"El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos"

Marco Valerio Marcial

Capitulo 4.- Miedo…

Habían pasado algunos segundos desde que la verdad cayó sobre mi como un balde de agua helada, pero aun no podía reaccionar ¿Qué se supone que debería de decir? Albert se mantenía en silencio frente a mí, podía ver toda la rabia y frustración que sentía, su rostro no mentía hacer aquella confesión le costó más de lo que estaba dispuesto a reconocer. Con manos temblorosas roce las de él, aceptó con gusto mi gesto y apretó mis dedos entre sus manos, el silencio fue todo lo que escuchamos, no podía decirle nada y entendí que el también necesitaba recuperar la compostura, sus ojos estaban llenos de lagrimas pero él se negaba a que salieran, quería ser fuerte ante mí eso podía entenderlo bien, muchas veces tuve la misma expresión. Demasiadas ocasiones fingí que todo estaba bien y que la muerte de mi madre ya no me afectaba, entendí que eso mismo le sucedía a él, su situación no era nada agradable. Muchas preguntas emergieron en mi interior pero sentí que no era el momento de formular ninguna de ellas…Quería decirle algo que le hiciera sonreír pero mi boca estaba seca y ningún sonido brotaba de mi garganta, después de unos instantes lo único que pude pronunciar fue su nombre.

-Albert…

-Por favor no me hagas preguntas, ni sientas lastima por mi-dijo con voz débil

-Lo menos que siento por ti es lastima-respondí casi en un susurro

-Nunca podría ignorarte-me dijo con voz ronca

-Lo se Albert-baje el rostro con pena-Lo siento muchísimo

-No deseo que sientas pena por mi situación -murmuro soltando mi mano

-Me agradas tal y como eres-dije con sinceridad

-No soy tan especial Candy, solo soy un chico que no puede ver…

-Eres un buen chico-asegure tratando de sonreír

-¿Cómo puedes saberlo?-pregunto con amargura

-Solo lo sé…aquí-dije poniendo su mano en mi pecho-en mi corazón

-Pues solo espero que tu corazón no se equivoque-sonrió y en ese instante sentí como si todo se iluminara alrededor

-Puedo preguntarte ¿Cómo fue que…

-No, aún no estoy preparado para hablar sobre eso-interrumpió

-Entiendo-dije bajando el rostro

-¿Te gustaría dar un paseo?-pregunto después de un incomodo silencio

-¡Me gustaría mucho!-respondí con entusiasmo-¿Pero eso no va contra las reglas?

-¿Desde cuándo la princesa rebelde tiene miedo de romper las reglas?

Reímos tomándonos de la mano y salimos casi corriendo, pude conocer ese lugar de la propiedad que nunca antes había visto, el bosque era precioso ,caminamos en silencio pero no era necesario decir nada, el paisaje frente a mis ojos era admirable. Estaba encantada con el chico que estaba junto a mí, si no supiera su secreto creería que realmente podía ver aquello que nos rodeaba.

El tiempo paso sin que pudiera sentirlo, no sé si fue su compañía o el estar rodeada de la naturaleza pero ese día después de muchos años me sentí una chica diferente, me sentía feliz…En ese momento era solo una chica que disfrutaba de las cosas sencillas de la vida, no pensaba en mis problemas, ni me sentía rechazada…Ese día mis demonios me dejaron en paz. Estando junto a Albert era fácil bajar la guardia, me sentía segura, protegida. Por primera vez alguien estaba cuidando de mí y me hacía sentir una persona querida.

No hablamos de ningún tema profundo, quizá nuestras heridas aun estaban demasiado susceptibles y lo mejor era dejarlo para otra ocasión, solo nos sentamos junto al lago. Por dentro moría de curiosidad, necesitaba saber mucho más de él, mi alma me lo exigía pero mi mente me decía que callara y solo disfrutara el momento. Aún no recuerdo sobre que hablaba Albert solo recuerdo que no podía dejar de ver sus labios, era tan hermoso…El chico perfecto al cual yo jamás podría aspirar, yo no era la chica que alguien como él necesitaba, además estaba con Elisa y eso me lastimaba un poco.

-Debemos regresar-dijo Albert interrumpiendo mis pensamientos

-¡Rayos¡-maldije y Albert sonrió-Rose va a matarnos

-¡Vamos Princesa Rebelde!-dijo poniéndose de pie

Extendió su mano para ayudarme a hacer lo mismo, en cuanto sentí el suave roce de su cálido tacto mi piel se estremeció ¿Cómo podía sentir cosas tan fuertes por alguien que a penas y conocía? Albert era un chico guapo y ese misterio suyo lo hacía interesante, pero si era honesta conmigo misma los chicos con los que solía salir eran mucho más atractivos, aún así cuando estaba con él no recordaba haberme sentido de esa forma con nadie más. Me ruborice por mis pensamientos mientras caminaba a la par de ese maravilloso chico. Recordé a Elisa mientras Albert me hablaba sobre una nueva melodía que le gustaría practicar, no dije nada solo lo escuche hablar con entusiasmo, no pude evitar imaginarlo a su lado, ella era afortunada y sentí un poco de celos. En tan solo unos minutos estuvimos frente a la casa que habitábamos, la camioneta de los Johnson ya estaba ahí, para mi desgracia también Elisa quien estaba parada a fuera de la propiedad con los brazos cruzados, a pesar de fingir indignación al pronunciar el nombre de Albert pude ver en sus ojos alivio al verlo aparecer, al escucharla llamándolo me soltó de la mano y se aproximo hacia ella, sentí un leve dolor en el estomago al ver como la cobijaba en sus brazos y besaba su pelo, anhelaba ser yo quien estuviera recibiendo esa muestra de amor, había tanta ternura en aquella escena que sentí celos.

Creo que esta de mas decir que cuando Rose y George aparecieron no fue demasiado agradable, nos reprendieron fuertemente, en ese momento sentí que era una exageración, ahora sé que estaban demasiado preocupados por nosotros, esa noche no podríamos compartir con los demás, tomaríamos nuestros alimentos en la habitación y no podríamos salir de ella en una semana. Eso en realidad no me importo mucho, para mí era un alivio no ver a los chicos que seguían manteniendo esa actitud tan hostil. Me sentí un poco mal al ver que cuando subía las escaleras Albert seguía frente a los Johnson de la mano de Elisa, seguramente su castigo seria más severo que el mío. Aún así no estaba arrepentida, ese día había resultado ser maravilloso aun podía respirar el delicioso aroma de la piel de Albert en mis manos, suspiré y sonreí como una tonta dejándome caer en la cama, estar con él resulto ser todo un sueño, jamás conocí a alguien como ese rubio de hermosos ojos azules.

La puerta se abrió abruptamente entro Elisa hecha una furia seguida por Patty, se puso frente a mí con mirada amenazante la verdad creo que mi actitud tampoco ayudo mucho en ese momento, la mire con indiferencia y seguí recostada con la almohada abrazada a mi regazo, sabía que tenía toda la razón de estar molesta conmigo…Había pasado todo el día con el chico que ella amaba, si estuviera en su lugar mi actitud seria peor de la que ella tenía en esos instantes. Se inclino un poco y me tomo del brazo.

-Creo haberte advertido que te alejaras de él-grito muy cerca de mi rostro

-Déjame en paz-dije soltándome de su agarre poniéndome de pie

-Tú no eres alguien buena para el…Lo has metido en problemas y si no te alejas te prometo que…

-¡Elisa!-grito Patty sujetándola para que no me golpeara

-No eres buena para nadie-siguió diciendo con gruesas lagrimas cayendo por sus mejillas-Albert ya ha sufrido lo suficiente..No necesita que tú…¡Solo eres una chica mimada!

-¿Qué está pasando aquí?-interrumpió Rose entrando a la habitación

-Lo siento-dijo Elisa corriendo a sus brazos-Ella debe alejarse de Albert

-Cariño-dijo Rose acariciando su pelo-Vamos abajo necesitamos hablar

Las tres salieron dejándome con más preguntas que respuestas, podía entender la actitud de Elisa, si una chica se atreviera a ver así al chico que me pertenecía yo no hubiera sido tan comprensiva ni tan pasiva. Si dijera que no me importo verla llorar mentiría, sentí una opresión en el pecho y una fuerte necesidad de pedirle que me disculpara, su novio le era fiel ya que no hizo intento alguno de ir mas allá conmigo pero me tenia realmente sorprendida que ella nunca me dijo que estaba celosa más bien parecía que estaba preocupada por él, como si yo pudiera herirlo de alguna forma. No supe nada de lo acontecido esa noche estaba demasiado cansada, me quede dormida antes de que las chicas regresaran a la habitación.

O o O

Los días que siguieron el ambiente estaba demasiado tenso, pero Albert y yo estábamos más unidos que nunca, conversábamos en breves instantes, ahora sabia un poco más de él, como que música le gustaba escuchar, cual era si comida favorita, nos reímos como locos cuando al unísono dijimos que nos fascinaba el pastel de chocolate, estar con él me hacia olvidar la verdadera razón por la que estaba allí, Albert era como una brisa fresca en medio del desierto, era la luz que iluminaba mi obscuro camino. Elisa no estaba muy contenta en diversas ocasiones los vi conversar, aunque ellos no se dieron cuenta de que los observaba, ella parecía triste y la consolaba con cariño, eso me estrujaba el corazón.

Esa mañana decidí no salir a almorzar fuera de la clínica no quería ver a Albert, no me sentía de humor para soportar ver como abrazaba a otra, la depresión se estaba apoderando nuevamente de mi, además de que acababan de llegar las donaciones de medicamentos y teníamos que ordenarlos y hacer un inventario de ellos. Mi corazón salto de alegría al reconocer la voz de Annie al saludarme mientras entraba en la clínica, era seguida por Stear…De un salto llegue al lado de mis amigos y me abrace a Annie tuve un sentimiento extraño y me puse a llorar como una niña. Era agradable sentirme querida después de muchos días de soledad, llena de emoción le presente a Patty a mis amigos, ella fingió indiferencia pero pude ver como se coloreaban sus mejillas cuando mi apuesto amigo tomo su mano, aquello me hizo sonreír, Tom…Bueno Tom era él y de eso no había duda saludo con desconfianza y siguió realizando su trabajo. Stear demostró demasiado interés por Patty así que los deje solos para que se conocieran un poco mas, moría por hablarle de Albert a Annie.

Me quede a solas un segundo con Annie antes de que se marcharan, no quería que se fuera pero así deberían de ser las cosas, yo estaba en ese lugar para pensar en mi comportamiento no para recibir consuelo. Quería decirle tantas cosas pero la vi demasiado entusiasmada con la fiesta de la semana próxima, por primera vez había sido invitada directamente, pero aquello no me hacia feliz. Con pesar reconozco que aquellas fiestas estaba llenas de peligros para una chica como Annie.

-¿Stear ira contigo?-Pregunte queriendo cerciorarme que estaría bien

-Bueno si pero la verdad recibí la invitación de un chico-respondió con timidez

-¿Qué chico Annie?-Cuestione sintiendo algo de miedo

-Me lo presento Susana es amigo de Terry-respondió

-¿A cuál de ellos te refieres?-aun no sabía de quien se trataba, a pesar de ello sentí un escalofrió cualquier amigo de Terry seria un patán yo lo sabía, durante poco más de un año salí con él. La idea de que mi amiga estuviera con algún patán no me gustaba nada. Los chicos del equipo de futbol eran atractivos para cualquier chica sobre todo para alguien como Annie que era introvertida. Pero no eran lo ideal para nadie ,el recordar lo sucedido tiempo atrás me hizo sentir una necesidad desesperada de querer detener a Annie.

-Anthony-respondió con un suspiro

-No puedes estar hablando en serio…aléjate de él quieres-dije algo histérica

-¿Pero qué te pasa Candy?-grito molesta

-No saldrás con Anthony…¡No es un chico para ti!-seguí diciendo como una loca

-Ahora esta celosa ¿cierto?-dijo Annie-Lo sabia jamás estarás feliz por mi

-Anthony no por favor…No con un amigo de Terry…

-¿Acaso también te gusta Candy?-dijo enfadada

-No Annie…no lo conoces-grite

-Pues tú tampoco conocías a Archie cuando saliste en su compañía de aquella fiesta ¿Cierto?

-¿De…que estás hablando?-pregunte nerviosa

-¿Crees que no sé lo que sucedió hace unos meses?-dijo viéndome con rabia-pues… ¡Sorpresa! Lo se Candy…Se lo que sucedió entre Archie y tú…

-No es lo que piensas Annie-dije bajando un poco la voz-Las cosas no sucedieron como lo imaginas

-La verdad ya no me interesa-dijo dándome la espalda-Archie es solo un perdedor…En cambio Anthony…

-Anthony es un cretino-dije tomándola del brazo para obligarla a verme

-No lo sabes…Sólo estas celosa porque estas encerrada aquí-me dijo soltándose de mi agarre-Susana tenía razón, era una tontería venir a verte, estúpidamente pensé que te alegrarías por mi

-Solo intento protegerte Annie aunque aun no lo entiendas

-¡No eres mi madre por Dios!-grito y pude ver la furia en sus ojos

-Pero somos hermanas Annie-murmure con cariño

-¿Ahora si lo recuerdas?-levanto la ceja-Debiste recordarlo cuando te acostaste con Archie…

-Nunca me acosté con él…¡No seas tonta!-grite demasiado fuerte

-No soy una tonta aunque tú siempre has pensado que lo soy-corrió lejos de mi

-¡Annie espera!-grite pero ella se alejo

Stear y Patty veía con algo de sorpresa la escena, Annie paso junto a él y siguió sin detenerse camino al auto. Stear se acerco a mi algo confundido, no me había dado cuenta que temblaba pero lo hacía era demasiado intenso lo que estaba sintiendo en esos momentos, sentía rabia y frustración, no había nada que pudiera hacer. El miedo me estaba nublando la razón, llore desconsoladamente ante la mirada atónita de Stear que no sabía ni que decir.

-Stear-lo llame entre sollozos-No la dejes sola ni un momento ¿Lo prometes?

-Por supuesto-respondió perplejo

-No la dejes ir sola a esa fiesta-le tome la mano con desesperación-Tienes que proteger a la pequeña Annie

-Lo haré tranquilízate-dijo con voz ronca-Ahora debo irme ¿Estarás bien?

Asentí y se despidió algo confuso. No me moví de mi sitio en un buen rato, en medida que el auto se alejaba sentía mas y mas impotencia, por primera vez no estaría con Annie y eso la dejaba sola y vulnerable ante todos aquellos jóvenes que no tenia sentimientos de sobra sabia yo aquello. Susana me había desarmado ante ella, no podía ni imaginar que cosas tan terribles le dijo a mi amiga sobre mí, pero sabía de lo que esa chica era capaz y si a eso le sumaba lo desagradable que era yo para ella. No me di cuenta que seguía llorando y que Patty ahora estaba a mi lado tomándome de los hombros, me abrazo y deje que todo lo que guardaba dentro brotara.

-¿Qué sucedió?-pregunto y su voz era dulce

-Ella…ira a esa fiesta…Anthony estará allí…ella no…-murmure sin poder completar una oración

-Candy ¿Anthony es el chico?-pregunto

-No entiendo-la mire a los ojos

-Lo sabes Candy-me sostuvo la mirada-Solo tienes que decirme..

-¿Decirte qué?-fingí no entender

-Si lo sabes-sonrió con ironía-Es el chico que te lastimo…

-¡A mí nadie me ha lastimado!-grite soltándome y corrí a refugiarme a la habitación

Patty lo sabía y no necesite decirle absolutamente nada, nadie debería de saber mi secreto…Porque aun yo no estaba preparada para reconocerlo…Las imágenes estaban en mi cabeza sin que pudiera evitar que se reprodujeran como si fuera una película barata…A mí nadie me protegió…Sufrí lo inevitable y Annie podría pasar por lo mismo…Anthony si me lastimo….Anthony abuso de mi en aquella fiesta por mucho que yo lo tratara de olvidar esa era mi realidad….

Continuara….

Chicas…¡Sin palabras! Mil gracias a todas aquellas que dejan sus comentarios y a todas aquellas que no han dejado de leer solo pido paciencia y todo este embrollo se desenredara

Mis especiales agradecimientos a :

LizvetArdray,Mfloresmayes,Josie,Skarllet Northman,Grandchester Lucy,Chicuelita99,Liovana,Nadia,Mayra Exitosa,Corner,Marisol92,Quevivacandy,Cerezza0977,Admiradora,Angdl,Lucero,CandyFan72,Laila y Lu de Andrew

Nadia:Hermosa te he extrañado en Facebook pero que gusto leerte aquí!

Quevivacandy:Amiga Happy Birthday! Te adoro y lo sabes…Doy gracias a Dios por tu vida

Saludos y Bendiciones