Género: Romance, friendship, acción.
Pareja: NaruHinaSasu (SasuHina)
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto (Kishitroll). La historia es completamente invención mía.
-Hablan-
-"Recuerdos" -
-Pensamientos-
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Nieve, nieve y más nieve era lo que se podía observar no solo por toda Konoha, sino por todo el país del fuego y alguno que otro vecino de este. Era una vista maravillosa y una época agradable para todos los habitantes de aquel sitio. Hacía dos años que la cuarta guerra ninja había terminado y la gente podía vivir en paz y tranquilidad, incluso los shinobis podían darse el pequeño lujo de descansar y disfrutar de sus seres queridos como nunca antes lo habían hecho. Gracias a la alianzas que se formaron, las pequeñas guerras, ataques, conspiraciones y demás habían terminado, así mismo la cantidad de criminales, ninjas renegados y organizaciones con fines de lucro habían disminuido considerablemente, por ello las misiones peligrosas eran cada vez menos y los shinobis de todo el mundo podían darse el tiempo de disfrutar más allá de la vida de un ninja. La conexión que ahora tenía cada habitante de cada país se había vuelto fuerte y los mantenía unidos como uno solo, conexión que se dio gracias a nuestro héroe de ojos azules, Naruto Uzumaki.
-¡Ahí está! ¡es él! ¡Naruto-sempai!- fue lo que se escuchó provenir de un grupo de chicas que corrían en dirección a donde se encontraba el susodicho -¡Naruto-sempai! ¡por aquí! ¡mire!
-¿Ah? Oh, son ustedes- Naruto quien se encontraba de pie en las puertas de Konoha, les respondía mientras añadía como siempre su gran sonrisa, inconsciente de lo que causaba en aquellas chicas, en aquellas fans.
-Acepte nuestros regalos por favor- cajas de todos los tamaños, osos, e incluso bentos fue lo que se podía observar en las manos extendidas de aquel grupo de chicas.
-Um, gracias, son muy amables- otra sonrisa se reflejó en aquel cálido rostro de ojos azules.
-¡Kyaaaaaaaaaa!, ¡Naruto-sempai es tan genial!- y fue así como se marcharon, repitiendo frases como ésta una y otra vez, no sin antes haber dejado los regalos en el suelo, era una gran montaña de regalos.
-Rayos, que problemático, Naruto no sé cómo puedes soportar esto todos los días- Shikamaru quien se encontraba a un lado de Naruto había pasado desapercibido.
-¿Eh? No sé a qué te refieres- Era cierto que no tenía idea de lo que causaba en todas las chicas al aceptar sus obsequios, y lo que causaba con las personas a su alrededor.
Así era con todos, cualquiera que estuviese con Naruto quedaba en el olvido, no solo para aquellas fans, sino para cualquier habitante de la aldea, del país y del mundo ninja. No existía quien no conociera al héroe de la cuarta guerra shinobi. Una pequeña sonrisa se reflejó en el rostro de Shikamaru, se sentía muy feliz de que su amigo ya no era tratado como un demonio, la gente lo quería, respetaba y admiraba como con nadie más lo habían hecho, podría asegurar que incluso entre las chicas había conseguido más popularidad que la que Sasuke tuvo alguna vez, pero ¿cómo culparlas? Naruto estaba en su mejor forma, se había cortado el cabello, había cambiado su vestimenta, era el hombre más fuerte de todo el mundo, y desprendía una calidez inigualable. Sí, era el hombre perfecto, pero más que nada, era su amigo y eso lo llenaba de una felicidad inexplicable.
-¡Ya viene!- los ojos de Naruto se llenaron de un brillo radiante, Shikamaru sabía muy bien a lo que se refería.
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-Oye, Hinata... ¡Hey Hinata! ¡Hinata!
-¡Ah!- salió de su transe y caminó hacia donde se encontraba la persona que desde hace unos minutos la estaba llamando –Lo siento Kiba-kun, yo…
-No te preocupes- colocó su mano sobre la cabeza de la ojiperla, alborotándole el cabello, bridándole una gran sonrisa que solo a ella le dedica –Vamos, Shino y los otros deben estar esperándonos.
-Sí- sonrió cálidamente y emprendió el paso junto a su amigo hacía el centro de Konoha. Más que amigo, para ella Kiba era su hermano mayor, y daba gracias a la vida el poder tener al alguien como él y como el equipo 8 a su lado.
Kiba sabía muy bien por qué Hinata se había quedado unos pasos detrás de él. Hace unos momentos habían pasado a lado de un grupo de chicas que no dejaban de murmurar acerca de lo grandioso que era Naruto, sobre cómo confesar su amor por éste, lo guapo que se ve, cómo planear enamorarlo, y la manera en que les dedicaba su hermosa sonrisa. Hinata no era una persona celosa, y ciertamente escuchar lo que las chicas comentaban sobre Naruto nunca le había dado importancia, no hasta que escuchó la última frase –"Naruto-sempai es tan amable, siempre dedicándonos su hermosa sonrisa, ¡solo para nosotras!"- Fue en ese momento cuando la Hyuuga pensó, si tal vez, aquello que consideraba especial, aquello que la había salvado, aquello de lo que se había "enamorado" ya no era tan especial como creía. No, el problema era que ella ya no era la única a quien esa sonrisa había salvado, se preguntaba si tal vez solo era como una de esas chicas más, pues así era como se sentía en ese momento, y no podía evitar sentirse culpable por ello.
-Llegamos- soltó Kiba con voz triunfante al instante en que entraban al lugar donde se encontraban el resto de sus amigos: Shino, Chouji, Ino, Tenten, Rock lee, Sakura y Sai, sentados sobre sillones, alrededor de una gran mesa llena de banquetes. Aquel sitio a pesar de ser un restaurante era un lugar cómodo para descansar, pues el aire que se aspiraba era meramente tranquilidad, y los adornos de éste le daban un toque mágico, los ventanales eran tan gigantes que casi cubrían por completo las paredes, en cada esquina habían largas plantas cubiertas por pequeñas luces y en el centro yacía un gran árbol navideño color blanco, con distintos adornos rojos y luces doradas, perfecto para esta época. Ciertamente Konoha se había remodelado, los locales, casas, departamentos, centros comerciales, todo en ella se había remodelado después de los acontecimientos de hace dos años.
-Bien, ahora que Kiba y Hinata han llegado, llegó la hora de comer- con una gran sonrisa hambrienta, Chouji tomó tres pedazos de chuleta listo para colocarlos dentro de su boca, hasta que… un golpe de Ino en la cabeza lo detuvo.
-¡No seas un aborasado Chouji! ¡Te estabas comiendo mi pedazo de chuleta!
-Pero Ino, dijiste que hoy no comerías tanto para no quedar igual de gorda que Sakura.
-¡¿Qué?!- con un puño amenazante Sakura dirigía la mirada hacía su rubia amiga- ¡Ino puerca!
-Lo que escuchaste, frentona.
-Vamos chicas, tranquilícense, no queremos que la comida pague el precio.
-¡Tu cállate Chouji!- soltaron al unísono ambas amigas.
Una risilla provino de Hinata al mismo tiempo en que ella y Kiba se sentaban a lado de sus amigos, listos para comenzar a celebrar nada en especial realmente, simplemente convivirían y comerían hasta no poder más. Por lo visto, la tranquilidad de aquel restaurante se perdería durante esa tarde.
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-Hokage-sama un clon de Naruto acaba de informar que…
-Lo sé, gracias por avisar- Kakashi estaba de pie, viendo a la nada a través de las ventanas de su oficina, como si algo fuese a suceder –Dile que los estaré esperando.
-Como diga Hokage-sama… um ¿sucede algo?
-No, es solo que…- un temblor, seguido de una luz gigantesca que se podía observar a través del ventanal, era algo grande, una gran bola de roca que se dirigía directamente al centro de Konoha, un meteorito.
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Risas, risas y más risas era lo que se escuchaba proveniente de un grupo de amigos en aquel restaurante.
-Por cierto Hinata-san, hoy luce más linda de lo normal- pronunció con la vista puesta en la susodicha.
-¿Eh?- un leve sonrojo apareció en el rostro de la ojiperla al escuchar tales palabras -Gracias Sai-kun- añadió una pequeña sonrisa.
-¡Hey!- Kiba se puso de pie, llamando a quien había provocado aquello en la ojiperla e incidentalmente a todos los demás –No estés coqueteando con Hinata, te patearé el trasero si lo haces- ella era como una hermana para él, así que la protegería de cualquiera que intentara algo con ella, pero lo más importante era que… había tomado un poco más de lo debido.
-Kiba-kun, tranquilo.
-Kiba, deja de actuar como un niño, Sai no estaba coqueteando con Hinata- Shino, como siempre, intentando calmar a su ya ebrio amigo.
-Hinata, Shino, no se metan, esto es entre él y yo- dijo mientras señalaba al de piel pálida y ojos negros, quien solamente sonreía ante los actos de éste.
-Kiba idiota, si sigues haciendo este escándalo te mandaré a volar ¡shannaro!
Shino tenía razón, Sai no había dicho aquello por coquetear o algo parecido, lo decía porque era en serio. Hinata había cambiado su vestimenta, ahora llevaba una falda amplía y larga con unas medias debajo de este, una blusa gris de manga larga y sobre esta una blusa color rosa, de vez en cuando se ponía por encima una chamarra morada además de que su cabello ahora era más largo, si bien aún seguía sin mostrar nada, era cierto que lucía como toda una princesa.
-Chicos, por favor dejen de…
El piso de madera comenzó a moverse, las mesas a tambalear, el árbol navideño cayó, las ventanas no dejaban de vibrar, pequeños gritos comenzaron a surgir ¿pero qué estaba pasando?
Se detuvo.
-¿Qué? ¿Qué fue eso?- fue lo que preguntó Tenten tratando de mantenerse en pie.
-¿Un temblor? ¿Por qué?- Hinata no comprendía lo que pasaba, Konoha no era un lugar susceptible para que un temblor así se presentara, sino todo lo contrario. -¡¿Qué es eso?!- el grito de una mesera la sacó de sus pensamientos, por las ventanas se podía observar algo, era como una pequeña luz que se aproximaba, activó su byakugan y lo vio, un meteorito.
-Hinata, ¿qué es…
-Un meteorito- estaba en trance, lo dijo tan bajo que apenas y Sakura lo pudo escuchar, ¿cómo se supone que podrían detener algo como aquello?
-No… ¡mierda! ¡Rápido todos salgan de aquí!- la cuestión era ¿a dónde podrían ir?, no, no era tiempo de pensar en ello, debían hacer algo sin importar qué. Se disponía a tumbar la pared cuando…
-¡Sakura-san espera!
-¡¿Pero qué estás diciendo Hinata?!
-El meteorito, alguien lo destruyó, aun así pequeños fragmentos vienen hacia acá.
-Bien, entonces…
-¡Chou Baika no Jutsu!- la pared junto con el gran ventanal desaparecieron en un santiamén, todo gracias al golpe de un gigantesco Chouji, quien salió al instante de aquel sitio.
-¡Choujuu giga!- tres bestias de enorme tamaño salieron del pergamino que sostenía Sai -¡Fujin! ¡Rajin!- otras dos más salieron, éstas tenían un aspecto humanoide, enormes también.
-No me quedaré sin hacer nada, ¡Hachimon tonko: Keimon!
-¡Lee!- apenas y alcanzó a decirlo cuando su amigo salió volando, listo para combatir.
-No te preocupes Tenten, él estará bien- dicho esto, comenzó dar paso rápido mientras una oleada de insectos comenzaba a hacerse vista.
-Shino-kun…- Hinata sabía que su amigo también saldría a ayudar, no importase que tan pequeña fuera su ayuda,
-Ayudaré a Shino y veré si hay heridos- salió corriendo, algunas pequeñas rocas ya habían arrasado con varios locales, Sakura debía darse prisa y dar atención médica a los heridos.
-Contactaré ayuda- Ino se sentó sobre el piso tratando de concentrarse mentalmente.
-Akamaru está con Hana, necesito ir a buscarlo, sin él no puedo hacer gran cosa- era verdad, si quería ser de ayuda necesitaba a Akamaru, salió en su búsqueda no sin antes voltear con una cálida sonrisa hacia Hinata –Te veré mañana.
Ahí quedaba nuevamente, sin hacer nada, Hinata Hyuuga la "Princesa del Byakugan" ¿es que acaso nunca dejaría de ser una inútil? ¿es que acaso siempre tendrían que protegerla? era débil, lo sabía, aun así, era mejor morir en batalla que vivir siendo una inútil -¡Byakugan!- que vivir siendo nada. Dio un salto hacia afuera y aunque la falda no le ayudaba mucho, comenzó a correr no sabiendo muy bien lo que haría, con su byakugan podía ver si había civiles atrapados en los locales que ya habían sido destrozados. Después de poco rato visualizó un hotel que había quedado en ruinas, había tres niños atrapados, debía darse prisa pues una lluvia de rocas se dirigía hacia aquel sitio, eran pequeñas, pero podrían ocasionar un gran daño.
-¡Juuho Soshiken!- Saltó lo más alto que pudo, hasta llegar a la sima del ya destrozado hotel, debía intentarlo. Aquellos mini meteoritos venían por lo alto, muy cerca de ella, encima de ella, tenía que ser rápida, así que como pudo golpeó cada uno de estos con su Doble Puño de León. No fue sencillo, pero acabo con todos, estaba cansada más no era tiempo de pensar en ello, debía ayudar a los niños que se encontraban sepultados. Bajó de donde estaba y comenzó a retirar lo que estorbaba, rocas, madera, alguno que otro metal, todo hasta que pudo escuchar las pequeñas voces de los niños, comenzó a retirar todo más rápido hasta que dio con ellos.
-Ya está bien, no se preocupen, estoy aquí para ayudarlos- lo dijo con una voz tan suave y llena de amor, que los niños al instante extendieron sus pequeñas manos para que les ayudase a salir del escombro. Tomó la mano de uno, y tratando de no ocasionarle algún daño, lo sacó del montón de rocas, lo mismo con el segundo.
-¡Hermano!- al instante ambos se abrazaron, Hinata sonrió al ver tal acto.
-Busquen un lugar seguro, Sakura-san debe estar sanando a los heridos, por favor vallan con cuidado- Aquellos niños asintieron al tiempo en que se echaban a correr, algo le decía a Hinata que el tercer niño no tenía relación con estos, y por lo visto así era. Ayudó a salir al último niño.
-Mu-muchas gracias- estaba sollozando y se aferró a ella como pudo en un abrazo, Hinata le correspondió tal acto y trató de calmarlo colocando una mano sobre su cabeza, acariciándole el cabello.
-Todo estará bien ahora- murmuró suavemente.
-Mire eso que viene, ¿qué es?
Los ojos de la ojiperla se abrieron completamente, no podría creerlo, algo grande se aproximaba hacía ellos, no era pequeño como lo anterior, de ninguna manera podría destruirlo, se maldijo así misma por no poder hacer nada, al final, seguía siendo igual de inservible. Cerró los ojos, abrazando con fuerza al pequeño, ese sería el fin, sería su fin –Naruto-kun…
-…Susanoo.
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Golden Time Lover
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Abrió lentamente los ojos, ¿estaba muerta? No, entonces ¿estaba soñando? No, ella y el pequeño en sus brazos estaban vivos, sin ningún daño ¿qué es lo que había pasado? Abrió más los ojos y pudo verlo, algo extraño los estaba cubriendo, pareciera ser una capa de chakra con forma humanoide color morado. Lo más importante, frente a ellos se encontraba una silueta, alguien a quien no lograba reconocer completamente debido a que éste se encontraba dándoles la espalda, pero podía tener una idea de quién se trataba, no hacía falta activar su byakugan para saberlo.
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Notas de Marvell: pues bien, aquí el primer capítulo oficial de la historia, olvidé mencionar que el capítulo anterior era solo un adelanto de lo que se viene, este es oficialmente donde todo inicia :D
También olvidé mencionar muchas cosas como:
-Esta historia se ubica dos años después de la cuarta guerra ninja, es decir, después del capítulo 699 de Naruto
-Tomaré en cuenta algunos aspectos de The Last, como por ejemplo, los personajes tendrán el mismo diseño de la película (creo que ya se dieron cuenta de esto cuando describí físicamente a Naruto y Hinata :v)
-Será una historia de amor lento, no se me desesperen xD
-Este capítulo fue en su mayoría relleno, pero necesitaba dar una pequeña introducción. A partir del capítulo 3 (o más o menos por ahí) comenzaré a centrarme en Naruto, Hinata y Sasuke
Creo que eso es todo, ¡muchas gracias por sus rw!: shiro5580, Nicolai P. Sherman, Saara-Chan94 (me haces muy feliz tomodachi, te quiero :3) y hinata heartfilia (lo siento, aún no he pensado en un final, pero lo más seguro es que se quede con Sasuke)
Por cierto, Naruto: The Last (hermosa película *-*) tuvo un tema principal (hermosa canción por supuesto :3), por lo que yo añado mi propio tema principal para esta historia SasuHina: Golden Time Lover de Sukima Switch, así es, el mismo grupo que compuso la canción para The Last xD La verdad es que siento que la letra de esa canción va muy bien con lo que Sasuke sentiría si se llegase a enamorar de Hinata *-* (no sólo en este fic sino en cualquier otro e incluso en el manga)
Eso es todo, nos vemos gente bonita ;)
