El Potterverso pertenece a J. K. Rowling.
Esta viñeta, al igual que las otras, participa en el Reto anual: Doce meses, una historia del foro Amor de Tercera Generación. Para el minirreto de marzo, me ha tocado escribir algo relacionado con la primavera, para lo cual he cogido a Scorpius Malfoy.
III. ¡No es su culpa!
o—o
Cuando llegan las vacaciones de Pascua, los terrenos de Hogwarts están preciosos.
Después de un invierno inusualmente frío y largo, el calor ha llegado de repente, y con él una oleada de vida: las flores se han abierto, los insectos han salido de su letargo, las hojas han brotado de las ramas de los árboles… Los alumnos alérgicos están teniendo bastantes contratiempos, y más de una vez han tenido que llevar a algún compañero asfixiándose por culpa del polen a la enfermería, pero nadie puede negar que el paisaje es entrañable.
Tan entrañable que es toda una pena tener que verlo a través de una ventana con polvo acumulado desde la última vez que al conserje se le ocurrió limpiar el cristal.
Scorpius suelta una palabrota y aparta la mirada de la maravillosa estampa. Aferra la pluma con tanta fuerza que por unos instantes teme partirla, y escribe el título de la puñetera redacción de Pociones que lleva tres horas intentando hacer, mientras Albus –¡incluso Albus lo ha abandonado!– pasea con sus primos por los jardines, disfrutando del sol que tanto se ha hecho de rogar.
—Los odio a todos —murmura, abriendo el libro que está encima de la precaria torre de tomos que ha cogido para documentarse. Pasan varios segundos antes de que Scorpius se dé cuenta de que lleva diez minutos leyendo la misma página—. A todos —repite.
Y, mientras se pone por fin, después de tres horas zanganeando, a hacer los deberes para intentar llegar al aprobado por los pelos en Pociones, Scorpius consigue convencerse de que el mundo es el culpable de la holgazanería que ha sido su modo de vida desde que comenzó el curso.
