Capítulo 2 Son los tiempos finales.
Rukia y Renji
Byakuya y Kenpachi
Presente. Ciudad de Karakura
Ya había amanecido y aunque la habitación estaba a oscuras lo sabía por la luz que se colaba en el borde de la cortina. Hace rato que está despierto, pensando cómo podría hacer feliz a la mujer que está entre sus brazos.
Hace dos semanas decidió que era tiempo de decirle a los demás que ellos estaban juntos, no importaba que aún no haya superado a su capitán, sus deseos de gritarle al mundo que esa pequeña era suya y que lo ha sido por los últimos 48 años eran demasiado fuerte, ya estaba cansado del tiempo que han estado separados.
Además quería renovar sus votos en su 50 aniversario, quería una fiesta grande, para compensar la primera vez, quería verla vestida con un hermoso vestido de novia y quería orgulloso recibir las felicitaciones y bendiciones de sus amigos y familiares.
Sintió que ella se apretó más a él y decidió que ese tema no era algo de qué preocuparse ahora, mejor aprovechaba los días que tenía de vacaciones y que estaba en el mundo de los vivos, sólo aquí podría amanecer todos los días con Rukia acurrucada a su cuerpo, sólo aquí podría hacerla suya todas las noches e irse a dormir luego que ambos estuvieran exhaustos, usualmente a altas horas de la madrugada.
Lo único malo de este viaje de ensueño fue que tuvo que prometer a su capitán, quien espera sea su cuñado formal, que iba a ayudar en el entrenamiento de Ichigo y que estaría pendiente en caso de que apareciera un Hollow, así que era como estar en el escuadrón, pero con más libertad.
Rukia se mueve de nuevo y entierra su nariz en su cuello, moviendo la sabana en el proceso y dejando al descubierto uno de sus senos, lo que provoca que Renji ría, pensando que después de tanto tiempo algunas cosas no cambian y es el movimiento de su cuerpo al reír lo que provoca que ella se despierte.
-¡Renji! ¿Qué pasa? Es muy temprano aún – gimotea Rukia tallándose los ojos y acurrucándose aun más, si era posible, contra él.
-Lo siento amor, desperté temprano y me entretuve pensando en la primera vez que estuvimos juntos.- Dice girando su cuerpo, quedando encima de ella y sin darle tiempo a reaccionar empieza a besarla.
-¡Baka! Deja de pensar en eso – Rukia se iba a tapar la cara, pero Renji se lo impide besándola de nuevo.
-Lo siento, pero no creo que pueda complacerte ahí, son esos recuerdos que me ayudan a mantenerme cuerdo el tiempo que estamos separados, los días en que te tengo cerca y no puedo besarte.
-Eso no te ha detenido antes, ni a mí tampoco, la verdad, pero buena suerte con nii-sama, me avisas cuando le vayas a decir, no quiero perderme la pelea de ustedes dos. – Rukia trata de decir lo más seria posible, sin éxito ya que Renji juega con uno de sus pezones.
-Me encanta la fe que tienes en mi… sé que dije que le confesaría lo nuestro cuando lo venciera, y no lo he hecho, aunque no ha sido por falta de intentarlo, ahora quiero hacerlo por las buenas, quiero decirle que estamos casados, preferiblemente antes de nuestro 50 aniversario. – ríe.
-Sabes que no fue una boda oficial, ¿Verdad? Para la sociedad de almas no somos nada, fue una promesa entre nosotros en Inuzuri, pero entiendo lo que dices, yo también estoy cansada de tener que escondernos. – dice Rukia mientras acaricia el antebrazo de Renji.
-Bueno, en cuanto a decirle al capitán, debemos aprovechar ahora que está enamorado, tal vez sea más fácil que el entienda y acepte.– Nota como Rukia se sonroja ante la mención de su hermano y su nuevo amor – No me digas que estás recordando la vez que los atrapaste.
-Bueno, yo no estaba pensando en eso hasta que tú lo mencionaste y la verdad hay que decirla, fue extrañamente excitante, se oían tan acalorados que no me atreví a mirarlos a la cara por una semana. – dice Rukia con voz nerviosa.
-De esa noche, por una parte, lo agradezco porque llegaste a mi barraca y te metiste en mi futón, sin importarte que podrían atraparte los demás miembros del escuadrón, mmm fue una noche muy ardiente. La otra parte, no tan buena, es que trabajo con él en la misma oficina y tengo que contenerme algún comentario o tratar de no reírme, cuando me dice "puede dejarnos solos Abarai fukutaicho tengo una reunión de un tema delicado con Zaraki taicho"
-¡No puedo creerlo! Mi Nii-sama… ¿En la oficina?- Dice Rukia llevándose las manos a la boca.
-No creo que todas las veces que se reúnen sea para lo que piensas, aunque puede que la mayoría termine en eso, así que por favor no me hagas imaginar cosas. El punto es que creo que muchas de sus reuniones son para pelear por alguna locura que haya hecho el capitán Zaraki, que son muchas, pero ya, si quieres saber más pregúntale tú.
-Ya sé que no quieres hablar de eso, pero eres mi única fuente de información, no puedo ir donde Nii-sama y decirle, hola que bello día, por cierto hace meses escuché mientras tú y el capitán Kenpachi lo hacían en tu habitación, ¿Cómo va la relación? Ah y ¿Qué vamos a desayunar hoy?– Renji deja de besarla y le mira.
-¡¿Por qué hablarías de eso en el desayuno?! De hecho ¡¿Por qué me haces hablar a mí de eso y más yo sin desayunar?! ¡Yo que en los últimos años he desarrollado una gran imaginación y pensar en el tema lleva mi mente a sitios donde no quiero ir!
Rukia le mira con ojitos tiernos, Renji, que no resiste eso dejó de besarla, suspira pesadamente y se acomoda para seguir hablando – ¡Ya!, está bien te contaré, pero que quede claro que es chantaje, sabes que soy débil a esa cara y que estás tratando de cambiar el tema, yo le diré a tu hermano y para nuestro cincuenta aniversario serás oficialmente Rukia Abarai.
-Bueno, no sé lo de llevar el apellido Abarai, te quiero mucho, bueno, más que quererte te amo, pero me gusta cómo suena Rukia Kuchiki y lo de hablar con Nii-Sama, perdón por parecer que me burlaba, yo también quiero decirle, yo también quiero gritarle a todo el mundo, en especial a las chicas, que eres mío.
-Te dije que te contaría, no tienes que subir mi ego. Ahora dime, ¿Qué quieres saber?
-Dijiste que ahora que está enamorado puede que acepte lo nuestro, pero como sabes que está enamorado.
-Para empezar, gracias por invitarme a este show– Rukia le golpea en el brazo - ¡ouch! ¡ya!, es que sonabas muy seria, pero volviendo al capitán, digo que está enamorado, porque ha cambiado bastante. Primero, ha llegado tarde en varias ocasiones; segundo, se toma su hora de almuerzo fuera de la oficina muy en serio; tercero, las reuniones importantes con el capitán Zaraki, tanto en el escuadrón 6 como en el 11; y cuarto, mas importante, hay veces cuando cree que nadie lo ve que sonríe… ¡Sonríe!
-Me encantaría ver eso, me encantaría decirle que lo apoyo pero aun no me ha confiado nada.– Renji abraza a su esposa.
Seireitei. Escuadrón 6. Oficina del Capitán
-¡Achu!
-¡Ves! hasta tu cuerpo te pide que dejes de trabajar.
-No creo que sea eso, más bien, como dirían nuestros amigos humanos, parece que alguien está hablando de mí.
Byakuya estaba revisando una montaña de informes que había dejado acumular durante la semana porque, bajo la excusa de que su teniente estaba de vacaciones, sólo despachaba las cosas urgentes, aunque la verdad era otra totalmente improcedente a la conducta de un Kuchiki.
Mientras, la persona que ha causado todas sus distracciones se encontraba sentado en el sofá sólo con su hakama puesto, exhibiendo ante él su pecho, que a pesar de estar cubierto de varias cicatrices, le provocaba sensaciones desconocidas hasta entonces.
-¡Byaku el lunes esos documentos seguirán ahí, es más porque no usas uno de esos truquitos tuyos y te deshaces de ellos.- gruñe Zaraki antes de bostezar.
Byakuya mira como el otro acomoda su largo cuerpo en el pequeño sofá y está tentando a recostarse a su lado, pero recuerda que en parte esa la razón por la cual tiene tanto trabajo retrasado.
-Primera vez que agradezco a todas las divinidades existentes y por existir el hecho de que no sepas lo más mínimo sobre el arte del Kido, sólo podría temer el destino de tu escuadrón, más de lo que ya temo, si intentaras usar tan siquiera el sokatsui, tengo por seguro que serias peor que Renji y ya eso es mucho decir.
Zaraki le mira con esa cara de pocos amigos que se le da tan bien-Sigo esperando la parte que dices que a pesar de todo eso me amas con locura, en especial cuando te ato a la cama y hago lo que se me antoja con tu cuerpo…que es lo que podría estar haciendo ahora mismo ¡SI NO HUBIERAS DECIDIDO VENIR A LA OFICINA A FIRMAR ESOS ESTÚPIDOS DOCUMENTOS!
-En primer lugar deja de gritar, este no es tu escuadrón; segundo, es tu culpa que yo tenga ésta montaña de pendientes por firmar tanto del escuadrón como de los asuntos familiares, mejor dicho, no, es mi culpa por dejarme arrastrar en tus estúpidas ideas.
-Bien que gemías y gritabas de placer ante… ¿Cómo dijiste? ¡Ah sí! mis estúpidas ideas.
-Déjame terminar, reconocí que era parte mi culpa también por dejarme tentar y descuidar mis obligaciones; tercero inciso a, nunca me has atado a tu cama, así que deja de decir eso como si fuera lo más común; y para terminar, inciso b, los sentimientos que pueda tener yo por ti no deben cegarme a todas tus estupideces, que si empezamos a enlistar terminaríamos preguntándonos que hacemos juntos.
-De lo que dijiste entendí la mitad y resumí que no me interesaba, sólo te digo que lo de atarte a la cama sigue pendiente, bueno suena una genial idea para cuando te saque de esta oficina. Otra cosa ¿Cuándo vas a decir que me amas? En lugar de "los sentimientos que pueda tener por ti".
-No imaginé que el gran Kenpachi estuviera deseoso de oír esas palabras, pero lo haré en el momento que decidas resolver una situación de conflicto de intereses con la palabra y yo desee golpear a alguien.
-No sé porque esas dos cosas me llevan a pensar en Renji. ¿Sabes que él y tu hermana están rechinando el catre, verdad? O si lo pongo más poético, están haciendo el amor– Dice Zaraki y ve como Byakuya arruga un poco el documento que tiene en sus manos- ¡Ves, ahí está, reacción de violencia en un Kuchiki!
-Ellos no están haciendo eso que dices…y de ¿Dónde sacaste ese término?
-Una hoja que trajo Madarame del mundo de los vivos, lo sacó de algo llamado internet, 165 maneras de decir sexo, ¿Quieres que te la consiga? Hay nombres bastante graciosos– ríe-Volviendo al tema, sabes que están juntos, al menos lo estuvieron hace unos meses y quien quita que ahora mismo no estén juntos.
-Deja de hablar así de mi herm…
-¡Es una mujer hecha y derecha, que puede acostarse con quien quiera, como lo estás haciendo tú. Sólo habla con ella!
-¡¿Qué quieres que le diga?! ¡Oh buenos días Rukia, que mañana tan hermosa, por cierto hace unos meses cuando llegaste a casa tu reiatsu estaba entremezclado con el del teniente Abarai, ¿Han tenido algún tipo de actividad sexual entre ustedes?! Por cierto, pedí que hoy prepararan tu desayuno favorito.
-¿Por qué hablarían eso en el desayuno?
-Es una de las comidas obligatorias que tenemos cuando ambos estamos en la mansión, usualmente nos juntamos otra vez para cenar, pero últimamente ella se ha estado quedando hasta muy tarde en su división.
-Con razón es que los ricos viven tan aburridos. Por cierto lo de quedarse hasta tarde en la división, seguro ella se junta con tu teniente y– Byakuya le mira como si fuera a asesinarle – bueno, ya sabes para qué. El punto es, de la misma forma que tú percibes a Renji en su cuerpo, ella podría aprender a percibirme a mí en el tuyo. Los dos deberían sentarse a hablar y poner todo claro.
-Oigo bien o el más macho de todos los machos, el sanguinario, el ultraviolento de Kenpachi me está dando consejos a mí de cómo ser calmado, es que ¿Acaso son los momentos finales?
-Hasta yo me sorprendo, parece que si son los tiempos finales. Bueno restregarme tanto contigo ha hecho que se me pegue algo… Hablando de eso princesa, deja esos documentos y vamos a la cama, tengo algo aquí que quiero rozar contigo, - se lleva la mano a la entrepierna - ya sabes a ver que más se me pega y de paso quitarte esa tensión que tienes en los hombros.
-Tan romántico como siempre, ya sabía yo que la felicidad no era eterna, adelántate, termino estos documentos y voy a cas… digo a tus barracas.
En ese momento Zaraki pudo adivinar lo que él iba a decir, pero no dijo nada por temor a asustarle, sentimiento extraño para él, pero no deseaba que él se alejara de su lado y si evitar ese tema era lo mejor lo haría, de todas formas ya dormían juntos la mayoría de las noche y cuando no estaban juntos era porque alguno de los dos había salido a alguna misión por lo que pensar en un hogar a su lado no es una idea tan descabellada ahora, hace dos años tal vez lo era, pero no hoy.
Le da un último vistazo antes de marcharse, tan concentrado y tan serio como estaba leyendo los documentos le pareció, como en aquel entonces, que era la criatura más violable que existía en todos los mundos.
Al escuchar la puerta cerrarse Byakuya deja por un momento lo que hace y piensa que una casa junto a Kenpachi no era una mala idea, puede que en un punto desee matarlo, pero comparado con la vida tranquila y aburrida que llevaba esto sería un cambio completo, aún no está seguro si para bien, pero desea averiguarlo.
