El día comienza con una lluvia torrencial que les impide regresar al castillo, ni siquiera salir de la posada, lo que mas sorprende es que la posada no este vacía al parece con esa lluvia existe una sobrepoblación y es aun mas sorprendente que haya quien atienda el lugar cuando ellos pensaban que nadie mas se ocupaba.

- Disculpen el desorden no puedo encontrar a mi madre – dice una chica de cabellos oscuros y baja estatura a quien nunca antes habían visto

Lentamente la posada llega a una relativa calma cuando algunas de las mujeres que ahí se hospedaban decidieron ayudar a la chica que ahora sabían era Sahara y quien afirmaba acababa de llegar a casa después de un viaje de dos días a casa de su abuela. Jane no dijo nada la verdad era que estaba muy molesta ya que Gunther había dicho que Iliana se había regresado y ahí estaba ella ayudando a las demás mujeres con una sonrisa muy amplia.

Gunther por otro lado miraba a Jane que no había dicho palabra alguna desde que despertaran sabia algo estaba pasando por su cabeza solo que no podía descifrar que era. En el pasado con solo mirarla el podía saber lo que estaba pensando pero después de sus dos años lejos había cambiado radicalmente al menos para el, convirtiéndose en un completo misterio que tenia que volver a desentrañar, a pesar que una parte que llevaba alguno tiempo oculta se negaba a volver a posar sus ojos sobre ella.

Por la noche por falta de cupo y porque ella lo pidiera Iliana se fue dormir con ellos, ocupaba el lugar de en medio solo para poder abrazar a Gunther que sonreía y conversaba animadamente, durante la noche no pudo conciliar el sueño lo que la llevo a despertar de tan mal humor que prefería pasarla encerrada en la habitación, maldiciendo el momento en que la lluvia decidió no parar.

- Tu esposo y tu tienen problemas muy serios – dice Sahara la hija de la posadera sentándose a su lado a la hora de la cena – tu sirvienta esta en el establo con tu esposo haci… - no la deja terminar lo que logra sacar un sonrisa macabra de su rostro

Las cosas no terminan ahí, ha comenzado a hablar con las demás mujeres contándoles sobre ella y sus problemas para retener a su marido que debe recurrir a su sirvienta, llegando a ser el foco de los chismes a las pocas horas de que ella les contara además de sentarse a su lado contándole aspectos de los encuentros de Gunther con Iliana tan privados que solo hacen que cierre los ojos porque por mas que desea en un lugar tan chico no logra deshacerse de ella.

Pasea por la posada cuando escucha la voz de Gunther, al asomarse esta platicando muy cómodamente con Sahara quien esta preparando el desayunó.

- Tu esposa es una mujer muy… - comienza sonriendo sabiendo que Jane esta escuchando tras la puerta

- Jane no es mi esposa, ella es mas como un hermano en armas – le aclara haciendo sonreír mas ampliamente a la chica

- Vaya…ahora entiendo porque estas pegado a la adorable Iliana – dije sabiendo perfectamente que Jane escucha

- Voy a pedirle se case conmigo en cuanto regresemos – añade el chico al recibir su plato

Jane regresa a la habitación, las lagrimas comenzaron a caer – deténganse – se dice pero su cuerpo no parece obedecerla, sale de la habitación, saliendo de la posada con rapidez dejando que la lluvia caiga sobre su rostro ocultando las lagrimas que no dejan de caer.

- Solo quiero que se detenga – grita lo mas fuerte que puede antes de ser metida por una mujer desconocida

La llevan a su habitación ayudándola a secarse y cambiarse dejándola sola recostada en la cama, haciendo que pueda escuchar sus pensamientos que desde hacia mucho tiempo no se encontraban muy claros. Sabia en los últimos meses había surgido en ella sentimientos que comenzaba a detestar, darse cuenta que estaba enamorada de Gunther había sido el catalizador para todo lo que reprimía, lo que había guardado muy profundo porque no le servía para convertirse en un caballero saliera sin restricciones.

Amar y no ser correspondida traía en ella una gran pena que la alejaba de su meta por lo que tendría que arrancar de raíz ese sentimiento aunque su corazón rogaba no lo dejara, amar a Gunther le había mostrado un faceta que nunca creyó tener que durante mucho tiempo le dijo a su madre eso no le pasaría a ella pero le pasó y era un desastre que hacia cometiera tonterías. Se levanto de la cama mirándose al espejo, miraba a la mujer que deseaba llamar la atención de un hombre y no al caballero.

Se desnuda volviendo a envolver sus pechos con vendajes, se pone una túnica corta con unos pantalones y un cinturón con la vaina de su espada. Vuelve a mirarse al espejo, el caballero volvía solo un paso mas era lo que faltaba para que finalmente la palabra con "a" comenzara a salir de su vida, trenzo su cabello cortándolo muy corto que apenas le permite amarrárselo. Sale de la habitación guardando su espada en su funda, sintiéndose nuevamente ese caballero del rey que tanto deseaba ser.

Jane se sienta a lado de la familia de la mujer que le ayudara a asearse, ella pregunta porque el cambio a lo que ella responde que solo estaba representando un papel, esa que veía era su verdadero ser, durante toda la cena su atención se figo en sus alrededores, en estar alerta ante cualquier extraño movimiento por lo que pudo ver a Sahara mostrar esa sonrisa malintencionada que viera en su madre días antes.

Gunther entro de la mano de Iliana, sentándose a lado de Jane, ellas hablaron un poco, lo suficiente para darse cuenta que no tenia nada en común sin embargo ninguna dijo nada al chico que parecía sonreír con el hecho que se estaban llevando bien.

- Lady Jane, haz el favor de casarte conmigo – pide un chico de unos 16 años haciendo que ella lo mire seria y Gunther se atragante

- Eres… me casaría contigo solo con una condición – responde ella atrayendo la mirada sorprendida de Gunther que la mira fijamente – haz que no llueva – dice muy seria haciendo reír al chico pero dándole un beso en la mejilla por su esfuerzo

Otro día mas pasa y la lluvia no cesa lo que comienza a preocupar a los residentes de la posada al saber que el rio no esta muy lejos de donde se encuentra y hay posibilidad muy alta que se desborde Jane junto con Gunther se quedan a vigilar por si llegara a pasar. Están un largo rato en total silencio, cada uno muy atento a los sonidos del exterior, al menos hasta que Gunther pregunta si es verdad lo que le dijera al chico que le propusiera matrimonio sobre que en casa tiene alguien que le pidiera primero la mano y aun no le daba una respuesta.

- Jester me lo pido, le dije que no cuando lo hizo aunque insistió que lo pensara mejor y tenia razón el es mi mejor amigo ¿por qué no funcionaria entre nosotros? – termina haciéndole una pregunta agradeciendo que su voz no le fallara

- El no te merece – responde sintiéndose molesto de sentir celos cuando ha sido el quien desde tiempo atrás no abrió la boca y le rogo se quedara con el, ahora estaba atrapado con Iliana por cobarde

Ninguno dice nada mas por un largo rato, solo se quedan escuchando la lluvia caer, la oscuridad no les dejaba ver que alguien los observa pero no por eso no están al tanto de la presencia que están muy seguros de saber quien es, la pregunta es porque los espía. Sin hacer ruido Gunther se acerca hasta donde esta Jane a quien toma de la mano, escribiendo sobre su palma que deben permanecer muy juntos esperando Sahara haga el primer movimiento, este no llega.