Un nuevo fic, tenia varios días con esta idea en la cabeza jeje
Pedido.
- POR FAVOR SAKURA! – grito Naruto a todo pulmón, haciendo que todos en el restaurante voltearan a vernos.
- Naruto baja la voz quieres – le dije.
- Lo siento, pero Sakura por favor acepta – me dijo suplicando colocando sus codos en la mesa como si estuviera rezando – le rogué a Hinata para que te aceptara.
- ¿Por qué lo hiciste si sabes cuál es mi estilo de vida? – le pregunte tomando un sorbo de la cerveza que tenía en la mesa – y no estoy muy segura de hacerlo – le dije con duda en la voz - y a Sasuke tampoco le gustara.
- Si aceptas te aseguro que del Teme me encargo yo ¿sí o sí?
- ¿Estás seguro de que Hinata está de acuerdo?
- Ella misma te lo dirá, viene en camino. Aunque al principio ella no estaba de acuerdo – fije mi vista en él con la mirada de "te lo dije" – pero también entendió que tu eres la única en la que confió y que harías lo que te pidiéramos con tal de ayudarnos.
Me quede sin palabras, la verdad era así, ayudaría a Naruto con cualquier cosa que me pidiera. Era mi vecino cuando era niña y entonces nos pusimos a nosotros mismos hermanos.
Nuestras madres se reían y pensaban que terminaríamos juntos. Pero la realidad fue otra, al irnos cada uno a su universidad nos separamos.
Nuevas vidas, nuevos amigos y nuevos amores. Y quedamos como mejores amigos en las buenas y en malas.
- Tienes razón – le dije resignada – te ayudaría en todo lo que necesites, pero tengo temor de los cambios que me dices por los próximos 9 meses. No podre usar tacones, ir a bailar, beber, fumar, sexo rudo ¿quieres que me convierta en monja?
- No te pido que dejes de hacer esas cosas – me explico calmado, y un Naruto calmado era que hablaba en serio – bueno lo de beber y fumar obligatoriamente si tienes que dejar de hacerlo, pero el que salgas a bailar puedes hacerlo sin exagerar y lo del sexo háblalo con Hinata ¿sí?
- Wow! Naruto diciéndome lo que debería decirme su esposa jajajaja… - me reí con ganas.
Un poco más calmada después le dije – estas muy comprometido en esto, ya veo y sé lo mucho que lo deseas y si es así haré lo que me pidan.
En ese momento sonó la puerta del restaurante y vimos a Hinata entrar. Nos diviso y camino rápido hacia nosotros.
- Discúlpenme – dijo sentándose al lado de Naruto – tuve que quedarme un rato mas con mi padre porque estaba en una junta – beso a Naruto y me saludo.
- Y pues Sakura, me imagino que ya Naruto… te lo habrá dicho ¿no? – me pregunto Hinata bajando la mirada, siempre ha sido timida.
- Si Hinata, ya Naruto me lo dijo y tuve la obligación de aceptar…
- Oye – dijo Naruto mirándome ofendido con su tono burlón.
- Si no quieres hacerlo Sakura, no tienes la obligación – me dijo ella con preocupación.
- Está bien Hinata lo hago porque quiero, era una broma lo que dije antes solo que Naruto no me dejo terminar – le dije sonriendo.
- Sakura dile a Hinata lo que me acabas de decir a mí.
- ¿Qué cosa Naruto? – le pregunto Hinata.
Cerré los ojos y suspire – estoy dispuesta a cambiar mi vida, bueno solo un poco para ayudarlos. Sé que esto lo desean desde hace mucho tiempo y con gusto les quiero ayudar.
- No fue eso lo que me dijo pero es la misma idea.
Le dije un cállate a Naruto y Hinata empezó a reírse.
- Gracias Sakura – dijo Naruto mirándome con cariño.
- Si, gracias Sakura – me dijo agarrando mis manos – no sabes la alegría que nos das que hayas aceptado, te debemos un favor enorme.
- No se preocupen – fue lo único que les pude decir, ya que mi problema vendría después al llegar a casa, o a lo que yo llamo casa.
Sakura, Naruto y Hinata siguieron conversando hasta llegar el atardecer, tenían mucho que discutir a partir de ahora y decidieron no importunarse más, ya se verían luego.
Después de la despedida Sakura tomo su carro y fue hasta su casa.
Al llegar sabía que Sasuke no llegaría temprano o tal vez llegaría en la madrugada, por supuesto era sábado debía escoger el momento para decírselo. Subió escaleras hacia su habitación y se metió en el baño para relajarse.
No quería pensar en lo que se avecinaba, lo que tenían ellos era un contrato no escrito, ellos se querían pero no se amaban, bueno por parte de él. Sabía perfectamente que Sasuke no quería tener nada que tuviera que ver con bebes o niños.
Él no quiere comprometerse, no tiene idea de lo que quiere en el futuro. Puede costearse los lujos que tiene y las salidas todos los fines de semana por el negocio que maneja su hermano Itachi (herencia dada por sus padres al morir en un accidente).
Sasuke lo ayuda, pero en cuanto puede o inventa cualquier excusa para no trabajar. Itachi ya lo conoce por eso Sasuke se pierde los fines de semana llevándome con él y sus amigos.
Sakura escogió estar con él. Podrían engañar a las demás personas que eran una pareja, sin embargo la realidad era una relación de amigos con derechos.
Alejo esos pensamientos y se dejo llevar en la tina de agua caliente en la que estaba sumergida. Sakura lo escogió, ella decidió estar y seguir con él ¿Por qué? Porque lo amaba.
Y cuando amas a una persona harías todo, cualquier cosa para complacerla y hacerla feliz, mientras él la quisiera a su lado ella estará allí.
- Fuera… fuera – pensó mientras se daba unos golpecitos en la cabeza.
Al salir de la tina, secarse y luego vestirse con su habitual pijama un babydoll. Decidió cenar un cereal y una taza de chocolate caliente en la sala viendo televisión y como a las 10:30 pm decidió irse a dormir.
Bailaba en el medio de la pista, Sakura no sabía dónde estaba pero se sentía bien, el ambiente tenía un olor que no podía identificar, sabía lo que era pero no podía recordar.
Alguien la mojo de ese aroma.
¿Qué era? ¿Qué era? … … … … … … … … Licor.
Acostada en la cama de medio lado despertó de golpe, al identificar el olor que sentía y no hizo falta saber de dónde venía porque Sasuke estaba recostado detrás de ella besándola por el cuello.
Vio la hora de su reloj de mesa y dijo.
- Pensé que llegarías mas tarde.
- ¿No me extrañaste?
- Mucho – le dijo dándose la vuelta quedando frente a él comenzando a besarlo.
Las manos empezaron a moverse entre ellos, tocándose encima de la ropa.
- ¿De qué color es el de esta noche? – pregunto besando el cuello de la pelirosa y ella se río.
- Azul.
- El más provocativo, me gusta – sonrió de lado y llevo su mano a la fina tela de su hombro para ir bajándola lentamente disfrutando del roce de sus pieles.
Sakura se monto sobre él – así se te hará un poco más fácil – dijo llevando las manos del pelinegro a sus pechos.
Sasuke se irgio y la beso ferozmente. Le quito la prenda, toda la prenda desesperando dejándola totalmente expuesta a sus ojos, bajo una mano hasta su intimidad y le empezó a masajear.
Sakura daba suspiro y pequeños gemidos, metió un dedo en su cavidad y a los segundo el otro. Dios él era tan bueno excitándola que con solo eso le llego el primer orgasmo.
Paso esos dos dedos por el cuerpo de la pelirosa hasta llegar a su boca.
El pelinegro se quito la chaqueta mientras ella le desabotonaba la camisa. Luego él con el cinturón y después ella quitándole los pantalones. Pero antes saco el condón.
La agarro de la cintura y la volteo quedando el pelinegro arriba, agarro sus piernas con ambos brazos y de una sola estocada se metió en ella. Quedándose quieto un momento, ambos disfrutaban la sensación que producía.
Y sin perder más tiempo, comenzó con las estocadas rápidas.
Los dos gemían sin control, aunque más la pelirosa pidiéndole que no se detuviera.
- Si… MÁS…
- SAKURA! – grito de placer.
Pero se detuvo en seco y la volteo quedando ella en cuatro patas. Sasuke la penetro por atrás continuando con el vaivén.
- Aaahh… SASUKE!...mas… así – Sakura no estaba en sus cabales y estaban cerca del final, ya lo sentía.
- Solo un poco más – jadeaba el pelinegro.
Y llegaron al orgasmo. Sasuke se desplomo arriba de Sakura, los dos jadeaban cansados, recuperando la respiración.
- Te extrañe esta noche – le dijo el pelinegro besándole la espalda.
Se quito encima de ella y se coloco a un lado. Sakura se acomodo a su lado abrazándolo y él recibiéndola gustoso.
- Yo también pero era o es mi fin de semana de descanso y queda un día en la que tendrás que disfrutar solo – le dio un pi-quito en su pecho.
- Creí que te había dado permiso en este fin de semana – dijo arrogante.
- Yo te dije que no pasaría este fin contigo, no te pedí permiso.
- Yo te di permiso.
- No empieces Sasuke, todo el tiempo que llevamos juntos solo he tenido este fin de semana sin ti.
- Y el único que tendrás – dijo en tono burlón.
No quería hacerme ilusiones al oír esas palabras, Sasuke era posesivo solo lo decía por eso.
- Estas ebrio, ya duérmete – le suavemente dándole un beso. Y la pelirosa se acomodo mejor a su lado para descansar después de la reciente actividad.
Gracias por leer Mata ne!
