El Potterverso pertenece a J. K. Rowling.
Este fic participa en el Reto Anual: Doce meses, una historia del foro Amor de Tercera Generación. Había que escribir sobre el día de San Valentín e incluir una palabra en concreto. La mía era "flores", que está por ahí subrayada. Mi personaje, dicho sea de paso, es Louis Weasley.
II. Ojalá
o—o
Louis agradece tener a Julia.
Es risueña, comprensiva y agradable. Lo cual no impide que tenga un carácter de los mil demonios cuando se enfada, algo que Louis consigue con más frecuencia de la que le gustaría reconocer.
Sin embargo, no le ha molestado que el joven se negara a pasar con ella el día de San Valentín. Julia entiende que, aunque las heridas de Louis han dejado de sangrar, aún queda mucho camino por recorrer antes de que el joven termine de superar la muerte de Noah Longbottom.
Louis encuentra la cancela del cementerio abierta, y se sorprende al ver a una mujer mayor acuclillada frente a una tumba, dejando un ramo de flores ante ella. El joven se muerde el labio. Quizá debería haber traído algo para Noah. Aunque fuesen rosas, las que más odiaba ella.
Recorre el camino que ya se sabe de memoria hasta la tumba de Noah y se sienta frente a las palabras que le rompieron el corazón hace seis meses. Cierra los ojos, pero no consigue impedir que los recuerdos le hagan daño. Aprieta los dientes y trata de volver al presente.
—Ey, Noah —sí, los muertos no escuchan. No, a Louis no le importa—. Supongo que debería estar por ahí con Julia —empieza, y baja la mirada, casi notando los ojos grises de la joven fulminándolo con la mirada—. No estamos juntos, ¿sabes? Al menos no en serio… Es decir, sé que me quiere —intenta explicar—, pero creo que teme que salga corriendo si me propone salir directamente. Y yo… creo que aún es muy pronto.
»James está bien —agrega, más para cambiar de tema—. Aunque aún no ha dejado al imbécil de su novio… En fin, creo que voy a tener que resignarme —Louis suspira—. Por cierto, tu hermano y mi hermana están de viaje; el otro día Minnie escribió desde Roma. Se lo deben de estar pasando pipa.
Tras una pausa, Louis alarga una mano hacia el nombre de Noah, grabado en el mármol. Por unos instantes consigue creer que está acariciando el pelo de la que era su novia.
—Te sigo echando de menos —confiesa en voz baja—. No me malinterpretes; quiero a Julia y quiero que deje de temer que vaya a romperme si salgo con ella. Pero hubiera preferido que rompiéramos, no que tú… murieras.
La última palabra es un murmullo. Incluso ahora, tras medio año, a Louis le cuesta hablar de ello.
Muchas veces se pregunta qué hubiera ocurrido si Noah no hubiese muerto. ¿Seguirían juntos? ¿Hubieran roto porque a Louis le gustaba otra, o Noah se enamoró de alguien más? Sea como sea, a Louis ese mar de posibilidades le da dolor de cabeza, por lo que nunca termina de asegurarse de que amar a Julia sea un error.
Sin embargo, sí hay algo seguro. Algo que Louis repite cada vez que visita la tumba de Noah, justo antes de marcharse del cementerio.
—Ojalá siguieras aquí.
Notas de la autora: Iba a hacer un matiz sobre el fic, pero he decidido que mejor lo dejo a vuestra interpretación.
¿Qué os ha parecido?
