La vida después de Marron.
El sol de invierno una tarde mas comenzaba a esconderse dejando a la ciudad en penumbra. Los edificios mas altos tenían una vista privilegiada de aquel hermoso momento pero en la última planta de la sede central de la Corporación Capsula todas las oficinas yacían cerradas desde hacía una hora, todas menos la del vicepresidente que parecía ocupado leyendo un dossier de tapas negras con el escudo de un famoso gimnasio de la ciudad.
Parecía estar metido bastante en la faena pues sus codos estaban apoyados sobre el escritorio, sus hombros caídos y su cabeza inclinada hacia abajo.
Los traviesos cabellos lilas de su flequillo caían sobre sus ojos y el intentaba apartarlos bufando, pero sin éxito.
La luz principal estaba apagada y la pequeña lampara de su mesa de trabajo era la única que daba luz, abarcando tan solo unos pocos metros.
La habitación estaba en silencio, solo podía oírse el pasar de páginas y los dedos del hombre repicando sobre la madera maciza. Su corbata descansaba sobre el respaldo de la silla de piel y los últimos botones de la camisa blanca estaban desabrochados dejando ver la parte superior de su pecho definido.
Sus ojos azules llevaban horas sin apartarse de esas hojas, pero el sonido del picaporte de la puerta hizo que mirara al frente.
"Perdone señor Trunks no sabia que estaba aún aqui, vuelvo mas tarde."
Trunks sonrió al ver a Clarie una mujer de unos cincuenta y tantos que se encargaba del servicio de la limpieza.
"No te preocupes se me ha ido el santo al cielo, ya me marcho para que puedas terminar Claire."
El pelilila se levantó de su cómoda silla de piel y se puso la americana guardando la corbata en uno de los bolsillos, cogió el dossier y comenzó a caminar hacia la puerta.
"Buenas noches Clarie"
"Buenas noches señor Trunks."
Con pasos firmes bajo cada uno de los escalones de los dieciséis pisos y recogió su coche del parking. Era Viernes y como cada viernes había quedado para cenar con Goten en una cervecería cercana a la empresa.
Entro al lugar con una sonrisa al ver de lejos como su mejor amigo intentaba conseguir el numero de la camarera. Llevaban dos años yendo a cenar allí cada viernes y Goten lo intentaba cada vez con una escusa nueva, pero nunca tenía éxito.
"Un día te demandara por acoso y te advierto que mi abogado no lleva esos temas."
Trunks se sentó en el banco de madera frente al Son y dejo su americana sobre la mesa.
"Estoy cerca Trunks, estoy muy cerca." El de cara inocente levanto su brazo y chocó su puño con el de su amigo.
"Todos los viernes dices lo mismo, me sorprende tu esperanza."
La camarera de ojos violeta y cabello negro apareció junto a ellos con una bandeja en la mano y les sirvió una caña a cada uno.
"Buenas noches Trunks. Tu amigo ya se lo que quiere, pero tu no. ¿Que te pido?"
"Hola Yuri, si Goten es un hombre de costumbres, pero yo esta noche me voy a decidir por un bocadillo de jamón con queso, dos perritos calientes, un plato de patatas bravas y otro de pinchos."
Yuri sacudió su larga melena y recogió la carta de bocadillos de la mesa para después desaparecer.
"Bueno que, ¿Has leído ya el dossier?"
Trunks trago el sorbo de cerveza que acababa de dar y dejo el vaso sobre la mesa. "Si unas cuantas veces además, teneis que contratar un administrativo que os lleve estas cosas, no tu ni Ubb tenéis idea ne números."
"Lo se, lo se pero prefiero una administrativa, tu ya me entiendes, como las que hay en tu oficina." Goten levanto las cejas un par de veces haciendo que Trunks pusiera los ojos en blanco
"De todas formas no hacia falta que me hicieras un dossier, no voy a cobrarte nada por las maquinas del gimnasio."
Yuri volvió a la mesa y sirvió la primera parte de platos que habían pedido informando que enseguida venían los demás.
"¿Como que no? Trunks te agradezco que nos hayas regalado las primeras cuando abrimos el local, pero ahora que tenemos beneficios no pienso dejar que nos las des gratis."
"He hablado con mi madre y esta de acuerdo, a la familia no se le cobra, así que no se hable mas."
La noche fue entretenida, después de devorar la comida y beberse diez cervezas cada uno entre risas y anécdotas ambos abandonaron el local a media noche.
Goten trato de enredar a Trunks para ir a un pub pero el mas mayor rechazo la oferta aludiendo que al día siguiente tenía entrenamiento con su padre y necesitaba estar al cien por cien de sus capacidades.
La alegría desapareció de su ser nada mas entrar por la puerta de su casa, la realidad le envolvió de golpe llenando sus ojos de oscuridad.
Seguía viviendo en la casa del bosque, la misma que había comprado para Marron. Cuándo su relación finalizó la puso a la venta pero la mala situación inmobiliaria le dio problemas para venderla a un buen precio y prefirió seguir viviendo allí antes que venderla a un precio mas bajo y perder dinero.
Bulma había insistido en que volviera a casa, pero a sus treinta y un años de edad prefería la independencia.
Como si se tratara de un ritual avanzo por el largo pasillo y abrió la puerta de la última habitación para descubrir que todas las cajas apiladas seguían allí.
Cuando Marron decidió dejarle la noche de Noche buena anunció que pasaría a recoger sus cosas pero nunca lo hizo y tras meses de espera decidió guardarlas en cajas y dejarlas en una de las habitaciones vacías. Los primeros meses tenía la esperanza de llegar a casa y descubrir que ella había estado allí y se había llevado sus cosas, sería una señal de que ella se encontraba en perfecto estado, pero eso nunca pasó.
Prometió que no iría a buscarla y cumplió su palabra, pero no por falta de ganas de encontrarla si no por que cada vez que intentaba localizar su ki, este estaba escondido, inexistente.
Muchas veces se maldijo por haberla entrenado de forma básica por si algún día alguien quería hacerle daño o un nuevo enemigo aparecía.
Krilin tampoco tenía solución para su problema pues desde que ella se marcho tan solo había vuelto a verla una vez y las veces que lo llamaba siempre era desde un teléfono movil.
Fue duro terminar con una relación tan larga de una forma tan terrible, pero con el paso del tiempo y la ayuda de su familia logro superarlo de una forma relativa. Ya no lloraba por las noches ni se pasaba jornadas seguidas trabajando, ahora vivía de forma tranquila, salía con sus amigos, tenia relaciones esporádicas y a ella la recordaba en momentos puntuales.
No había olvidado a Marron, tan solo había aprendido a vivir sin ella.
La música Reggae inundaba la pequeña casa de la isla, era bien entrada la mañana y como era habitual el Maestro estaba estirado en una de las hamacas con las gafas de sol puestas y una revista pornográfica sobre su pecho.
Sus ronquidos sobrepasaban la música y Oolong y Yamcha se divertían sacandole fotos con el mvl de última generación del ex jugador de baseball.
Yamcha se mudo juntó a sus amigos cuando Dieciocho murió con la idea de acompañar a Krilin en su dolor, pero el tiempo paso y el ladrón del desierto al verse soltero y sin familia decidió quedarse junto a ellos.
La vida de Krilin era bastante tranquila, se dedicaba a las tareas de la casa y algunos fines de semana se reunía con los Brief o los Son para cenar o comer.
La ausencia de su hija era algo que sufría en silencio, cuando ella se marcho intento localizarla pero después de reunirse con ella acepto que su hija había decidido vivir su vida y que el no tenía nada mas que hacer.
Los últimos cuatro años Marron le llamaba una vez al mes para hablar con él y hacerle saber que todo estaba bien. Los meses en los que celebraban el cumpleaños de algún miembro de la familia las llamabas se doblaban y por eso esa mañana el monje estaba mas pendiente que nunca del teléfono. Era su cumpleaños. La llamada de su hija no podía hacerse esperar demasiado, pues ella sabía que su padre comía con los Son todos los días de su cumpleaños.
Como si hubiera podido leerle la mente el teléfono sonó y corriendo descolgó.
"¿Princesa?"
"Papá sabes que odio que me llames así, no soy princesa de nada."
La voz enfadada de su única hija le decepcionó, hacia varios meses que cuando le llamaba apenas hablaban y ella colgaba entre maldiciones y eso no era lo que quería para su cumpleaños.
"Lo siento prince, Marron. Es la costumbre."
Un suspiro sonó desde el otro lado y Krilin noto a su hija arrepentida.
"Papá lo siento, feliz cumpleaños."
La voz de su niña sonaba cansada y abatida y su precaución fue en aumento cuando escucho el sonido de la megafonia de un hospital.
"¿Cariño estas bien? ¿Eso que oigo es un hospital?"
Hubo un silencio de varios segundos y después Krilin empezó a escuchar los sollozos de su hija mezclados con ruidos de megafonia.
"Lo siento papá te juro que he intentado hacerlo lo mejor posible, pero esta situación me ha superado. No puedo hacerlo sola."
Krilin no pudo entender bien a su hija, sus sollozos, el ruido de fondo y la música elevada que estaban escuchando sus amigos le impedían entender con claridad las palabras de Marron.
"Marron cariño espera un segundo, deja que suba al piso de arriba para escucharte mejor."
"No papá no puedo esperar más, no debería estar usando aquí el teléfono. Estoy ingresada en el Hospital Desuny, en la ciudad del sud en un pueblo pequeño."
Krilin buscaba como un loco el mando a distancia de la cadena de música hasta que al fin lo encontró y pudo apagarlo escuchando los gritos de protesta de sus compañeros.
"¿En el Desuny dices?"
"Si papá, en la ciudad del Sud, en el pueblo Tariyama, por favor ven estoy desbordada" Marron dejó de hablar y Krilin pudo escuchar la voz de una mujer que le indicaba que apagará su teléfono. "Te tengo que dejar"
"Marron espera ¿Estas bien? Dime que te ha pasado." Krilin preguntó alarmado pero su hija ya no contesto.
Tras unos segundos en shock dejó el teléfono en la mesa y subió disparado a su habitación para cambiarse de ropa.
Yamcha molesto por que su música hubiese sido apagada se asomo por la puerta de la habitación del monje y lo vio bastante alterado rebuscando en la habitación.
"¿Ocurre algo?"
Krilin se giró al escuchar a su amigo. "No encuentro mi cartera y la necesito, me ha llamado Marron esta ingresada y necesita que vaya."
"Tranquilízate si lo que necesitas es dinero yo te lo presto"
"Gracias Yamcha no se lo que voy a encontrarme cuando llegue. En cuanto sepa algo te informo y por favor que nadie se entere."
N/A: Se que no tengo excusa así que no dire nada mas a parte de que lo siento. Tengo hasta el 5 capitulo subido y editado, así que cara al fin de semana publicare el próximo y el fin de semana me dedicare a editar los demás.
Gracias a las personas que dejaron mensajes de apoyo.
