El tiempo vuela. El tiempo no espera a ningún hombre. El tiempo cura todas las heridas. Y todo lo que queremos, es más tiempo… Tiempo de levantarse… Tiempo de madurar… Tiempo de dejarlo ir… Tiempo.

Anatomía de Grey, Capitulo 3x01 (Ha llegado la hora)


Tiempo.

El sonido del despertador le taladro la cabeza de forma espantosa, tenía que levantarse e ir a trabajar pero apenas tenía fuerzas para abrir los ojos. Trato de recordar el por que de su estado y gruño al hacerlo, provocando así un dolor mas fuerte en sus sienes.

Recordó la confesión de Goten y su posterior pelea, también recordó la visita de Marron y la información volvió a su cabeza haciendo que sus ojos se abrieran de golpe. Ella le había dado una foto, una foto de su hija que el ni tan siquiera miró, estaba tan cegado por el dolor que la dejo abandonada en el salón antes de lanzarse a por Goten.

Bajo las escaleras a toda prisa y se arrodillo en el suelo al ver el trozo de papel, la imagen de una niña inocente envolvió enseguida todo su ser. Podía ver en ella la blancura de la piel de Marron, los rasgos finos y dulces de ella, una mirada penetrante como la de el, con grandes ojos color azabache, que le sorprendieron de sobremanera con el contraste del cabello dorado.

Estaba claro era su hija sin lugar a dudas.

"Al menos tiene los ojos negros como su estirpe."

La dura voz de su padre le sorprendió a sus espaldas y recordó que él fue a su encuentro unas horas antes para evitar que machacara demasiado a Goten en su locura.

Ahora comprendía el dolor de sus músculos su padre le había dado pero bien, era el único que podía ayudarlo cuando perdía la razón y una vez más acudió en su ayuda.

"¿Como supiste que te necesitaba?"

Vegeta que estaba apoyado en la pared con los brazos cruzados cerró sus ojos.

"Krilin llamó a casa preocupado por la salud de Goten."

El de cabellos violetas miro una vez mas la foto de su hija y se levantó del suelo para dirigirse a la cocina.

"¿Vas a conocerla?"

La pregunta fue directa y contundente. Quería conocerla, debía conocerla, él mejor que nadie entendía por lo que esa niña debía estar pasando, también había sido un infante con una fuerza superior y durante un tiempo sufrió el rechazo de sus compañeros. Pero hacerlo significaba tener que volver a ver a Marron y no sabía como iba a reaccionar, la noche anterior no había expresado ni la mitad de sus pensamientos.

"Es complicado papá."

Con destreza ingreso una cápsula de café negro en la cafetera y espero a que el vaso se llenara.

"No le encuentro la complicación si quieres conocerla la conoces y si no, no."

El joven bufo exasperado por la facilidad con la que su padre veía siempre todo, para el todo era blanco o negro, el gris no estaba dentro de su escala de colores.

"Tu lo ves todo fácil papá. Claro que quiero conocer a la niña pero puede ser que vuelva a explotar cuando vea a Marron."

"Si ese es tu problema utiliza tu auto control."

"¿Es que no ves que mi problema es que la madre de mi hija me ocultó esto durante años? Mira es igual no lo vas a entender."

Trunks se sentó en el taburete de la isla de la cocina y le dio el primer sorbo a su café negro.

"Es lo que tu te crees mocoso, no eres al primero que le ocultan un hijo ni seras el último. De todas formas te he conseguido algo que quizás te ayude."

Vegeta dejo una tarjeta sobre el mármol de cuarzo y se fue sin despedirse. Con la taza en su mano derecha y el cigarrillo en la izquierda Trunks se inclino un poco para adelante y leyó el contenido del papel.

Marron .
Licenciada en Bellas Artes da clases a domicilio y precios Low Cost.

Tlf: 7821456
Email: Marronjinzoba. arroba . mensajeonline. es

Jugó con ella entre sus dedos mientras pensaba en como su padre la habría conseguido y también sobre que había querido decirle con esas palabras.


"Las manos mas arriba chicos, quiero ver las manos tocando el cielo."

La música y las órdenes de una voz femenina envolvían todo el vestíbulo del prestigioso gimnasio.

Cuando Goten decidió que ya era hora de dejar de vivir del cuento y ganarse el pan como cualquier hijo de vecino nunca pensó que su creación fuera a tener tantos resultados.

El gimnasio empezó siendo un pequeño local hogareño sin nada en especial mas que una sala donde practicar artes marciales y otra algo mas pequeña con un par de máquinas para realizar cardio.

Pero con el tiempo el local fue creciendo en números de socios, se había corrido la voz de que el dueño del gimnasio era íntimo amigo de Trunks Brief y el Son supo aprovechar el tirón.

Tras dos meses de reformas y cambios en la decoración el gimnasio de barrio había sufrido tal transformación que no tenía nada que envidiarle a los grandes polideportivos.

Compraron los dos locales colindantes, crearon salas nuevas destinadas a actividades motorizadas, como Aerobic, Sppining, CardioBox., etcétera. Construyeron una piscina con un jacuzzi y varías saunas. El recorrido de Spa en el sótano era la guinda del pastel. Todo eso decorado en tonos de pared blancos y negros, con grandes ventanales y espejos.

Tras la expansión de su negocio Goten se asoció con Ubb, ambos se encargaban de las clases de artes marciales y el resto de empleados de las diferentes actividades que el local impartía.

La lista de socios no dejaba de aumentar y llegaron al punto de tener que ofrecer horarios de mañana, mediodía o tarde así como el de horario completo con sus respectivas tarifas para satisfacer las necesidades de cada cliente.

El gimnasio también contaba con una pequeña cafetería, vestuarios, servicio de nutricionistas y fisioterapeutas.

Era mediodía cuando Goten salio de una clase dirigida por él, estaba bañado en sudor. La camiseta verde con el logo del gimnasio colgaba de su hombro y la toalla bailaba en su mano mientras caminaba saludando a los pocos socios que pasaban por el vestíbulo a esa hora. La mayoría estaban en las clases ya empezadas o en la piscina.

Cuando llego al mostrador de la recepción se apoyó con los codos sobre él y le dio un largo trago de agua a la botella que estaba allí.

"Ubb ¿Has puesto ya el anuncio de la administrativa?."

El aldeano asintió con la cabeza y guardó en el cajón unos cuantos carnets nuevos que estaban a la espera de ser entregados a sus dueños.

"Si y le encargado a Dan el tema. Tu y yo tenemos demasiadas clases como para encima estar entrevistando a gente."

Daniel, Dan para los cercanos, era el hombre de confianza de ambos socios, era el encargado del local, titulo que se gano con merito trabajando duro.

"Perfecto, me parece una idea genial." Comento Goten con mucha alegría en la voz.

Ubb levantó una ceja. " A ti todo lo que sea no currar te parece genial."

Goten sacudió su mano en el aire y se pasó al lado de dentro del mostrador para realizar una llamada y Ubb se puso a ordenar los papeles que estaban tirados.

"Hola buenas, mire quería encargar un ramo de rosas violetas." Ubb levantó la vista de su tarea y miró curioso a Goten que se giro para que el aldeano no escuchara la conversación. "Es para entregar en la Avenida del Sol numero 100, exacto en la cervecería Mistral."

Goten hizo una pausa mientras anotaban la dirección. "Si con tarjeta claro, si no como va a saber quien se las envía... Para Yuri, no, no se su apellido. En la tarjeta quiero que ponga: 'Me encantó verte el Sábado.' Si firmado a nombre de Goten. Esta bien espero."

El moreno se apoyó en la pared esperando que le volvieran a atender. Su vista se paseaba por el recinto y vagaba de objeto en objeto, se dio cuenta de que el bidón de agua estaba acabándose, deberían reponerlo.

La puerta de los vestuarios de mujeres de la planta baja se abrió y de ella salió Bra en todo su esplendor. Vestía un top rosa de deporte que tan solo cubría su pecho dejando su estomago al aire, unos leggins negros muy ceñidos y unas deportivas blancas con cordones fucsias, todo de su linea de ropa. Su cabello azul estaba sujeto en una coleta alta y su flequillo bien peinado bajaba sobre la frente de la chica. En las manos llevaba una toalla pequeña y una botella de agua mineral.

Cuando paso por delante del mostrador levanto una de sus manos y les saludó sonriente.

"Hasta luego chicos."

Ubb le devolvió el saludo y ella siguió caminando con gracia moviendo sus caderas hasta las escaleras donde desapareció. Goten la observó incrédulo, el recuerdo del beso y la posterior paliza de Trunks vinieron rápidamente a su cabeza , así que verla ahí saludándole como si nada hubiera pasado le dejo pasmado.

Reaccionó cuando la voz del otro lado del teléfono pregunto por el. "Perdone sigo aquí si, mi numero de tarjeta es el 23178452390 el dígito de control el 4567. De acuerdo muchas gracias."

Goten colgó de inmediato y agarró a Ubb del brazo cuando el aldeano disponía a marcharse. "Espera espera, ¿Qué hace aquí Bra?"

El moreno frunció el ceño y miro a Goten enrarecido. "Tio Bra es socia desde hace mas de un año, viene todos los Lunes y Miercoles a las clases de Spiningg de Nuri."

El Son se rascó la nuca nervioso. "Cierto se me había olvidado."

"Oye ¿Estas bien? Te estas comportando de forma rara."

Goten tranquilizo a su socio y le informo que iba a ducharse y a arreglar unos papeleos, volvería a media tarde.


La reunión con los inversores de Europa había ido mejor de lo esperado en un principio. Los prototipos de los nuevos motores para los coches de alta competición que la compañía había construido eran de las expectativas de los Alemanes y habían quedado para firmar el contrato la semana que viene.

Bulma que aún ejercía con dignidad y eficacia el cargo de presidenta de la compañía era siempre acompañada de Trunks a todas las reuniones importantes.

La reunión se había celebrado en la sede que los alemanes tenían en la ciudad y tras el éxito de las negociaciones quisieron invitarles a comer pero Bulma se excuso informándoles que tenía otra reunión.

Trunks conducía con tranquilidad entre el bullicio del tráfico, durante la reunión estuvo mas callado de lo habitual y eso llamó mucho la atención de Bulma.

"Trunks se que ayer tu padre fue a verte."

El hijo de Vegeta miro a su madre un segundo antes de volver la vista al tráfico. "¿Como sabes eso? ¿Te lo ha dicho él?"

"Krilin llamo a casa asegurando que estabas intentando matar a Goten, fui yo la que avisó a tu padre. ¿Que os ha pasado?"

Trunks respiró aliviado al ver que su madre no sabía el fondo del asunto, no estaba preparado para una ronda de preguntas.

"Cosas nuestras mamá, nada de importancia."

"Eso espero, vuestra amistad es muy bonita como para romperla. A veces me recordáis a Goku y a mi."

Trunks aceleró con intención de llegar lo antes posible, no quería volver a escuchar la historia de como su madre y Goku buscaron las esferas del dragón así que decidió desviar un poco el tema de conversación.

"Por cierto mamá... ¿Como le dijiste a papá que estabas embarazada?"

La mujer ya algo entrada en edad tosió cuándo el humo de su cigarrillo salió de su boca. "¿A que viene esto cariño?"

"Curiosidad nada mas. Nunca me lo has contado." Respondió el encogiéndose de hombros y frenando en un semáforo en rojo.

"No se lo dije." Bulma pudo notar como los azules ojos de su hijo se posaban sobre ella y sonrió al recordar aquellos tiempos. "Por aquella época tu padre y yo no eramos una pareja hecha, mas bien ni tan siquiera eramos amigos así que sabía que su reacción no iba a ser buena. No quería oírle gritar algo como 'La sangre real del planeta Vegetesai no puede mezclarse con una miserable humana'"

Trunks rió al escuchar la perfecta imitación de su madre y esta le sonrío con ternura. "¿Y como se enteró entonces?"

"Pudo sentir tu ki al tercer mes de gestación, pero Trunks si todo esto se debe a alguna discusión que hayáis tenido sabes que por mucho que ese maldito orangután pueda decirte, tu padre te quiere."

"Lo sé mamá, no te preocupes era curiosidad nada mas."

Cuando traspasaron la puerta del edificio central de Capsule Corp Bulma se entretuvo hablando con unos científicos y el pudo escabullirse a su despacho. Se dejó caer de forma muy poca cuidadosa sobre el sillon de piel y se arranco la corbata del cuello.

Con pesadez encendió el ordenador y llamo a su secretaría.

"Señor Trunks"

"Hola Lissie necesito que me busques información sobre una persona."

Lissie era una mujer entrada en carnes, tenía sesenta y cinco años y había sido secretaria de su abuelo tiempo atrás.

La mujer coloco sus gafas sobre el puente de su nariz y sacó una libreta pequeña de su bolsillo.

"Usted dirá señor."

"Quiero que busques el informe académico de Ashley Jinzo, al igual que su informe medico y todo lo que puedas encontrar."

La mujer anotó el nombre. "¿Sabe en que colegio estudió?"

"Estudia, tiene tan solo tres años y no, no lo se."

"Esta bien entonces dígame la ciudad donde vive."

Trunks mordió su labio y la mujer parpadeo un par de veces, conocía bien a su jefe y sabía que desconocía también esa información.

"De acuerdo buscaré en todos los colegios del país pero sepa que no va a ser fácil, tan sólo en la ciudad del norte hay mil escuelas."

"Gracias Lissie, cuando lo encuentres recompensa a la escuela con una donación."

La mujer desapareció del despacho dejando a Trunks centrado en los informes de la reunión. ¿Que estaba haciendo? Iba a espiar a su propia hija... No tan solo estaba recaudando información sobre su vida. Tenía muchas preguntas por resolver y sabía que no iba a ser fácil sentarse a hablar con Marron, si iba a embarcarse en la aventura de ser padre tenía que mantener una relación cordial con ella por el bien de la niña.

El había tenido la suerte de tener a sus padres bajo el mismo techo, si bien sus padres no eran normales y Vegeta no le había prestado mucha atención en sus primeros años de vida, podía presumir de una familia unida.

Así que lo mínimo que podía hacer por una niña a la que le habían privado de un padre era comportarse como tal aunque eso conllevara a tener una relación directa con Marron.

Saco de su bolsillo la tarjeta que su padre le había entregado esa mañana y se preguntó una vez mas como la había conseguido. Abrió el servicio de correo electrónico en su ordenador y se quedo unos segundos contemplando el espacio en blanco.

¿Que debía escribir, lo que sentía o lo correcto? Quizás una mezcla de las dos. Podría llamarla directamente y mantener una conversación como dos adultos, pero sabía que eso en esos instantes no iba a ser posible por su parte y no podía esperar mas, ella había sido clara, hoy al mediodía se marchaba.

De: TrunksBrief. arroba . capsulecorp. corp

Para: Marronjinzoba. arroba . mensajeonline. es

Asunto: La hija que me has ocultado.

'Bien te sorprenderá que tenga acceso a tu nuevo correo electrónico pero mas me sorprendí yo ayer. Me preguntaste si quería conocer a mi hija, pues aquí tienes la respuesta SI.

Tan solo necesito unos días para hacerme a la idea y no decirte ninguna de las barbaridades que se me están pasando por la cabeza en este momento. ¿Quedamos el miércoles para comer?

Espero tu contestación.

Trunks V. Brief vicepresidente de CapsuleCorp S.L

Trunks revisó el correo antes de enviarlo era bastante frío pero no podía pedirse mas así mismo, la situación estaba desbordandole. Tenía la duda de si Marron contestaría ese correo electrónico, quizás ya no lo utilizaba o ya se había arrepentido de todo, pero era algo que no le preocupaba, si se daba el caso buscaría por cada rincón de la tierra para encontrarla.

Pero el caso no se dio, pues tres minutos después el sonido de un nuevo correo electrónico le avisaba de su llegada.

De: Marronjinzoba. arroba . mensajeonline. es
Para: TrunksBrief. arroba . capsulecorp. corp

Asunto: No me sorprende.

Se que tienes mi correo, igual que también tienes mi teléfono, no entiendo por que no me llamas directamente pero bueno es tu decisión.

¿Donde nos vemos el miércoles?

Marron Jinzo, licenciada en bellas artes.

¿No le sorprendía que tuviese su correo? Comenzaba a sospechar de la intromisión de su padre en el tema, fue él quien le proporciono la tarjeta, una tarjeta que el no tendría por que tener y en cambio la tenía. Estaba seguro que ella fue quien se la proporciono.

De: TrunksBrief. arroba . capsulecorp. corp

Para: Marronjinzoba. arroba . mensajeonline. es

Asunto: ¿Cuando le diste la targeta a mi padre?

Tienes mucho que contarme, te espero el miércoles a la una en el restaurante Mussol (*).

Trunks V. Brief vicepresidente de CapsuleCorp S.L.


Marron bloqueó su teléfono después de leer el último correo y apoyo su cabeza sobre el ventanal del autobús. ¿Que cuándo le dio la tarjeta a Vegeta? Sería mas correcto preguntar cuándo Vegeta le obligo a dársela.

No había amanecido aún cuando Marron sintió el ki de alguien conocido en su antigua habitación de Kame House, en un principio pensó que sería su padre pero el no tenía una energía tan fuerte.

Sus ojos se abrieron de golpe al reconocerla y se incorporo en su cama encendiendo la luz de su mesita.

"¿Vegeta que estás haciendo aquí?"

Esa visita no estaba programada en sus planes, bueno nada de lo sucedido las últimas horas estaba planeado, pero debía reconocer que tener al príncipe arrogante de pie en su habitación le producía todo menos tranquilidad.

"Quiero que me des una forma de que Trunks se ponga en contacto contigo."

El nerviosismo de Marron aumentó tras las palabras del que alguna vez fue su suegro. ¿Significaba eso que Trunks había tomado ya una decisión?

"Ya se la he dado. Estaré aquí hasta el mediodía, puede venir cuando lo desee."

"No lo has entendido mocosa, Trunks por mucho que quiera hablar contigo no podría hacerlo ahora, perdería los nervios."

La rubia arrugo el entrecejo. "Pues que se controle, ya es una persona adulta."

Vegeta se carcajeo con sorna y la chica supo que lo que iba a soltarle no sería de su agrado.

"También eras adulta cuando tomaste la decisión de privarle a tu hija de su familia y no te comportaste como tal. Así que no exijas algo que ni tu misma haces."

Marron mordió su labio y paseo sus manos por su rostro algo cansada.

"¿Si no te doy lo que quieres que pasara?"

La sonrisa oscura de Vegeta se dibujo en sus labios logrando que la muchacha se estremeciera.

"A esos idiotas de la prensa rosa les encantara saber que la novia a la fuga a vuelto a la ciudad."

'Mierda' pensó Marron.

Cuándo empezó su relación con Trunks lo que peor llevaba de todo aquello era los paparazzi siguiéndole a todas horas, con el paso del tiempo las cosas se normalizaron, pero tras la muerte de su madre el acoso volvió a surgir. Odiaba ser seguida a todas partes y Vegeta sabía muy bien como jugar a sus cartas.

"Eres perverso Vegeta"

El aludido agradeció el alago y la muchacha se levantó para coger una tarjeta de su bolso y entregársela.

Enano cabrón, era insoportable pensó al volver a recordar la escena.

Con pesadez apoyo la cabeza sobre el frío cristal del autobús que la llevaba al colegio de Ashley. Sabiendo que Trunks no aparecería por Kame House aprovechó para pasar por su casa y arreglar algunas cosas antes de recoger a su pequeña.

Tendría que pensar como explicarle todo aquello a la niña sin causarle ningún trauma, ¿Como decirle que su cuento favorito era su historia realmente? Cuando el autobús anunció la siguiente parada, Marron se levantó y se situó delante de la puerta. El colegio pronto apareció en su campo visual y pudo observar como todas las madres recogían a sus hijos.

"Mama" una pequeña de cabellos violetas corría hacía ella y la rubia abrió los brazos para recibir el abrazo. "¿Ya estas buena?"

Marron se permitió unos segundos para prolongar aquél acto de amor y beso la mejilla de su hija con fuerza.

"Claro que si mi vida, mamá también es fuerte." Agarró la mano de Ashley y comenzó a caminar hacía la otra parte de la calle donde se encontraba la otra parada de autobús. "¿Como te lo has pasado con la tita?"

La niña se rió fuerte y comenzó a andar dando graciosos saltitos. "Muy bien, hicimos pasteles y me dejo comer muchos."

"Pasteles eh, que bien, tendrás que hacerme uno."

"Siiiiiiii"

La niña sonrió alegre mientras su madre le daba un bocadillo que a comparación con los bocadillos que los demás niños en la parada del bus comían era bastante grande. El trayecto a casa transcurrió con normalidad, Ashley le contó todo lo que había hecho el fin de semana y en la escuela mientras Marron atendía con entusiasmo al relato.

Cuándo llegaron a casa la niña entro corriendo hacia la sala de estar donde encendió la televisión para ver su serie favorita Pocoel.

"Ashley en cuanto acaben los dibujos te duchas y te pones con los deberes ¿vale?"

Marron sonrió al ver la sonrisa de la niña y se dirigió a la cocina a dejar las cosas. El apartamento no era muy grande, tan solo tenía dos habitaciones, un baño, un salón comedor con una cocina estilo americana, todo decorado de una forma que hacía al lugar acogedor.

La rubia se sentó junto a su hija en el sofá color naranja con el portátil sobre sus piernas, si Trunks aceptaba la situación tendría que buscar un colegio, un trabajo e incluso un nuevo hogar, pues Kame House le quedaría muy lejos de la ciudad.

El trabajo y el piso no le preocupaban tanto como el colegio , el curso estaba empezado, concretamente en el segundo trimestre. Pero lo que mas miedo le daba era la reacción de Ashley ,para ella había sido duro el rechazo de sus compañeros y volver a someterla a eso le parecía cruel, pero era algo necesario para su futuro.


Bra salió del gimnasio como nueva, hacia mas o menos un año que decidió hacer ejercicio, los entrenos con su padre o su hermano eran demasiado rudos para ella, pero dejar de entrenarse de una forma u otra no era buena idea. Era mitad Sayajin y su cuerpo necesitaba eliminar toxinas y adrenalina, así que encontró en el gimnasio de sus amigos una vía de escape para su parte extraterrestre.

Abrió el maletero y dejo dentro su bolsa de deporte. Tras una ducha su aspecto había cambiado, su pelo volvía a estar suelto y liso, su ropa había cambiado por unos vaqueros desgastados, un jersey marrón un poco holgado con un cinturón sobre sus caderas y unas botas a juego.

Eran sobre las seis de la tarde cuando Bra se sentó delante del volante y comenzó su camino hacia la tienda que estaba situada en la calle mas céntrica de la ciudad. Un local enorme lleno de ropa moderna que se vendía como churros, como todo lo relacionado con la familia Brief. Tenía tres dependientas en el turno de mañana y dos en el de la tarde pero ella siempre estaba allí trabajando como una más.

Su manos libres comenzó a sonar con un tono alegre anunciando una nueva llamada y la peliazul sonrió al ver el nombre de la pantalla.

"¡Pan! Voy a matarte no me has llamado estos últimos días."

Del otro lado de la linea se escuchó una risa jovial.

"Lo se pero he estado muy ocupada entrenando y con la academia."

Pan era de toda la mueva generación Sayajin la mas involucrada en el mundo de las artes marciales. Si bien Goten y Ubb tenían un gimnasio, la morena se dedicaba en cuerpo y alma al deporte. Había heredado varias academias de artes marciales por todo el país cuando Mister Satan decidió jubilarse y vivir apartado junto a su inseparable amigo Bu.

Ella se hacía cargo de la academia de la ciudad y las demás las manejaba a la distancia pero cuando su relación con Ubb terminó decidió poner tierra de por medio y se marchó a la ciudad del Este. De eso hacía ya mas de cuatro meses y a pesar de aquello la amistad que ambas compartían no se había visto dañada.

"¿Tan ocupada para olvidarte de mi?"

"No vayas de víctima que te lo has pasado muy bien estos días."

El tono de Pan no fue normal, había reproche y Bra sabía el por que. Cuando Pan y Ubb terminaron sabía que ella iba a estar en medio de todo, pues si bien la morena era como su hermana el aldeano también se había ganado su amistad.

"Pan por favor no empieces... Además ¿como lo has sabido?"

"¿Bromeas? Subiste una foto con él a Carabook. "

La de cabellos azules golpeo su frente contra el volante al recordar aquél detalle.

"Pero no te llamaba para hablar de ese asqueroso aldeano que no tiene donde caerse muerto."

"¡Pan!" La mas joven recrimino a su amiga por dirigirse de tal forma hacía el chico. Ambos eran amigos suyos y verse envuelta en una encrucijada de rencores no sería bueno.

"La semana que viene vuelvo a casa." Fue la única frase que Pan pudo realizar antes de que la mas joven de los Brief comenzara a gritar de alegría.

La morena intentó interrumpir su entusiasmo en varias ocasiones pero le fue imposible y tras varios minutos escuchando los diferentes planes que Bra había ideado en tan poco tiempo pudo explicarse.

"Bra cállate ya. No vamos a hacer nada de eso, estaré en la ciudad tan solo dos días, hay un par de problemas en la academia principal y debo ocuparme de ello."

El silencio que se produjo solo se vio roto por el ruido habitual de las carreteras del centro.

"¿Solo dos días? Pan... te hecho muchísimo de menos, podrías quedarte al menos una semana."

"Nada de una semana, no pienso quedarme mas de lo necesario en esa ciudad. Tú también puedes venir a verme. Entiéndelo, jamás volveré a vivir en Ciudad Satan"

Bra apretó con fuerza el volante mientras sus ojos luchaban por no llenarse de lágrimas, hacía tiempo que había aceptado que el camino que ambas compartían se había separado, pero oírlo de su boca le cayó encima como un jarro de agua fría.

Su separación con Ubb no había sido fácil, ninguna ruptura lo es, pero esa no era la única razón por la que Pan no quería volver, sus razones eran mucho mas importantes que una simple ruptura.

No fue fácil encontrar aparcamiento pero tras dar mas vueltas que en un tiovivo la muchacha pudo aparcar a tres calles del local. Había quedado con Pan que cuándo llegara le avisaría y pasarían juntas esos dos días, tenía que pensar en algo para convencerla de quedarse un tiempo mas.


"¡Vegeta! Maldito simio engreído, mono del diablo, orangután, idiota, príncipe de bastardos."

Trunks no se sorprendió cuándo escucho todos esos insultos y descalificaciones saliendo de la boca de su madre, mucho menos después de ver frente a la puerta del laboratorio unos cuántos robots echos añicos.

"Espero que cuándo dices 'Príncipe de bastardos' no te refieras a Bra y a mí."

Bulma sonrió al ver a su hijo y le dio un golpecito afectuoso en el hombro. "Claro que no, vosotros estáis reconocidos legalmente."

"En mi planeta serían unos bastardos, de hecho habrían muerto nada mas nacer... Híbridos, ja, mi padre debe estar revolviéndose en el infierno."

"Me preocupa que sigas refiriéndote a ese ser del demonio como 'mi' padre." Bulma recogió uno de los robots y lo arrastro hasta el interior del laboratorio.

"Y a mi me preocupan las arrugas que tienes en la cara, dentro de poco podrás aparcar tu estúpida bici en ellas."

La mujer salió echa una furia con intención de echarse encima de su marido pero los brazos de Trunks la pararon a tiempo mientras Vegeta sonreía arrogante.

"Mama dejad esto para después tengo que hablar con el y muerto no me sirve."

Bulma se cruzó de brazos y vio como hijo y padre se alejaban dirección a la cocina.

"Muy bien tu dirás, no te andes con rodeos, no tengo tiempo para tonterías mocoso." Vegeta abrió la nevera y saco de ella un brik de leche.

"Bien. Se que mamá te ocultó su embarazó y te enteraste mas tarde al sentir mi ki." Comentó sentándose sobre un taburete y apoyando los codos en la mesa.

El frío príncipe, ahora Rey de los Sayajines dejó la leche de nuevo en el interior de la nevera tras darle un buen trago y tan solo soltó un 'hmpf' como respuesta.

"Tenías razón no soy el primero ni seré el último, tu pasaste algo parecido y me gustaría saber como lo superaste."

"Niño... Cuándo aquello pasó ni tu ni tu madre me importabais un carajo, tan solo pensaba en superar a Kakarotto, no hubo nada que superar. No tubo la menor importancia."

Trunks puso los ojos en blanco al oír a su padre, odiaba que no demostrara sus sentimientos como un padre normal, pero le quería y aceptaba tal y como era. "Papá enserio, quiero conocer a esa niña, quiero ser un buen padre para Ashley y sin tu ayuda no podré hacerlo, no podre superar el haber sido engañado." Su cabeza estaba inclinada hacía abajo apoyada en sus manos.

Vegeta pellizco su entrecejo y maldijo en su idioma natal. "No necesitas ni mi ayuda ni la ayuda de nadie mocoso, lo único que necesitas es ver a esa niña y que su mirada se cruce con la tuya. Cuándo eso ocurra y veas todo tu ser plasmado en ella no te digo que sabrás de inmediato como hacerlo, que no te equivocaras y seras el padre perfecto, por que créeme que estarás muy lejos de serlo. Pero en ese mismo instante sabrás con certeza que darías la vida si hiciera falta por esa niña, porque ella es tu herencia, tu legado, tu heredera."

Trunks levantó la vista sorprendido enormemente por las palabras de su padre y fijó sus ojos zafiro sobre los azabaches del hombre que tenía enfrente. "Gracias papá"

El mayor se sintió incomodo al darse cuenta de que había sido demasiado sincero y abandono el lugar con los brazos cruzados y los ojos cerrados. Odiaba abrirse de esa forma, lo hacía de vez en cuándo con Bulma en la intimidad de su dormitorio pero jamás lo había echo con alguno de sus hijos. Pero lo que Vegeta no sabía es que esa sinceridad había servido para que todos los temores de Trunks se desvanecieran.

Iba a ser un buen padre, lo sabía, estaba convencido, había tenido al mejor para aprender de el.


¡Hola a todos! Otro capitulo mas, en este mismo momento estoy dedicándome a editar los siguientes aprovechando el fin de semana para poder seguir siendo constante en las publicaciones.

Sobre este capitulo poco tengo que decir/opinar, tan solo que espero no haberme salido demasiado del carácter original de Vegeta, pero siempre he creído que Vegeta adoraba mas a su primogénito de lo que se ha podido apreciar en la serie y desde un primer momento al pensar en esta historia imagine que Vegeta en una situación así sería de mucha influencia sobre Trunks.

Sobre Bra y Goten que decir... me encantan, es cierto que son una pareja que suele salir en casi todas las historias sobre romances de la segunda generación, pero necesitaba darle un toque de humor a la historia para romper un poco con la tensión de los dos protagonistas y sinceramente me reído muchísimo escribiendo sus escenas. No puedo revelar como van a acabar, por que aún ni yo lo se, pero los voy a utilizar de forma cómica, las relaciones amor odio siempre han sido de mis favoritas.

Quiero agradecer vuestros comentarios, se que dije que hasta la próxima semana no actualizaría pero me ha apetecido. Terminar de pasar un buen fin de semana. :)