Bueno, bueno tras un corto periodo de ausencia (ni yo me o creo) vuelvo a actualizar este fic, me costó mucho reconectarme al mismo pero espero sea de su agrado el escrito. No se si habrpe cambiado mi forma de narrar, lo que si se es que la idea original poco la recuerdo, asi que en base a lo que mi mala memoria me ha permitido almacenar asi como de nuevas ideas está hecho este cap.
Quiero disculparme por las faltas "horrográficas" de los capítulos pasados (¡Epa que cuando una relee lo escrito place pegarse con una pala!) y por las faltas ortográficas de este; así como también por la falta de actualización pese a que algunas personas me han pedido seguir… gracias a ustedes.
Espero que dejen reviews avisándome que tal les pareció, saben que los reviews alimentan el espíritu guerrero owó.
Nota: P: es para pensamiento.
Saludos yuristicos y…
¡QUE VIVA EL YORUSOI!
¡SOI FONG!
El grito desesperado de la pelivioleta hizo eco en la prácticamente destruida cueva, un llamado que no obtuvo respuesta.
Al detectar el reiatsu las cuatro arrancar y la shinigami fueron con sus respectivas técnicas de velocidad extrema hacia la procedencia del mismo, en el rápido camino divisaron un fuerte haz luz azulado que salía por debajo de la tierra hacia el cielo del hueco mundo, sin duda alguna esa era la fuente de ese gran poder. Más sin embargo, llegando tan solo un minuto después de la desaparición de esa luminosidad, solo encontraron un aire viciado de polvo y escombros, ni rastros de la presencia de la tan buscada peliazul.
Harribel: Esta es… o más bien era la Caverna de la Inversión, *indicó Harribel mientras comenzaba a saltar entre los escombros del ya derrumbado techo de la cueva* fue creada por Aizen con el objetivo de que los shinigamis se acercaran pensando en que era un lugar perfecto para el descanso, sin embargo la misma está recubierta por un material especial que drena la energía del ser más fuerte dentro de ella y se la da al más débil… En pocas palabras invierte el poder y asi el "marcador" de la batalla…
Sung-Sun: Según tengo entendido era un recubrimiento muy fuerte el de esta cueva… pero ya ha quedado inutilizable igual que el material… esa shinigami debe haber realizado un ataque a gran escala para que quedara en este estado *inquirió analizando a su alrededor entrecerrando los ojos*
Mila Rose: Si… recuerdo que en una de las reuniones nos comentaron que esta cueva tenía un guardián con habilidades especiales, aunque nunca lo vi personalmente… de seguro la chiquilla se enfrentó contra el *mirando el terreno mientras meditaba con su mano en la barbilla*
Yoruichi: ¡¿Y eso a quien le importa ahora?! *inquirió enojada saltando de piedra en piedra y revolviendo algunas otras intentando encontrar a su discípula* ¡No se queden parloteando y ayúdenme a buscarla!
Apacci: Es inútil mujer gato *hurgándose la oreja con el dedo meñique de forma desinteresada* Con tanto escombro de material tan pesado, y encima sin sentir su reiatsu ahora que está desactivado, es obvio que la mujer abeja está muer…
Pero la fracción no pudo completar su frase al sentir que Yoruichi con una velocidad inverosímil se plantó delante de ella con una mitrada asesina y dispuesta a cachetearla, cosa que hubiera hecho de no haber sido detenida su mano por la de la otra morena.
Harribel: Basta Yoruichi, desquitarte con Apache no te servirá de nada.
Yoruichi: *Hirviendo en furia pero tratando de contenerse* Calla… tu no entiendes… ustedes no entiende… ella… si yo no hubiera… si tan solo… *apretando su puño para tratar de resistir la cólera creciente que más que hacia las arrancar, era hacia ella misma*
Harribel: Tú no eres la única que tiene desaparecido a un ser querido *dijo con tono seco soltando la mano de la ojidorada que cabizbaja cayó de rodillas después de lo que parecieron minutos de incomodo silencio observándola derrotada, volvió a hablar* ¿Ella es tan fuerte como lo creo que es?
Yoruichi: Si
Harribel: ¿Tú crees que ella está muerta?
Yoruichi: No *apretando nuevamente sus puños y rechinando los dientes*
Harribel: Yo tampoco
Yoruichi: *Alzando la mirada observo fijamente a la espada, la misma con cuyos ojos transmitía que en verdad pensaban igual, eso le dio un halo de esperanza que aunque no reflejo en su rostro fue visible ante Harribel; se reincorporó tomando un poco su actitud más segura aunque seria que solía tener en situaciones de emergencia* ¿Qué hacemos?
Harribel: Reunión
Apacci, Sung-Sun, Mila Rose: ¡Hai! *Al unísono de un sonido colocándose frente a la pelirubia y haciendo reverencia*
Harribel: Es inútil seguir aquí si sabemos que no está. Pero los primeros momentos son cruciales para encontrar a alguien que por alguna razón está perdida o secuestrada; necesito que vayan en su búsqueda, Utilicen sus habilidades al máximo y tráiganla sana y salva al refugio.
Mila Rose: ¿Al máximo? *Inquirió mas que como questión, como aseveración*
Harribel: Hai.
Sung-sun: Como usted ordene…
Mila Rose: …nuestra querida…
Apacci: …Harribel-sama.
Con un rápido sonido se transportaron a la parte superior de aquel hoyo enorme, cada una en diferentes direcciones.
Apacci: ¡Embiste, Cierva!*rodeándose de un resplandor rojizo*
Mila Rose: ¡Devora, Leona! *rodeándose de un resplandor anaranjado*
Sung-Sun: ¡Estrangula hasta la muerte, Anaconda! *rodeándose de un resplandor rosa*
Yoruichi no pudo ocultar su sorpresa al ver la resurrección de las tres arrancar, debía admitir que su ya de por si fuerte reiatsu se había incrementado considerablemente y sus nuevas formas le resultaron de cierta forma imponentes y acorde a su personalidades.
Mila Rose: Impresionante, ¿No? *ladeando la cabeza con los brazos en jarra mirando a la pelivioleta* Mírate el rostro, he visto más reacciones nuevas tuyas hoy que en el los días que llevas viviendo en nuestra casa. No te preocupes gatita faldera, traeremos a tu abeja sana y salva. *Guiñandole un ojo y alzando el pulgar*
Apacci: Después de todo la pasiva esa nos ha caído bien *indicó apenas mirándola mientras estiraba un poco sus piernas y alisaba su pelaje*Pero sobre todo lo haremos…
Sung-sun: Porque sabemos son los sinceros deseos de nuestra querida Harribel-sama *haciendo una leve reverencia con la cabeza sin dejar de tapar su boca con sus mangas*
Harribel: *asintiendo con ojos cerrados* Se lo encargo chicas, sabrán como encontrarme, cuídense.
Acto seguido las tres desaparecieron dejando atrás una estela de polvo y a las dos morenas en el hoyo.
Harribel: Vamos, es tiempo de que nosotras también nos movamos.
Yoruichi: ¿A dónde?
Harribel: Al único lugar del hueco mundo que conserva algo de tecnología para ayudarnos a encontrar a Soi Fong… Vamos a Las Noches.
Partieron allí con velocidad incalculable, dejando atrás la destruida cueva.
Ignorando que bajo los escombros había un reciente túnel que se iba abriendo paso a gran velocidad en lo profundo de la tierra.
~Mientras, bajo tierra~
"Sigue inconsciente, debemos apresurarnos a llegar al escondite antes de que despierte"
"¡Tengo miedo, algo me dice que no es todo lo que sabremos de ese monstruo-yansu!"
"Mi sentir el incremento de 3 reiatsus… ¡Hayaku, sí luego descansarás y comerás arenita! "
"Rawwwww"
~En medio del desierto~
Yoruichi: *Llegando a la altura de Harribel para correr junto con ella* ¿Por qué me ayudas?
Harribel: ¿Te estas quejando? *sin perder la concentración*
Yoruichi: No, solo que se y sabes que no tienes el deber de hacerlo… técnicamente seguimos siendo el enemigas… *mirándola con actitud seria sin perder el ritmo*
Harribel: No lo hago porque debo, sino porque quiero; además ella… me recuerda a mi misma… al ver sus ojos sé que ha sufrido mucho en su vida… y algo me dice que gran parte de ese sufrimiento ha sido por ti.
Yoruichi: Esos no son tus asuntos… su sufrimiento debería serte indiferente *sentencio de manera cortante cuando de repente paró en seco al sentir su mejilla arder*
Harribel: *Con la mano aún levantada y ceño fruncido después de la cachetada que en pleno movimiento le dio a la shinigami* ¿No te parece triste que yo que la conozco solo de días, demuestre más preocupación por sus sentimientos que tú que de seguro la conoces de toda una vida?
Yoruichi: ¡Calla, tú no sabes nada sobre nosotras!
Harribel: Yo… *se aclaró un poco la garganta reformulando en la mente sus ideas* quizás no sepa casi nada de ustedes… pero lo que te puedo asegurar es que tu actitud engreída y demandante no quita en el fondo esa tristeza de años de sus ojos...
Yoruichi: ¡Quién diablos te cr…! *Alzando un puño furiosa*
Harribel: No te digo que no la quieras… *la cortó molesta* pero al no demostrarlo como debes, con palabras sinceras y actos concretos más allá de noches de lujuria, solamente la sigues hundiendo en un abismo… Y hay un punto en el que no hay salida… así que madura, no pienses solo en recibir sino también en dar, se siempre sincera con ella sin temer mostrar tu lado débil y déjala de ver como un juguete y comienza a verla como una mujer. Entiende el concepto del sacrificio. Debes saber que con el corazón de una mujer, no importa si es shinigami, hollow, quincy o humana, no se debe jugar.
Yoruichi no tuvo respuestas para eso, y en cuanto Harribel retomo el paso, la siguió a una prudente distancia mientras reflexionaba. Por su parte Harribel andaba ensimismada en sus pensamientos, normalmente no se solía alterar por asuntos propios, peor de terceros. Pero debía admitir que se había sentido plenamente identificada después de ver fijamente a los ojos de Soi Fong cuando fueron a recoger los víveres, y por supuesto aquella noche en que sin haberlo planeado ella le contó su historia…
~Flashback~
Una de las noches-si las noches en las noches, sumamente redundante ¿no?- Después de un largo día –aún más contradictorio ¿no?- lleno de las quejas de sus fracciones ya sea por la presencia revoltosa de las shinigamis así como por su ausencias misteriosas y por supuesto por las peticiones denegadas de seguirlas; después de verlas pelear entre todas mientras cenaban, de darse un baño semi-relajante mientras seguían las peleas entre arrancars y shinigamis y después de irse a dormir o al menos a intentarlo porque escuchaba nuevamente el ruido de la cama y gemidos provenientes de la habitación que compartían las shinigamis en el piso superior, supo que pese a estar cansada necesitaría una ayuda extra para conciliar el sueño.
Salió despacio en busca de un vaso de leche para no despertar a las arrancar que dormían plácidamente cada una en sus habitaciones; ellas debían ya estar acostumbradas al jaleo de esas dos en la intimidad o quizás las "peleas" amistosas extra que se daban con las shinigamis las había agotado…
Mientras calentaba la leche escucho unos pasos pero igual fingió sorpresa al saber de quien se trataba
Soi Fong: Disculpa, no sabía que estabas allí.
Harribel: Pierde cuidado, no podía dormir y vine a tomar un poco de leche caliente…
Soi Fong: Leche… *dando una sonrisa triste pensando en la durmiente Yoruichi que estaba en la alcoba* yo tampoco podía dormir por eso vine por un vaso de agua.
Harribel: No, te aseguro que esto es mejor espera y caliento para las dos.
Soi Fong: Hai *sentándose en una de las sillas del mesón de la cocina y dando un hondo suspiro*
Harribel: *notando ese extraño resoplido* ¿El amor que te da Yoruichi te dejo cansada?
Soi Fong: Amor… sería tan lindo escucharla decir esa palabra…
Harribel: *apagando el fuego y mirándola con escrutinio*
Soi Fong: *sonrojándose ante la mirada intensa de la pelirubia L-lo siento… debe ser el cansancio, no me fije que hablaba en voz alta…
Harribel: *Quitando la mirada de la peliazul y sirviendo la leche tibia* Coge tu vaso y sígueme.
La shinigami un poco extrañada la siguió, sintió un poco de tensión al ver que pasaban por pabellones aún más subterráneos de los conocidos, si bien le había explicado entre burlas Apacci y Mila Rose sobre que la guarida en que vivian era una maravilla de la arquitectura hollow y que por seguridad y buen estilo era subterránea, no se esperaba que fuese aún más amplia de lo que ya había visto ser.
Harribel: No te preocupes, solo un piso falta, no te hare daño.
Pese a que alguien que te hará daño obviamente nunca lo promulgaría, confió en las palabras de la piel bronceada, por alguna razón le daba seguridad, sentía que eran muy parecidas. Vio que abría la puerta y encontró una estancia levemente iluminada, con un riachuelo subterráneo rodeado de un verde pasto y flores blancas y negras muy hermosas, se fijó que la rubia había avanzado hacia un amplio banco de piedra y se sentó junto a ella, admiraron el paisajemientras bebía un poco de la tibia leche hasta que una de ellas rompió el silencio.
Harribel: Este es el jardín del sacrificio, antes de que te espantes no, no he venido aquí a sacrificarte *enarcando una ceja al ver que la shinigami había dado un brinco* Es mi… ¿Cómo dicen los humanos? ¿Lugar feliz? En fin... aquí vengo a meditar cuando tengo algún problema, más aún si es uno como el tuyo.
Soi Fong: ¿Como el mío?
Harribel: Si… del corazón… así que si gustas puedes contarme, de aquí no saldrá.
Soi Fong: Será una larga historia…
Harribel: Tenemos toda la noche, no te ofrezco consejos, pero si un oído que escuche el pesar de tu alma.
Hubo un largo silencio, hasta que Soi Fong decidió que no tenía nada que perder y que por fin plasmaría en palabras las dudas que embargaban sus pensamientos y que a nadie había podido comentar. Que por fin contaría la historia de ambas…
Soi Fong: Pues verá… Mi nombre es…
Y así comenzó su historia, desde sus orígenes mismos, desde que vio por primera vez a la espléndida Princesa del Clan Shihōin, pasando por su esfuerzo para ser aceptada en su guardia, contando furibunda sus celos hacia su amigo y seguida de su deseo de dar hasta la última gota de sangre por ella…
La partida, la ausencia, su dolor, lo roto de su corazón, su rencor, su empeño.
El regreso, la rabia, las ganas de matar, las ganas de morir, su derrota y nuevamente su dolor.
Y nuevamente… la partida.
Omitió cosas propias del seireitei, siempre manteniendo sus códigos de Capitana. También prefirió no mencionar cosas al respecto de la batalla que había tenido con el bando al que ella representaba. De eso solo se refirió a la cura de las heridas, de la soledad e incertidumbre en el hospital.
Algo tenía Harribel que le podía contar todo con naturalidad, parecía verdaderamente interesada en escucharla. Y es porque en verdad lo estaba.
Terminó su historia con el hecho de que pese a llegar al punto de intimar con la pelivioleta… ella aquella solo parecía buscarla para el placer carnal… no es que ella no disfrutara… pero faltaba más, sentía un vacío… ella solo parecía saciarse con ella y luego seguir jugando con la misma como si se tratase de un gato y su presa… ella se sentía usada a su conveniencia… sentía que lo que faltaba era amor…
Harribel: ¿No crees que ella te ame? Cuando me hace el amor pienso que si… pero sabanas fuera pienso que todo es ilusión mía…
Harribel: ¿Y tu la amas?
Soi Fong: Con cada partícula de mi ser… me he dado, me doy y me daría por y para ella una y otra vez hasta el final de mi existencia… Pero a veces duele mucho el corazón e impide seguir… *sorbió un poco de leche siguiendo con la vista el curso del riachuelo y pensando que por fin sacaba todo de su pecho, no necesitaba consejos, solo haberlo dicho todo. Con eso le bastaba*
Harribel: Sin duda alguna tú conoces plenamente el concepto de Sacrificio. Soy mujer de palabra, recuerda que esto no saldrá de aquí
Soi Fong: Arigato…
~Fin de Flashback~
Harribel: *Viendo alcielo inalterable de su mundo P: No hay amor sin sacrificio, no hay sacrificio sin amor… ¿Verdad Nelliel?*
-¡Momento cómico adicional!, patrocinado por la sociedad de arquitectos hollow y asociados… hacemos las mejores casas subterranes a los más bajos costos. contactenos al 1800-hollowrrifico-
-Ya saben, en medio del escrito… pero sin alterar la trama… y… ¡Eso! XD-
~Todavía en la cueva destruida~
Apacci: ¡Encontraremos a la enana pasiva no te preocupes mujer gata!
Mila Rose: ¿En serio no notas que son de la misma altura? *con mirada incrédula*
Apacci: ¡¿Nani?! ¡Para nada! ¡Yo le gano es obvio! *se para firme cual soldado*
Sung-Sun: *tose e indica entre dientes* Solo por el cuerno *vuelve a toser*
Apacci: ¡Oe! ¡Más respeto hija de Orochimaru!
Mila Rose: Es verdad lo de su cuernito, ¡Recién me doy cuenta que parece my Little pony ¡*dándole un golpecito al cuerno de Apacci apenas conteniendo las carcajadas*
Sung-Sun: No nos vengas con que tu amistad es mágica, o vomitaremos señorita unicornio *riendo de forma sobria cubierta con su manga mientras Mila Rose se había caído al suelo para desternillarse de la risa*
Apacci: Malditas… ¡ESTO… ES… LAS NOCHES! *con un grito de guerra se arrojó a las arrancar comenzando asi una batalla campal en una nube de polvo y golpes*
Yoruichi: E-etto… ¿Estás segura de que son confiables? *Aparte con Harribel viendo la escena con una gota en la sien y un tic en el ojo*
Harribel: H-hai… aunque hay días en que yo misma lo dudo…
~Después del momento sentimental del flashback~
Soi Fong: Oe Harribel… Esta leche está rica, no sabía que habían vacas en el Hueco mundo *bebiendo medio vaso en una sola toma*
Harribel: ¿Vacas? ¿Quién dijo que era de vaca? Aquí ordeñamos menos grandes.
Soi Fong: …
Después de eso Salieron del Jardín del Sacrificio, Soi Fong a su cuarto, y Harribel a bañarse para quitarse la leche que Soi Fong le había escupido en el rostro.
Harribel: *Suspira y P: Mejor no decirle que carne ha estado comiendo estos días...*
