Capitulo 2
La estadía en Swanlad estaba resultando una experiencia bastante tranquila, Selene les habia presentado Takato uno de los Duques de Swanlad, y Van de inmediato habia ido con el para arreglar un par de cosas. Dejándoles con Sasuke su agradable hermano menor, la rubia sonrío complacida al ver como Selene y ese joven parecían devorarse con la mirada. Casi se sintió tonta al haber pensado que la chica tendría los mismos hábitos que su hermano mayor. Merle le dio un codazo y ambas rieron al menos tenia una compañera en esa vergonzante situación. La tranquila y amena platica se vio interrumpida cuando algo o alguien se estrello contra Milerna haciéndola trastabillar, el duque se apresuro a mortiguar su caída.
Se encuentra bien su majestad!.—exclamo alarmado, varias doncellas corrieron a ver si la reina de Asturias se encontraba bien.- ¡Owen!.—el joven reprendió al pequeño de cabellos negros alborotados. Merle se inclino hacia el niño y le ayudo a levantarse.
Lo siento.—exclamo volverse a Merle que habia comenzado a sacudir las ropas del pequeño, pero se habia quedado congelada en su lugar al ver esos ojos verdes verle fijamente. el aliento le falto.
No te preocupes.—sonrió Milerna sosteniendo su vientre. Gracias al Duque parecía que no habia nada fuera de su lugar.—y quien es este lindo caballerito.—exclamo para volverse al duque en busca de una respuesta.—
El es Owen el hijo de mi hermano.—dijo con una sonrisa.—Owen ella es la Reina Milerna y la srta que te sostiene es Merle una buena amiga del rey de Fanelia.—
Hola, mucho gusto Hime - sama.—exclamo el niño volviendo su rostro hacia ella. Milerna se quedo estupefacta.—la voz de Hitomi le aturdió. "lo que usted diga Hime- sama!" el color abandono su rostro y la oscuridad le reclamo.
¡Su majestad!
¡Milerna!.—grito Merle asustada saliendo de su trance.
En opinión de Merle, la habitación a donde habían llevado a Milerna era hermosa, con muebles y acabados tan finos que cualquier rincón parecía brillar. Pero, estaba tan aturdida por la apariencia del pequeño que no podía reparar en ningún detalle, mucho menos en preocuparse por el estado de su amiga. Ningún pensamiento parecía coherente excepto algo que supo en cuanto Vio y olio al pequeño.—
Es su hijo.— … murmuro Merle, la forma de su cara, su pelo a excepción de sus ojos, ese niño era un clon de su amo van, además el olor … el olor que Hitomi exudaba durante su embarazo envolvía al niño.
Dijo algo.—hablo el Duque preocupado. Mas no hubo respuesta de parte de la mujer gato.—lamento todo esto mi sobrino es un niño muy especial.—le sonrío a Selene, ya que Merle no parecía escucharle.
Tardara mucho en despertar Sasuke onichan.—pregunto el niño un poco desesperado. El castaño sonrío y dejo ir a jugar al pequeño. Merle observaba en shock todo, donde demonios estaba su amo van. Debía venir pronto y ver al pequeño. El niño lucia desesperado, volvía su vista hacia la puerta repetidas veces , hasta que se abrió dando paso a quien esperaba, sus ojos se iluminaron y se levanto de pronto. Se limpio las manos y corrió al encuentro del recién llegado.
¡Papa!.—grito para lanzarse a los brazos del recién llegado, cientos de plumas blancas inundaron la habitación, van parpadeo sorprendido, sus alas nunca habían salido en contra de su voluntad, callo al suelo y con sus alas rodeándole a él y al pequeño que le abrazaba fuertemente,
pero, ¿cómo? ¿qué?.—van lucia sumamente confundido, hasta que se encontró con esos ojos verdes viéndole fijamente, con una sonrisa en sus labios.—
¡te espere mucho tiempo!.—exclamo restregando su rostro contra el de Van, un par de lagrimas brotaron de los ojos de Merle, mientras que Van abrazaba con fuerza al pequeño, cuidando de no lastimar sus pequeñas alas. No cabía duda, ¡era su hijo! Por dios, aspiro con fuerza el aroma del pequeño, tan parecido al de Hitomi,
¡su majestad! Exclamo el Duque de Swampland anonadado.—siempre supe que era especial… pero no me imagine que fuera tan especial.- exclamo con una sonrisa, un par de lagrimas amenazaban con salir de sus ojos. El pequeño siempre hablaba acerca de su padre, de lo valiente que era, de que era un héroe… siempre creyó que eran juegos del pequeño.
¿Como?.—pregunto van una vez que todo se habia calmado.
¡me alegra que mis sospechas fueran ciertas!.—exclamo Selene al tomar de la mano de Sasuke.—pero, sabia que solo tu podías reconocerlo.—murmuro limpiando sus lagrimas.—
Otosan.—murmuro el pequeño en su pecho.—
ese idioma de nuevo.—murmuro Merle.—
es japonés.—respondió van con una sonrisa.—
¿el idioma de Hitomi?.—pregunto Milerna sorprendida desde la cama, al pareciar habia despertado desde que padre e hijo se reunieron, el rey de Fanelia asintió.—pero como…
el dice que es el idioma que habla con su mamá.—murmuro Takato.—
¡Hitomi! ¡Tu la viste! ¿Como es que mi hijo esta con vida? entonces ella…- le costaba mucho articular sus oraciones. Por dios, se giro hacia la puerta con la esperanza de que su esposa entrara por ella y le dijera con burla "Van- sama tardaste mucho en venir por mi"
lo siento mucho su majestad.—el castaño comenzó a relatar como un capullo de luz se materializo en medio de su habitación, dentro de el estaban una joven rubia y el pequeño Owen. De cómo Hitomi les dio el nombre del bebe y les pidió que le cuidaran.
Después de eso… su cuerpo desapareció en un delicado halo de luz, que se dirigió a la luna fantasma.—murmuro Takato. Un par de lagrimas corrieron por las mejillas de Van.—
Su cuerpo regreso a la luna fantasma.—murmuro Merle liberando el llanto que habia guardando el día del aniversario luctuoso de Hitomi, ¡sus pobres padres! Dios, lloró y lloró… ellos les confiaron a su hija y ellos… ellos no habían podido cuidar de ella.
Amo van.—Merle se arrodillo junto a él y continuo llorando con fuerza. Y van la acompaño derramando silenciosas lagrimas. Takato desvío la mirada a la luna fantasma… jamás se imagino que los rumores fueran ciertos.
Esa noche la luna fantasma brillo intensamente, bañándoles con su suave resplandor. Van sonrío al ver el rostro de su bebe, Hitomi tenia razón, era un clon suyo a excepción de los ojos. El sonido de los cascos al caminar terminaron por arrullarle mientras el carruaje les llevaba de vuelta a Fanelia. Habría deseado permanecer mas tiempo, y agradecerle mil veces a ese buen Duque, pero, sentia que si no llegaba a Fanelia, su hijo se desvanecería ante el y todo resultaría un sueño. Takato le comprendió y prometió visitarle próximamente. Milerna observo a esos dos dormir, se sentia muy mal por haber dudado así de Selene, era una suerte que la rubia le perdonara y que se hubiese comprometido con el Sasuke-kun.
Abrió sus ojos y observo a su alrededor el halo de luna le cubría delicada mente, busco por la habitación… ¿donde estaba? Reviso debajo de la cama, en el armario… ¡alguien se lo habia llevado! NOOOOOOOOOOOO.—un grito resonó por el palacio. Todos corrieron hacia donde provenía. ¿el cuarto de OWEN?. Takato y sus guardias abrieron la habitación de un golpe, una mujer de cabellos largos les observaba con odio.- ¿Donde esta?.—reclamo, destruyendo la almohada con sus manos, las plumas volaron por la habitación.—
¡a salvo de ti!.—gruño Takato.- y sus guardias se lanzaron a atacar a la extraña mujer, que se lanzo por la ventana y desapareció del lugar.—el castaño se asomo, tendrían que avisarle a van acerca de esa amenaza, seguramente el rumor de que el descendiente del clan del dragón se encontraba con vida se habían corrido como el agua. Mordió su labio, y maldijo que sus empleados fueran tan bocones.
Buenos días.—le saludo Merle con una sonrisa.—
¿Días?.—pregunto el niño, para bajar de los brazos de su padre y asomarse por la ventana. ¿a donde vamos?.—pregunto asustado.
A casa, conmigo.— le sonrió van, extendiendo sus manos hacia el.-
¡no! ¡Quiero volver!.—exclamo alejándose de el.—
pero, estabas muy feliz de encontrarme.—
si lo estoy, pero… - el pequeño comenzó a llorar, murmurando palabras que el limitado japonés de van no comprendía.—
¿que sucede?..- le pregunto acunándolo.—
¡ella no me va a encontrar! Ya no podré verla… la luna fantasma…-
sabes Owen, la luna fantasma se ve muy bien en Fanelia.
¿En serio?.—le pregunto entre lagrimas. Van asintió suavemente.—¿entonces podré ver a mi mami?.— todos en el carruaje se quedaron en silencio. Era obvio que el pequeño tenia visiones, ya que esperaba a van con ansias… pero, que hablara de ver a Hitomi era algo que no se esperaban.
Ella fue quien me dijo que tu vendrías a buscarme.—le dijo con una pequeña sonrisa. Van sonrió levemente, Hitomi era un ángel, que aun velaba por ellos dos. Abrazo al pequeño y le beso en la frente. Tenia muchas dudas, pero, su pequeño no parecía tener las respuestas.
Fin del Capitulo.
Bueno aquí esta el segundo capitulo. Una disculpa por la tardanza. =)
