Disclaimer: Naruto y sus personajes NO me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto, la historia y los hechos que se cuenten a continuación y me pertenecen en su TOTALIDAD.

Notas del autor: Esta historia me tiene loca, tanto que me han tenido hasta las 4 am trabajando en ella. Espero les guste este capítulo, que no se porque no me salen como quiero. Me pasó igual que en el pasado el lemmon no me llena del todo, lo siento bastante flojo. A ver si me reivindico en el próximo. Y para quienes se preguntaban si a Kakashi le gusta Sakura o algo así, la respuesta es no. Los personajes de este fanfic se inspiran en personas reales porque son los mismos de Désespéremént Vôtre que es mi autobiografía. Y gracias a Dios quien inspiró a Kakashi no siente nada por mi salvo odio y repulsión vayan a saber ustedes porque. En fin, mucha charla nos leemos en el próximo.

Por cierto: Aoi Hinamori si estás leyendo esto te informo que estas en el Rated M y no estás invitada a leerme: 1- Porque no tienes edad para leerlo. 2- Porque soy tú hermana mayor, soy 5 años mayor que tú y no tienes mi permiso. Así que ¡Largo!

Advertencias: Contenido para adultos. (18+)


See U in NY.

Capítulo III

American Woman.

Nara_Suri.

Podía sentir su mirada fija en mis nalgas, sobretodo porque esta falda pegada corte A blanca de rayas negras hasta la rodilla me daba una excelente retaguardia. Yo llevaba una blusa color carmín anudada al cuello y un blazer negro. Tenía mis amados tacones negros al igual que medias del mismo color, el cabello medio recogido dejando ver mis grandes ojos verdes y la nariz pequeña.

-. Por ello, su señoría considera esta representación, que los que la parte acusadora carece de un verdadero sustento factico y normativo que de valor a su argumentación. Con su venia la defensa, descansa.- me senté en nuestra mesa después de terminar.

-. Esta Corte deliberara durante 5 minutos, les pedimos a las partes y los demás presentes en esta sala, se retiren en ese lapso.- dijo el presidente de la Corte a lo que todos nos retiramos del salón.

Bebí un poco de agua y me senté en uno de los descansos de fuera de los salones. Suigetsu vino enseguida y se apoltronó a mi lado, me estaba muriendo de sueño dado que solo había dormido unas 4 horas desde que llegué de Japón y al parecer el cambio de horarios ya estaba haciendo estragos en mí.

-. Acabas de cometer el peor error del mundo.- Suspiré al oír al imbécil de mi coach sermonearme. -. De todas las cosas que podías decir ¿Cómo se te ha ocurrido? Fue demasiado agresivo, te viste como una autentica perra.- le miré mal con la botella de agua en la boca.

-. ¿¡Que!? ¡Pero si ha estado fantástica! ¡Eso era exactamente lo que había que hacer!- le gritó Suigetsu hastiado también.

-. Ya Sui seguro Kakashi sabe lo que dice y asumiré mi responsabilidad si algo pasa.- quería que se callase de verdad. Estire las piernas sobre el descanso, y le pedí a mi amigo un masaje. Ese perro de Hatake solo me agregaba más presión.

-. Mira Haruno esto…-el equipo londinense que había estado en nuestra audiencia se acercó a nosotros. -. Itachi…-saludo el peli plateado con gran amabilidad a lo que yo le mire hastiada volviendo a mi botella de agua.

-. Kakashi.- saludó el mirando el pequeño pedazo de piel expuesto de mis muslos con cierto disimulo.

-. ¡Son geniales!- gritó Alison emocionada saliendo de la distancia propia de los británicos.

-. ¿De verdad?- preguntó mi amigo en su táctica de ligue.

-. ¡De verdad! Al principio de la audiencia me estaba durmiendo, pero apenas comenzaron a hablar ustedes empecé a emocionarme.- decía ella con ese carita de muñequita haciendo parecer una niñita.

-. Luego ¡Bam! Sakura ha sacado su peor versión y les ha pateado el trasero en la contra argumentación.- completó Solomon emocionado.

-. Al menos les gustó, pensé que la había cagado.- dije en ingles sin reparos.

-. Realmente a nos impresiona mucho, nosotros no podemos utilizar así nuestras emociones.- me explicó el rubio.

-. Oh…-dije sin más.

-. Sin duda una carta muy bien jugada.- mi flamante Fiscal Uchiha hizo que se me iluminara el rostro. -. Nos veremos en semifinales.- me anunció.

-. ¿Tú crees?-preguntó el idiota de Hatake.

-. Por supuesto, parece que por fin hemos encontrado un adversario para el gran Solomon.- dijo aquel hombre palmeando la espalda del muchacho. -. Será una audiencia para alquilar balcón-

-. Siempre he estado orgulloso de ella, sabía que haría un gran papel.- tuve que morderme la lengua para no gritarle unas cuantas verdades al pelmazo de Hatake.

Al final nos terminaron llamando para dar la decisión, y para contribuir al odio que Hatake me profesa han alabado mi intervención e incluso después del veredicto el presidente de la Corte me ha dicho que estaba haciendo fuertes meritos al mejor orador, felicitando a Kakashi a quien le encanta echarse flores y decir que todo se lo debo a él. Al final le he dejado y he recogido mis cosas, de verdad que quería irme a dormir. El peli plateado nos dio la tarde libre pero esperaba aprovechar que mañana no teníamos audiencias para practicar ya que era seguro que iríamos a semifinales, Sui y yo íbamos a largarnos pero Solomon y Alison nos invitaron a comer. Yo he declinado arguyendo que realmente necesitaba dormir, por lo que me he cambiado los tacones a unas flats y me he echado a caminar. A mitad del camino he sacado mi cajetilla y me he fumado un cigarro buscando relajarme.

-. Debes dejar ese horrible vicio.- podría reconocer esa voz en cualquier parte.

-. No es un vicio, aun puedo controlarlo.- le dije.

-. Has estado magnifica, no sabía que fueses tan buena.- tenía las manos en los bolsillos engalanado en un traje con corbata.

-. ¿Esperaba solo una cara bonita? Tengo más ovarios y menos escrúpulos de los que cree.- le reté.

-. Estudias en la mejor universidad de Japón, tienes que ser realmente buena para representarlos en una competencia como esta.- intentó calmar los ánimos. -. Y me consta tu falta de escrúpulos, eres realmente una perra cuando te lo propones.- nos sentamos en una banca en la zona de fumadores. -. Esta madrugada…por ejemplo.- su tono se hizo sensual.

-. ¿Por qué he sido una perra Uchiha san?- exhale mi humo en dirección contraria a él. -. ¿Por qué no le deje meterme la polla o porque le dejé empalmado?- le dije insinuante a lo que Itachi buscó besarme, yo solo le rechace.

-. Por ambas...- confesó. -. Te veo tensa ¿Tienes ganas de relajarte en la 301?- preguntó con descaro. -. No sabes cómo me tiene esa faldita.- susurró a mi oído.

-. Lamento no poder aceptar, el cambio de horario me tiene muerta de sueño.- bostecé.

-. Que lastima, estando este lado de la universidad tan solo.- realmente no había nadie y el pasillo a unos cuantos metros parecía desértico. -. Se me está ocurriendo una buena idea para que duermas totalmente relajada.- amagaba con besarme, ahora que yo había dejado de fumar y estábamos frente a frente.

-. Interesante…- le dije. -. Si no requiere mucho esfuerzo de mi parte podríamos intentar.- le tomé de la corbata y le daba cortos besos.

-. Vale…- sentí sus dedos caminado por mi muslo derecho cubierto por mis medias. -. Tú solo relájate, yo me encargo del resto.- cerré los ojos y él me besaba para asegurarse que no me durmiese. Sentí sus dedos ya en la piel desnuda de mis piernas camino a mis braguitas de algodón negro. Empecé a sentirme caliente y el moreno a besarme con la lengua ávida logrando encender el deseo pese a mis terribles ganas de dormir.

Recordé nuestra noche anterior y sin duda mi cuerpo empezó a calentarse, Itachi era un maestro en el arte de besar haciéndote lubricar sin mucho lio. Yo sabía a dónde iba todo esto pero me importaba una mierda, la idea de estar en publicó me excitaba, el Uchiha hizo a un lado el elástico de mis pequeñas braguitas.

-. Señor Uchiha ¿Va a hacerme cosas pervertidas de nuevo?- le pregunté inocente.

-. Te va a gustar.- sentía mi centro palpitar. -. Déjate hacer. Un buen masaje es lo que necesitas.-

Sus dedos se deslizaron hacia mi sexo sin mayor ápice de temor. Estaba húmeda de tanto recordar y también por sus calientes besos, que sus dedos se deslizaban sin problemas. Empezó con un movimiento a lo largo de mi abertura, para concentrarse luego en mi clítoris haciéndome jadear.

-. Uchiha san.- dije jadeante entre nuestros besos. -. Más fuerte por favor.- él me complacía con más presión en mi pequeño botón pero cuando sentía que llegaría paraba. -. Uchiha san por favor…- le rogaba yo para que me dejase correr, pero él hacía caso omiso.

Sin previo aviso me introdujo uno de sus dedos sin dejar de estimular mi clítoris, yo le miré embelesada gimiendo bajo mientras él me quedaba viendo con perversión y diversión a través de sus lentes. Moví la cadera ligeramente buscando mas fricción a lo que él correspondió introduciendo otro de sus dedos moviéndolos rítmicamente en mi interior. Me permití rememoran cuando mi antiguo novio del instituto Sasuke Uchiha me hizo aquello por primera vez mientras nos manoseábamos en su auto frente a las playas de Konoha haciendo que me pusiese mas y mas caliente.

-. Te dije que te dejes hacer- frotó mi clítoris con fuerza. -. No tienes que moverte, yo te daré todo el placer que quieras.- lo sentía cerca.

-. Hazme correr Uchiha san, ya no puedo más.- le supliqué.

Itachi cumplió mis deseos tocando en aquella pared tan sensible dentro de mi canal y frotándome mi pequeño botón a vez. Me vine en un gemido ahogado por un beso exigente, a lo que después él se quedo un rato en mi interior disfrutando las contracciones de mi vagina, prueba irrefutable de aquel gran orgasmo. Cuando los sacó, yo volví en mí.

-. Creo que me merezco un premio.- me dijo besuqueándome el lóbulo de la oreja.

-. Ujumm.- dije aun con los ojos cerrados. -. Pensare en algo para esta noche ¿Iras a la fiesta?- le pregunté.

-. No lo sé, los chicos mañana tienen audiencia y tú los has puesto realmente nerviosos.- me confesó. -. Quieren practicar.-

-. Vamos, solo un par de horas. Déjalos dormir.- le bromee.

-. Solo si dejas que no te deje dormir a ti.- me besó entre el cuello y la oreja.

-. Ve a la fiesta y veremos que hacer al respecto.- me puse en píe con las piernas algo adormiladas. -. Gracias por el masaje, ha estado exquisito.- acto seguido, me fui a mi cuarto.

Ni siquiera me puse un pijama y a duras penas me saqué las flats. Estaba tan cansada que me quede dormida en el acto y solo desperté cuando Sui me ha llamado al parecer Hatake estaba preguntando por mi persona.

-. ¿Te sientes mal?- me preguntó mi amigo tocándome el cabello con delicadeza.

-. ¿Ah qué?- me sentía aun algo adormilada.

-. Kakashi me andaba preguntando por ti, que si te sientes bien.-

-. Me estoy cagando de sueño.- dije con mala leche. -. ¿De cuando acá a ese cabrón le interesa si morí?- le pregunte.

-. Desde que te has convertido en su boleto para ganar esta competencia, la gente esta no hace más que hablar de la audiencia.-me explicó.

-. Parece que tendremos bastante público si pasamos a las semifinales.- me refregaba los ojos y busque mi medicación. -. ¿Qué hora es?-

-. Van a ser las 7 pm- me dijo mi amigo. -. ¿No vas a ir a la fiesta verdad?- me preguntó.

-. Sueñas…-le dije. -. Tengo un asuntico que ir a resolver.-

-. Me imagino que es el mismo asuntico por el que andabas fuera a las 3 am. Si te ibas a ir a coger al menos avísame para cubrirte con Kakashi.-

-. Mira nada más que mente que tienes- empecé a rebuscar en mi maleta el arma mortal. -. ¿Por qué nadie puede creer que estaba en Mc Donalds?- le pregunté.

-. Porque ese cuento se lo comerá Hatake pero yo ni mierda, tu viejito te estaba desnudando con los ojos en plena audiencia.- dio una risilla y busco ropa en su maleta. -. Pero dime que asuntos vas a resolver si los británicos no van a ir a la integración, tienen audiencia mañana.-

-. Pues en ese caso pobre de ti.- me encogí de hombros. -. Porque a diferencia tuya yo no me tiro críos que mañana tienen audiencia, yo me follo a su entrenador y ese no tiene que quedarse estudiando.- acto seguido me fui al baño.

Tomé una ducha rápida, para despejarme la cabeza y quitarme el sueño. Decidí cambiarme en el cuarto dado que sabía que Sui se metería a bañar y se demoraría horas, quería verme perfecta. Apenas el muchacho de cabellos blancos salió del cuarto, busque mi ipad para conectarme a facebook y para hacer algunas averiguaciones. Mi querido fiscal por supuesto estaba allí.

-. ¿Ira esta noche o me dejara sola en la fiesta?- le pregunté.

-. Iré un rato, solo por complacerte.- contestó en el acto.

-. Tengo planes para usted, deje que los chicos duerman temprano.-

-. ¿Qué clase de planes?-

-. Planes.- le escribí después de ponerme la tanga pequeñita color rojo.

-. Motívame pequeña.- sonreí mientras me pegaba los adhesivos para cubrir mis pezones. La idea de mandarle una fotito pervertida me hizo eco un rato, pero uno siempre debe dejar a la imaginación. Fotografié el vestido con el ipad.

-. ¿Suficiente para usted?-

-. Que blusa tan escotada.- eso me hizo gracia.

-. Es un vestido.- le corregí.

-. …- me escribió. -. Iré a la fiesta, espero pienses en mi premio-

-. Tranquilo ya pensé en ello.- dicho esto me desconecte.

Mi vestido era rojo era bastante corto la verdad pero a diferencia de la Coreana zorra que se quería follar a mi adorado fiscal yo no me veía vulgar sino condenadamente sexy. Tenía toda la espalda descubierta y el escote de enfrente era drapeado mostrando solo el hueso de mi esternón. Desde que perdí peso mis pechos habían dejado de ser tan voluminosos, sin embargo actualmente tenían un buen tamaño. Me ahumé los ojos para verme un poco más misteriosa y decidí ondularme el cabello, justo cuando iba por la mitad Sui regresó ya vestido.

-. ¡Sakura Haruno!- me gritó. -. Así no vas a salir a la calle.- me dijo tajante. -. Ese tipo te va a violar si te ve.-

-. Esa es la idea.- le bromee.

-. Joder ¿Quién eres y que hiciste con mi amiga?- me dijo en mal chiste. -. ¿Quieres beber algo guapa?-

-. Que gracioso…-dijo haciéndole una mueca siguiendo con mi faena de ondularme el cabello.

-. Yo sé de alguien que si se va a morir y no es tu vegete precisamente.- solamente oí el sonido de la cámara de su teléfono. -. Vamos a ver que dice tu enano.-

-. No invoques a la mala hora.- le dije. -. No he querido ni usar mi celular, no tengo ganas de nada que se relacione con Sai así que déjalo.-

-. Ya…entonces solamente te dedicaras a revivir pasiones con su londinense.- farfullo.

-. Vete al demonio Sui.- me acomodé la melena y le mire de frente, ya totalmente arreglada. -. ¿Y bien?-le pregunté.

-. Ponte el abrigo antes de que empiece a pensar en ti de maneras no tan decorosas.-

-. Cerdo…- me di vuelta a buscar un polvo bronceador para echarme en el pecho y las piernas.

Yo iba a ponerme un blazer negro, pero Suigetsu la ha montado como si fuese un escolar para que me pusiese un gabán color negro que he terminado aceptando para que dejase de joder. Iríamos a un club nocturno donde había una integración, hemos terminado siendo escoltados por el imbécil de nuestro entrenador. Yo ni le he dirigido la palabra en todo el camino y al fin habíamos llegado.

La fiesta estaba ya armada pese a que solo eran alrededor de las 9 p.m. decidimos sentarnos con los Coreanos ya que yo era buena amiga de ellos y nunca me dejaban pagar nada, eso claro en ningún momento me había quitado el gabán. Hasta que mi amigo Song-joo me ha pedido bailar y ante la boca abierta de todos los presentes me quite el abrigo y me dirigí a la pista.

-. Sakura, Sakura ¿Porque te habías dejado engordar? Pareces un ángel de victoria.- me decía mi amigo algo acaramelándote, lo que no me gustaba porque mi amiga Jung-suh estaba muerta con él.

-. Lo que pasa es que me conocieron en un momento difícil.- le expliqué. -. Cuando nos conocimos en el intercontinental me habían roto el corazón, el helado de Oreos era mi único amigo.-

-. Pues te cuento que ese tipo se debe estar mordiendo los codos, yo con una mujer como tú me caso.- sonreí nerviosa porque de verdad no quería lio. Afortunadamente mi ángel de la guarda ha venido a salvarme.

-. Se acabo tu tiempo Corea, deja que los japoneses te enseñen como se baila de verdad.- Oh Sui yo por eso lo adoro.

Bailamos un rato y nos tomamos unas fotos, mi amiga Jung-suh me molestaba diciéndole que cuanta plata era que me había metido en cirugías porque parecía una muñeca. La verdad era que había perdido 20 kilos desde el pasado concurso pero yo tampoco me sentía una diosa, al menos no hasta que vi la mirada penetrante del Uchiha sobre mí cuando dos de los coreanos bailaban a mi lado bastantes pegados. Itachi se dirigió a la barra a por una cerveza, enseguida la perra coreana de Han Yoori le abordó.

Hice caso omiso y seguí bailando, ahora de manera más sensual mientras le miraba. Itachi me miraba entre furioso y excitado haciéndome eso bastante gracia. Decidí ir por un trago al ya no soportar más a esa ofrecida intentando ligarse de manera infructuosa.

-. Un Tom Collins.- le pedí al barman.

-. De verdad no estoy de humor para bailar- le decía él.

-. Pero…-

-. Lo hago terrible, tengo dos pies izquierdos.- eso no era mentira Itachi bailaba de pena. -. Ahorita más tarde prometo bailar contigo.- revolví mi trago haciendo tiempo.

-. Vale…-dijo no muy convencida y se fue hacia la pista de baile buscando víctima.

-. Los menores de edad no beben alcohol.- me arrebato el coctel de las manos.

-. Ahora si le interesa mi edad, mientras anoche me ofrecía vino.-

-. Solo era un aperitivo.- me dijo ronco al oído después de beber un poco de mi trago.

-. Vamos a bailar.- le dije.

-. A donde tú quieras- dijo él. ¡Toma eso Han Yoori!

La música era rápida sensual y daba pie a bailar pegados. Nadie tendría porque olerse que entre este guapo entrenador y esta participante había una relación clandestina. Podía sentirle en toda su virilidad contra la parte baja de mi espalda.

-. ¿Qué has pensado de mi premio?- preguntó bajito.

-. Tranquilo señor Uchiha, no coma ansias.- le dije. -. Esta nena lo sabrá recompensar.- me di vuelta y sentí su erección quemarme en el vientre.

-. Me tienes loco Sakura.- intentó besarme pero no lo deje.

-. No, no, no.- le dije cantadito. -. Sal del club, nos vemos afuera en 5 minutos.-

Me puse a bailar con Sui y le dije que saldría con Itachi para que me cubriese y no se preocupase. Me puse el gabán y tome la cartera aprovechando la ausencia de mis amigos los coreanos y salí con disimulo. Afuera él me esperaba tan galante como siempre. Me besó en el acto con pasión contenida y sin nada de pudor.

-. ¿A dónde vamos?- preguntó.

-. Un par de cuadras más abajo, iremos por tu premio.- le anuncié. El moreno se sonrió complacido.

Llegamos al local adornado con luces de neón y una fachita de que era un bar de fulanas, él parecía confundido ante el lugar escogido por mí para su premio pero no se atrevía a preguntar nada. Le tomé de la mano y lo guié hasta una de las mesas donde pedí una cubata para ambos. El fiscal seguía sin habla a lo que yo me quite el abrigo.

-. ¿Exactamente que hacemos aquí?- una rubia de pechos generosos entró en escena a desnudarse.

-. Venimos por su premio.- dije inocente.

-. No sabía que te gustasen este tipo de lugares o bueno los tríos.- me dijo.

-. Oh no… no me gusta compartir Uchiha san. Vinimos aquí a que yo le diese un premio.- bebí un poco de la cubata para darme algo de valor.

-. ¿Y…que es el premio?- preguntó seductor pasando su índice por mi esternón.

-. Sígueme…-le indique.

Caminamos tomados de la mano a una salita privada, no había mucho salvo un sofá en cuero y una barra americana. Le dije que se sentase y disfrutase del show, esto sería para recordar.

-. Antes que nada mis reglas de la noche.- le dije apoyada contra el tubo.

-. Soy todo oídos.-

-. Esta noche tampoco podrás penetrarme, al menos no con tu pene.- le dije. -. No puedes tocarme mientras bailo, solo disfrutaras dado que este es tu regalo.- dije dulcemente. -. Puedes poner un par de reglas solo por hoy-

-. Ya me estas tuteando, eso es un avance.- se sonrió. -. ¿Puedo quitar tu regla de la penetración? Tengo unas ganas de cogerte desde que te vi.- lo decía sin tapujos. Yo negué con la cabeza y el pareció frustrado. -. Quítate la ropa lento antes de bailar en el caño.- me pareció una idea muy sexy. -. Terminaremos nuestra noche de juegos en la 301.- no entendí su regla pero me pareció divertido, ese hombre me ponía muy cachonda.

Me puse a horcajas sobre el contorneándome de manera sensual mientras alzaba un poco mi faldita pegada dejándole ver el inicio de la brasilera roja. Él se veía excitado y yo subía cada vez más vestido incitándolo, me lo saqué todo al poco rato quedando vestida solo con los tacones y las braguitas, iba a pararme al caño pero Itachi me retuvo agarrándome la cadera.

-. Yo dije que te quitaras la ropa.- deslizó sus dedos bajo mis bragas. -. Y esto es ropa.-

-. ¿Qué le dije sobre tocarme?-

-. Solo quiero ayudarte.- me frotó de manera deliciosa y yo me deje hacer ronroneando excitada. Me bajó la brasilera con los dientes. -. Esto también tiene que irse.- me despegó los adhesivos de los pezones con cuidado y les dio un par de chupadas a cada uno para "apaciguar el dolor".

Estando ya desnuda me puse en pie y él me dio una nalgada al dirigirme a la barra americana. Sin duda alguna volver a practicar Pole dance este año fue una excelente decisión: me había ayudado en mi pérdida de peso, me había tonificado, había recuperado mi autoestima y ahora me haría volver loco a este hombre. Yo me moví sensual dando algunos giros en tubo a la par que él me decía cosas calientes cada que veía mi sexo abrirse ante los movimientos o mis senos rebotar. Le anime a echarse una paja ante mi vista contribuyendo a un ambiente totalmente desinhibido, Itachi se la sacó totalmente dura y se la cascó sin tapujos. El moreno estaba a 100 dándose con toda que se ha corrido abundantemente, yo he parado con mis giros totalmente húmeda apoltronándome a su lado. Donde he tomado la cartera y le he ofrecido unos Kleenex.

-. Excelente regalo.- se aventuro a besarme después de limpiarse.

-. Qué bueno que te gustó.- dije gustosa.

-. Iré a pedir un taxi fuera en lo que te vistes.- eso me enfrió un poco. -. No te desanimes, iremos a nuestra habitación favorita mi pequeña stripper.- me dijo. -. Vístete…- dijo con mis bragas en la mano. -. Esta preciosidad viene conmigo.- dijo metiéndoselas en el bolsillo de los pantalones de mezclilla. Itachi se llevó mi bolso para ir apurándonos y salí enseguida.

Me vestí sin apuros, algo avergonzada por no tener bragas. Nunca había hecho una locura como esta, así que antes que la adrenalina saliese de mí y me hiciese arrepentirme. Le encontré en la barra con otra cerveza, a lo que me dijo que nuestro taxi nos esperaba. Nos besamos un poco dentro del taxi y nos manoseamos sin tregua, tanto que creo llevábamos al pobre taxista un poco nervioso. La idea no me avergonzaba, de hecho hasta me excitaba el que el taxista mirase por el retrovisor como quien no quiere la cosa para ver cómo nos la estábamos montando, creo que tengo una vena voyerista. Nos bajamos en la universidad a toda carrera y llegamos a la habitación en tiempo record.

No había cerrado todavía él la puerta cuando ya teníamos las manos el uno en el otro. Nos sacamos la ropa rápido y sin mucha ceremonia. Lo mío era solo el gabán y el vestido e Itachi se deshizo de su jersey, su camisa, pantalones y bóxers en nada, teníamos la prisa de dos amantes clandestinos sin más que un par de minutos para amarse. Podía sentir su boca devorando mis pechos con violencia y yo enterrando mis uñas en su espalda amplia. Piel contra piel, completamente desnudos. Sintiendo su hombría casi en mi ombligo mientras me atacaba el cuello. Yo me contornee buscando roce.

-. Joder.- mascullo excitado. -. ¿Por qué pusiste esa jodida regla?- me preguntó. -. Me tienes loco niña traviesa.- dijo recordando nuestro jueguito mientras nos manoseábamos sin tregua. -. ¿No puedes ver que me estoy muriendo por follarte?- me preguntó.

Éramos un lio de piernas y brazos, de caricias violentas y atropelladas. Itachi alcanzó una de las almohadas y en nuestro revoltijo de anatomías se las arregló para ponerla debajo de mi cadera. Mi pelvis ahora más elevada se friccionaba deliciosamente contra una de sus piernas.

-. Abre las piernas.- me dijo entre beso, lo que me bajo la calentura enseguida. -. No seas tonta no voy a romper tu jodida regla.- eso me tranquilizó. Yo le deje ver mi sexo húmedo y mi clítoris erecto después de eso. -. Eso, buena chica…-jugueteo con uno de esos dedos en mi interior. -. Te voy a hacer desear nunca haber puesto esa regla.- me dijo al oído.

Itachi se quitó las gafas antes de enterrar su cabeza entre mis piernas. Juro que morí de vergüenza cuando sentí su lengua y sus labios atacando mi centro sin contemplación, pero mi pena se bajo enseguida cuando sentía esos tironcitos deliciosos haciéndome gemir tan placenteramente que me hacia pedir más. Tanto que le jalaba el cabello en mi calentura buscando que me lo hiciese más fuerte, estaba como una moto y no tarde en correrme. Él salió de entre mis piernas y volvió a ponerse sus lentes.

-. ¿Derogamos la norma entonces?- preguntó.

-. No…-dije aun agitada. -. La norma sigue vigente abogado- tenia la mano en la frente y podía sentir mi pecho subir y bajar.

-. Podría tratar de convencerte…-

-. No…-le dije. -. Esta noche se ha cerrado ya la sesión, son casi las 2 a.m. y tus chicos querrán entrenar. Así que empieza a vestirte. No querrás que Solomon te interrumpa la faena como la última vez en Kyoto cuando te estabas follando a una de las fulanas que teníamos por organizadoras.- rebusque mi vestido en el suelo.

-. Hmp…- me dijo sin más.

-. No te enojes.- le dije al oído ya con los tacones puestos. -. Mañana es mi día libre, y sus audiencia es a las 8 a.m.- le dije dándole besitos en el lóbulo y tocándole el abdomen. -. Puedes dormir un ratito y podemos almorzar juntos en algún Mall como en Kyoto, quizás me compre una sorpresita.- dicho esto cogí mi cartera y el gabán.

Estar desnudos dando rienda suelta a nuestras emociones fue sin duda una sensación exquisita, como también lo fueron sus caricias furtivas ante la vista de un extraño y sus dedos en mi intimidad a plena luz del día cuando alguien podía vernos. Itachi Uchiha tenía experiencia, y me lo estaba haciendo saber. Sin duda alguna, fue un día provechoso, tanto que apenas me metí en la cama después de ponerme el pijama he quedado noqueada.


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