mi puerta.

-que caballeroso, te prefiero así que borracho.- le dije sin pensarlo, me sentí tan apenada por haber dicho eso en voz alta que no pude mirarlo a los ojos.

Levanto mi barbilla con su mano
-¿así que me prefieres de alguna forma?- dijo con una sonrisa y levantando una ceja, solo sentí como mi rostro me traicionaba y mis mejillas empezaron a arder.

-me encanta cuando tus mejillas hacen eso.- dijo casi en un susurro.

Me zafe de su agarre y me despedí de él, no me gustaba nada lo que estaba sintiendo por él.

-bueno, gracias por el paseo y por traerme.- le dije dándole una sonrisa y tratando de parecer tranquila, aunque no lo estuviera, este hombre en verdad alteraba mi sistema.

-nos vemos.- dijo Edward subiéndose a su carro, me quede ahí parada hasta que desapareció de mi vista.

Entre a mi casa y decidí hacerme algo de comer la
verdad no había comido nada.

Me prepare un sándwich de pollo y me senté en el sofá, prendí el televisor y lo deje en un programa de chismes.

Mientras comía mi sándwich empecé a divagar en mi mente.

Edward Cullen, es la persona a la que tengo que proteger, se supone que él es mi trabajo, no debe gustarme ni nada por el estilo, tengo que protegerlo, pero él es tan lindo cuando no está borracho, es tan atento, pero para empezar el tiene novia, por un momento olvide que se estaba besando con esa zorra, la tal Tania me parece, mejor dejare de pensar en el.

Estaba cambiándole el canal al televiso cuando mi celular empezó a vibrar, lo saque de mi bolsa, y tenía 10 llamadas perdidas de ese número.

Maldición era mi jefe, debí de haber ido con él o al menos llamarlo y no lo hice.

Mi celular volvió a sonar y lo conteste de inmediato.
-señor!

-DONDE DEMONIOS ESTABAS AGENTE SWAN, ESTOY ESPERANDO SU REPORTE DESDE LAS 7 PM.- maldición el jefe esta mas que enojado.

-lo siento señor, ocurrió un percance con Edward, alguien lo seguía y tuve que deshacerme de ellos sin que el chico se diera cuenta.- le dijo solo esa parte, y no estaba mintiendo, porque era verdad.

-bien, agente Swan, dame el numero de las placas del vehículo.- demonios, por ir bobeando con Edward, ni siquiera las mire.

-señor, yo, no tuve tiempo de apuntarlas

-¿A QUE ESTAS JUGANDO AGENTE? ESTA ES UNA MISION MUY IMPORTANTE, PERO AL PARECER PARA USTED NO LO ES, DEBE DE ESTAR AL PENDIENTE DE CADA COSA, CADA DETALLE, AHORA EMPIEZO A DUDAR DE SU CAPACIDAD PARA SEGUIR CON ESTA MISION, SERA MEJOR QUE LE ASIGNE OTRA MISION Y ESTA PASE A MANOS DEL AGENTE BLACK.- demonios, yo no quería perder esta misión, nunca me han revocado de alguna misión y esta no será la excepción, tenía que decirle algo para que me deje a cargo.

-señor, yo…..- y antes de que pudiera decirle algo me interrumpió.

-la veo mañana en mi oficina agente Swan.- y colgó.

MIERDA! Esto estaba mal.