Recuerdas cuando eras pequeño que tu única preocupación era si te regalarían una bici para tu cumpleaños o si te dejarían desayunar galletas, ser adulto está sobrevalorado. No te dejes engañar por unos zapatos bonitos o por el sexo, o por no tener a tus padres diciéndote lo que debes hacer, ser adulto es una responsabilidad. La responsabilidad es un verdadero asco, verdaderamente es un asco. Los adultos siempre tienen mucho que hacer, ganarse la vida y pagar el alquiler, y si eres madre y estas apunto de revelarselo al mundo, todo se vuelve mas difícil. ¡Eh! Estamos hablando de responsabilidades, esto hace que las bicis y las galletas sean muy apetecibles. Lo que más miedo me da de la responsabilidad es cuando lo estropeas todo y dejas que resbale de tus manos.
La responsabilidad es un verdadero asco, por desgracia cuando has pasado la época de los aparatos correctores, la responsabilidad se queda contigo, no puedes escapar, o alguien nos lo hace comprender o sufrimos las consecuencias, aunque la madurez tiene sus ventajas, me refiero a los zapatos bonitos al sexo a no tener padres diciéndote que hacer, eso esta muy bien.
Meredith Grey, Anatomía de Grey (Capitulo Mueve tus Caderas, temporada 1) *
Responsabilidad.
Ding Dong. Ding Dong. Ding Dong.
El timbre sonaba una y otra vez mientras Trunks luchaba con la cortina de la ducha, estaba empapado y la tela se pegaba a su cuerpo sin que le permitiera salir.
Ding Dong. Ding Dong. Ding Dong.
Logró despojarse de la maldita tela y alcanzó una toalla grande que enrredo a su cintura. Al salir del baño rebusco por unos segundos en su armario en busca de unos calzoncillos limpios que ponerse pero la insistencia del timbre le hizo abandonar la búsqueda.
Ding Dong. Ding Dong. Ding Dong.
"¡Ya voy!"
Bajo los escalones de dos en dos dejando un reguero de agua a su paso, a pesar de las bajas temperaturas él no tenía frío, había instalado una calefacción potente que le permitiera ir con ropa de verano en pleno invierno.
Ding Dong. Ding Dong. Ding Dong.
Trunks abrió la puerta con bastante mala cara por la insistencia. "Maldita sea ¿que es tan importante?"
"Hey colega tranquilízate, vaya humor tenemos."
El empresario frunció el ceño cuando Goten entró en su casa y se estiro sobre el sofá.
"Si no me quemaras el timbre cada vez que vinieras a verme mi humor sería otro. Voy a vestirme."
Goten se sentó bien sobre el sofá de piel blanca y jugueteo un rato con el mando del televisor hasta que su amigo apareció de nuevo en el salón con un pantalón de pijama y el torso desnudo.
"¿Que quieres a estas horas? No vas a enredarme para ir a ningún sitio."
"Tranquilo no tengo el cuerpo para fiestas."
"¿Que? Son Goten no tiene cuerpo para fiesta... Espera déjame ir a por la cámara y lo repites para que pueda grabarlo."
Goten le lanzó un cojín a su amigo ofendido. "Tengo que contarte algo antes de que te enteres por otra persona. Tu hermana me besó ayer."
Los ojos de Trunks se entrecerraron y en su cara se mascaba la tragedia y Goten sabía perfectamente que acabaría la noche sin poder mover un solo músculo.
Marron había decidido volar como medio de transporte para poder aclarar sus ideas. ¿Como decirle a tu ex pareja que ha tenido un hijo y se lo has ocultado durante tres años?
Se sentía mal, desde el primer momento supo que tendría que haberle dicho la situación a Trunks, tenía derecho era el padre, pero eso la atraía de por vida a él y lo que necesitaba era escapar.
No sabía como iba a reaccionar, realmente si que sabía que iba a reaccionar mal, pero no sabia como iba a manejar la situación. ¿Gtiratia? Si eso seguro. ¿Se pondría a romper cosas? Seguramente alguna pared o puerta no vería nunca mas la luz del sol. ¿Y si perdía el juicio y la golpeaba a ella? Conocía bien a Trunks, al menos un tiempo atrás y sabía que por una cosa así podía perder la razón pero jamás le haría daño a un inocente. Aún que mirándolo bien en esa situación el inocente era él y la culpable ella.
Pensó un par de veces en la posibilidad de dar media vuelta, volar hasta Tariyama recoger a Ashley y desaparecer de por vida con ella, pero eso no era justo. Era huir de sus problemas y su hija no se merecía eso, hasta ahora había podido evitar sus preguntas desviando su atención hacía otros temas ¿pero cuanto tiempo mas podría hacerlo? Ashley ya iba al colegio y no entendía por que los niños no querían jugar con ella, ni tampoco comprendía por que tenía tanta fuerza ni sus sentidos mas desarrollados.
Marron nunca le ocultó su parte Sayajin al menos no del todo, la historia del planeta Vegetesai y la idea de un príncipe malvado que cambió por el amor de una mujer y el de sus hijos era el cuento favorito de la pequeña. Pero cuándo empezaron sus cambios no se atrevió a decirle que realmente su cuento estelar no era mas que la historia de su familia. ¿Y si quería conocerlos? Su decisión de revelar todo fue tomada de un día para otro, Ashley nunca había preguntado por su padre ni le había lastimado de forma tan importante como para requerir hospitalizacion y aquél sábado ambas cosas ocurrieron al misma tiempo.
Comprendió que no podía limitar la familia de Ashley solamente a ella, pues cuando tuvo que ser ingresada se encontró con el problema de no tener con quien dejarla. Además estaba el inconveniente de que su dinero se estaba acabando e iba a necesitar encontrar trabajo. ¿Que haría con ella entonces?
Por eso llamo a su padre cuando terminaron de hacerle las pruebas, sabía que iba a necesitar de su apoyo incondicional.
Nada mas recibir el alta teléfono a Mary Kate, su única amiga en su nueva vida, ella había accedido a quedarse con Ashley durante el fin de semana y acordaron que Marron recogería a la niña del colegio el Lunes por la tarde. Podría haberla llevado con ella, sabía que Kame House la habría recibido con alegría pero quería aclarar todo primero. Tenía que hablar con Trunks y asegurarse de que el quisiera conocerla y hacerse cargo de su entrenamiento, no sabía como estaba su vida ahora y quizás la idea de tener una hija de tres años no cuadraba en sus planes. Si Trunks pasaba del tema siempre le quedaría Vegeta o Goku, pero... ¿Como le diría a una niña que su padre no quería conocerla? No desde luego había echo bien en dejarla allí.
Su padre le había dicho que Trunks seguía viviendo en la casa del bosque, así que cuándo estuvo cerca descendió hasta el suelo para poder ir caminando. Estaba nerviosa, no estaba muy nerviosa. La última vez que vio a Trunks en persona la cosa no fue bien, se marchó sin dar muchas explicaciones y ahora iba a volver dando demasiadas. No sabía que Trunks iba a encontrarse, quizás un Trunks frío y distante, puede que incluso arrogante. También cabía la posibilidad de encontrarse con un Trunks dulce y comprensivo, pero se decantaba por la primera.
Trunks era una persona pasional, su carácter mayoritariamente era bueno, dulce, comprensivo, alegre, pero la parte oscura del carácter de Vegeta también habitaba en su ser. Podía llegar a ser tan oscuro y cruel como su padre, por suerte ella jamás lo vio así ya que Trunks se encargaba de soltar todo ese lado oscuro con duras sesiones de entrenamiento.
Había un abanico de posibilidades para su reacción y su comportamiento con ella, pero entre todas las que bailaban en su mente ninguna era la que se había encontrado al llegar frente la casa que algún día fue su hogar.
Los destellos dorados elevados en el aire cegaron su vista y su corazón se aceleró al sentir el ki de Trunks y Goten tan elevados. La sensación de las dos energías chocaron contra sus sentidos como dos bombas estallando sobre ella, estaban en fase dos, lo supo sin ni siquiera mirarles. ¿Pero por que? No estaban entrenando, lo sabía por la ira que podía sentir en la energía de Trunks y el miedo de Goten.
El ambiente crispado enseguida la envolvió cuando Goten fue despedido por un puño y cocho contra uno de los pinos.
"Trunks tranquilízate, estas llevando esto muy lejos y me estoy cansando"
Goten jadeaba mientras con su puño arrastraba la sangre que caía de su labio. Se notaba que no estaba usando toda su fuerza, ese golpe era algo que podría haber esquivado hasta ella misma si estuviera luchando así que ni hablar de las posibilidades de un sayajin.
"No me digas que me tranquilice. Te has liado con mi hermana, hijo de puta."
La voz de Trunks sonó tan fría que Marron dio unos pasos hacía atrás. Genial estaba en modo Vegeta, había elegido el mejor momento para venir hasta aquí. Tuvo la necesidad de marcharse y volver otro día, pero su parte responsable le obligo a quedarse sin hacerse notar por el momento. Bra era el punto flaco del empresario y ella temía que Goten saliera demasiado mal parado.
"No me liado con tu hermana joder, fue ella quien me beso. ¡ELLA!"
El aura de Trunks explotó llenando el bosque de luz dorada en un aviso de que su rabia estaba en aumento.
"Seguro que la enredaste con tus artimañas. Joder es una niña"
Goten se señalo así mismo con el dedo índice con expresión ofendida.
"¿Yo? Fue ella quien se lanzó a mi cuello, además Bra hace tiempo que dejo de ser una niña."
"Solo tiene veintitrés años desgraciado."
"¿Te recuerdo como estabas tu a esa edad? ¡Comprometido!"
Los puños de Trunks se apretaron con fuerza y Marron ya no pude ver nada mas que dos puntos dorados matándose a golpes.
Los gritos de dolor de Goten traspasaban sus tímpanos poniéndola histérica. ¿Por que narices no se defendía? ¿Acaso quería tanto a Trunks como para usar su fuerza con él? Los minutos se le hicieron horas y tras diez de ellos en espera su paciencia se termino.
Debía hacerse notar para que dejarán esa estupidez de una vez, el tiempo pasaba y ella necesitaba hablar con Trunks lo antes posible.
"¿¡Queréis dejar de pelear!? Parecéis dos niños pequeños."
Grito tanto con intención de que ellos la escucharán que su garganta quedo rasposa y molesta. Pareció hacer efecto pues ambos dejaron de darse golpes y fijaron sus pupilas verdes celestes en ella.
Se sintió incomoda en ese momento, los dos hombres la miraban con la expresión rígida, la observaron durante minutos y ella se enrojeció al máximo y se sintió tan pequeña que podría esconderse bajo una piedra.
El color dorado de los cabellos de Trunks desapareció para darle paso al color violeta y parpadeando un par de veces le hablo.
"Marron..."
Fue un susurro, una palabra casi ni pronunciada, la rubia sonrió nerviosa mientras le saludo con la mano. Menuda idiota, saludarle como si nada hubiera pasado, aunque la sonrisa duro poco al ver como Goten lanzaba un puño sobre Trunks y lo tiraba al suelo justo delante de ella.
"¡Goten! No debes aprovecharte de esto para atacarle por sorpresa."
El Son se encogió de hombros por las palabras de la rubia mientras su amigo se levantaba del suelo.
"¿Que, que estás haciendo aquí?"
La pregunta directa pillo a Marron por sorpresa y sus dedos comenzaron a enredarse entre ellos. "Necesito hablar contigo urgentemente."
El empresario arrugo el entrecejo y mordió su labio nervioso. "Goten lárgate."
"No, no, espera será mejor que se quede, quizás lo necesites después de lo que tengo que decirte."
Goten abandonó su estado de super sayajin y descendió al suelo para situarse frente a ellos.
Marron llevaba un buen rato sentada en su antiguo sofá de piel blanca. Goten la observaba curioso mientras apretaba un algodón empapado en alcohol sobre su labio, se sentía muy incómoda con esa situación.
"¿Qué tal todo?" Preguntó con intención de romper el incomodo silencio pero la respuesta de Goten no daba pie a una conversación.
Se limitó a encogerse de hombros y a seguir mirándola finamente. Trunks había subido hacía ya rato a cambiarse de ropa, se imaginaba que la tardanza se debía a que se estaba intentando hacer a la idea.
No paso mucho rato mas cuándo el Sayajin apareció en la sala de estar.
"Tu dirás. Te agradecería que fueras al grano, es algo tarde y mañana trabajo."
Marron frunció los labios, esta frío y distante, bueno era algo con lo que podía lidiar, además de comprensible.
"Siento la hora pero no podía posponer el asunto mucho mas tiempo."
Goten se acomodo en el sofá y dejo el algodón sobre la mesa. Trunks por su parte sacó un cigarro de la cajetilla y lo encendiendo entre sus labios.
"¿Has vuelto a fumar?" Preguntó ella sorprendida.
El hombre se encogió de hombros y soltó el humo de la primera calada. "Estoy ansioso por escucharte."
La rubia resoplo por la indiferencia de él y se resolvió incomoda en su sitio.
"Siento no haberte llamado nunca para darte una explicación pero estuve muy agobiada y.."
Trunks no le dejo terminar su frase. "¿Has venido aquí para disculparte?"
El empresario seguía de pie frente a ellos dos y Goten paseaba su vista de uno al otro como si se tratara de un partido de tenis.
"Dios maldita sea, ¿Quieres comportarte como un adulto? Se que esto no es fácil para ti pero creeme que para mi tampoco es fácil venir a pedirte ayuda después de tanto tiempo."
Las cejas de Trunks se levantaron y su cigarro paso de sus labios a su mano izquierda. "¿Ayuda? Bien, de cuanto dinero hablas."
"Por Kami no he venido a pedirte dinero joder" Marron hizo un gesto brusco para levantarse y entonces sus costillas le dieron un latigazo que le obligó a sentarse de nuevo gimiendo de dolor. "Mierda, joder, joder."
La rubia se abrazaba el costado con la cara contraída y Trunks abandonó su postura fría y se acuclillo frente a ella preocupado.
"¿Que te pasa? Marron, dime algo."
La mujer seguía meciéndose de dolor sobre ella misma y Trunks con toda confianza levanto su jersey para poder ver los moretones que tenía esparcidos por todo el costado.
"¿Quien te ha echo eso?" Marron se mantuvo callada, no había previsto ese movimiento de el. "Dime quien coño te ha echo eso, por que voy a romperle las piernas."
Goten observó con cautela la escena y se acercó a ellos acariciando cariñosamente el hombro de su amiga.
"Marron no tienes que tener miedo, has echo bien en venir aquí, nadie debe tocarte jamás y mucho menos un hombre."
La mujer parpadeo los ojos insólita. El rumbo que la conversación estaba tomando no le gustaba, ¿Enserio pensaban que un tío le había pegado? Por Kami ella jamás toleraría una situación semejante.
"¡No! Esto no me lo a echo ningún hombre por dios, no."
"Maldita sea Marron, vienes aquí pidiendo ayuda con unas cuantas costillas rotas seguramente y pretendes que no hagamos nada"
Trunks caminaba de un lado a otro de la habitación, su cigarrillo se había consumido por completo y había sido abandonado en el interior de un cenicero. Goten por su parte seguía acariciando su hombro y animándole a darles el nombre de su supuesto maltratador.
"Si no lo dices tu lo terminaremos encontrado, vamos a matar a ese cabrón y voy a disfrutar haciéndolo."
La chica se levantó de golpe haciendo que Goten perdiera el equilibrio y cayera al suelo.
"Tu no vas a matar a la persona que me ha hecho esto, por que resulta que me lo ha hecho mi hija, NUESTRA hija, así que la posibilidad de quitarle la vida ya no esta disponible."
La habitación se quedó en silencio, no se oía nada mas que sus respiraciones.
'Me lo ha echo mi hija, NUESTRA hija.'
Esa frase resonó en los tímpanos de Trunks una y otra vez, intentó analizarla, encontrarle algún otro sentido del que podría tener pero nada apareció en su mente. Nada tenía sentido en esas palabras.
'Nuestra hija.'
Intentó tranquilizarse, respirar con normalidad, actuar como cualquier ser humano racional, pero el no era cualquier ser humano. Su raza era irracional, y aunque fuese un simple terrícola, no podría actuar con normalidad. Su vista se nubló, su corazón comenzó a bombear con fuerza y rapidez, sabía que no había vuelta atrás, sabía que iba a explotar en cuestión de segundos
Goten intento levantarse del suelo pero sus piernas no reaccionaron y su mirada se clavo en la espalda de Trunks, estaba sintético en el sitio, como si se hubiese convertido en piedra de golpe, su pecho subía y bajaba de forma rápida y su respiración era cada vez mas profunda. Los puños de Trunks se cerraron con fuerza y Goten temió lo peor cuando el suelo empezo a rescrebrajarse. Con rapidez cogio a Marron de la mano y la alejó lo suficiente de Trunks para que su explotación de aura no la hiriese.
Marron comprendió enseguida que la forma de soltar tal bomba no había sido correcta cuando el salón se lleno de un aura azul, todos los objetos explotaron en mil pedazos y ella tuvo que esconder su cara en el pecho de Goten para que los cristales no alcanzaran su rostro.
Después de la liberación de su poder hubo un rato de pausa y tranquilidad, Trunks se giro con los ojos vacíos y los clavó en los de ella.
"¿Me has ocultado que tengo una hija?"
"Trunks tranquilizate, no cometas ninguna tontería."
"Nada de lo que pudiera hacer me devolvería los... ¿Cuantos años? ¿Tres? Que he perdido por culpa de una egoísta."
Marron se apartó del abrazo de Goten y plantó cara a Trunks.
"Tienes razón, lo hice mal, no, jodidamente mal. No tenía derecho a ocultarte algo tan importante, pero te juro que cuando me fui no tenía ni la mas mínima idea de que estaba embarazada.
Tu no sabes el infierno que pasé, me vi sola en una nueva ciudad, sin trabajo y embarazada de un medio sayajin. Evidentemente no era un embarazo normal."
"Te lo mereces, si lo pasaste mal fue por tu culpa. Tendrias que habermelo dicho y habría estado ahí desde el primer día. Pero no tu tenías que ocultarmelo, tenias aue demostrar que estabas a la altura de la situación. Y ahora vienes a pedirme ayuda, tres años después, dando por sentado que yo ahora querre hacerme cargo de todo esto."
Goten se encontró fuera de lugar, quería marcharse pero como Marron había comentado antes, su amigo lo iba a necesitar mas que nunca.
"Te repito que lo siento Trunks, te lo diré las veces que quieras, pero olvida un segundo tu odio hacía a mi y piensa un segundo con la cabeza en frío. Tienes una hija de tres años que pregunta por su padre, una niña que no sabe controlar su fuerza ni sus poderes. Tienes una hija que no puede jugar con los demás niños sin hacerles daño, esta sufriendo. Para mi no es fácil venir aquí y decirte esto, me estoy tragando mi orgullo por ella, por que se que la única persona que puede ayudarle a controlar todo su poder eres tú o algún otro Sayajin. Pero se con certeza que Ashley estaría encantada de que quien le entrenara fuera su padre y no otra persona."
Trunks no contesto, tan solo se quedó en silencio recopilando toda la información que la rubia le había soltado sin anestesia.
"Mira veo que tienes mucho que pensar, hasta mañana al mediodía estare en Kame House. Si decides cambiar de idea y aceptar el papel de padre que un día te arrebate, estaré encantada de recibir tu visita."
Marron rebusco en su bolsillo y rápido encontró lo que quería, una foto tamaño carnet de Ashley y se la entregó a Trunks en mano. "Tan solo recuerda como te sentías tu cuándo tu padre ni se acercaba a ti, quizás así puedas hacerte una idea de lo que ella esta pasando. Tienes una responsabilidad sobre ella, se que yo también la tenía, se que debí contártelo pero no lo hice, no fuí responsable de mis actos, por eso espero que tu puedas serlo."
La mano de Trunks no sujetó la fotografía de la pequeña que cayó al suelo ante la mirada de la rubia. Suspiro e intento buscar apoyo en la mirada de Goten, pero este no la miraba a ella si no a su amigo, que seguía con un aura dorada a su alrededor
No supo como sus piernas reaccionaron, pero cuando se vio fuera de la casa se apoyo en la puerta y respiró profundamente con los ojos llorosos. Había sido difícil, pero debía hacerlo y una parte de ella estaba contenta de haberse desprendido de ese cargo de conciencia. Analizando la situación con calma tampoco había ido mal del todo, dejando aún lado los reproches y los insultos, nadie había salido herido, al menos no físicamente
Caminó hacía la carretera y se paró frente a la casa para volver a verla en todo su esplendor una vez más. Seguía tal y como la recordaba, no pudo evitar preguntarse como habría sido su vida si jamas se hubiese marchado pero ya era tarde para torturarse con suposiciones. Decidió que era momento de marcharse cuándo el sonido de miles de cristales rompiéndose la envolvió y vio a Goten salir volando. Debía rectificar, Goten si que iba a salir herido físicamente aquella noche.
Cuando llegó a Kame House ya era la media noche pasada y su padre la esperaba despierto con un té entre sus manos.
"¿Como ha ido?"
Marron se sentó frente a él y le arrebato el té de las manos para poder dar un trago.
"Ha sido extraño papa, creo que he sido un poco busca revelando la información, pero ya esta hecho."
"¿Se lo ha tomado muy mal?"
Marron mordió su labio y se encogió de hombros.
"¿Crees que debería llamar a Vegeta?"
"Si aprecias la vida de Goten si, creo que va a pagar su frustración con él."
Krilin tragó saliva y levantó el teléfono.
N/A: Hola a todos. Me alegra que podáis comprobar que soy constante y que no estoy rompiendo mi palabra. La bomba ha caído y ahora mismo esta en manos de Trunks, la verdad no se si es algo que esperabais o si os gusta la idea, pero solo os pido en caso de que no sea así que le deis una oportunidad a la historia tan solo es el principio.
Como habéis visto he puesto un pequeño texto que creo que iba a ir muy bien para entender a Marron, no solo en este capitulo si no a lo largo de la historia, ser adulto realmente una responsabilidad enorme. Como bien he indicado el texto pertenece a la serie anatomía de grey, por si alguien no la ha visto al principio de cada capitulo la protagonista hace una reflexión sobre algún tema en particular y la verdad es que algunas me han echo pensar mas de una vez, seguramente volveré a empezar un capitulo así. Realmente lo he modificado un poco, la parte subrayada y en negrita es de mi cosecha ya que la original es textualmente : 'y si estas en practicas para ser un cirujano tienes que coger un corazón con tus propias manos. ' Así que no encajaba muy bien.
Quiero agradecer a todos los que me habéis dejado un comentario, Crystalina, Andy, inzoningenJuuhachigou ( si lo acertaste haha pero no fue un accidente de trafico, pero estubiste cerca), Megumi007 y aquellos que hayais leido sin comentar.
Muchas gracias y hasta la próxima semana :)
