Pasaron las semanas y Jacob no apareció, Charly me miraba preocupado desde el umbral de la puerta de mi habitación, ya que me pasaba todo el día echada en la cama, mirando el techo como si este fuera muy interesante, la Bella zombi había vuelto, pero esta vez para quedarse me recordó la estúpida vocecita de mi cabeza, aunque esta vez tenia razón, porque el agujero que me había dejado Edward cuando se fue había sido absorbido por uno más grande, que abarcaba todo mi pecho, un agujero con nombre y apellido Jacob Black. Estaba completamente segura que en mi anterior vida fui el ser más despreciable del mundo entero, ya que esa era la única razón que encontraba para justificar mi muy mala fortuna, al principio pensé que Jake era un rayito que me había enviado el destino para que ilumine la oscuridad en la que estaba sumida después del abandono de Edward, pero más equivocada no podía estar, JACOB ERA EL SOL, la fuente de mi vida, luz, calor, el centro del universo, de MI universo. Y yo por tonta y despistada lo deje ir. ¿Qué sucede hija? ¿Ustedes se pelaron?
Había olvidado por completo que Charly seguía mirándome desde la puerta, como también que él no sabía nada de mi distancia tomada a la fuerza con Jacob.
-mmm no, no nos peleamos, solo que él está pasando más tiempo con sus otros amigos, eso es todo. No te preocupes papá, estoy bien.
Asintió con la cabeza, no muy convencido de lo que le había dicho y se dio vuelta dispuesto a marcharse.
-bueno, yo me voy a ir a pescar con Harry, pero si quieres me puedo quedar a hacerte compañía
-no papa, como crees. Ve y trae más pescado que se no está acabando la reserva, nos debe quedar solamente una tonelada.
Me sonrió y me dio un beso en la frente a modo de despedida.
-aaa emm te vas a quedar aquí en casa, ¿no?
-sí, ¿por qué lo preguntas?
-no porque si es que sales, te voy a pedir que no andes cerca del lindero del bosque, estas al tanto de las desapariciones, y sumado a esto hay muchas denuncia de turistas que vieron lobos por los senderos del bosque, así que a modo de precaución…
-ya entendí Charly, nada de bosque. Ve tranquilo y cuídate.
-siempre lo hago.
Y así sin más se fue, pensé en levantarme pero mejor decidí quedarme en la cama. ¿Sera que Jake conoció a alguna chica y por eso ya no quiere verme más? O simplemente se dio cuenta que no soy lo bastante buena para é? si seguramente es eso, quien querría a una chica fea, débil y encima con el corazón roto. Alguien incompleto, que grita por las noches y vive en la añoranza del pasado. Nadie, sencillamente nadie querría lidiar con una persona como yo ¿por qué Jacob iba a ser la excepción? Sin darme cuenta empecé a llorar, debía dejar de pensar porque mi pecho comenzaba a doler cada vez más, me aoville en la cama, y llore, llore hasta que me dolieron los ojos, me abrase a mi misma para darme auto consuelo, para no sentirme tan sola. Creí que estaba comenzando a dormirme, cuando sentí una cálida mano acariciarme la mejilla, y me incorpore rápidamente en la cama, mi cabeza comenzó a darme vuelta, me había mareado por el rápido movimiento, sentí los ojos secos e hinchados por todo lo que llore, pero eso no me importaba, porque la razón de mi llanto estaba parada a los pies de mi cama, contemplándome con los ojos llenos de culpa.
-¿qué haces aquí?
Le dije lo más fría que pude, podía soportar cualquier cosa, pero no que sienta lastima por mí.
-te dije que vendría cuando me desocupe.
-valla que has tardado, me gustaría saber qué era eso tan importante que tenias que hacer para que te haya mantenido alejado de mi por casi un mes.
Él se encogió de hombros
-perdón
-eso no alcanza
-¿Qué puedo hacer para que me perdones?
-contarme porque te alejaste de mi
-no puedo, Bella
-¿Por qué?
-porque no me siento preparado para decírtelo, dame tiempo, solo eso.
-¿no confías en mi?
-¿tu confías en mi?
-por supuesto que si Jake
-sin embargo hay cosas que no me cuentas
Abrí los ojos como plato, me había pillado desprevenida, y contra eso no le podía decir nada, él me miraba con ojos acusatorios, y pude ver como levemente comenzó a temblar, pero apretó los puños al costado de su cuerpo y se quedo quieto.
-está bien, esperare.
-gracias
No pude contenerme y lo abrase, presione mi cabeza sobre su pecho desnudo y me perdí en el calor de su cuerpo-
-te cortaste el cabello- lo acuse- y te hiciste un tatuaje- él solo se encogió de hombros- está bien está bien, me lo contaras luego.
Asintió y yo le sonreí, él me devolvió la sonrisa, MI sonrisa. Y en ese instante recordé el sueño e inconscientemente mi cuerpo se tenso.
-¿Bella?
-Jacob, ¿tú estás saliendo con alguna otra chica?
Él me sonrió y levanto las cejas provocativamente
-¿otra chica? ¿Esto es una escena de celos?
Me sonroje, y el acaricio mi mejilla sin despegar sus ojos de los míos, pareció como si podría ver atreves de ellos.
-no tontita, en mi vida la única chica eres tú, mi chica, mi Bella
Y me dio un sonoro beso en la frente, no sé porque, pero desee que ese beso fuera en los labios, y después de entender mis pensamientos, me sonroje más fuerte, él se rió.
A lo lejos se escucho un aullido y Jacob se tenso, pero enseguida se relajo y me miro con aire despreocupado.
- ¿tienes algo planeado para esta tarde?
-mmm no ¿ por qué? ¿Piensas honrarme con tu compañía?
Hizo una mueca, y después asintió.
-podríamos seguir buscando el prado, o dar un paseo en moto. Lo que tú quieras.
Ahora la que hizo la mueca fui yo, después de estar tan pendiente de Jacob se me había olvidado por completo mi absurda obsesión de seguir evocando la alucinación de la voz de Edward, así que opte por la opción menos probable y más tranquila.
-hagamos senderismo, sigamos buscando el prado.
Jacob me sonrió y asintió con la cabeza.
-espérame abajo, me cambio y nos vamos.- Jacob me miro y yo me sonroje, todavía me encontraba con el pijama, que era un victoria secret bastante provocativo.
Me cambie rápido, un jean, remera mangas cortas, un sweater y las infaltables botas de montaña. Me alise el pelo lo más que pude y baje la escalera presurosa de comprobar que no lo había soñado, que él había vuelto a mí.
Vi brillo en sus ojos a medida que me acercaba a él, y me pude ver reflejada en su mirada, tanto su rostro como el mío reflejaban lo mismo, amor. Me abrazo por un tiempo que me pareció eterno y a la vez no lo suficiente largo como para que me pueda llenar de él. Luego nos dirigimos a la camioneta, Jacob iba conduciendo por la carretera rumbo a tomar la 101 donde comenzaría el sendero que nos llevaría al prado.
El estaba concentrado, pero estaba casi segura que no era en el camino, se veía pensativo, pero por sobre todo se veía cansado, las oscuras manchas que se encontraban bajo sus ojos lo delataban.
-¿te encuentras bien?
-sí, ¿por qué lo preguntas?
Con la yema de mi dedo acaricie sus ojeras.
-te ves cansado, parece como si llevaras mucho tiempo sin dormir.
De un momento a otro se tenso y pude ver como apretó con fuerza el volante. Otro asunto del que no podía hablar. Suspire, esto sí que iba a ser difícil, y no sé porque intuí que el día no iba ser tan espectacular como yo esperaba. Estaba a la vista que nuestra relación no iba ser la misma, después de lo que sea que le haya pasado, todo había cambiado, Jacob cambio de diferentes maneras, y al cambiar, él cambio todo. Era raro saber que no sabía quién era la persona que estaba sentada a mi lado, que ya no era mi Jacob, sino una persona completamente diferente.
Nos bajamos del trasto, Jake tendió el mapa, tomo la brújula y comenzó a caminar, pero esta vez a pesar de las veces anteriores, no iba silbando alegremente, solo iba pensativo, sus pasos no provocaban ningún sonido, sino fuera porque sabía que estaba conmigo, podría haber pensado que estaba sola. No me di cuenta en qué momento clavó sus ojos en mi rostro, me miraba de manera diferente, cuando nuestros ojos se encontraban, su rostro de una extraña manera se iluminaba, y en esos fugases momento podía ver al Jacob de antes, a ese chico alegre que yo tanto quería y que en este momento tanto extrañaba. Me hubiera gustado preguntarle qué era lo que le sucedía, pero sabía muy bien que no me iba a responder. Así que me limite a seguir caminando, después de un largo tiempo, ya me iba a dar por vencida y pedirle a Jake que regresemos, pero en ese momento lo vi, un brillo especial salía de los arboles, me abrí paso a través de los helechos que me llegaban hasta por la cintura, era el mismo lugar, un prado perfectamente simétrico, donde había flores silvestres de diferentes tonalidades, donde al éste se podía escuchar el suave sonido del agua correr a través del arroyo, donde el sol le daba ese toque mágico, mi memoria no le había echo justicia, era mas hermoso de lo que lo recordaba, pero a diferencia de aquella vez, hoy no me acompañaba mi dios griego, y sabía perfectamente que por más que me adentre en el prado, él no iba a estar, sin embargo mi acompañante al ver la mueca de mi cara, me tomo de la cintura y me susurro al oído
–es hermoso, ahora comprendo porque pusiste tanto empeño en encontrarlo, pero él no está aquí. Lo sabes, ¿cierto?
Asentí con la cabeza, mi rostro demostraba la más grande de las sorpresas, no entendí en qué momento Jacob me había llegado a conocer tanto, más de lo que a mí me hubiera gustado. Nos sentamos en las hierbas, y me acurruque en su pecho, él me dio el tiempo que sabía que yo necesitaba para retomar el control de mi misma. Después de un largo suspiro me incorpore, Jake saco las cosas para almorzar, un par de emparedados, frutas y jugo de uva. Los puso sobre una manta, y nos dedicamos a almorzar.
-todavía no logras sacarlo de tu cabeza.
-eso es más una afirmación que una pregunta- le acuse
-lo sé. ¿Cuánto tiempo crees que te llevara sacarlo de tu mente?
-sabes que eso no lo voy a hacer nunca, él siempre va a estar tanto en mi cabeza como en mi corazón, porque yo a diferencia de él, si me enamore, lo ame y creí que nunca iba a poder amar a alguien con mayor intensidad, y me dolió saber que para él no era así, que nuestra relación no era tan fuerte como yo lo creía, sufrí y todavía sufro cuando pienso mucho en ello, por lo que trato de no hacerlo. Aunque en algo tiene razón, el tiempo todo lo cura…
-pero no lo borra.
-exacto- le sonreí al ver que me entendía perfectamente, pero no me devolvió la sonrisa, se encontraba serio y pensativo. De seguro mi confesión le había dolido más de lo que demostraba. No era un secreto para mí que Jacob me quería y no precisamente como amigos, me lo había confesado cuando fuimos al cine con Mike. Le acaricie el rostro, y él cerró los ojos cuando sintió el rose de mi mano, su piel estaba caliente.
-gracias
-¿por qué?
-por volver, por no dejarme. Pensé que ya te habías cansado de mí, que me habías hecho caso cuando te dije que yo no era lo suficiente buena para ti, que debías buscar a alguien mejor.
-debes saber Bella- me sonrió pícaramente- que la mayor parte del tiempo no hago caso a las cosas que dices- y le devolví la sonrisa- eres perfecta para mi, eres mi otra mitad, lo que me hace falta para estar completo, y te esperare, porque estoy completamente seguro que a mi lado serás feliz, yo soy el hombre perfecto para ti, el sendero natural por el cual podría discurrir tu vida, lo nuestro podría ser tan fácil como respirar, solo tengo que ser paciente y aunque esa no sea una de mis mayores cualidades, por ti lo seré.
Se me llenaron los ojos de lagrimas, nadie me había dicho nunca palabras más bonitas y también más ciertas. Me dieron ganas de besarlos, y me acerque a él, mis labios se encontraban a centímetros de los suyos, cerro sus ojos, sabedor de lo que vendría, yo me acerque cautelosa a él, pero de repente apretó sus puños, sus brazos, su cuerpo se tenso y abrió los ojos, esa mirada me congelo, era una mirad furiosa, no era el mismo Jake al que había estado a punto de besar, una parte de mi me dijo que me levante y corra, pero mi parte racional me dijo que a su lado nada malo podría pasar, él nunca me haría daño, a demás sus ojos furiosos no me miraban a mí, sino algo que se encontraba detrás mío. Ooh, mis manos comenzaron a sudar, sentí miedo mucho miedo, porque sabía que alguien estaba parado tras de mí, tome coraje y despacio comencé a girar la cabeza, esperaba encontrar un cabello dorado y unos ojos topacios mirándome con amor, pero sin embargo encontré unos ojos rojos como la sangre y un cabello oscuro mirándome con deseo. El alma se me fue del cuerpo, mi rostro se puso pálido, y mi corazón comenzó a latir más fuerte, como invitando al vampiro a comerme. El paso su lengua por los labios, como si así pudiera saborear mi sangre.
-Laurent.
Lo dije en un susurro, y Jacob se tenso aun más. ¡Oh no, oh no! Jacob. Si Laurent quería a alguien era a mí, pero no a Jake, no a mi Jake, debería encontrar la forma de hacer que Jacob huya, y que Laurent no lo siga.
-ooh mi querida Bella, veo que no me has olvidado.
-no, claro que no.
-no esperaba verte aquí.
-creo que debería ser yo la que diga eso, creí que estabas en Alaska con la familia de Tanya.
-si es verdad, vine a visitar a los Cullen, pero por lo visto se han trasladado.
-si es cierto. Creo que deberíamos hablar bien en un lugar más privado, Jake vete a tu casa, Laurent me acompañara después a la mía, ¡¿no es así Laurent?!
El vampiro sin sacarme los ojos de encima y mirándome con deseo asintió. A mi lado pude notar como Jacob comenzaba a temblar.
-estás loca Bella si piensas que te dejare sola.
-jajaja, es tu decisión chico. Así que se fueron, y que haces tú aquí, pensé que estarías con ellos, ¿no eras su mascota o algo así?
Jake se acerco a Laurent, pero lo retuve del brazo y lo mire como diciéndole que no se meta, esto lo arreglaría yo, él asintió con la cabeza y se quedo tras de mí, pero en una pose defensiva, como dispuesto a pelear, bufe por mis adentros, como si eso sirviera de mucho.
-mmm si algo así. ¿Y como van las cosas en Denali?
-Tanya me gusta, pero más me gusta su hermana Irina, comencé una relación con ella, la pobre tonta piensa que la amo, al igual que tu no sabe que los de nuestra especie lo único que sentimos es el deseo, y la obsesión. Pero ambos por la sangre, nada más, no hay amor para nosotros, solo sangre, y eso querida Bella- se acerco dos pasos y nosotros retrocedimos tres, Laurent aspiro profundamente mi aroma y me sonrió mostrándome todos los dientes- me recuerda lo apetitosa que hueles. Debo confesarte que a pesar de convivir por un tiempo con sus restricciones, no logre acostumbrarme, me sorprende que todos ellos puedan hacerlo, y he de admitir que a veces hago trampa-
-aaa, mm Jasper también tuvo ese clase de problemas, pero ya ves que después de un tiempo se termino acostumbrando, solo falta tener un poco mas de voluntad.
Me sonrió como si estuviera acertando y lo último lo dije en un murmullo.
-el caso, mi querida amiga, es que yo NO quiero tener voluntad.
Laurent se agazapo delante de nosotros, tomando una postura de caza, me gire para tomar la mano da Jake, pero él no me lo permitió.
-¡corre Bella!
-¡no!
De un momento a otro Jacob se puso delante mío, haciéndole frente a Laurent, su cuerpo no dejaba de temblar, y cuando Laurent hizo el mas mínimo movimiento Jacob salto hacia él, un fuerte temblor le sacudió la espina dorsal, por los aires voló la ropa que tenia puesta. Un segundo antes Jacob saltaba para hacerle frente a Laurent, y un segundo después caía arriba suyo un enorme lobo color pardo rojizo.
