Cap.6
-Espera que lo sepa mamá.-Dijo Ron cuando se dirigían a la entrada de la Madriguera.- Se va a poner contentísima.
Entraron a la casa los cuatro, Harry y Ginny con las manos aún entrelazadas, y los primeros a los que vieron fueron a Fred y George en el salón, que los miraron con cara indiferente, luego fruncieron un poco el ceño al ver las manos de Harry y Ginny, y luego sonrieron de oreja a oreja y se pusieron de pie de un salto.
La noticia de que Harry y Ginny estaban saliendo se extendió rápidamente por toda la Madriguera una vez lo supieron los gemelos.
Molly se puso muy contenta y daba saltitos por toda la casa sin dejar de sonreír cada vez que los veía juntos, y se emocionó mucho al ver que Ron y Hermione entraban juntos a la casa y sonriendo y pensó que ellos también salían, pero ambos se apresuraron en negarlo sonrojándose al mismo tiempo que hablaban.
Los gemelos los seguían a todas partes silbándoles, poniendo ojitos y cantando canciones de amor. El señor Weasley se lo tomo bastante bien y los felicitó de inmediato.
Harry y Ginny se veían tan emocionados juntos, que ni se percataban de la emoción de Molly que casi llegaba al llanto de alegría, ni de las burlas de los gemelos, o los comentarios del señor Weasley. Solo les importaba tenerse el uno al otro, nada podía estar mal.
Cenaron tranquilamente, Ginny no pasó desapercibidas las miradas que se dirigían Ron y Hermione, pero nadie aparte de ella pareció notarlo pues parecían muy emocionados con su nuevo noviazgo. Luego de un rato todos se fueron a la cama. Harry se aseguró de despedirse de manera especial de Ginny.
-Que descanses.-Dijo Harry con tono soñador.
-Tú también.- Respondió Ginny abrazándolo por el cuello.
Harry la tomó por la cintura y la besó con ternura. Era el mejor beso de buenas noches que jamás le habían dado.
-¡Venga! a la cama, tortolitos.- Dijo Ron tomando por los hombros a Harry y empujándolo hacia las escaleras.
Ginny bufó y le mandó una mirada asesina a su hermano. Luego Hermione la tomó por el brazo y subieron juntas las escaleras.
En la habitación de Ron, él y Harry se preparaban para dormir mientras charlaban.
-Me alegro por vosotros, amigo. No se ven mal juntos.- Dijo Ron.
-Gracias, Ron, en verdad creo que no puedo ser más feliz en este momento.
-Solo espero que no se pasen mucho con sus muestras de amor cuando este yo, ¿vale?
-No te preocupes por eso.- Ambos rieron.
-Mañana, cuando salga con Hermione después de desayunar, le diré lo que siento por ella.
-¿De veras?
-Sí, ya no me puedo echar atrás, ya le dije que tenía que decirle algo cuando saliéramos mañana.- Ron parecía nervioso.
-Yo sé que podrás. Cuando la mires a los ojos no podrás evitar decirle que la amas.- Dijo Harry como un bobo enamorado.
-Lo único que espero es no ponerme así de cursi.-Ron no pudo evitar reír y Harry se contagió de la risa de su amigo.
-Cuando llegue el momento serás tan feliz que no podrás evitar ponerte así de cursi.
-Me da igual si me pongo estúpidamente cursi, lo único que quiero es estar con ella.
Apagaron las luces y se acomodaron entre las sábanas. Harry se durmió casi de inmediato, pues tenía una paz en su interior que eclipsaba cualquier cosa que lo pudiera abrumar.
En la habitación de las chicas, ambas se ponían el pijama en silenció. Ginny, muy astuta, se percató de que Hermione andaba muy sonriente desde que llegó con Harry, y sabía que por muy amiga que fuera y por muy feliz que estuviera por ella , esa sonrisa no era por ellos.
-¿Porque sonríes tanto?- Preguntó Ginny.
-Tu hermano dijo que quería decirme algo.
-Bueno, bueno, parece que este verano va a dejar más de un noviazgo en la Madriguera.
-No seas ilusa Ginny, en verdad me alegro por ti y por Harry, pero ni si quiera sé si a Ron le gusto, no puedo decir que valla a confesarme nada mañana.
-Hermione, deja de ser tan pesimista. Esta tarde mañana me dijiste que te gustaría ser igual de espontanea que yo y hasta ahora no lo has hecho muy bien que digamos.
-Lo siento Ginny, pero prefiero no ilusionarme con falsas ideas.
- Lo que tienes que hacer es pensar que Ron no te ha dicho nada hoy, que mañana será un día normal, si te dice que te quiere,-Hermione enrojeció.- será una gran sorpresa, si no te dice nada, será como otro día más.-
-Seguiré tu consejo, Ginny. Gracias por siempre apoyarme en todo esto.- Ginny la abrazó con fuerza.
-Para eso están las cuñadas.- Las dos rieron hasta que Hermione rompió el abrazo.
-Ahora,-Dijo Hermione mientras se sentaba en su cama.- quiero que me cuentos todo acerca de que pasó entre tú y Harry.
-Bueno, en realidad no fue nada fuera de lo común.- Ginny se sentó en la cama sonriendo de oreja a oreja.- Pero para mí fue el momento más esperado en toda mi vida.
Ginny le empezó a contar con todo detalle lo que había pasado entre ella y Harry desde el momento en que salieron de la Madriguera. Como le tomó la mano mientras hablaban y como ella se lanzó a sus brazos cuando le dijo que la quería.
Después de contar todo, Ginny se sentía muy aliviada, era genial poder expresar su emoción con alguien más. Se pudo dormir relajada y con una enorme sonrisa.
A la mañana siguiente todos de levantaron muy temprano a desayunar. Comían tranquilamente y Harry y Ginny se dirigían miradas cargadas de amor, y Fred y George hacían sonidos de arcadas cada vez que los veían. Pararon cuando Molly les dio un buen coscorrón a cada uno.
Después Ron y Hermione salieron a dar su paseo. Harry le hizo una señal a Ron para darle confianza y Ginny le giñó un ojo a Ron. Se fueron en silencio, notablemente nerviosos.
-Espero que les vaya bien.- Dijo Harry.
-Conociendo a mi Hermano, no me haría muchas ilusiones.
-No seas así, Ron se esfuerza todo lo que puede. Con un poco de suerte, no vamos a tener que llevar a cabo el plan para juntarlos.
-Qué pena, con lo que gustaba ese plan.-Ginny hizo un puchero y Harry le acaricio la mejilla.
Tomó su rostro entre las manos y le dio un apasionado beso. Por un momento, el mundo se paró, solo existían ellos dos y todo el amor que se tenían. Estuvieron así por un rato, hasta que escucharon los pasos de Fred y George venir de la cocina riendo. Se separaron lentamente. Los gemelos se sentaron en el otro sofá y hablaban en voz muy baja. Luego llegó Molly y se sentó en el sofá individual y se puso a tejer un jersey. Adiós al momento a solas.
Hablaron durante un rato, hasta que un sonido seco interrumpió la paz del salón. Todos voltearon a ver hacia la puerta, donde estaba Hermione de pie, roja y con cara enojada. Miró a Harry y Ginny que se encontraban abrazados en el sofá y su expresión cambió y de pronto empezó a llorar. Todos se quedaron con una cara de confusión cuando Hermione corrió escaleras arriba. Ginny miró a Harry con preocupación y corrió tras ella.
Bueno, ahora estoy al día. La proxima semana intentaré subir el capitulo a tiempo. Gracias por leer esta historia y espero de veras que les guste. Preparense por que el final está cerca :c
nos vemos la proxima semana. dejen sus reviews.
bye :)
