Disculpen no actualizar la verdad ya tenia el capitulo hecho sin embargo no me decidia a subirlo u_u gracias a Sakura Gremory ya que me jalo las orejas diciendome que no solo ella esperaba la actualizacion tambien ustedes chicas y tiene razon por ustedes y por Serena y Seiya debo de continuar ^^ y no dejar que la apatia me gane sin mas espero disfruten del capitulo


When I Was Your Man

Capitulo 6

Pain

"Ni tus propios enemigos pueden hacerte tanto daño, como tus propios pensamientos"

Buda

Se dice que después de la tormenta viene la calma, sin embargo hay veces que a pesar haber pasado la tormenta queremos seguir en ella. Serena y Darién ambos habían cometidos errores como todas las parejas la diferencia de ellos a las demás parejas fue la forma en la que ambos evadieron la responsabilidad de dichos errores y cuando quisieron reparar en ellos lo hicieron de la forma errónea queriendo evadir sus responsabilidades, queriendo hacer al otro responsable de todo

"Tal vez... si lo hubieras sabido antes" Andrew trataba de hacer que Darién dejara de parecer un alma en pena sin embargo se dio cuenta que había errado al escoger las palabras para hacerlo al ver la expresión de enojo que le dirigió este al escucharlo

"Los hubiera y los tal vez no sirven" le contesto Darién de una manera fría y despectiva aun que inmediatamente se arrepintió de hacerlo Andrew no tenía la culpa de que el fuera un idiota es más debería de estar agradecido que prefiriera estar a su lado que a lado de su prometida "lo siento Drew, como veras soy un idiota" esto último se lo dijo esbozando una sonrisa de lado, mientras llevaba una mano al hombro de este

"Eso siempre lo hemos sabido Darién o por lo menos yo siempre lo he sabido" le respondió este haciendo lo mismo que el colocándole una de sus manos en su hombro , sonriendo al ver que aunque sea solo un poco su amigo dejaba de torturarse un momento

"Aprecio en verdad que estés aquí Drew" las palabras salieron apenas en un susurro se sentía cansado, sin fuerzas lo peor es que a pesar del cansancio no podría descansar tal vez su cuerpo descansaría, mas su inconsciente seguiría torturándolo sin descanso es mas de ser posible evitaría darse una oportunidad de seguir torturándose debía dejar de pensar solo en el. Pero si no pensaba en el en quien pensaría inmediatamente sus pensamientos le dieron la respuesta haciéndolo suspirar aun mas

Serena

Si ella es en lo único aparte de el mismo en lo que su cerebro podía pensar en ella y en el hijo o hija que nunca conocería

Samuel Tsukino por primera vez maldijo que su deseo de estar solo sin la compañía de sus padres se hiciera realidad, todavía no podía creer de lo que se había enterado tras haber respondido la llamada.

Serena no podía ser tan idiota y haber intentado suicidarse. Se decía mientras seguía apretando teclas una y otra vez sin cesar mientras los sonidos de espera entre cada llamada iban en aumento hasta el punto de querer aventar su celular. No iba a conseguir nada rompiéndolo al igual que no iba a conseguir nada estando parado en medio de la sala marcando a números que no querían ser contestados. Maldiciendo una vez más su suerte se dirigió hacia la puerta mientras tomaba su chaqueta en el camino y con un sonoro portazo cerro la misma con solo un pensamiento en mente.

Seiya bajo de su auto rápidamente ni siquiera se preocupó en fijarse si el lugar donde había estacionado era un lugar adecuado para hacerlo o por el contario era un lugar prohibido y ciertamente eso no le importaba, lo importante era el saber que ella estaba fuera de peligro

Con paso decidido y apresurado cruzo la estación de enfermeras sin tomar en cuenta a nadie o a algo, mientras toda su atención se concentraba en encontrar a Minako

Minako quería hablar decirle a Serena que estaba bien que podía llorar, gritar, maldecir, sin embargo como romper el silencio y la tensión que reinaba en la habitación y la cual era tan densa que Minako podría jurar que tomarían forma física y se harían presentes

El nudo en su garganta se hacía más fuerte, mientras parecía que la distancia entre Serena y ella se hacía cada vez más y más grande, era como si de pronto Serena hubiera dejado de estar ahí con ella, lo cual era estúpido Serena seguía ahí ella podía verla sentada en la cama rodeando sus piernas, con la mirada fija en ningún punto en específico de la habitación, pero no estaba ahí Serena no se encontraba ahí, tal vez si su cuerpo pero su mente no lo que la hacía ser ella no estaba ahí y saberlo le rompía el corazón, la hacía querer maldecir, llorar todas las cosas que quería decirle a ella que hiciera tal vez por eso quería decírselo porque era eso lo que ella quería hacer.

Sin darse cuenta había hecho aún más grande la distancia entre ellas al alejarse de la cama ahora no podía volver a acercarse y como acercarse si lo único que sentía era el rechazo por parte de Serena hacia ella.

Como deseaba que fuera un mal sueño, o mejor aún deseaba que estuviera en una terapia con la Doctora Moon donde la inducia en alguna situación donde le ayudaba a sobre ponerse al estrés y a la ansiedad. No era mucho pedir o si

Serena estaba consciente de que alguien estaba con ella podía sentir como esa persona quería acercarse a ella, pero no quería tenerla cerca, sentir su lástima, porque eso es lo que sentirían por ella lastima, además de escuchar sus tontas palabras de aliento como el todo estará bien. Cuando era obvio que no era así nada estaría bien. La vida perdida no regresaría, una vida que jamás florecería, se negaba a llamarla su hija o hijo era solo una vida solamente.

Su cabeza era un caos, sus pensamientos eran de todo tipo menos alentadores, quería gritar, maldecir, sin embargo no podía, lo que quería era desaparecer deslindarse de todo y de todos el frio se apodero de ella haciendo que se abrazara aún más a sus piernas temblando mientras las lágrimas que se negaba a soltar inundaban sus lagrimales anegándolos hasta soltarlas sin poder detener su avance por sus mejillas, escondió su rostro entre sus piernas, no podía detener sus lágrimas era como si su interior se hubiera convertido en una presa la cual había sido abierta inundando y arrasando todo a su paso, por eso cuando escucho la voz de Minako a su lado termino de romperse en mil pedazos.

Parte de ella quería ser abrazada consolada, más otra parte de ella sentía rechazo hace esa muestra de empatía, como si el ser consolada estuviera mal, debía de ser castigada, solo así estaría en paz con ella misma.

—¡Déjame en paz!— le dijo a Minako levantando la voz mientras se retraía aún más en su posición

—Serena…yo solo quiero— empezó a querer explicarse Minako sin embargo se quedó a medio camino de explicar que era lo que quería hacer sobre todo al ver la mirada de Serena

—¿Quieres consolarme? Es eso o tal vez solo quieras hacer tu buena acción del día— le recrimino levantando la vista con los ojos rojos a causa de las lágrimas no derramadas, haciendo que a Minako se le formara un grueso nudo en la garganta.

Tratando de no llorar Minako salió dejándola sola no podía estar con ella y no derramar lágrimas.

«Diablos»

Gruesas lagrimas recorrían el rostro de la rubia, lagrimas que empezaron como pequeñas perlas las cuales salieron aliviando un poco lo que sentía y que ahora era diamantes que desgarraban todo a su paso desde su interior, cada lagrima era una ilusión rota, una esperanza perdida. Dios era tan difícil contener todo el aluvión de sentimientos, tan difícil era dejar fluir todo ¿Que pasaría cuando todo saliera? ¿quedaría algo a lo cual aferrarse?.

Dio un grito desgarrador al verse incapaz de parar, mientras apretaba los puños y se deshacía de todo al alcance de sus piernas.

—¡Dios Mio!— exclamo Minako llevándose una mano a la boca cuando escucho el grito desgarrador proveniente del cuarto del cual ella había salido tenía que volver a dentro y abrazarla sin embargo no podía una fuerza invisible la retenía a unos cuantos pasos de la puerta ¿Qué es lo que podía hacer por ayudarla? Abrazarla y después de abrazarla ¿qué le diría? ¿que todo estaría bien?, menuda estupidez y mentira nada estaría bien. Al menos no para ella

¿Cómo decirle Serena todo se olvidara? Cuando ella misma sabía que no iba a ser así, se evitaría hablar de eso para no incomodarla o como todo, simplemente desechamos todo lo que nos estorba y ese sin duda sería un tema que a todos incomodaría y estorbaría al hablar con ella.

Pero ella como evitaría no pensar en lo que perdió, sobre todo cada que viera una madre y su hijo, como evitaría no sentir dolor. ¿Cómo sobreviviría a eso? ¿Cómo?

Lita y Amy no sabían que pensar todo era tan confuso, por su parte Lita había vuelto a tener otro pequeño altercado con Andrew ya que este estaba a lado de Darién, lo que le dolía era que no entendiera que le molestaba ese hecho, por su parte Andrew la acusaba de lo mismo de no entender que Darién era su amigo sin importar nada estaría a su lado. Si Serena sufría pero ella las tenía a ellas, le había dicho pero Darién no tenía a nadie había concluido Andrew mientras Lita trataba de no gritarle, si Amy no hubiera estado presente tratando de hacerla de mediadora ella y Andrew tal vez hubieran roto ahí mismo

Amy por su parte trataba de ver todo analíticamente alguien tenía que hacerlo Mina y Lita ya habían fijado su postura, pero en algo tenía razón Andrew. Darién era su amigo y era lógico que él estuviera a su lado además tampoco le había prohibido a Lita el ir a ver a Serena es más él era quien la había acompañado. Por eso sabía que alguien debía de ser analítica y no pasional, los problemas no solo afectan a uno solo se dijo afectan a todos los que están a su alrededor, lo importante ahora era ir a ver qué tal la estaba llevando Serena con esas simples palabras logro hacer que Lita dejara el asunto de Andrew y su amistad en paz

El grito desgarrador fue algo que hizo que ambas se quedaran paradas donde estaban al igual que lo había hecho Minako. Inconscientemente Lita busco la mano de Amy quien se la sostuvo antes de dar un paso hacia enfrente hacia Minako quien tenía la mano sobre el pomo de la puerta

—¡Minako!— la voz de un chico rompió el silencio que se había producido tras escuchar el grito haciendo que las tres se voltearan en busca del dueño de la voz

Seiya llego con la respiración agitada tras correr en busca de Minako en espera de noticias de su chica

Serena se quedó muda después de dar ese grito mientras sentía como cada musculo de su cuerpo se relajaba dejándola flácida sumiéndola en un estado de falsa tranquilidad sin pensamientos como un contenedor vacío, sus ojos estaban fijos en nada cualquiera que entrara rápidamente se alarmaría y pensaría lo peor ya que su respiración se había vuelto tan relajada y tranquila que parecía que no respiraba sin embargo la fría inexpresión de sus ojos era lo que asustarían más a quienes hubieran vistos antes esos ojos azules llenos de vida tanta que contagiaba a quien quiera que los viera, ahora solo eran dos pozos sin vida seguían siendo de un bello color azul pero no emitían ningún sentimiento o calor estaban muertos

Mina rápidamente y sin saber por qué corrió hacia él abrazándolo y llorando haciendo que el corazón del chico se estremeciera con dolor. La reacción de la rubia en sus brazos solo podía significar "que…" corto de golpe su pensamiento antes de terminarlo obligándose a tratar de consolar a la chica en sus brazos

—Seiya…ella— su miedo volvió a crecer esta vez llenándolo aún más. Realmente escucharía de los labios de Minako lo que se había obligado a no pensar