Disclaimer: Naruto y sus personajes No me pertenecen. Solo los utilizo sin un valor pecuniario para un mero desahogo mental. Por tanto, la historia y los hechos que se cuenten a continuación me pertenecen en su TOTALIDAD.
Notas del Autor: vale se que ha pasado tiempo y voy al atrasado con las publicaciones, pero es que recién me estoy acostumbrando al cambio de Windows a Mac ademas que ya he entrado a la universidad y eso me tiene muy liada. Un capítulo bastante sexoso como nunca, que puede dar algunas luces para deséspérément votre y que le hizo Sai a Sakura, y que pasó antes de venir a Nueva York. Ya solo nos quedan 2 capítulos así que ojalá lo disfruten, aunque creo que se me fue bastante la mano.
Por cierto: Aoi Hinamori si estás leyendo esto te informo que estas en el Rated M y no estás invitada a leerme: 1- Porque no tienes edad para leerlo. 2- Porque soy tú hermana mayor, soy 5 años mayor que tú y no tienes mi permiso. Así que ¡Largo!
Advertencias: Contenido para adultos. (18+)
See U in NY.
Capítulo IV
I Can't Get No (Satisfaction).
Nara_Suri.
29 de mayo de 2013,
Cuando me desperté ya era muy tarde para ir a ver la audiencia de los chicos de Itachi, supuse que Sui había ido porque vi su cama vacía al despertar, así que ya me contaría él los detalles. Me dedique siendo eso de las 10 a.m. ha echar flojera en la cama y al aburrirme un poco he buscado mi ipad para hablar con mis amigas.
Sólo Tenten estaba conectada quien ya estaba de vacaciones, puesto que su cutre escuela de cine en Kyoto ya había finalizado clases y ahora mismo se encontraba en Tokio en casa de sus padres probablemente echando flojera también o viendo alguna serie de anime.
-. Sakura Haruno- me escribió por el iMesage desde su ipad. Enseguida recibí su solicitud por el FaceTime para hacer video llamada. -. Tú, perra mala amiga ¿por qué demonios no nos has llamado ni nada? La pobre Hinata ha pasado todas estas noches pegada a su Skype esperando a ver sí te dignas a aparecer.- estaba indignada agitando los brazos enérgicamente como siempre lo hacia.
-. Ya sabéis como soy cuando empiezan los concursos, me desconecto del mundo real-
-. Pues vale, deja de hacerte la santa y escupe ¿lo has visto? ¿Os habéis liado?- estaba impaciente por saber, me imagino que Hinata estaba de la misma manera; aún que bueno a esta hora la pobre chica de ojos perla debía estar en algún parcial. Gracias a Dios yo los había rendido antes de venirme al concurso.
-. Si lo he visto- le dije con una risita. -. Y vaya que le he visto-
-. ¡Eres la zorra más grande del mundo! ¿Habéis follado?-
-. No sé...- dije como una niña pequeña molestándole.
-. Sakura...-
-. Follar lo que se dice follar... no-
-. ¿Luego? ¿Qué piensas de la vida mujer? No seas cuadrada y deja de darle largos- me decía animada por el video llamada.
-. Me lo pensare.- le dije. -. Pero cuéntame ¿cómo va todo en Tokio?-
-. Fui a la universidad hace dos días- se escondió entre sus brazos antes de decir lo siguiente. -. Le he vuelto a ver, y...no puedo volver a irme de Tokio, voy a volver a derecho- le di una sonrisa, nunca había estado de acuerdo con que se fuese a estudiar cine a Kyoto. -. Y no sabes...fue terrible volver a ver ese cabello y ese culo. Me estoy volviendo lesbiana, justo cuando pensaba que ya al fin había definido mi sexualidad-me hablaba como una niña pequeña. -. Jodida Kirino y sus feromonas.- hizo un puchero.
-. Bueno Ten ya sabéis que Hinata y yo siempre te querremos seas lesbiana, bisexual, transexual o heterosexual-
-. He visto a tu hombre también, me ha preguntado por ti- mire hacia la pared buscando calmarme, no era el momento de pensar en Saito Kinomoto. -. ¿Desde cuándo sois tan amigos?-me pregunto. -. Me ha dicho con esa vocecita de pito "Tenten ¿has sabido algo de Sakura? La he llamado a su móvil y no contesta, me sale en buzón. Hinata me dijo que tiene roaming activado, ¿es verdad que se quedara en USA para el curso de verano? De verdad necesito hablar necesito hablar con ella"-me cagué de la risa con su imitación.
-. No tengo interés en hablar con él, ya todo lo hemos hablado antes de que me viniese a Nueva York y si te vuelve a preguntar dile que no sabes nada de mí y extiéndele por favor el mensaje a Hinata- dije tajantemente mientras entraba a Facebook.
-. Mierda...- ella se sobresaltado. -. ¿Qué mierda hiciste antes de irte de Japón?-me gritaba zarandeando su ipad.
-. Ponerme los pantalones y acabar con esto de una buena vez. Me canse de esta historia, me harte de sufrir por alguien que no me quiere, me aburrí de destruirme a mí misma por querer ser desesperadamente suya. Le puse punto final a las cosas y ya, que piense lo que quiera no volveré a verle la cara en tres meses.- no quería ahondar en detalles ni quería ponerme a llorar, y algo en mi Facebook no me dejaría hacerlo. -. En fin, Ten hablamos más tarde debo irme a bañar Hatake perro estreñido Kakashi solicita mi presencia.-
-. ¡Oh no! ¡Sakura Haruno! He visto esa mirada antes ¿Es él verdad? ¿Te vas a ir a follar con él? ¡Serás zorra!- me decía.
-. No se sí a follar, más tarde te cuento- dicho esto le colgué en el FaceTime.
Una idea traviesa me vino a la mente al verle conectado, él no me había hablado me imagino porque no en las audiencia no está permitido usar los teléfonos. Sería mi pequeña travesura.
-. ¿Cómo os va en la audiencia?-le pregunte en inglés.
-. Esta por acabar, ha sido una paliza monumental la que le hemos dado al esquivo filipino-
-. ¿Te vas a dormir entonces después de la audiencia?-
-. No traigo sueño ¿quieres hacer algo?- eso sonó a insinuación.
-. Podemos turistear, quiero conocer un poco la ciudad y salir del ojo vigilante de Hatake- le escribí. -. ¿Te animas a ir conmigo?-
-. Ya van a deliberar ¿estas lista en 15 minutos?- hablábamos ya en japonés, al parecer a él le molaba la idea de practicarlo conmigo.
-. Nos vemos en la zona de fumadores de ayer-
-. Ok-
Tome algo de aire antes de apagar el ipad. Opte por escoger un short de mezclilla corto y una musculosa color crema, me puse unas sandalias color camel con un bolso pequeño del mismo color. Después de bañarme, me hice uno de mis moños desaliñados y me puse algo de maquillaje sin exagerar. Me veía guapa pero ni sombra de la vampiresa de anoche, de hecho me veía con menos edad de la que realmente tengo, lo cual es bastante divertido porque toda mi vida había sido al revés. En estos momentos si alguien me viese por la calle me podría máximo unos 17 años cuando yo en menos de un mes cumpliría los 20.
Él me estaba esperando cuando yo llegue al lugar acordado. Itachi me miro divertido y yo le miré confundida, el muy idiota aún iba vestido de traje como un alto ejecutivo. Si íbamos a turistear así podrían meterlo preso o bueno en el menor de los casos cualquiera podría pensar que era mi padre.
-. No quería llegar tarde- se encogió de hombros. El traje le hace lucir como un treintón cuando el cumplirá 29 este año.
-. Pues a mí parece que lo que querías era una excusa para llevarme a tu habitación. Vamos, no voy a salir contigo vestido así.- le dije mientras una idea maliciosa se formaba en mi cabeza, ya era hora de que le devolviese un par de orgasmos regalados a mi amado fiscal.
Estaba medio paranoica porque no quería que nadie me viese entrando a su habitación. Después de pasar rápidamente, me apoltrone en el sofá y le pedí que cerrase con llave al igual que las persianas. Lo menos que quería ahora era un escándalo por estar en la habitación de este hombre. Itachi solo sonreía divertido ante mi paranoia y le complacía. Se quitó el blazer del traje y se puso a rebuscar en su maleta algo que ponerse.
-. Déjame ayudarte- le dije divertida, el moreno asintió y yo he empezado a rebuscar en su meticulosamente ordenada maleta algo para que se pusiese. -. Ponte esto- dije sacando unos vaqueros y una camiseta color crema estampada, joder que hasta combinaríamos. El hombre ojos oscuros me abrazo por la espalda y me besuqueo el cuello.
-. Vaya, hasta hoy la única mujer que me sacaba la ropa era mi madre-era seguramente un chiste de esos malos que solo él sabe hacer, a decir verdad no comparto para nada el sentido del humor de los británicos. Sin embargo, sus besos en la oreja me estaba a dando algunas ideas. Él me soltó para tomar su ropa e irse a cambiar al baño, pero antes de que se largase le he tomado de la corbata y le he traído hacia mí para que me besase.
Nos caímos en la cama al yo no poder con el peso de ese hombre corpulento y de dos metros de altura, eso sin dejar de besarnos con el mismo ahínco y la misma pasión. Desaté el nudo de mi prenda favorita de vestir masculina y la arroje a Dios sabe dónde para seguir desvistiendo al honorable fiscal londinense. Con algo de torpeza le he soltado los botones y he quedado con su ayuda encima de él para seguir con mi nueva tarea de desvestirle. Itachi me sacó la musculosa de un solo tirón y la puso junto a su corbata dejando ver mi sujetador de encaje sin varillas, fue allí cuando el moreno entré un beso fogoso y otro se ha quedado sentado en la cama y me ha puesto a horcajadas sobre su pelvis.
Logre abrirle la camisa mientras él me torturaba el cuello y la clavícula, dejándome ver ese abdomen bien formado y esos brazos de hombre que yo había acariciado la noche anterior en esta misma cama. El fiscal decidió meter su mano bajo los encajes para enredar sus dedos en mis pezones hinchados de excitación retorciéndolos sin tregua haciéndome gemir excitada. Yo me restregué contra su ingle sintiendo bajo de mí su hinchada anatomía aún cubierta por sus pantalones de vestir, eso lo volvía loco y yo lo sabía. El Uchiha me sobo los pechos con pasmosa morbosidad y chupeteo mis pezones de manera exquisita después de levantar un poco mi sujetador, también podía sentir como sus manos traviesas desabrochaban el botón de mis pantaloncitos de mezclilla y como abrían el zipper de los mismos buscando mi intimidad. Le tome la cara entre mis manos para besarle de manera exigente mientras mis pequeñas redondeces se pegaban después de tanto manoseo a su torso de hombre que yo me moría por explorar.
Las últimas dos noches solo se había tratado de mí: mis reglas, mis deseos y mi placer. El único orgasmo que le había dejado tener fue el de anoche mientras me veía bailar en aquella barra americana desnuda para su gusto y deleite, y yo de manera cordial le había incitado y dado vía libre a que el mismo se satisficiera, lo cual resultaba bastante divertido porque Itachi Uchiha no me parece el tipo de hombres que recurra a esas prácticas a menudo, siendo que es lo suficientemente atractivo, encantador e inteligente para encontrar a cualquier mujer que complazca sus deseos. Así que ahora había llegado el momento de devolverle un poco el placer que él me proporcionaba y yo misma hacerle saber cómo es son los favores de las niñas buenas, que él a puntade excelentes orgasmos se había ganado a pulso.
Itachi me saco de mis pensamientos lascivos relacionados sobre cómo podría darle yo placer, cuando después de bajar de un tirón mi short y mis bragas de encaje rebusco entre mi sexo mi pequeño clítoris. Me aferre a sus hombros mientras el consentía mi pequeño botoncito dándole algo de cariño con su índice, a lo que yo me estremecía buscando una mayor fricción que me hiciese tocar el cielo.
-. Vamos cariño déjate ir.- ¿Que me dejase ir? Era él quien se divertía haciéndome buscar sus dedos para lograr mi orgasmo.
-. Hazme...hazme correr.- le pedía ahogada en un lamento placentero mientras el enredaba sus dedos en mi erecto botón. Le volví a besar tratando de acallar mis jadeos dado que estaba tan ruidosa que alguien podría oírnos.
Sentí toda mi columna arquearse y tiré la cabeza hacia atrás mientras convulsionaba presa de mi orgasmo, exponiéndole mi pelvis para sentir ese toque caliente que me había llevado a él. Itachi me chupaba los senos como si fuese un niño de brazo cuando por fin volví en mí. Me tiró sobre la cama poniéndose encima aun vestido de la cintura para abajo.
-. Has sido una niña muy traviesa.- me dijo volviendo a entrar en nuestro extraño juego erótico sobre el hombre mayor y la pequeña infante. -. Debería darte un castigo.-
-. Uchiha san... pero yo prometo que seré un niña buena- dije con inocencia fingida mientras el mordisqueaba mis pechos y se divertía con ello.
-. Tengo ganas de follarte...- me dijo ronco al oído sintiendo su potente erección sobre mi vientre. -. De cogerte duro para que aprendas a no jugar conmigo.-
-. Tengo mejores ideas de castigo.- le advertí dándole un golpecito en la espalda para que se quitase de encima. que te gustara.- él se acostó a mi lado y yo me puse en pie.
Los shorts acompañados de mis bragas se deslizaron por mis piernas enseguida que me puse en pie. Me saque por completo el sujetador quedando totalmente desnuda a su vista. Me solté completamente el cabello que ya estaba hecho un lío por tanto morreo, enseguida tome la liga que antes lo sostenía y me hice una coleta alta ante su mirada divertida.
-. Siéntate.- le ordené. El fiscal me hizo caso y se sentó en el borde de la cama expectante. -. He sido muy mala Uchiha san pero espero que esto pueda remediar un poquitín mis faltas- me baje hasta el nivel de su oreja izquierda y le susurre divertida. -. Disfrute señor Uchiha me voy a comer soy polla.- le susurré en ingles mientras mis manos destrabaron la hebilla de su cinturón.
Se descontroló al instante y me besó con premura a la par que se quitaba los pantalones y el bóxer color blanco de un solo tirón. Yo rompí nuestro beso y me puse de rodillas, encontrándome con su gran polla a escasos centímetros de mi nariz. La tenía más grande que mi ex novio pero tampoco voy a decirles que me iba a partir en dos, era pues un pene de tamaño regular. Puse mi mano en su base tomando su miembro con firmeza. Era juguetón y se movía de tan excitado que estaba el fiscal, le di una mirada inocente antes de engullir la punta. La mamé mientras acariciaba con mi mano todo el tronco de su pene.
-. ¿Lo estoy haciendo bien Uchiha san?- pregunté con inocencia fingida, sabía que le estaba gustando de tanto que jadeaba.
-. Si cariño no pares...- mi boca fue bajando a lo largo de su miembro y el metió su mano entre mis cabellos. -. Métetelo todo, chúpala cariño- le hice caso y metí su pene hasta la mitad para no provocarme una arcada, él me marcó el ritmo. -. ¡Oh joder!- bramaba improperios a diestra y siniestra y eso me excito, podía sentirme humedecer.
-. Mmm...- murmure con su polla en la boca, sabía que las vibraciones de mis cuerda vocales le harían sentir bien.
-. ¡Oh nena!- gritó extasiado. -. ¡Joder Sakura déjame follarte! ¡Dios!- eso me complacía, me encantaba ver la frustración en él de saber que no podía metérmela.
-. No señor Uchiha, no me apetece ahora- le dije con mi vocecita de niña inocente.
Sin sacar su miembro de mi boca, continúe chupándole la punta y lo puse entre mis senos. Se lo frote indecentemente a la par que lo miraba de manera lasciva, eso lo podía a cien.
-. ¡Oh Dios...amo tus tetas!- nuestras sesiones de sexo se volvían cada vez más indecentes. -. No pares cariño, quiero correrme en ellas y en toda tu boca-
Al cabo de un rato se vino fuerte en mi boca cayendo un poco de su corrida en mi pecho. Itachi cayó derrotado en su cama agitado, sudado y con las manos cubriéndole el rostro. Me puse en pie delante del Uchiha.
-. Usare tu baño, me dejaste llena de ti por todos lados.- le di una sonrisa y me fui a la ducha.
Me extrañó que no viniese al baño a buscarme para follarme de una buena vez como Dios manda, le reste importancia tomando una ducha fría para aplacar mi excitación y el palpitar de mi sexo. Cuando salí él seguía recostado, recogí mi ropa aun envuelta en la toalla y me di cuenta que él pobre había caído fulminado después del orgasmo.
Me vestí sin apuro y decidí dejarle otros 10 minutos para descansar, luego le despertaría y le mandaría a bañar para podernos ir a un tour por la capital del mundo.
Hemos decido pasear un poco por Times Square e ir a algún Mall cercano. La compañía de Itachi era bastante agradable en especial porque él siempre, pese a su pésimo sentido de humor podía sacarme una sonrisa. El encuentro de esta mañana sin duda había sido asombroso pero realmente pasear con él por la ciudad me recordaba lo mucho que le debía a este hombre. Itachi me había sacado del abismo, me había sacado a flote cuando pensé que moriría de pena. Me recordó quien era, me recordó que seguía siendo una mujer bonita y me recordó que los hombres también me desean.
-. Estas algo callada- decidimos comer en TacoBell como aquella vez en Kyoto, como siempre yo me había atiborrado de comida.
-. Solo pensaba...- le dije. Él muy idiota me saco una foto con su adorada cámara.
-. Eres muy guapa Sakura- me dijo sin más.
-. Ahora lo se.- le dije. -. Oh más bien en estos momentos de mi vida si me siento conforme y por eso debo darte las gracias.- le di una sonrisa y él me miró confundido. -. Tu viste en mi eso cuando yo pensaba que ya lo había perdido todo, me salvaste la vida-
-. ¿Qué locuras andas hablando ahora?- me preguntó.
-. Cuando nos conocimos esa vez en Kyoto, puntualmente cuando me besaste fuera de esa discoteca en las afueras de Kyoto me salvaste la vida.-
-. Oh cariño creo que la comida te ha sentado mal.-
-. Bueno supongo que no te contare nada entonces.- me encogí de hombros.
-. A ver, cuéntame vamos.- dijo.
-. Ya no me apetece, creo que es mejor que nunca lo sepas. Para que esto quede como el affair que es.- le dije. -. Solo confórmate con saber que me salvaste la vida una vez.- mi móvil empezó a vibrar en mi bolso. -. Y eso debe recompensarse ¿No crees?- saqué mi móvil y colgué al ver el número.
-. Vale.- me dio una de esas sonrisas que te hacen humedecer las bragas. -. Y exactamente ¿cómo se recompensa eso? –
-. Pues esperaba algunas ideas.- el móvil volvió a vibrar y la verdad era que yo no tenía intenciones de contestarle a Sai, quien marcaba insistentemente. Sin embargo, mire por mera mórbida curiosidad. -. Dame segundo es Hatake- el daña momentos y polvos número uno de Japón. -. Dime-
-. ¿Dónde diantres andas tú?- me pregunto ofuscado mi valiente entrenador.
-. Almorzando-
-. Espero que recuerdes que no estas de vacaciones sino en una competencia internacional, hoy ni siquiera fuiste a la audiencia del London College y sabes que ellos son nuestra mayor competencia- rodé los ojos a lo que Itachi solo se reía y me sacaba fotos con cara de amargada.
-. Pues mi trabajo es ganar y rendir en las audiencias, necesitaba dormir y despejarme un rato- le dije con ese tonito autoritario que siempre me ha caracterizado.
-. Pues espero te hayas despejado lo suficiente, necesito que regreses a la universidad a entrenar. Son las 4 p.m y además necesito que te arregles el presidente de la anterior audiencia quiere que conozcas a un par de personas, así que por tu bien te sugiero que muevas tu gordo trasero aquí.- tenía ganas de mandarlo a la mierda pero me entraba una curiosidad inmensa por saber quiénes eran esas personas.
-. Pues vale, me iré a la universidad Hatake.- le dije y él muy puto me colgó. -. La puta que lo pario.- dije llena de frustración. Quería quedarme un rato más con Itachi.
-. ¿Y con esa boca le das besos a tu madre?- me preguntó él muy idiota, sabiendo que esta boca hace muchas otras cosas.
-. Para que veas que si.- le dije con un deje de molestia. -. Tengo que irme a la universidad el deber llama.- le anuncie a mi acompañante. -. ¿Vienes conmigo?- le pregunté juguetona poniendo mi mano cerca de su entrepierna bajo la mesa.
-. Creo que declinare quiero comprar una lente nueva para la cámara.- me dijo.
-. Vale...-quite mi mano de por allí y tome mis bolsas para irme.
-. Pero... antes de que te vayas tenemos que conversar algo- su sonrisa pícara lo delato. -. Me refiero a mi recompensa. –le di una sonrisa inocente.
-. Es usted un viejo mañoso.- le dije jugueteando un poco.
-. No puedes culparme, he disfrutado mucho mi recompensa de ayer, me has malcriado mi pequeña niña. Estas son las consecuencias.- yo esboce una sonrisa de verdad y me levante en el acto.
-. Pues te daré un adelanto.- me puse al nivel de su oído. -. Esta noche no jugamos bajo mis reglas, sino con las suyas Uchiha san.- mordí ligeramente el lóbulo de su oreja y me largue en el acto.
Saito Kinomoto seguía telefoneándome aun cuando yo ya le había rechazado la llamada infinidad de veces. Tenía unos 20 inbox en twitter de su parte, y el whatsapp sonando cada 5 minutos. Por lo que preferí telefonear a mis padres para contarles cómo me había ido y esas cosas, eso me quitaría la tentación de llamarle. Cuando me subí al avión rumbo a Nueva York me hice a mí misma una promesa: olvidar definitivamente a Sai y vivir la aventura sexual más loca de mi vida, y eso en parte se estaba cumpliendo.
Kakashi nos tuvo practicando hasta casi las 7 p.m donde nos mandó a cambiarnos dado que nos iban a presentar gente muy importante, así que yo he aprovechado para ponerme guapa con uno de mis vestidos estilo Jackie Kennedy que tanto amo color vino tinto y un gran collar en pedrería color negro. Mis medias eran de encaje negro sostenidas por un liguero del mismo color, gabardina negra, y aproveche para estrenarme unos tacos vino que había comprado hoy para ese vestido. Decidí que usaría el cabello lacio y me maquille como toda un lady.
-. Se te ve muy guapa ¿Algo que quieras compartir?-
-. ¿Qué habría de compartir gilipollas? ¿Los maquillajes o los tacos?- le dije en forma de broma.
-. ¡Oh vamos cariño! Te conozco como a mi polla, esa elegancia no es precisamente para impresionar a las personas importantes. ¿Tendrás otra salidita nocturna a Mc Donalds? –
-. Quizás tenga hambre en la madrugada.- le guiñe el ojo.
-. Habrá que llamar al Fiscal Uchiha a ver si te la calma a poll...-en ese momento el imbécil de Kakashi abrió la puerta como perro por su casa.
-. ¿Cuánto tiempo más los tengo que esperar? De verdad que sois un par de mocosos.- ¿Este de que va? Solo es mayor que yo como 7 años, peor claro yo soy una mocosa de teta y el todo un señor.
-. Yo estoy lista.- le dije.
-. Bien, muevan el culo tenemos trabajo que hacer.-
El presidente de nuestra última audiencia ha sido muy amable y nos ha presentado nada más y nada menos que al reclutador de talentos de su Universidad en el Estado de Ohio aquí en E.E.U.U y nos ha ofrecido vía libre para estudiar allí y realizar un intercambio. Yo he hecho gala de todo el histrionismo que poseo para conservar estos buenos contactos, pero realmente su oferta no me interesaba. Yo quería hacer un intercambio pero Estados Unidos no me resultaba del todo atractivo, mi sueño siempre había sido ir al London College, por muy irónico que ello les parezca.
Itachi llegó casi una hora después que nosotros engalanado de traje y corbata en compañía de sus pupilos. Cruzamos una mirada discreta para no levantar sospechas y cuando he ido a pedir un poco mas de champagne se ha acercado cauteloso como quien no quiere la cosa. Le he dicho que es mejor no hablar en toda la fiesta para no levantar sospechas, a lo que él estuvo de acuerdo y me ha anotado su móvil en una servilleta para quedar.
-. Su atención por favor.- el rector de la universidad anfitriona hablo como si se tratase de un brindis. Iban a anunciar a los equipos que pasaban a la semifinal.
Nunca había deseado tanto que el orden en que se nombrase algo fuese el orden de los puntajes, pero según el decano de la facultad de leyes puede que no fuese así. La Universidad de Tokio fue la primera de las 6 universidades seleccionadas, junto a nuestros amigos del London College por lo que mi amante británico parecía conforme. Seguimos un rato en el Coctel hasta eso de las 11 p.m. gracias a Dios Kakashi ha dicho que podemos descansar hasta las 10 a.m. pero que entrenaríamos de corrido hasta nuestra audiencia que era a las 4 p.m. nada más y nada menos que contra el equipo londinense. Hatake aprecia muy afligido con la idea de nuestra audiencia, tanto que el muy idiota al parecer había olvidado la regla básica de los concursos de oratoria, los chicos londinenses solo serían nuestra competencia en dado caso llegásemos a la fianl porque allí decidiría el jurado quien había ganado el caso hipotético, no obstante mientras no llegásemos hasta ese estadio nuestra competencia directa eran las universidades que tenían el mismo rol que nosotros, demandados.
-. ¿Entonces saldrás más tarde?- me preguntó mi amigo ya en el cuarto después de volver del coctel.
-. Eso no te incumbe.- le dije tirada sobre la cama leyendo la demanda que había presentado nuestra contraparte.
-. ¡Oh vamos!- gritó tratando de sacarme algo de información.
-. Oh mira, les faltó allegar el poder, podemos proponerlo como excepción.- yo adoro a Sui pero realmente no es como que mole hablar con el de mi vida sexual, sobretodo porque no me gustaría que anda de esto se supiese en la universidad.
-. Sakura...-dijo aburrido. -. No quiero hablar de esa puerca demanda, mañana tendremos a Kakashi 6 horas dándole con eso- me dijo y era cierto, mañana nos hincharía los ovarios. -. Creo que voy a cambiar de chica, esa inglesa me ha salido muy mojigata.- me dijo. -. La invité a salir después de la audiencia de esta mañana y prefirió irse a dormir.-
-. Déjala esa pobre chica debía de haber dormido menos de 1 hora, además ella me parece así como que muy de su casa, así como modosita.-el muy forro comenzó a desvestir delante mío poniéndose la pijama de sus pantalones.
-. Puede ser, pero como mañana después de la fiesta no me la folle, me busco otra.- me anuncio. -. Ahora si no te importa cariño. Me estoy cagando de sueño porque yo si me levante temprano hoy, así que mi querida vampiresa que te aproveche y que te folles bien a la competencia. Este guapo se va a dormir.- apagué la luz para que el pobre pudiese descansar. Decidí hacer una pequeña siesta para poder tener fuerzas para lo que sabía que vendría.
-. Estoy esperando que te dignes a aparecer, niña mala.- el sonido de mi celular me despertó de mi siesta, era mi querido fiscal hablándome por Whatsapp.
-. Me había quedado un poco dormida- mire el reloj eran la 1 a.m.
-. ¿Acaso el estar conmigo le causa sueño a mi pequeña?- era un jueguito la mar de divertido.
-. Para nada, recuerde que esta noche estoy a su disposición.- este tipo iba a follarme de la manera más dura que se ocurriese ya que yo le había dado casi que vía libre para ello.
-. Ven a mi habitación.- me dijo. -. Puedes traer contigo ese conjuntito de Victoria que has comprando hoy, me tienes la cabeza y los pantalones hechos un lío desde que lo compraste.- esboce una sonrisa de complacencia.
-. Vale, llego en 10 minutos voy a maquillarme un poco.-
-. Oh no cariño, no lo necesitaras.- me escribió. -. Además recuerda que hoy son mis reglas, te ordeno que vengas en el acto.- eso me divirtió.
Decidí hacerlo esperar esos 10 minutos porque sabría que eso lo complacería, sobretodo porque a mi querido pelinegro le excitaba la idea de pervertir una infante y más un de castigarle. Así que he puesto esmero en mi maquillaje, me lave los dientes y me cepille el pelo con parsimonia. Mi compañero roncaba pierna suelta, así que me fui un rato después caminando tranquilamente.
-. Llegas tarde.- me dijo al abrirme. -. ¿Qué te ha entretenido tanto mi pequeña?- bloqueo mi entrada con su cuerpo y eso vaya que si me aceleraba el pulso, alguien podría descubrirme aquí y eso seria bastante engorroso.
-. Itachi san déjame pasar.-
-. Te hice una pregunta.-
-. Pues me arregle un poco.- dije encogiéndome de hombros.
-. Te dije que vinieses en el acto mi niña, así que necesitas un castigo por tu mal comportamiento.- seguía sin dejarme pasar. Tomó mi mentón con su mano derecha comiéndome la boca enseguida.
-. Uchiha san.- trataba de romper el beso pero Itachi lo hacía exigente, mi corazón iba a 3000 por hora al estar altamente expuestos a ser descubierto.
-. Quítate las bragas y enséñame ese coñito tan precioso que tienes mi pequeña infante.- tenia que estar de coña aquí nos podía ver alguien.
-. Olvídalo.-
-. ¿Cómo has dicho?- me pregunto con un tonito que no me gustó. -. Agradece que no te ponga a comerme la polla aquí mismo como debería por tus groserías.- me susurró al oído. -. Bájatelas y enséñame.- rodee los ojos hastiada y metí las manos debajo de mi vestido.
Me arranque las bragas de un solo tirón y de mala gana, tanta exposición no me gustaba en lo absoluto. Mal que bien Itachi no tenía nada perder por tener sexo con una concursante pero yo si tenía bastante, mi reputación por ejemplo. No obstante, cuando la adrenalina corrió por mis venas y sentí mi sexo palpitar bajo su mirada penetrante, me empape de solo ver como él se mojaba los labios con una sonrisita indecente cuando me levante mi vestido para regalarle un vistazo.
-. Entra cariño.- dijo después a lo que yo me baje el vestido y me subí la ropa interior.
En el cuarto habían unas cuantas velas como la primera vez que fui y las luces estaban apagadas. El fiscal retiró mi cardigan negro y la cartera, me senté en el sofá bajo su mirada divertida y él se apoltronó a mi lado besando el pedazo de piel del hombro que mi vestido dejaba al descubierto.
-. Desnudate.- me exigió aquel hombre.
-. ¿No le gustaría hacerlo a usted señor Uchiha?- pregunte juguetona tomando su cara entre mis manos y alzándola para obligarle a verme.
-. No...-me dijo simplemente. -. Me pone mas que lo hagas tu, mi pequeñita.- me dio un beso apasionado y yo le deje.
Nos besamos largo rato, sin prisas, ni morreos. A decir verdad, nuestras manos lo máximo que llegaron a desordenar fue nuestros cabellos, pero su lengua se movía de forma tan erótica sobre la mía que me sentía arder por dentro. Fue Itachi quien rompió nuestro beso y me miró con esa picardía propia de él, y allí caí en cuenta de nuestra diferencia de edad.
Nunca había visto a el fiscal Uchiha tan mayor como hasta ese momento, podía ver su piel casi que de porcelana con una ligera sombra en la barba, sus ojos expectantes negros como la noche con el deseo avivado en ellos, los labios hinchados y el pelo alborotado, puedo decirles que podía ver hasta las arrugas que ya se iban asomando en su piel bajo sus ojos, producto de las constantes noches de insomnio que la carrera jurídica exige y el trabajo en el área penal te deja, y derrepente me sentí tan niña a su lado.
Me levante lentamente y bajé la cremallera de mi vestido que estaba al costado. Itachi me miró de manera lasciva y se saboreo los labios cuando yo levante ligeramente la falda de mi vestido enseñándole mis bragas nuevas, esas del conjunto que habíamos comprado hacia unas pocas horas y que según él le tenían los pantalones hechos un lío. Me quite el vestido pasandomelo por los hombros quedando solo en ropa interior a un con los tacos puestos, le mire fuertemente diciendole con el pensamiento que se acercarse, me sentía arder y su intensa mirada en mi realmente no colaboraba a estar de otro manera.
-. Detente...- me dijo cuando iba a liberar mis pechos del sostén. -. Ven aquí.- estaba sentado con las piernas abiertas y la pelvis ligeramente levantada, camine hacia el sofá contorneado mis caderas de manera sensual. -. Acércate.- me puse a horcajadas sobre él abrazando sus caderas con mis piernas.
Itachi me tomó de las espalda, empujando su ingle contra mi sexo aun cubierto por las bragas de encaje color verde, acto seguido buscó mi boca donde me beso de manera exquisita haciendo que yo tomase sus cabellos para buscar mas profundidad. Estaba jugando conmigo dado que no me había metido aun la lengua, así que decidí buscarla introduciendo la mía en su boca, cosa por la cual el fiscal sonrió complacido en nuestro beso.
Me apretó el trasero mientras me besaba haciéndome sentir su miembro, mis pezones duros como roca eran visibles sobre el sostén de encaje de copas blandas color verde neón, él apretó uno de ellos sobre el sujetador a lo que grite extasiada, momento que el hombre de cabellos negros aprovecho para mordisquearme el cuello y lamer el hueco de mi clavícula.
-. Tus senos son tu zona mas erógena.- murmuró besando el nacimiento de mis pechos, enseguida mordisqueó un pezón sobre el sujetador.
-. ¡Joder!- grité yo al sentir el corrientazo eléctrico que me provoco su mordisco refregandome contra su miembro.
-. ¡Oh mi pequeña!- se quejó él. -. No hagas eso- me dijo, por lo que yo como si se tratase de una travesura seguida friccionando contra su pantalón de vestir.
El vaivén de mis caderas me producía una sensación caliente y exquisita en mi sexo cada que me mecía contra su erección. Era putamente genial toda vez que el entrenador londinense había levantado mi sostén y chupeteaba a sus anchas. Aumente el ritmo al querer mas de ese hermoso candor erótico que me producía el moverme sobre su hinchado miembro, tanto que ya casi que me sentía en ese delicioso punto de no retorno denominado orgasmo, pero antes que me corriese el Uchiha me ha dado un nalgada haciéndome parar ante la sorpresa.
-. ¿Creíste que podías correrte sin mi autorización?- frustrada y jadeante intenté volver a retomar el ritmo pero la seguida palmada en mi trasero volvió a aturdirme. -. Habrá que castigare jovencita.- dejó mis senos en paz. -. Levántate.- me ordeno autoritario. Yo aun estaba bastante fuera de mi, nadie en la vida me había dado una nalgada y menos en plan de follar. -. túmbate boca abajo sobre la cama.- le hice caso de inmediato.
El moreno vino enseguida que me acosté y se puso frente a mi liberando sus polla del pantalón de vestir y los calzoncillos color negros. Instintivamente supe lo que él quería porque no era tan difícil suponerlo, me arrodille en la cama metiendo la mitad de su polla en mi boca masajeando el tronco. El fiscal tomó mi cara entre sus manos aun con su miembro dentro de mi cavidad bucal, a lo que acto seguido lo saqué para mirarle.
-. No es eso lo que quiero.- me dijo. -. Te dije que iba a castigarte.- sonrió arrogantemente mientras yo le hacia una paja. -. Ponte en 4.- Joder, eso nunca había sonado tan erótico. Le obedecí al instante. -. Chúpamela.- me porte bien y así lo hice, aun que era un poco difícil dado que ya no tenia la ayuda de mi manos. -. Voy a torturarte un poco, por desobediente mi pequeña infante.-
Uchiha me apretó los pechos quienes se bamboleaban cada que yo me engullía su pene haciéndome gemir en una mezcla extraña de placer y dolor. Retorció mis pezones con fuerza y me arrancaba gemidos ahogados a estocadas.
-. Seguro que esta niña tan mala y perversa esta húmeda de chuparme la polla.- había dejado mi senos en paz para correr hacia un lado mis bragas. -. Cariño estas hecha agua.- el que me hablase de manera tan vulgar solo hacía que me mojase mas. -. Que rico coñito.- deslizo dos dedos por mi canal haciéndome gemir. -. Cómetela toda cariño.- volvió a darme otra nalgada, extrañamente eso solo me prendía mas.
Fue él mismo quien sacó su polla de mi boca y retiró las manos de mi sexo. Me tensé al instante a saber que ya iba a penetrarme. Cosa que mi fiscal notó.
-. Trae esa almohada y túmbate sobre ella, quiero que tus caderas queden levantadas.- obedecí sin chistar. -. Voy a comerte ese coñito apretadito.- la sola idea me había puesto a cien.
Con los tacos aun puestos abrí las piernas lo mas que pude dandole un vistazo glorioso de mi sexo cubierto aun por el encaje de mis bragas. Itachi me las quitó con los dientes a la par que se desabotonaba su camisa de manga larga.
-. ¿Eres virgen?- la pregunta me tomo por sorpresa, mientras él expuso mi sexo con sus dedos y le dio una lamida.
-. No.- le dije.
-. Mejor.- me dio una sonrisa antes de devorarme el sexo. -. ¿Porque no me dejabas penetrarte antes?- yo tiré de su cabello para volverlo a mandarme a seguir comiendomela.
-. La...-no podía ni hablar. -. La penetración...-jadeaba. -. La penetración no me resulta placentera.- él quería decirme algo pero yo no lo dejaba empujando mas su cabeza entre mis piernas hasta que me llevo al orgasmo.
-. ¿Te duele la penetración?- me preguntó mientras se desnudaba completamente al quitarse la camisa.
-. No.- dije aun agitada. -. No me produce placer.- le expliqué. -. Nunca he llegado al orgasmo así.- me arrodillé para besarle, él me correspondió.
-. ¿En serio?- parecía no poder creerlo.
-. Así es-
-. Pero eso mi pequeñita es falta de experiencia, habrá de ser un niñato sin experiencia alguna.- me sacó el sostén. -. Voy hacerte correr esta noche, yo no soy un criajo. Si algo se es follar cariño.-
-. ¿Planeas desmitifcar eso de que los hombres que bailan bien follan bien?-
-. Te aseguro que no hay relación alguna.- Me tumbé desnuda en la cama como si fuese a dormir. -. Es mas, te voy a hacer llegar mas de una vez en una sola función.- Tomó del cajón de su mesa de noche un condón.-. Y si logro que te corras al menos dos veces, mañana también tendrás que jugar bajo mis reglas.- deslizo el preservativo por su pene. -. ¿Es un trato?- me buscó en la cama poniendose sobre mi.
-. Es un trato.- le di un beso corto. -. Trata de entrar algo suave, hace tiempo que no...- me dio vergüenza admitir aquello.
-. Tu solo disfruta cariño.-
No me penetró enseguida, de hecho nos besamos largo rato desnudos de manera sensual. Itachi fue bajando de manera lenta por mi cuello, clavícula y esternón, devolviendose a mis senos a quien no quiso desatender. Eso me fue encendiendo aun mas permitiéndome relajarme un poco. Me toqueteó un poco el sexo a su vez, estocandome de manera suave con sus dedos hasta que un jadeo de placer se apoderó de mi garganta cuando el tocó esa pared tan difícil de encontrar y que a las mujeres nos produce tanto placer.
El punto G queda como los baños, primera puerta a la derecha. No obstante, a mi único amante hasta ese día había sido incapaz de rozarlo cuando me penetraba. Sasuke no era malo en la cama, no me mal interpreten, es de hecho, un amante excelente que pese a no poder encontrarlo siempre me satisfacía ya fuese tocándome el clítoris mientras me penetraba o mediante la penetración anal donde yo extrañamente si podía llegar. Era también bastante divertido el hecho que yo pudiese correrme cuando la penetración era con sus dedos, supongo que se debía quizás a la falta de experiencia como decía el fiscal Uchiha ya que yo también había sido la única mujer de Sasuke Uchiha.
Después de que yo me corriera con sus dedos me penetró de golpe y con fuerza, haciéndome chillar. Me besó para callarme y yo le miré mal.
-. Te dije que ha pasado tiempo.- su intromisión poco a poco no resultaba tan molesta.
-. Si te la metía de a poco, llorarías. Mejor un solo dolor, y ya esta.- me dijo el muy practico. -. Si que eres estrechita.- Tensó su brazo izquierdo para poder sostener todo el peso de su cuerpo en el, y así juguetear un poco con mis senos con la mano derecha.
Cuando le di vía libre empezó el vaivén de nuestras caderas, Itachi era pésimo bailando pero sin duda alguna cogiendo si sabia marcar el ritmo y era bastante acompasado. Su polla me llenaba entera y me hacia pedir mas. Ayudado por la cabecera hacia que él me llegase mas hondo y por supuesto que no tardase mucho tiempo en encontrar la famosa puerta a la derecha. Tampoco tarde mucho yo en correrme, este puto si sabia lo hacia.
El fiscal Uchiha se nota que ha vivido, y en grande. Se nota también que ha probado 10 veces mas de lo que yo he podido hacerlo y que esos casi 10 años que me lleva por delante le dan una excelente habilidad. Él muy puto ha ganado al darme 3 preciosos y prologados orgasmos antes que el de él se viniese. Y yo que pensé que era medio frígida resulta que soy multiorgasmica. Creo que mi ex novio Sasuke si tenia razón en eso.
-. ¡Joder!- dijo al caer a mi lado jadeante después de esa follada monumental. -. Nunca me había corrido tanto.- lo dijo en ingles me imagino que el orgasmo no le permitía hablar en otro idioma que no fuese su nativo.
-. Eso fue...intenso.- fue lo único que atine a decir.
-. Y yo gane una apuesta.- ya hablaba en japonés y me sonrió arrogante.
-. Bastante bien ganada.- me senté en la cama necesitaba empezar a vestirme.
-. ¿No te apetece una segunda vuelta?- preguntó mientras yo me ponía la ropa interior.
-. De apetecerme claro que si, pero ha de ser tarde.- me puse el vestido rápidamente. -. Son casi las 3, tengo que entrenar. Le recuerdo que mañana tenemos audiencia señor coach.- dije viendo la hora y el mensaje latente del Whatsapp.
-. Ha sido una delicia follarmela contraparte.- me acerque para darle un beso después de ponerme el cardigan.
-. Igualmente abogado.- dije después de besarle. -. Hasta mañana.- calce mis tacos.
-. Oh cariño claro que hasta mañana.- sonrió arrogantemente y yo también salí de su cuarto con una sonrisa en el rostro.
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