Después de convencer a Buddy de que era mejor que se quedase dibujando en la pizzería, salí hacia el parque de al lado de Gino's. Kenny ya estaba ahí, hablando con Poppy y un tipo raro que tenía pinta de villano cutre. De todas formas... ¿Qué hacía un viejo metiéndose con la pobre Poppy? Menudo sinvergüenza...
Kenny estaba apuntando algo en una libreta con forma de gato, que ignoré. Me acerqué directamente al tipo que tenía en brazos a Dogwood.
- Vamos a ver... ¿Qué está pasando aquí? -Pregunté, sacando de mi gabardina una libreta marrón. Vale, no era tan adorable como la del amigo de Buddy, pero eso no viene al caso ahora mismo.
- ¡Esta niña quiere robarme a Fauces!
- ¿Fauces...? -Hice una mueca extraña. Ese era definitivamente Dogwood, el perro de la pequeña Poppy.
- ¡Es mi perrito! -Lloriqueó ella, mientras nos miraba a mí y a Kenny casi desesperada. -¡Puedo deciros todo sobre él! Le gusta su pelota rosa, le encanta la carne de ternera, y siempre está conmigo.
- ¡Mentiras! A Fauces le encantan los huesos, y si está siempre contigo... ¿Por qué está ahora conmigo?

- Tranquilos. -Kenny se metió ahora, con una sonrisa divertida. -Resolveremos esto sin problemas.
- No hay nada que resolver. Fauces es mío y se acabó.
Me quedé unos minutos mirando al viejo con expresión molesta. Menudo arrogante... ¿Quién se creía que era ese capullo?
- Bien eh... ¿Cual es su nombre, Señor?
- Morcubus.
Pude oír a Kenny, que estaba interrogando a Poppy soltar una risotada por el nombre del tipo, y casi hice lo mismo pero conseguí retenerme.
- Está bien, Señor Morcubus. Cálmese y deje esto en manos de profesionales.
Sonreí para mi mismo, con ironía. De profesionales nada. Más bien en manos de un niñato, y un vagabundo veinteañero.

- ¿Qué es lo que tienes? -Le pregunté a Kenny, sentándome en la fuente para observar al perro dar vueltas alrededor de Morcubus como un loco. Sospechoso.
- Nu-huh. No pienso decírtelo. Esto es una competición después de todo. -El niño me sacó la lengua y salió corriendo hacia la pizzería de Gino's. Vaaale. Pues estaba yo sólo en este embrollo.
Empecé por buscar la pelotita rosa de Dogwood, que siempre estaba revoleada entre los arbustos del parque. La pobre Poppy la perdía constantemente, porque en algún momento le daba pereza al perro ir a por ella, así que se quedaba ahí hasta la próxima vez. No fue difícil de encontrar. Justo después se la enseñé al perrito que dejó de girar alrededor del tío feo por unos momentos.
- Parece que adora la pelota, ¿eh? -Solté levantando una ceja. Morcubus frunció el ceño, dedicándome un gesto obsceno con el dedo de en medio.
- Eso no significa nada, mocoso.
Pues un punto para Poppy. Y yo de mocoso no tenía nada, que ya tenía veintiún tacos. Era un adulto en toda regla. En todo caso, el mocoso era Kenny que en esos momentos salía de la pizzería con una sonrisa y un trozo de jamón y queso en la mano.

Ahora tenía que buscar un hueso para ver si era cierto que le gustaban como tanto aseguraba Morcubus. Pues me puse a buscar en la basura del parque como un loco, hasta que encontré uno bastante asqueroso y de mal olor. Lo que uno tenía que hace para ser Detective...
Se lo di al perro, y obviamente salió corriendo y aullando dando a entender que le daba tanto asco como a mi. Puede que más. Suspiré y me quedé mirando a Morcubus con cara de pocos amigos.
- Vamos, tío. Dale su perro a la niña. Ya has quedado en ridículo lo suficiente. -Solté, pasándome una mano por la frente. Luego recordé que es con la que rebusqué en la basura, y la aparté rápidamente.
- ¿Cómo te atreves? -El tal Morcubus se me acercó un poco demasiado para mi gusto. Hice una mueca incómoda, pensando en sacar mi llave inglesa. -¿Y por qué está el perro a mi alrededor todo el rato? ¿Eh? ¿Listillo?
- Eh... E-Eso... es...
- ¡Es por esto!
Kenny apareció de la nada, y sacó de los pantalones de Morcubus un filete de ternera. Mi cara de asco total hizo reír al rubio, que empezó a apuntar en su libreta mientras leía en voz alta.
- Hablé con Gino y me dijo que tiró un filete entero porque se le cayó al suelo, así que supuse que estaría en la basura de la pizzería. Pero no. Alguien lo había cogido. -Soltó, señalando al supuesto ladrón con una sonrisa felina. -Y a menos que tu trasero sea sumamente amorfo, es que tenías esto escondido.
Se agachó, y tras darle la carne al perro, la cogió gustosamente y volvió corriendo a su dueña, es decir, Poppy. Sonreí con satisfacción y me volví de forma amenazante a Morcubus, esta vez yo.
- ¿Nunca te ha dicho tu madre que no debes robarle a las niñitas? -Solté, cruzándome de brazos. El tío pareció enfadarse de verdad y se giró empujando a Kenny en el proceso. -¡Oye!
- Niñatos. Os vais a arrepentir de tocarle las narices a Morcubus.
- Menudo rarito... -Hice una mueca volviéndome a Kenny con una ceja levantada. -¿Tu estás bien?
- Oh... Si. -Asintió con fuerza, luego comenzó a caminar hacia la pizzería de nuevo.
- No ha estado mal... Ya sabes, tu investigación. -Murmuré, pasándome una mano por detrás de la nuca.
- Claro que no. He estado alucinante, ¿Eh? -Respondió con una enorme sonrisa. -Si tú fueses la mitad de listo que lo eres de guapo, probablemente lo habrías descubierto con facilidad también.
- La mitad de... -Fruncí el ceño, mientras que el rubio entraba por la puerta con una risita. -Espera... ¿A qué te refieres con eso?

Vale. Puede que Buddy tuviese razón, y este enano era algo así como el súper genio de su Instituto, pero eso no quitaba que fuese un crío de diecisiete años. Yo a su edad estaba... Bueno, planeaba como escapar de mi casa, pero no es lo mismo. Mi historia es mucho más complicada de la que podía tener este niño.
Y todo había empezado cuando tenía quince años... Parecía tan lejano...
Pero en fin, eso no es lo que viene al caso. Siguiendo con la historia...
Entré detrás de él a la pizzería dispuesto a pedirle explicaciones de por qué había dicho eso de antes, pero me vi cara a cara con Travis, que venía con su estúpida sonrisa de chulito.
- ¡Gayass! ¡Que fuerte! No me habías dicho que te inscribiste para la Agencia Secreta.
- Yo no tengo que decirte nada. -Solté encogiéndome de hombros con indiferencia, pensando que era Buddy el que lo había soltado. Pero no.
Era algo mucho mejor.
- ¿Gayass Phucker? -Un hombre alto y de unos cuarentitantos años se volvió hacia mí, con el rostro serio. Vestía ropa de detective, y puedo jurar que casi suelto un grito digno de Fan loca.
- E-Eh... ¡Si! ¡Soy yo!
- Mi nombre es Walker. El líder de la A.S.S. Tengo entendido que con la ayuda de este joven muchacho le habéis plantado cara a Morcubus. -Se volvió hacia Kenny, que sonreía directamente hacia mí. -En nuestra Agencia necesitamos jóvenes como ustedes, que le den su merecido a este tipo. Por eso, me gustaría invitarles a formar parte de la Agencia Secreta de Simcity.
- ...La... -Me quedé callado unos momento. -¿La... A.S.S...?
- ¡Exacto! A.S.S. -El hombre parecía orgulloso, mientras Kenny soltaba una escandalosa risotada.
El resto no pareció pillar muy bien por lo que el rubio se reía. Pero yo si. Tenían que estar bromeando...
- Entonces... ¿Aceptas?
Volviendo a la seriedad...
- ¡P-Por supuesto!
- Perfecto. Para ello me gustaría verles resolver un par de casos en la ciudad. Apuesto a que usted y este jovencito harán un gran trabajo.
- ... ¿Jovencito? -Y volví la mirada hacia Buddy pidiéndole explicaciones. -¿Kenny también?
- Bueno... Él te ha ayudado después de todo. ¿No es así?
- Pero...
- ¡Entonces es oficial! ¡Estaré pendiente de vuestro trabajo!
Y con esto se piró. Con todo el morro.
- ¡Que guay, Gayass! ¡Tú y Kenny vais a ser Detectives! Voy a dibujaros en la luna.
- Jajajaja. Felicidades, Gayass. -Estúpido Travis.
- Parece que tendremos que estar más tiempo juntos de lo que yo creía... -Kenny suspiró como si fuese a él el que le molestase todo este asunto. ¡Que cara más dura!

Suspiré dándole un bocado a mi pizza de queso que ya estaba más que fría.
Pero una pequeña sonrisa se me formó en los labios.
Agencia Secreta... Pues no sonaba tan mal.
Tal vez todo esto fuese mucho mejor de lo que yo pensaba. Aunque tuviese que hacer de niñera en ocasiones.


Jajajaja

No me puedo creer que haya gente que literalmente esté leyendo esto.

Bueno ya que estais espero que lo disfruteis (?)
Y si lees esto pues no estaria malq ue dejes un review :Y

Pero realmente no pense que nadie fuese a leerlo. En verdad solo lo hacia para mi novia (La dueña de Kenny) y para mi (La dueña del maravilloso Gayass Phucker)

En fin, que bienvenidos estais a esta cosa rara (?)

Jajajaja. Nos leemos!