Nota de la autora:si lose, ni un dia y ya capitulo nuevo... pero es que no puedo esperaaarr jajaja bueno, trastorno de ansiedad a un lado que lo disfruten :D
El chico le miró como si fuera de esos locos que andan gritando por la calle que el fin estaba cerca, Luna no pudo evitar leer su reacción en su mente y con un pesado suspiro dijo en forma tranquila
-Bueno, es que quiero ayudarte es obvio... ayudarte a aceptar lo que sientes...-
no pudo continuar porque el castaño sin que se lo esperara tiró a un costado sus manos y levantandose bruscamente quizo irse. Luna en tanto no se esperaba para nada aquella reacción y con todo el auto control corrió alcanzando fácilmente al castaño y tomándolo del brazo lo detuvo
-¡Espera! acaso piensas en huir ¿no?, ¿por qué no lo aceptas de una vez por todas? ¿Porqué tan insistente por negar lo obvio?- le dijo seria y con el ceño fruncido.
El castaño se volteó bruscamente y con la cara llorosa y mirada fiera le gritó exaltado
-¿¡Por qué todo el maldito mundo pretende que lo que siento es obvio!? ¡Ni siquiera sabes lo que sufrí por todo lo ocurrido! ¡Ni tu, ni Takano-san ni mis padres ni NADIE!-
En tanto a unas calles de allí un ojimiel desesperado corría buscando a alguien, Weed lo seguía a su lado. Luego de explicarle su motivo por el cual su compañera se había llevado al castaño Takano se alivió ya que no pensaba ceder a Ritsu a SU Ritsu a nadie. Pero luego en un momento Weed subitamente captó una sensación de furia descontrolada y temió lo peor. Conocía muy bien a Luna, aunque se controlaba muy bien a veces cuando se le terminaba la paciencia (a veces muy rapido), terminaba siendo de temer. Asi que siguiendo el rastro de aquella corazonada fue a buscarla siendo seguido por Takano quién adivinó la procedencia de su temor y no dudó un segundo en seguirlo.
Sólo habían corrido unos 15 minutos hasta que divisaron un pequeño parque. Weed supo de inmediato que de allí provenía la sensación y lo confirmó al divisar a Luna y Ritsu. Al acercarse tanto Weed como Takano comprendieron el porque la sensación de furia. Ritsu estaba como queriendo irse y Luna había corrido tras él y había logrado tomarlo del brazo. Iba a intervenir Takano pero entonces escuchó algo que lo detuvo
-¡Espera! acaso piensas en huir ¿no?, ¿por qué no lo aceptas de una vez por todas? ¿Porqué tan insistente por negar lo obvio?- le dijo Luna seria y con el ceño fruncido.
-¿¡Por qué todo el maldito mundo pretende que lo que siento es obvio!? ¡Ni siquiera sabes lo que sufrí por todo lo ocurrido! ¡Ni tu, ni Takano-san ni mis padres ni NADIE!- le gritó Ritsu con la cara completamente empapada en lágrimas y zafándose del agarre.
Luna no aguantó mas, la furia invadió su ser y sin medir sus palabras gritó a todo pulmón
-¡Bien, si tanto quieres mandar todo al carajo allá tú, después cuando sea demasiado tarde y ya cuando sólo sea una puta lápida de piedra por TU puta culpa, AHI es cuando quiero verte llorar frente a él y decirle todo lo que ahora quieres callar!-
Un silencio sepulcral inundó el area, hasta Ritsu dejó de llorar y miró confuso a la chica. Mas no fue el único, Takano también desvió la atención hacia la chica buscando el significado de lo que había dicho. El único que sí lo sabía era Weed, que la miró sorprendido pero también con tristeza y sólo murmuró
-...Luna...-
La aludida notó la presencia de ambos pero no dijo nada más, lentamente caminó en dirección opuesta de donde había venido dirigió una última mirada enojada hacia Ritsu y finalmente se fue alejando sin antes decirle a su compañero
-...Iré al prado...-
Dicho esto simplemente desapareció dejando a ambos hombres confusos. Ritsu olvidando todo lo demás miró a Takano como buscando una explicación, Takano miró a Weed buscando lo mismo. Pero Weed suspiró largamente para despues (para el asombro de Ritsu) preguntar
-¿Quieren saber el porqué dijo lo que dijo?...- ambos hombres asintieron -...Bien, síganme-
Y caminando hacia un punto determinado cerró los ojos y concentrándose hizo aparecer una puerta frente a ellos. Dicha puerta se abrió, dejando ver una especie de páramo lleno de flores de alegría del hogar que inundaron el aire de su embriagador perfume...
