Nota de la autora:Waaa, bueno no les habia dicho... pero este es el ultimo capitulo... si lo se corto pero no daba para mas la idea. Recuerdo que este fue el primer fic que termine y para festejar puse lemon (si hay lemon) pero es algo muy asi nomas jajajaja bueno se agradece mucho que hayan seguido esta historia. Ahora es cuando veo que historia pongo, pensaba en poner a mi fic estrella, pero prefiero dejar esa decisión a ustedes.. asi que si no les molesta pueden decirme que prefieren que sea lo proximo que suba

1) Quiero salvarte (KanouxAyase)
2)Escape (Pareja principal: TorixChiaki; parejas secundarias: UsaguixMisaki, TakanoxRitsu, KanouxAyase)
3) ¿Bendición o perdición? (Original Character)

solo eso y muchas gracias de nuevo QwQ


El viento helado comenzaba a soplar, la nieve se acumulaba. Ya resultaba pesado siquiera volar por los aires debido a la ventisca que se avecinaba.

-¡Argh! Tengo hambre- se quejaba Una chica de largo cabello castaño. -Ni un animalejo que sirva de alimento- seguía bufando molesta

-Aunque te quejes, eso no hará que aparezca comida servida en bandeja de plata Luna- decía un can a su lado ya harto de las quejas de su compañera. Y es que llevaban casi dos días caminando en medio de la nieve y ni rastros de casa habitada habían encontrado. Ya estaban sufriendo los efectos de la hipotermia, las energías de ambos se les agotaban rápidamente. Si no encontraban algo antes que anocheciera y empeorara la tormenta, podrían morir congelados, porque sus poderes no le servirían de nada. Hasta que la inconciencia los dominó, haciéndolos caer al suelo helado.

-Oye... ¿estás bién?- escuchó una voz desconocida, pero a la vez muy familiar... aunque no sabía con certeza de dónde.
Abrió los ojos y se encontró con unos ojos enormes color verde oliva muy peculiares que le miraba con mucha curiosidad. Pero cuando ambos se dieron cuenta Luna gritó y el chico pegó un salto hacia atrás y se calló del sillón.

-¡Auch...!- se empezaba a quejar el chico adolorido por el golpe.
Luna estaba sentada y mirandolo fijo, algo le decía que ya lo había visto antes. Cuando sus miradas se encontraron entonces lo supo. Pudo ver su corazón a travez de sus ojos verdes que por alguna razón por mas vidas que tenga a cuestas, por mas cambiada su apariencia... seguía teniendo la misma mirada.

-Ritsu...- apenas murmuró la chica

-¿Hah?- preguntó algo confuso el chico

-Eh.. no nada no se preocupe...- comenzó a disculparse Luna

-Oda... Oda Ritsu es mi nombre- se presentó el joven con una sonrisa gentil y un sonrojo en sus mejillas.
"Wow... las conocidas ironías de la vida" pensó Luna mientras sonreía y con una leve inclinación se presentaba -Luna... sólo llámame Luna-

-Bien Luna-chan ahora mismo mi esposo está con su perro... está dormido pero estará bien- dijo de repente el chico. "¡Dios santo Weed!" recordó Luna, se regañó a sí misma por olvidarse de él. Antes de siquiera preguntar algo más una tercera voz resonó llamando su atención

-Ritsu amor, la chica ya despertó ¿no?-

de inmediato ambos miraron a quién ahora se apoyaba en el marco de la puerta mirándolos algo incómodo por el silencio que ahora reinaba en la habitación. El hombre que allí estaba se acercó y abrazando al chico de manera muy posesiva e irradiando (lo que a Luna le pareció) un aura oscura resonante de celosía besó apasionadamente al joven sin remordimiento alguno. Cuando ya sus manos hábilmente empezaron a desabotonar la camisa del ojiverde sonrojado hasta las orejas cortó con el ambiente y aunque sin soltarse de su amado susurró apenado

-S-sa...ga-san... no haga eso... no frente a al-alguien desconocido...-

"Y seguimos con las vueltas de la vida..." pensó Luna mientras reía bajo. El hombre también rió aunque de manera mas evidente, afianzando más el abrazo y dándole un corto beso en la frente le respondió

-¿Qué tiene de malo?, yo sólo quiero pretendía mostrarle que somos una pareja normal de recien casados...-

Y ante tal cosa dicha, Luna no pudo más y se puso a reir como desquiciada asustando un poco a Ritsu. Se levantó y acomodando sus ropas le tranquilizó

-Jajajaja... está bien, es amor del más puro después de todo. No me molesta, ya que lo mencionas les felicito y les deseo la dicha y felicidad-

Se dió la vuelta y empezó a caminar hacia donde había salido el hombre, pero algo le detuvo... tenía que decirselos... no lo haría como la última vez, porque la situación no lo ameritaba; así que lo único que dijo mirándolos de reojo fue

-Me alegro por tí Ritsu... hiciste caso de mi consejo... y ahora disfrutas del regalo que te da el destino por no rechazar... a tu alma predestinada- y antes de marchar hacia donde estaba Weed, alcanzó a ver el profundo alivio que emanaban los corazones de ambos... aún cuando sus mentes no lograban comprender.

-Mmm... entonces ¿ahora sí?- murmuraba con una sonrisa pícara el mayor en el oído de su amado Ritsu quién se sonrojó nuevamente.

-...Si...- apenas susurró Ritsu, y antes de siquiera pensarlo, lanzó un gemido que rápido ahogó tapando su boca con una mano... al sentir que su amado colaba una mano a travez de su camisa rozando suavemente uno de sus pezones. Una sonrisa asomó por los labios del mayor que bajando sus labios atrapó el otro comenzando a hacer círculos con la lengua logrando así relajar un poco a su pequeño.

-Mnhaaa... mmSa-saga...saga-san- gemía el ojiverde

-Ya te dije que ahora...- empezó a decir el mayor mientras con la mano libre comenzaba a colarse en los pantalones ajenos -soy tu esposo, sólo tuyo...- alcanzó el ahora despierto miembro de Ritsu que ágilmente logró liberar y acariciando suavemente su punta húmeda recalcó -ahora debes llamarme por mi nombre..-

Ritsu tragó duro antes de acompañado de otro gemido finalmente decir

-Yo también... *gemido* s-soy tuyo... *gemido* aho-ahora y siempre... M-masamu.. Masamune...-

Y al escucharlo, el corazón de Masamune latió con más fuerza, con devoción y mucha pasión tumbó a su amado al sofá para terminar de sacar las barreras textiles que les impedía demostrar todo el amor profundo y sincero que ahora quería mostrarselo sólo a él.

Sólo hicieron falta unos minutos, para que toda prenda que antes estorbaba, ahora estaba regada por el piso. Las manos del mayor recorrían con avidez el pequeño cuerpo del ojiverde causándole escalofríos de placer. Sus bocas unidas eran reforzadas con sus lenguas que parecían una cadena imposible de romper. Sus miembros, ambos más que despiertos y ahora adoloridos se frotaban con brusquedad uno contra otro causando la impaciencia de ambos por ser uno sólo de una vez.
El mayor entonces viendo que era la oportunidad, suavemente alzó un poco las piernas de Ritsu y colocándolas sobre sus hombros miró hacía el dulce y ahora más que sonrojado rostro de Ritsu y sonriendo ante tal ternura bajó sus labios a su entrada y comenzó a darle suaves caricias con su lengua.
Ritsu enseguida se retorcía de placer ante las descargas que parecían provenir de las caricias dadas por su amante. Sin ninguna vergüenza, deslizó sus manos entre la cabellera de Masamune y levemente apretó los puños excitando aún mas al mayor y provocando que aumentara la velocidad de sus lamidas.
Cuando vio que ya estaba preparado, colocando sus manos en las caderas del otro le hizo entender que se diera la vuelta. Ritsu en un estado de excitación, obedeció de manera automática y colocándo sus manos delante suyo apoyó su peso en ellas quedando su trasero expuesto listo para recibir llevando al límite la excitación de Masamune. Quién no esperó más, agarrando las caderas del pequeño y sin remordimiento ni pena hizo entrar su miembro en el interior de Ritsu. El castaño arqueó su espalda en respuesta y pegó un grito que rápido ahogó al recordar que no estaban solos en la casa. El mayor en tanto no perdió tiempo y luego de un minuto para que la entrada se acostumbrara, empezó a moverse primero con lentitud para luego de a poco ir aumentando la velocidad.

-Mngh, Ritsu...*gemido* Ritsu... no-no calles esos... *gemido* gemidos tuyos que me en-encienden...- le animaba a su pequeño al ver que trataba de no ser tan ruidoso, pero al no obtener respuesta siguió diciendo (como pudo, entre los gemidos propios y la respiración agitada)

-*gemido* Ella... ella ya lo sabe... no-no se molestará... *gemido* así que... gi-gime mi n-nombre.. *gemido*-

Pero sólo luego de unos candentes momentos, cuando ya estaban a punto de alcanzar el clímax, de los labios de Ritsu por fin afloró

-Ahh..*gemido* Ma-masamune... t-te amo Mnaaaaahhg- para justo en ese instante correrse de manera abrupta y luego incitar al miembro de Masamune a hacer lo mismo.
Al terminar, ambos se durmieron en el sofá, estaban realmente exhaustos. Por lo que no se dieron cuenta que en ese momento apareció Luna por el marco de la puerta. Ella se acercó lentamente, miró a ambos que estaban acostados, desnudos, haciendo cucharita en el sofá y mirándolos con ternura los tapó a ambos. Justo estaba por volver a sus pasos cuando notó que ya estaba amaneciendo. Por lo que le hizo caer en la cuenta que ya debían partir.

-Debemos irnos ya ¿no?- escuchó decir a alguien.

-Si... sabes que debemos seguir... no podemos quedarnos... debemos seguir con nuestra misión- respondió Luna -Pero antes... voy a dejarles algo... sólo espero que les guste-

Para cuando se fueron, en la mesa del comedor había dos bandejas preparadas con un desayuno suculento (café, un vaso de jugo de naranja exprimido, un plato de sandwiches de jamón y queso tostados, un plato hondo con cereales y leche) y una nota que decía

"Gracias, ahora puedo seguir adelante con tranquilidad de que alfín estaís juntos. Les aseguro y deseo que la felicidad y la dicha toque vuestra puerta todos los días y sigaís así... Porque si en tu vida fuiste benevolente y bueno, en la siguiente sereís recompensados con renacer cada vez más cerca de su alma predestinada...
No fue la primera vez que nos vimos, pero espero que si habrá próxima no sea para verlos sufriendo
Los quiere y apoya
Luna, la guardiana del hilo rojo del destino"