Enough Change


-Tori, en serio no tengo idea de por qué nunca habíamos venido aquí.-Dijo Trina mientras entraba a una tienda seguida por mí.-Hay miles de tiendas, mucha ropa y de diseñador, es el paraíso.

A Trina se le había ocurrido la brillante idea de pasear por las calles de Londres aprovechando que no tenía nada que hacer.

-¡Tienes que decirle a E. que tiene que llevarme con esas modelos que ella conoce! Seguro congeniaremos mucho, ya sabes, moda, no como tú, ¿De donde sacaste a esa novia tuya?-Dijo con emoción al principio y después con un tono gracioso.

-Te lo he contado miles de veces, nos conocimos en un evento al que las dos fuimos invitadas.-Le dije rodando los ojos.

-¿En serio? ¿Y te gustó desde el inicio? Digo, es muy guapo.-La miré alzando una ceja.-Oye, es ella la que se parece a Dicaprio, y se viste así como un chico.-Alzó las manos con inocencia.

-Sí, creo que por eso mismo no ha desatado la bomba de que soy gay.-Reí y ella siguió viendo la ropa.

-Más bien porque no se les ha visto juntas en público.-Dijo mientras veía una blusa.

-Eso es porque no se ha dado la oportunidad, sabes que no me escondo de nadie ni de nada, no desde…-Mi voz se apagó sin querer terminar.

-Sí, lo sé.-Contestó viéndome aún con la blusa en la mano.-Pero debes de empezar a salir más, ya sabes, no solo lo hagas por las giras, tuve que rogarte para que viniéramos aquí.

-Sabes muy bien por qué no habíamos venido aquí, Trina.-Solté fría cruzándome de brazos y viendo el lugar.

-Lo sé, Tori.-Dejó la blusa en el mismo lugar y se paró frente a mí.-Eso fue hace más de tres años, Tori, sé que te duele, pero ella no va a andar por aquí en las tiendas paseando cuando tiene una empresa que manejar….

-Oh, pero si es la agradable chica del avión.-Interrumpió una anciana, que reconocí como la del avión.- Me alegra verte de nuevo.-Me sonrió.

-Hola, a mí también.-Le sonreí.

-No hemos hecho las presentaciones, yo soy Grace Parker.-Me estiró la mano.

-Victoria Vega.-Le sonreí recibiendo su mano.-Y ella es mi hermana Katrina Vega.-Señalé a mi hermana.

-Trina, más corto y me gusta más.-Le dijo.

-Abuela, no sé a qué demonios me hiciste venir, tengo todo el día ocupado en la oficina y…

Mi corazón dejó de latir cuando escuché esa voz que muy bien conocía y no había olvidado desde hace tres años.

-Jade, no maldigas frente a mí, y ya te dije que no voy a pasar las próximas cuatro semanas metida en tu mansión muriéndome del aburrimiento.-Le dijo viéndola.-Además me encontré con Victoria, la chica que te dije del avión.

Ella dejó de verme para enfocar su vista en su abuela.

-No me dijiste que esa chica era ella.-Susurró pero pude oírlo.

-¿Por qué? ¿La conoces? ¿Se conocen?-Preguntó lo último viéndome.

-Bueno…

-Mi hermana es una cantante popular.-Interrumpió Trina al ver el momento de tensión del que sólo éramos consientes todas menos su abuela.-Es mundialmente conocida, creo que por eso su nieta la conoce.-Le sonrió.

-¿Por eso la conoces Jade?-Volteó a verla.

-Eh…Sí.-Contestó con duda y yo solo asentí sin poder verla.

-Bueno, entonces no hacen falta las presentaciones, bueno, sí, ella es mi nieta Jade.

-Hola Jade, soy Trina.-Le sonrió

Y sabía que su sonrisa era la más falsa e irónica que había visto en ella. Sus ojos mostraban odio al verla. Pero se resistió de insultarla, porque, a pesar de cómo era Trina en el colegio, ahora sabía controlarse, sorprendente ¿no?

-Y bueno, a ella ya la conoces.-Siguió Trina diciendo lo último dejando claro una indirecta.

-Hola Jade.-Susurré casi inaudible.

Jade

Se sentía tan raro pronunciar su nombre después de tanto tiempo.

Recuerdo que antes era lo que más me gustaba decir. Jade. Jade West. Me encantaba decirlo a todas horas, porque sabía que con tan solo nombrarla, una tonta sonrisa aparecía en mi rostro y era capaz de hacerme cambiar mi humor.

Pero ahora, al decir su nombre, el cual a penas puedo mencionar antes de que se me seque la garganta o el nudo que hay en ella me dé imposibilidad de decirlo, ahora, solo me trae recuerdos que no puedo evitar pensar, ahora esa alegre sonrisa cambia por una triste.

Volteo a ver a Trina que charla animadamente con la abuela de Jade y después giro mi vista hacia mi derecha. Ella está mirándome.

Bajo de nuevo la vista viendo mis Vans tintas mientras me remuevo incómoda e intentando alejar de nuevo esos pensamientos que tanto me atormentan desde hace tres años.

No puedo evitar derramar una lágrima que rápidamente limpio con la manga de mi camiseta esperando que ella no me haya visto. Pero me equivoco, ella no me ha quitado la mirada de encima. Alzo la vista viendo el techo intentando que las lágrimas no comiencen a derramarse y por suerte lo logro. Volteo a verla otra vez y su acostumbrada mirada fría me examinan.

-Tori…-Intenta decirme algo pero Trina la interrumpe llegando a mi lado.

-¡Tori! Creí que íbamos a comer algo

Aparto mi vista de Jade y veo a Trina confundida y ella dan un suspiro.

-Fue un placer haberla conocido, señora Parker, pero mi hermana y yo tenemos que irnos, nos esperan a comer.-Si disculpa

-Oh, no se preocupen, entiendo que chicas jóvenes y lindas como ustedes tengan chicos esperándolas.-Nos sonríe y yo me remuevo incómoda sientiendo la mirada de Jade aún sobre mí.

-Oh, bueno, de hecho Tori...

-Creo que se esta haciendo tarde Trina, tenemos que irnos.-Le lanzo una mirada de advertencia que ella comprende.

-Sí, bueno, es verdad, es una lástima, usted sabe de moda.-Dice Trina sonriéndole a la anciana.

-De joven me la pasaba en eventos sociales con mi esposo, había cientos de diseñadores cerca, algo tuve que aprender.-Nos sonrió.

-Sería genial que le enseñaras a Trina un poco de eso, abuela.-Habló por primera vez Jade y todas volteamos a verla.-Pero tenemos que irnos.-Su tono frío de siempre me hizo entremecerme.

-Oh, Jadey, no seas gruñona, de todas formas ya nos íbamos y ellas también.

Jade dio un paso atrás icómoda al escuchar a su abuela llamarla así. No sabía si era porque nunca le gustó que le dijeran así, o porque yo siempre se lo decía. tenía la sensación de que era la segunda opción.

-Bueno, hasta luego, espero verlas de nuevo.-Nos sonrió y siguió a Jade que ya estaba fuera de la tienda.

Por más que mi mente me decía que dejara de verla, no podía, mi corazón me rogaba que mantuviera la vista fija en ella.

Comenzó a caminar con elegancia y el brazo de su abuela se entrelazó con el suyo. Imaginé el gesto que siempre solía hacer cuando alguien tomaba su mano. Lo sé porque me llevó un tiempo hacer que dejara de hacerlo conmigo. Seguramente ella también lo recordó porque giró su rostro hacia mi dirección y nuestras miradas se encontraron.

Se sentía como si estuvieran a punto de dispararme en la sien. Como si con solo una palabra, el gatillo se accionara revelando la muerte inminente de la que había estado al borde los últimos tres años. Con solo su mirada.

Mi celular comenzó a vibrar en alguna parte de mi cuerpo que estuviera y aparté la vista de Jade, más que nada porque me mataba verla ahí.

Por fin encontré el celular en mi chaqueta y contesté sintiendo aún su mirada sobre mí.

-¿Todo bien Tori?-Me preguntó Trina

Dejé el celular a un lado y voltee a verla.

-Sabía que no debíamos entrar a este país.


¡Oh por Dios! Sigo sin estar inspirada, siento que fue un mal cap :(

En serio se me acaban las ideas, ¡HELP! :(

Espero su opinión y una disculpa por la tardanza :(

¡Nos leemos!