Retratos de ausencia
Capitulo 2
Tan cerca, Tan lejos...
Hoy hace un día hermoso. Luego del eterno Ritual de "necesito un bolígrafo" de Darien decidí escabullirme para dejar solos a mis amigos con el pretexto de salir a hacer unos pagos pero también aproveché para traer conmigo a mi cuaderno d y sentarme un poco en el parque a dibujar, anoche tuve otra vez ese sueño, esos ojos y esa voz… No logro sacar de mi cabeza esa voz, algo me dice que ese hombre es la clave del pasado que he olvidado, que si llegara a verlo, a encontrarlo podría recordar quién soy, de donde vengo.
Hace poco más de un año desperté en el centro médico de Tokio sin saber quién era o de dónde había salido. Las enfermeras me dijeron que me encontraron en la calle inconsciente y me habían llevado allí. No había rastro alguno de mi pasado, no portaba dinero ni alguna identificación, recuerdo que fue terrible…
Flash back
La muchacha de cabellos castaños despertó con un terrible dolor de cabeza, no recordaba cuánto tiempo había pasado así y tampoco donde estaba, pero pudo darse una idea cuando abrió los ojos y se encontró con una enfermera al pie de su cama revisando una carpeta seguramente con un expediente suyo.
- ¿dónde estoy?- murmura la muchacha de ojos verdes
- En el centro médico de Tokio, señorita- Responde la enfermera en japonés que ella logra comprender
- ¿qué hago aquí?
- Tuvo un accidente, uno de nuestros médicos le encontró en un callejón a unas calles del hospital y la trajo aquí. Posiblemente la asaltaron, no encontraron documento alguno con usted, pero ahora que despertó todo será más fácil- Sonríe la mujer de blanco- Podrá proporcionarme unos datos ¿cuál es su domicilio?
- No lo sé…
- ¿su tipo de sangre?
- No lo sé…
- ¿su nombre?
La joven hizo una pausa y luego se llevó las manos a la cabeza ¡cómo dolía!
- no….no lo sé… ¡no lo sé!
Fueron pocas preguntas pero todas ellas la hicieron a la chica ser consciente de su realidad: Desconocía su identidad.
- buenos días…- interrumpe a aquellas personas una voz masculina. La chica se giró encontrándose con un joven de cabello negro y ojos azules, él usaba una bata blanca y un distintivo con su nombre: Darien Chiba- Ha despertado la paciente
- Doctor Chiba…
- Aki, Déjame solo con la paciente por favor…
La enfermera observó extrañada al hombre ante ella, generalmente él era más amable pero no hoy y eso extrañó a la joven enfermera que a pesar de no notarse muy de acuerdo con el médico terminó por salir de la habitación. La paciente lucía consternada.
El alto doctor caminó hasta una pequeña mesita sirviendo un vaso de agua a la joven que lo bebió, ella no se había dado cuenta, pero las lágrimas corrían por sus ojos y su respiración era agitada.
- Disculpa… Aki no es la enfermera más prudente del hospital, pero si alguna vez necesitas que alguien te canalice….querrás tenerla cerca
El comentario hizo sonreír a la joven castaña que se llevó las manos a la frente, el médico retiró el vaso y comenzó a examinar sus pupilas.
- con calma, estuviste varios días inconsciente, te pegaste en la cabeza…es normal que te duela…
- duele mucho
- lo sé. El golpe que te diste también lo fue.
- Doctor…no recuerdo nada….- confiesa apenada la muchacha
- Descuida, es por el golpe, debes estar conmocionada, pero estarás bien…te mandaré a hacer unos estudios pero creo que no hay de qué preocuparse
- ¿cómo llegué aquí?
- te encontré en la calle no se cuanto tiempo después de tu accidente, te traje al centro médico y has estado algunos días tomando una larga siesta.
- ¿recordaré?
- Debemos realizarte algunas pruebas, estudios pero me adelanto a decir que sí, cuando pase el tiempo…recordarás…
La cálida sonrisa de aquel médico la hizo creer que eso sería cierto, aunque no sabía cuándo pasaría, jamás imaginó que viviría un año sin saber nada de sí misma….
Vivir un año así ha sido terrible, aunque no puedo ser del todo egoísta. A mi lado he tenido personas buenas que han cuidado de mi. El doctor Darien Chiba por ejemplo, él es un chico lindo y considerado, creo que tal vez era el destino que ese chico me encontrara porque gracias a él es que también conocí a Rei, mi ángel de la guarda…Rei….¡diablos! debo volver a la tienda.
Me pongo de pie con mi libreta. Sin darme cuenta he dibujado algo, se parece al reloj de Londres ¿lo conoceré? Da igual, es tarde y debo volver a la tienda.
Sin querer choco con alguien y mi libreta cae, me apresuro a recogerla y me disculpo apenada.
- Disculpe usted, no vi por donde iba- le digo inclinando mi cabeza, luego, cuando me enderezo veo a una mujer más alta que yo, tiene ojos verdes y cabello castaño, como yo…Que raro.
- tu…
- ¿me conoce, señorita?- Me emociono al ver su reacción, tal vez mi deseo se cumpla y por fin encuentre pista alguna de mi pasado.
Ella calla un segundo y me mira asombrada, luego habla.
- ¡Claro que no te conozco! Deberías tener más cuidado, niña. Casi me haces caer
- ¡oye, ya te dije que lo lamento!
- Pues laméntalo más, estúpida- me grita mientras me da un empujón, luego se va del parque dejándome sola.
¡qué mujer más desagradable!
Me voy de prisa a la tienda, aunque no sé por qué lo hago. Jamás tenemos clientes, salvo Darien que va todos los días a un viejo negocio de antigüedades a comprar un bolígrafo por el que paga 10 veces más de lo que le costaría en una papelería…
- volví- le digo a Rei mientras intento recobrar el aliento.
- Tardaste demasiado, Mako- chan. Me tenías preocupada
- Lo siento, me quedé en el parque un momento a dibujar un poco
- Está bien, solo me preocupé, amiga. Creí que algo te había pasado
- Rei chan, estoy bien. Solo soy una loca amnésica, no una idiota que desconoce la forma de volver a su tienda.
Intento que parezca broma, pero ella descubre inmediatamente que no es así y camina junto a mi, me mira con pesar y toma mis manos.
- Mako chan, no creo que estés loca. Tuviste un accidente y no puedes recordar lo que te ocurrió, pero recordarás, algún día de estos los recuerdos vendrán a ti y recordarás
- ¿cuándo, Rei? Ha pasado un año, un año desde que Darien me encontró en ese callejón y no he recordado nada. ¡Ni siquiera sé si Makoto sea mi nombre!
- Para mi siempre serás Makoto porque eres buena fuerte y honesta, como el significado de tu nombre
- Tal vez lo soy demasiado…
- ¿cómo dices?
- Hace un instante en el parque me encontré con una mujer muy parecida a mí, se portó muy rara cuando me vio y yo pensé inmediatamente que podría tener una pista de quien soy pero se portó grosera y me trató como una loca
- Mako chan…no puedes ir por el mundo haciendo esas cosas- me riñe Rei pero lo hace con un tono dulce que rara vez usa- A Darien y a mí no nos importa, pero hay personas que podrían intimidarse con tu Amnesia…tal vez debería de ser algo que guardes para ti, al menos en lo que conoces mejor a las personas
- Si, tal vez tengas razón…no me gustó nada como me vio esa mujer
- Seguro estaba teniendo un mal día
- Seguro si.
- Quizás peleó con su novio
- O quizás no tiene novio. Debiste verla es toda una bruja
- Acabas de decir que se parecía a ti
- Si, pero en versión vieja, fea y amargada…¡el Kami me evite algún día ser como ella!
Rei ríe divertida y niega con la cabeza, tal vez tenga razón y debo de omitir lo de mi amnesia, generalmente cuando le hablo a la gente de ella tienden a alejarse como si estuviera infestada. Solo Rei y Darien me tratan como a una chica normal, bueno, también el padre de Rei que es un hombre que a pesar de ser muy serio es adorable.
- Así que aquí están las chicas más bellas de todo Tokio- Dice la voz tras un enorme ramo de rosas color rosa y uno de lirios casa blanca, es el papá de Rei
- ¡Otou San!- Nombra Rei sonriente y lo abraza emocionada, cómo me gustaría saber si tengo un padre- Que linda sorpresa
- Bueno, tuve una junta aquí cerca y quise venir a dejarles esto.- Me entrega a mi el ramo de rosas y a Rei el de Lirios- Ayer no pude acompañarlas a celebrar el cumpleaños de Makoto y quise congraciarme un poco
- Señor Hino, no debió molestarse, son hermosas. Es un lindo regalo, muchas gracias.
- Pero ese no es tu regalo, Makoto- Me dice el señor Hino y yo me confundo. Luego saca una cajita de su bolsillo, es una cajita de terciopelo- este sí.
- Señor Hino, esto no es necesario. De verdad
- Anda, abre tu regalo, hija
Yo me emociono muy a mi pesar y sonrío al encontrarme con unos aretes de esmeraldas y diamantes, son pequeños, parecen unas hojas de olivo y son preciosos.
- Gracias, son hermosos- me conmuevo y lo abrazo con efusividad, tengo que soltarlo cuando se pone morado, luego tose un poco.
- Te has puesto muy fuerte, hija.
- Es que me ha encantado mi regalo, los aretes son perfectos para la cena de esta noche y las rosas…las rosas me encantaron
- Tal vez quieras dibujarlas- me ofrece el padre de Rei sabiendo mi inclinación al dibujo
- Seguro que lo haré, alguien debe inmortalizar tanta belleza
- ¿cómo están, chicas? ¿todo bien?- esa última pregunta va para Rei
- Si, Otou San. Todo bien
- oye, un amigo mío va a mudarse a Tokio y desea decorar su casa
- Otou san, somos una tienda de antigüedades, no de decoración de interiores- lo riñe mi amiga
- Lo sé, mi pequeña. Pero mi amigo desea que su casa esté decorada con muebles antiguos y recordé que…
- que justo tienes una hija que se dedica a las antigüedades. Gracias Otou San pero…
- Anda, pequeña. Sé que puedes hacerlo, además de tener los muebles tienes un buen gusto maravilloso, sé que podrás hacerlo. Además ya se lo prometí
Rei frunce el ceño pero luego hace un gesto similar a un puchero y sonríe
- Gracias, Otou San…
- Ah, también le dije que tengo otra pequeña que es muy buena pintando, le prometí que le mostraríamos algunos cuadros tuyos, Makoto
- ¡pero, señor Hino! yo ni siquiera soy pintora profesional solo…
- Solo eres excelente haciéndolo. Vamos, chicas. Dejen de ser tan tímidas.
- Gracias, señor Hino. No lo defraudaremos
- Sé que no. Ahora…tengo un par de horas libres, ¿les gustaría ir a almorzar con un viejo?
- Otou San, no puedo cerrar la tienda así como así
- Vamos, hija. Creo que ya tuviste la venta del día hoy ¿ya vino el chico de los bolígrafos?
Yo asiento dejando escapar una carcajada y Rei me mira recriminante
- ¡Makoto!
- ¿qué? ¿pretendías que fuera secreto lo de tu cliente eterno?- la interrogo divertida ella está del color del granate y solo toma su bolso y sale de la tienda, el señor Hino y yo nos miramos divertidos.
- Creo que Rei pretendía que eso fuera un secreto- le digo al señor Hino divertida mientras tomo las llaves para cerrar la tienda
- Imposible que lo sea, ese muchacho lleva viniendo a este lugar desde que la abuela de Rei atendía este lugar y ella murió hace varios años.
- Creí que era algo reciente- le digo
- Claro que no. Su abuela siempre nos contaba sobre ese muchacho, veía embelesado a mi pequeña y tras comprar su bolígrafo salía corriendo, pero al día siguiente regresaba.
- Si que es tímido ese chico
- Creo que eso se ha vuelto ya un ritual, Mako-chan.
- Lindo Ritual…
Subo al auto negro del padre de Rei mientras ella ya nos espera adentro. Luce seria pero sé que es más por pena que por coraje y mientras arranca el auto hacia nuestro destino yo pierdo mi vista entre la multitud de Tokio ¿habré amado? ¿habré tenido también un ritual de conquista como el de Rei y Darien? ¿habrá alguien allá afuera que hubiera sido capaz de desviarse todos los días veinte cuadras de su destino solo para verme con un bobo pretexto? Gran Kami, como quisiera recordar…
En algún Hotel en Tokio:
Acomodo mi ropa en el armario, no he traído mucho aunque tal vez tenga que quedarme más de lo esperado buscando a mi amada Lita. Hoy fui a la policía y me dijeron que no veían muchas esperanzas para encontrar a una persona que lleva más de un año desaparecida, no sé lo que tenga que hacer pero no me iré de Tokio sin tener noticias de mi Lita, sean las noticas que sean.
- Andrew- me dice Reika a mis espaldas, algo hay en su rostro que no me agrada, luce preocupada
- ¿estás bien? Te busqué hace un instante en tu habitación para ir a cenar, pero no te encontré
- Estoy bien solo…decidí dar un paseo
- Debes tener cuidado, Reika
- Vamos, Recuerda que nuestra madre era Japonesa, entiendo perfectamente todos los señalamientos.
- Aun así es una ciudad inmensa y no me gustaría que te perdieras
- Descuida, no me pasará lo mismo que a Lita
No puedo evitar sentirme mal al escuchar esas palabas de boca de mi cuñada y ella se da cuenta.
- Andrew ¿por qué no me invitas a cenar? Muero de hambre y me han hablado tanto de un lindo restaurant de sushi en Tokio- No puedo decirle que no, aunque preferiría quedarme a dormir.
- Claro, Reika. Iremos a donde tú quieras, encárgate de las reservaciones
- Por supuesto- Me dice ella emocionada y corre a la puerta de la habitación- Iré a reservar desde mi cuarto, no tardaré.
Veo a Reika salir emocionada de la habitación. No puedo ser egoísta, ella ha dejado todo en Londres para venir a apoyarme a buscar a mi Lita, lo menos que puedo hacer es invitarla a cenar.
¿dónde estará Lita Ahora? ¿comerá? ¿estará con alguien? ¿tendrá una cita? ¿seguirá viva?
Zona de desastre...corrección: Departamento de Rei Hino
Me encuentro bastante divertida en la sala del departamento viendo como Rei corre de un lado a otro probándose uno y otro vestido, unos y otros zapatos y yo desde la comodidad de mi sofá la espero con mi vestido rosa de flores, ella gruñe una y otra vez y maldice, desconocía que mi amiga pudiera maldecir, pero lo hace.
- Rei, es la tercera vez que te pones ese vestido- me atrevo a decirle para soltarme riendo, si sus ojos mataran yo estaría muerta.
- Tenías que meterme en este lio, Makoto Kino ¡tenías que meterme en este lío!
- Rei, solo es una cena
- Mako, una cena es ir a comer hamburguesas a McDonalds, ¡tú quisiste ir a Hamadaya, es carísimo! Sabes que no podemos darnos esos lujos
- ¿qué? Rei, Darien es doctor, puede pagarlo.
- Pero si aceptamos que pague eso lo hace una cita y…
- Ay, por favor. Sé sincera, ambos mueren por ello desde hace siglos
- ¿qué? ¡claro que no!
- Claro que sí, él babea por ti y tú pones esa sonrisa de idiota cada que él te ve. Con nadie más pones esa cara.
- Darien es solo un amigo, Makoto. Deja de pensar cosas que no son.
- Si, si….¿segura que ese vestido es el adecuado para esta noche?- la interrogo y ella luego de verse en el espejo regresa a su habitación corriendo a cambiarse. Rei es una chica que suele ser dueña de sus nervios, pero con "el chico del bolígrafo" eso desaparece.
Darien toca el timbre puntual a las siete y media. Rei sigue en su habitación diciendo maldiciones y tras diez minutos más aparece regia con un vestido corto negro con encaje encima, su cabello está sujeto en una coleta baja y usa unos pendientes de perlas, creo que su vestido es un éxito porque la mandíbula de Darien cae al piso apenas y la ve, luego salimos de su departamento para llegar a cenar.
En el Restaurante nos aguarda una mesa, Rei pide Sashimi y yo mi merecido rollo de sushi con Salmón encima, Darien no sabe que pedir y es mi amiga la que le ordena una sopa miso y un yakimeshi especial, él no dice nada y pide una botella de sake para nosotras y un té helado para él, "conductor designado".
-Lamento llegar tarde- se excusa un pelinegro muy parecido a Darien, solo que sus ojos son aun más claros.
- Descuida, primo. Siéntate, apenas comenzamos- Le responde el maldito doctor, esto no me huele bien porque él y Rei se miran con complicidad- Primo, te presento: Ella es Reiko Hino
- ¡La chica de la tienda de antigüedades! Si, primo, tienes toda la razón, es hermosa- Adula el recién llegado y Rei se sonroja increíblemente y tose nerviosa, está a dos pasaos de bañarnos a todos con sake, pero se controla.
Darien lo mira amenazante y yo río divertida, parece que el primo incómodo acaba de hablar de más.
- Y ella es Makoto Kino, la mejor amiga de Rei, Justo la chica de la que te hablé- Le dice remarcando las palabras "de la que te hablé" y el visitante lo ve con coraje.
- Encantado, Makoto. Mi nombre es Zafiro Black- dice mientras besa mi mano, es muy lindo, tras hacer eso se sienta.
- Y Dinos, Zafiro ¿a qué te dedicas? ¿vives en Tokio?- Interroga Rei, de pronto su lengua volvió a aparecer aunque con cada pregunta el otro pelinegro se pone más, más y más serio ¿celoso, tal vez?
- Acabo de llegar a Tokio, hasta hace un par de meses viví en Viena.
- ¿qué hacías en Viena?- Me emociono, siempre he escuchado de Europa pero ni Rei ni Darien estuvieron nunca en Europa y el padre de Rei que va siempre lo ve como algo poco importante y nunca cuenta los detalles.
- Estudiar música, soy pianista. Acabo de llegar a Tokio. Mi primo me dio hospedaje pero estoy viendo lo de mi departamento.
- Ya te dije que no es necesario, podemos acomodarnos en el mío sin problemas.
- No lo creo, primo. De momento nos acomodamos perfectamente, pero tu departamento no es tan grande y yo necesito un piano.
- En la tienda tenemos uno magnífico- le digo emocionada- Es un piano antiguo
- Es un Steinway, Makoto- me corrige Rei
- ¿es de cola?- Se interesa Zafiro
- Si, es un Steinway negro de cola, demasiado antiguo y al parecer demasiado costoso, lleva años en la tienda- cuenta mi amiga apenada
- Me encantará ir a verlo, Darien debes llevarme mañana mismo a verlo
- Pero tú te levantas tarde- gruñe el médico, creo que está celoso
- Pero uno siempre puede levantarse temprano, hace bien al cuerpo y al alma- explica Zafiro- Además, me encantaría invitar a Makoto a tomar un café mañana
Creo que el pelinegro respira aliviado cuando los ojos celeste de Zafiro se posan en mí, porque lo veo sonreír
- Claro que es una gran idea, mañana mismo te llevaré.
Rei está a punto de decir algo pero nos interrumpen algunos meseros que aparecen con una tarta de piña colada con velas rosas cantando una canción de cumpleaños.
Yo río emocionada y los tres pelinegros a mi alrededor cantan y me abrazan, tal vez no recuerdo nada de mi pasado, pero no puedo quejarme, esta es una linda vida, tengo trajo, un techo y una familia:Soy afortunada.
Las risas y la diversión terminan en el rostro de Darien cuando ve aparecer a una muchacha rubia de ojos azules, es tal su distracción que sin querer vacía la botella de sake sobre mi vestido, al hacerlo llamamos la atención de la rubia que viene con un muchacho delgado de ojos azules y largo cabello negro sujeto en una coleta. Se acercan a nosotros.
- ¡Darien, querido!- dice con una voz chillona la rubia que besa la mejilla del médico, nadie más se da cuenta pero mi amiga luce seria.- Que gusto volver a verte
- Serena…- Apenas y articula el pálido joven.
- ¿no vas a presentarme?
- Claro, claro. Ellas son mis amigas: Makoto Kino y Rei Hino y a Zafiro…
- ¡Claro que te recuerdo, Zafiro!- se emociona la chillona muchacha mientras besa ambas mejillas del chico Black- ¡qué gusto volver a verte! Debemos de salir o algo ¿no lo creen?
- Seguro, Serena- Acepta apenado el chico Black
- Bueno, Debemos irnos, nuestra mesa espera
Nos quedamos en silencio luego de eso y es Rei la primera en ponerse de pie.
- Nosotras también nos vamos, gracias por la cena- dice a gran velocidad mi seria amiga mientras toma su bolso.
- ¿tan rápido? pero….
- Por si no te diste cuenta el vestido de Makoto se ha arruinado y ella está empapada, además mañana trabajamos temprano y es tarde ya. - Explica ella, aunque lo hace de una forma que suena a reclamo
- Espera, por favor. Pagaré la cuenta y nos iremos en seguida, no traes auto
- No es necesario. Tomaremos un taxi. Gracias por la cena
Y salimos de prisa del lugar dejando a un sorprendido Zafiro y a un apenado Darien viéndonos, al salir y por la premura choco con alguien y me detengo para disculparme. Hoy no es mi día.
- Lo lamento, disculpe usted…-articulo inclinándome y al levantar la vista me encuentro con un rubio de ojos verdes que me mira sorprendido y pálido.
- ¿Lita?
Continuará...
¡Hola!
A pesar de ser este un día accidentado aquí presento la nueva entrega de "Retratos de ausencia" Espero este capitulito sea de tu agrado, amiga :D yo me he divertido muuucho escribiendo y Thor llevándolo, si te lo lleva incompleto es porque se comió la otra parte, deberás de esperar un mes
¡Nos vemos en Julio!
Julio...Julio...curioso nombre de mes
