Disclaimer: antes de leer debo aclarar que los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen son propiedad de Naoko Takeuchi y son utilizados en este relato con el fin de entretener y sin fines de lucro. La historia sí es de mi autoría.
Este mini fic participa del reto Navidad/Año Nuevo del foro Ladies Kou. Con la pareja Lita(Makoto)/Taiki.
La Estrella de Belén
Capítulo 3
Taiki trató de localizar a Kakkyu durante los siguientes días, pero esta afirmaba estar de vacaciones y como había dejado todo organizado y a cargo de su asistente personal, se negaba a contestarle o a devolverles las llamadas. Taiki estaba de mal humor pero trataba de no demostrarlo y ser la misma persona callada y seria que había sido siempre.
Taiki también había ignorado el tema "Lita" cuando lo sacaba sobre el tapete alguno de sus hermanos.
No había vuelto a ver a Lita desde aquel viernes de su cumpleaños. La prensa no dejaba de acecharlo con preguntas sobre su reciente "relación con la famosa chef" pero ignoraba los comentarios y después de aquel titular donde hacían referencia a la magia de la navidad no faltó el periodista que los tildara de "el engaño de la navidad" o como "una estrategia para aumentar el rating".
Taiki estaba acostumbrado a ese tipo de señalamientos pero quizás Lita no. Le gustaría tanto poder apoyarla ante semejantes críticas.
El mes había pasado volando y cuando se dio cuenta era Nochebuena, y pues no pretendía hacer nada más que quedarse en su casa encerrado y descansar pues habían tenido un mes lleno de eventos y además como se estaba volviendo tradición en los últimos años Serena y Seiya preparaban una fiesta donde todos compartían como familia y amigos, intercambiaban obsequios, charlaban, comían los platos propios de la época. Y aunque él era hasta un poco antisocial, aquella reunión siempre le parecía medio divertida, este año solo iría con un propósito tratar de hablar con Lita para solucionar esta situación. Además tenía sendas amenazas de Serena de que si no asistía sería sometido a su acoso durante el resto del año que estaba por comenzar, y con Serena no se jugaba.
Su celular sonó, y vio en la pantalla que se trataba de Kakkyu, no dudó ni un segundo en contestar pues ella era la respuesta a todas sus dudas:
-¡Al fin apareces!—fue el saludo poco cordial con el que le contestó Taiki
-¡Feliz Navidad para ti también, Taiki!—contestó Kakkyu al tono poco amistoso con el que le hablo Taiki. —Que la magia del Nacimiento del Niño Dios cambie tu carácter y te vuelva una persona muy dulce para que le contestes el teléfono a las personas como debe de ser, con un saludo cordial y de buen humor.
-No estoy para tus sarcasmos Kakkyu. —le recalcó Taiki muy seriamente.
-¿Has estado alguna vez para mis sarcasmos Taiki? Que yo recuerde nunca has aceptado alguno de mis sarcasmos o te has reído de algunos de mis chistes o te han gustado alguna de mis bromas. Relájate chico, la vida no siempre es tan seria. También hay momentos para reír.
-Necesito saber qué fue lo que me hiciste con eso del deseo a la Estrella de Belén…- preguntaba Taiki pero Kakkyu lo interrumpió.
-Ya sé que te regalaré para Navidad, te enviaré un certificado de regalo de un millón de sonrisas y una tonelada de buen humor y alegría.—le decía la voz risueña de Kakkyu al otro lado.
-¡Oh por favor, Kakkyu! Esto es serio, algo me pasó con ese regalo tuyo del nacimiento y la nota para que pidiera un deseo.
-Está bien Taiki, te lo explicaré…
Al inicio si mintió un poquito para zafarse de dar explicaciones a sus amigas pero sobre todo a Taiki. Pero después los pedidos a la pastelería aumentaron de tal manera que creían que tendrían que comenzar a rechazarlos. Sus colaboradores y ella misma trabajaron innumerables horas extras para poder cumplir con todos los pedidos. Además sacaba tiempo para ir a grabar los viernes el programa que se trasmitía los domingos.
Anunció con tiempo que el 24 y 25 de diciembre no laborarían, pues por mucho que los demás amaran sus postres y panes sus colaboradores y ella merecían un descanso y un tiempo en familia.
Así que el 24 se fue directo a casa de su abuelita Luna. Quería hablar con ella desde su cumpleaños, pero no había tenido el tiempo y como su abuelita se rehusaba a utilizar un celular o siquiera tener un teléfono de casa, a única manera de saber de ella era escribiéndole una carta o yendo de visita para saludarla.
Llegar a la casa de su abuela le traía gratos recuerdos de su infancia y su abuelita la trataba como a esa niña pequeña aun.
Quería preguntarle a su abuela que más sabía sobre esa historia de la estrella de Belén pero estaba avergonzada.
-Pequeña Mako—la abrazaba su abuela Luna—estoy tan contenta de verte en persona, gracias por convencerme de aceptar ese aparto de televisión así te puedo ver todas las semanas y me siento tan orgullosa de ti. Aquí en el pueblo todos se alegran por ti y me lo hacen saber.
-Qué bueno abuela que te guste la televisión, deberías aceptar tener un teléfono también así puedo llamarte y tú puedes llamarme también. —aprovechó Lita para insistir en ese tema.
-Ay hija pero si la tele solo sé prenderla porque Setsuna me ha dicho que apriete el botón rojo. Ni siquiera le cambio al canal porque no sé cómo se hace eso. Pero si le he pedido al nieto de Setsuna, Helios que venga a grabarme todos tus programas, los guarda en unos discos plateados, él los llama algo así como "vendeve" o "devedé" no sé bien cómo es que lo pronuncia y le pone la fecha del programa afuera. – le comentaba muy contenta su abuelita Luna.
-¿y cómo haces para verlos? ¿Sabes usar el reproductor de DVD? –le cuestionó Lita intrigada.
- Pequeña Mako, no te burles de tu vieja abuela, claro que no sé cómo se usa eso. Cuando quiero ver algún programa tuyo otra vez, me asomo al patio y si está Helios a la vista lo llamo y el mimo me pone el programa. Debes conocerlo es un chiquillo muy vivaracho. –le comentaba su abuela con ojos muy alegres.
-Ya siento celos de él, abuelita. Parece que pasa más tiempo contigo que yo. –le decía Lita a su abuelita haciendo un puchero.
-Tú siempre serás mi nieta querida, Mako. Por eso es que Helios siempre anda por aquí, sólo para ayudarme a verte aunque sea por la pantalla de ese televisor. —esas palabras derritieron a Lita.
-Abu Luna, porque no te vienes a vivir conmigo una temporada, así me haces compañía. – le volvió a pedir Lita como cada vez que iba de visita donde su abuela.
-No mi querida Mako, sabes que esta es mi casa, además tengo que atender a mis gatitos. Sino estoy yo, ellos morirán de hambre, además no quiero ir a estorbar entre tu novio y tú.
-¿Qué novio, abuela?—le preguntó preocupada Lita de que su abuela se haya enterado de los rumores que andaban circulando en los diarios.
-Con el cantante con que hiciste el primer programa de diciembre, el amor se veía entre ustedes. —le comentó su abuelita muy emocionada.
Lita quedó sin palabras. Pues ella no tuvo el coraje de ver ese programa, y como había evitado el tema a toda costa. Pero con su abuelita no iba a poder utilizar el método "evasión".
-No he tenido tiempo de ver ese programa. —dijo Lita, arrepintiéndose de haber dicho eso en voz alta pues su abuela se levantó y se dirigió a la pila de DVD que tenía y rebuscando encontró el que decía domingo 7 de diciembre y se lo extendió a Lita
-Podemos solucionar esto ahora mismo, veamos el programa juntas, es uno de mis favoritos, a pesar de que fue el único programa donde no me mencionaste —Lita tragó grueso. Jamás le diría que no a su abuelita, así que de manera autómata se dirigió a reproducir el DVD. Ambas se sentaron en el sofá frente al televisor Lita con control en mano le dio "play" al reproductor.
Lita se vio al inicio dando la introducción al programa respondiendo preguntas que le enviaban sus fieles televidentes, sobre recetas de programas pasados, también mostraba las fotos que le enviaban cuando algún televidente había reproducido alguna de sus recetas.
Después Lita le daba la bienvenida al cantante de "Three Lights", Taiki Kou quien la acompañaría a hacer un pastel de fresas, el favorito de muchos.
Taiki aunque no conversaba mucho siempre la miraba fijamente. Pero en su mirada había algo que nunca vio antes, había un brillo especial, incluso se podía notar un atisbo de sonrisa, algo extraño en él.
Ella por su parte estaba sonrojada, y a pesar de las capas de maquillaje que sus maquillistas le pusieron, su cara era un completo tomate. Y de vez en cuando se dio cuenta que ella se quedaba mirando a Taiki embobada. También había miradas cómplices entre ellos.
Obviamente habían editado las escenas donde ella había por poco dejado caer los huevos o cuando midió la harina mal.
Y el resultado había sido como que un par de adolescentes enamorados estuvieran protagonizando aquel programa de cocina.
Moría de vergüenza cuando el programa se acabó. Se tapó la cara instintivamente.
Su abuela la observó y le preguntó – ¿Todo bien, Mako?
Lita luchó por contener las lágrimas que como un dique a punto de reventar amenazaban por salir, pero no lo logró, en medio de un rio de lágrimas le confesó a su abuelita—No abuela Luna, nada anda bien, pedí mi deseo como me dijiste, algo extraño pasó. Olvidé un par de día de mi vida y cuando volví a recordar yo había anunciado mi noviazgo con Taiki, pero no recordaba cuando, ni cómo había pasado aquello. Cuando vi a Taiki ese día de la grabación y nos abrazamos todos los recuerdos vinieron a mi mente y… —Lita se detuvo abruptamente. Y si le contaba a su abuela que había sido trasportada a otra época y su abuela la tildaba de loca.
Hubo un silencio. Hasta que su abuela la abrazó y tiernamente le dijo—recuerdas cuando eras niña y te conté la historia sobre la Estrella de Belén, en ese entonces te dije que mi deseo habías sido tú. Pues yo experimenté lo mismo. Sé hacia donde fuiste y lo que viste. Así que no temas, nunca pensaré en que estás loca.
Un peso se liberó de su espalda, y exhaló el aire que sin querer había estado conteniendo en los pulmones—Gracias abuela Luna, no sabes lo que me estás contando significa para mí. Entonces todo fue real. Vivimos por unos días vidas paralelas-
-Así es Mako, pero ahora debes tratar de hablar con ese guapo joven y poner las cosas entre ustedes en claro. Pues la Estrella de Belén hizo su parte del trabajo ahora les toca a ustedes continuar.
-Abuelita, gracias por todos tus consejos, tus historias, todo. Y no dudes que mañana lo primero que haré será hablar con Taiki. Ya mañana es navidad. Pero hoy vine a pasar Nochebuena contigo y a hornear galletas y hacer dulce de frutas.
-bueno y ¿qué hacemos aquí sentadas? ¡manos a la obra!
Taiki estaba incrédulo, lo que le había dicho Kakkyu con respecto a la historia de la estrella de Belén. Él abrazo que le había dado a Lita ese día en el set de grabaciones le dio a entender que había experimentado un viaje paralelo a su actual vida, pero que Kakkyu, u otra persona le confirmara esa experiencia era otra cosa, le quitaba un peso de encima, y por lo menos ya sabía que no estaba perdiendo la razón.
Más que nunca estaba seguro que debía volver a hablar con Lita pues y si ella había huido así porque toda esta historia la había sobrepasado y abrumado. Debía localizarla y hablar con ella cuanto antes.
Le pidió a Serena el número de Lita, y esta ante la extrañeza de que él no lo tuviera ya se lo dio.
Taiki marcó varias veces el número, pero todas saltaban al buzón de voz. Así que armándose de valor le dejó un mensaje: " Sé que todo lo que nos ha sucedido parece sacado de una historia de cine, pero lo mejor es que hablemos y aclaremos algunas cosas, veámonos en la mañana de Navidad en el parque N°10 frente al árbol de navidad que está allí. Te estaré esperando. Por favor asiste, es importante".
lo prometido es deuda, me fui a escribir sin parar y sobre todo para aprovechas que la inspiración vino a mi.
el próximo capitulo ya será el desenlace.
saluditos
