-No puedo creer que te despiertes a esta hora, Jadey.

-Abuela, no estoy para bromas.-La corté mientras me colocaba mi saco y tomaba mi taza de café.

-¡Vaya! Llevo un día aquí y ya comenzaste con tu mal humor…

Suspiré y voltee a ver a mi abuela.

-Lo siento, estoy un poco estresada, tenemos algunos problemas en la empresa.-Bebí más de mi taza.

-¿Problemas?

-Sí, esta mañana me llamaron diciéndome que quieren que para la próxima semana esté todo listo para la presentación del nuevo perfume de nuestros clientes.

-¿Y? No le veo problema, solo tienes que mover algunas cosas, me habías dicho que ya estaba casi todo listo…

-Casi.-Susurré.-Pero nos falta un pequeño e insignificante detalle abuela.

-¿Y cuál es?

-No tenemos a la modelo que será la cara del producto…

-Oh…

-Sí, Oh, no entiendo que quieren, les he dado varias opciones, con las modelos más famosas y lindas del espectáculo, no sé que quieren…

Mi abuela negó con la cabeza y frunció el ceño.

-Suerte con eso.-Me dijo mientras yo abría la puerta.


Tomé mis cosas del asiento copiloto y bajé del auto. Al entrar a la empresa todos voltearon a verme. Realmente odiaba cuando hacían eso. Llevaba más de tres años a cargo de la empresa y ellos seguían sin entender como lo había hecho, cabe decir que los idiotas no sabían quién era mi padre.

Caminé hasta el ascensor y justo la puerta se abría revelando más miradas sobre mí.

-Por Dios, como si nunca me hubieran visto en su vida.-Gruñí

Se limitaron a salir del ascensor y así pude subir al aparato.

Apreté el botón del último piso y justo cuando las puertas iban a cerrarse una mano las detuvo.

-¡Espera!-Escuché una voz delicada, pero a la vez gruesa.

Las puertas se abrieron revelándome a un chico detrás de ellas con una gran sonrisa. Tenía el cabello rubio y los ojos color verde. Vestía una camisa de mezclilla con los primeros botones desabrochados, traía unos pantalones claros y zapatos de vestir. No trabajaba aquí.

Dejé de mirarlo un momento y entró. Presionó el mismo botón que el mío, cosa que creí innecesaria, y se me hizo raro.

Voltee a verlo una vez más y lo descubrí mirándome.

-Gracias por detener el ascensor.-De nuevo esa voz delicada.

-Lo detuviste tú.-Contesté en un tono neutral.

-Bueno, sí.-Escuché su risa.- Pero supongo que en tu mente pensaste en detenerlo.-Me guiñó un ojo y volvió a sonreír con sus dientes blancos.

-Sí, como sea, lo que tu digas.-Voltee mi vista al frente viendo mi propio reflejo.

-Eres West, ¿Cierto?

Rodé los ojos y voltee a verlo.

-¿En serio? ¿No puedes ir por el ascensor en silencio?

-Oye, sólo quiero saber con quién voy a trabajar.-Alzó las manos con inocencia volviendo a sonreír.

-¿Disculpa? ¿Trabajar conmigo?

-Sí.-Me vio confundido.-Espera, ¿Aún no lo sabes?

-¿Saber qué? Acabo de llegar hace unos minutos

-Trabajo como modelo, seré la cara del perfume.

-¿Tú? ¿No se suponía que era una fragancia femenina?

Su risa me hizo descolocarme y verlo con furia.

-¿Te estás burlando de mí?-Alcé una ceja viéndolo aún con furia.

-No, no, claro que no, es que me pasa muy seguido, creo que dejaré de vestirme así.-Dijo aún con gracia.-Soy Erika.-Me tendió la mano sonriendo.-Erika Linder

-No me jodas.-Dije volteándome, así quedando frente a frente.

-Bueno, eres una chica muy guapa, tus ojos son electrizantes, pero tengo novia, así que no, no te jodo.-Bajó su mano al ver que no iba a aceptársela.

-¿Esto es una especie de broma o algo así? Porque desde ahora te digo que estás entrando en mi lista negra, chico.

-Chica.-Me sonrió

-No eres una chica, por Dios, te pareces a Leonardo Dicaprio.

-Sí, me lo dicen mucho, soy Leo, versión femenina

-Lo repito, no me jodas, tú no eres una chica, tú mismo lo has dicho, tienes novia.

-Sí, bueno, pero eso no tiene nada que ver, en verdad soy una chica, soy modelo, específicamente, modelo ropa de chico, por mi aspecto y todo eso, en serio soy chica, por eso seré la cara del producto.

Me quedé callada analizándola y llegué a una conclusión: yo quiero una novia así.

-¿Y? ¿Pasé la inspección? ¿Volví a ser chica?

Negué con la cabeza y volví la vista al frente.

-En serio pareces un chico.-Dije aún sin creérmelo.

Ella rió y por fin llegamos a nuestro piso. Salimos en silencio y llegué hasta mi secretaria.

-La modelo de Gucci está aquí, llévala a la sala de reuniones con los demás contratistas, ahora vuelvo.-Le indiqué y me giré hacia la modelo.-Ve con ella, en un momento estoy allá para arreglar todo.

Ella asintió y comenzó a seguir a la chica.


Minutos después de dejar mis cosas en mi oficina, entré a la sala de reuniones y comenzamos a hacer todo lo necesario para iniciar el proyecto.

Los directores de la campaña del perfume se quedaron estáticos al ver a la chica, tampoco podían creer que fuera mujer.

Estábamos preparando las fechas para las sesiones fotográficas cuando un celular comenzó a sonar. Línder se apartó un poco para contestar mientras yo seguía hablando con los dos hombres.

-Creo que en dos semanas vendría bien la sesión fotográfica, ¿no lo cree señorita West?-Me preguntó el hombre más alto y joven sonriéndome coquetamente.

-Sí, le diré a mi secretaria que lo anote en mi agenda para poder asegurarme que todo estará bien.-Contesté sin mirarlo.

-Erika, acordamos que en dos semanas inicias.-Le dijo el otro hombre a la chica cuando colgó.

-Muy bien, estaré aquí.

Hicimos los arreglos necesarios y después pude librarme del chico coqueto y su acompañante. Linder caminaba a mi lado rumbo al ascensor.

-Siempre me imaginé que eras una chica con coraje, dirigir las empresas de tu padre a tan temprana edad debe ser duro.-Dijo

-No cuando te acostumbras.-Contesté con mi acostumbrado tono frío.

-Bueno, pero supongo que debiste de alejarte de las fiestas y la diversión, tienes 22 años, ¿no es así?

-Premio para Linder.-Contesté sarcásticamente.

-Bueno, entonces comenzaste a estudiar desde los dieciséis o diecisiete, una edad donde las fiestas abundan…

-Sí, dejé las cosas que más me gustaban por cumplir con esto, terminé mi carrera a los 19, justo en ese momento mi padre me dio el control de su empresa mientras él se iba con una golfa de vacaciones a Italia, dejándome a cargo sin saber que hacer.

-Por eso siempre estás de mal humor, deberías de salir a algunas fiestas de vez en cuando…

-Nadie me dice que hacer, Linder, así que cierra la boca y entra a ese ascensor.

El ascensor se abrió y le di paso a ella mientras mi celular comenzaba a sonar.

-West.-Contesté.

-Jadey, estoy abajo esperándote.-La alegre voz de mi abuela me hizo hacer una mueca.

-¿De qué hablas?

-No vine a Inglaterra solo para estar metida en tu mansión oscura que parece sacada de una película, sola, perdiéndome en ella.

-Te dije que te quedaras en mi departamento, hay más luz…

-No hablo de eso Jade, te estoy diciendo que bajes, hazle caso a tu abuela, nos vamos de paseo.

Antes de que pudiera decir algo, había colgado.

Vi a Linder que aún seguía deteniendo las puertas del ascensor con una gran sonrisa.

-Parece que después de todo, si te dicen que hacer.-Dijo con burla y yo le lancé una mirada asesina antes de empujarla y entrar junto a ella.


¿Y? ¿Qué les parece? La historia será así: Un cap narrado por Tori y otro por Jade y así, será más fácil de entender y todo eso.

La verdad es que me tardé porque no recordaba esto D: Porque la última vez que quise escribir no estaba nada inspirada, pero ya regresé y hasta estoy trabajando en el proximo cap. ;)

Sería de gran ayuda que me enviaran sus ideas para la historia, aunque ya tengo una idea de lo que pasará, no está mal un poco de ayuda ;)

¡No olviden dejar su opinión de si les gustó, no les gustó, por qué, y todo eso! ¡En verdan me ayudan a ver en si voy mal en algo!

¡Nos leemos próximamente!

OH! Tengo un anuncio, o algo así, A mis lectores de "Ajuste de Cuentas" creo que la historia se cancelará, no he tenido el tiempo de pasar el cap siguiente completo, lo siento, intentaré hacerlo, pero aún no estoy segura :(

Eso es todo por hoy.

¡AGUR! :3