~Sala de espera del primer escuadrón~
-Sotaicho las recibirá ahora, pasen por favor Shihōin-sama y Soi Fong Taicho
Abriendo la puerta del despacho del Comandante General, Chōjirō Sasakibe dio paso a las dos mujeres para luego retirarse cerrando la misma tras ellas.
Yamamoto Genryūsai: Veo que han llegado, y justo a tiempo debo decir
Soi Fong: La puntualidad es cuestión de honor.
Yoruichi: Ni un minuto más ni un minuto menos ¡Eso es eficacia!
Yamamoto Genryūsai: También veo que se llevan mejor, aunque eso todo el seireitei lo veía venir. Dejemos las trivialidades, informe señoritas.
Soi Fong: A la orden Sotaicho *la shinigami aclaró su garganta y comenzó* Hace exactamente dos meses nos asignó la misión a Yoruichi-sama y a mí de verificar si la ex Espada Tier Harribel era persona de riesgo para la sociedad de almas, asi como también debíamos encontrar a la extraviada Nelliel Tu Odelschwanck y analizarla al igual que a la otra arrancar.
Yoruichi: Tras un tiempo recorriendo el Hueco Mundo pudimos encontrar al primer objetivo de nuestra investigación, la cual ya no vive en Las Noches sino en otra parte recóndita del Hueco Mundo junto con sus fracciones Apacci, Sung-Sun y Mila Rose, estando lo más alejadas de las batallas y conflictos propios de ese mundo tan anárquico y solo dirigiéndose a la antigua fortaleza del traidor Aizen para obtener los alimentos necesarios para subsistir.
Soi Fong: Mediante nuestra investigación pudimos determinar que tanto ex espada como fracciones son tan poderosas como fueron descritas en informes anteriores; mas sin embargo esa fuerza no debe ser temida por la Sociedad de Almas.
Yoruichi: Pese a que cada una de las mencionadas anteriormente tienen un carácter tan fuerte como sus poderes, ninguna está interesada ni en cobrar venganza por la caída de Aizen ni en intentar ser cabecillas de un nuevo reino en el Hueco Mundo; desean seguir lo más alejadas de las batallas, sin embargo, se mostraron receptivas a que, si en dado caso de emergencia necesitásemos su ayuda, brindar apoyo batallando a nuestro favor.
Se hizo un silencio en la habitación, mientras las mujeres veían al canoso hombre acariciar su barba meditando lo escuchado.
Ambas habían acordado mientras venían como debían dar el informe, y que partes debían omitir, siendo cuidadosas en cada palabra para que el capitán comandante no las enviara de vuelta a exterminar a las arrancar, después de todo con lo acontecido por la megalomanía de Aizen los ánimos aún estaban caldeados. Sus corazones retumbaron cuando el mayor finalmente habló.
Yamamoto Genryūsai: ¿Ser aliadas? Eso no les encargué… pero suena sumamente interesante la propuesta. El Seireitei sigue recuperándose de los golpes que ha tenido últimamente y con lo del Shinigami sustituto he aprendido un apoyo adicional nunca viene mal.
Ambas sintieron un gran alivio por dentro.
Yamamoto Genryūsai: ¿Y el segundo punto de la misión?
Soi Fong: Al segundo punto de la misión la encontramos a la mitad de la misma. Nelliel Tu Odelschwanck llevaba perdida desde el final de la batalla de Karakura, tras una exaustiva búsqueda logramos encontrarla pero había vuelto a adoptar su forma infantil siendo cuidada por sus hermanos y anteriores fracciones Pesche Guatiche y Dondochakka.
Yoruichi: Sin embargo al encontrarla una serie de factores se desencadenaron a raíz del ataque de un hollow ajeno tanto a Harribel como a Nelliel y las respectivas fracciones de ambas.
Yamamoto Genryūsai: ¿Hubieron bajas?
Soi Fong: Si, las fracciones del segundo objetivo perecieron durante ese altercado. Antes de fallecer el reiatsu fue entregado voluntariamente a la arrancar Nelliel dando por resultado la transformación ya perenne a su forma adulta.
Yoruichi: No obstante la sociedad de almas no debe considerarla como amenaza ya que, al igual que la arrancar Tier Harribel, Nelliel Tu Odelschwanck desea permanecer apartada de las batallas a menos que por caso fortuito la sociedad de almas requiera su ayuda.
Yamamoto Genryūsai: ¿Cuatro arrancar como aliadas? Suena muy bueno para ser verdad… ¿Sin ofender su esfuerzo ambas están seguras de la fiabilidad de las intenciones de las mencionadas arrancar?
El peliblanco entrecerró los ojos pasando de ver los ojos dorados de una mujer a los grises de la otra. Allí había algo que no le estaban contando.
Por su parte las mujeres se tensaron al sentir el escrutinio del sotaicho, Ellas sabían que el sabía que no estaban contando la misión por completo… Pero decir que se habían alojado en la casa de su primera misión, convivido con ellas, sido atacadas por un hollow loco, secuestrada una por la segunda misión y terminar siendo amiga de todas… pues… no sonaba muy profesional.
Se miraron ambas, y asintieron la una a la otra.
No podían contar a detalle lo que sucedió en allá, después de todo lo que sucede en el Hueco Mundo, se queda en el Hueco Mundo; pero si podían ser sinceras en un solo punto.
Mirándolo fijamente asintieron con total seguridad diciendo al unísono…
"Damos nuestra vida por ello"
Yamamoto las fijamente y aunque su rostro no se alteró ante las palabras, el estaba impresionado.
Ambas mujeres, al igual que él, no eran ajenas al antiguo protocolo de las Fuerzas Especiales del Seireitei: "La promesa de vida"
Siendo las una entidad tan autónoma y teniendo en algunos casos misiones que ni el mismo Comandante General puede saber a fondo, debía haber una forma de estar seguro de la lealtad del cabecilla del escuadrón y por ende del escuadrón en sí. Así se había dado la promesa de vida, transmitida de generación en generación y que al ejecutarla la persona estaba dando su cabeza en bandeja de plata con el único sustento de su palabra. Un severo acto peligroso, pero la mayor muestra de honor en la palabra ante un Sotaicho.
Sabía que aunque le ocultaban algo de como obtuvieron la información, podía confiar en ellas y en los resultados finales de la misma.
Sonrió para sus adentros al ver la palpable situación del popular dicho "Se cuenta el milagro pero no el santo" sin duda la situación entre esas dos ya estaba completamente bien, y eso sinceramente le alegraba más aún porque por 100 años había visto de lejos la evolución de la actual segunda capitana y sabía que finalmente sería a plenitud feliz.
Levantó unos centímetros su bastón y lo golpeó contra el suelo haciendo un sonoro estruendo en el salón.
Yamamoto Genryūsai: Promesa aceptada. Informe recibido. En 24 horas deben presentar el formato escrito a Sasakibe.
Ambas asintieron con una leve reverencia. Y comenzaron a caminar hacia la puerta cuando la voz del comandante volvió a resonar.
Yamamoto Genryūsai: Y Shihōin Yoruichi… bienvenida de vuelta, no lo eche a perder nuevamente, puede que no la vuelva a encontrar.
La pelivioleta asintió, ante la mirada de una extrañada Soi Fong y ambas salieron del despacho del sotaicho.
Caminaron calladas por largo rato, con Yoruichi encabezando la marcha mientras la peliazul la miraba extrañada aún por las palabras del comandante. Tan metida estaba en sus cavilaciones que no había notado donde estaban hasta que chocó con la espalda de su enigmática amada. Después de disculparse vio derredor, estaban en el claro de un bosque de cerezos en flor, un lugar conocido para ella, donde hubo tiempo atrás una promesa de corazón.
Yoruichi: Siéntate mi despistada y curiosa abejita, supongo quieres una explicación.
La shinigami sonrojada por el trato asintió mientras se sentaba frente a una Yoruichi de cálida sonrisa que agarraba sus manos.
Suspirando la morena comenzó.
Yoruichi: Hace dos meses, antes de que llegaras al despacho de Yamamoto, él me comunicaba a mí la decisión de la nueva cámara de los 46, debía tener una misión para demostrar mi fidelidad al Seireitei y solo si la completaba podían volver a considerarme persona grata aquí… caso contrario me vetarían la entrada para siempre sin opción a apelar.
La peliazul abrió los ojos de par en par ante la información, Ya encontraba el sentido al porqué su maestra se había puesto irascible en los momentos en que parecía que no iban a completar los objetivos. Su mente se llenó de pensamientos y se entristeció bajando la vista al pensar en la falta de confianza que la pelivioleta le tenía.
Soi Fong: ¿Por qué no me lo dijo antes?
La morena acarició la mejilla de su amada levantando su rostro para verla a los ojos.
Yoruichi: No quería preocuparte… No quería lastimarte de nuevo… pero terminé haciéndolo igual… yo…. Lo sien…
Pero no pudo acabar su frase ya que los delgados labios de la peliazul la acallaron con un tierno beso.
Si bien Soi Fong no era de tomar la iniciativa, simplemente no pudo evitar el impulso de besar los carnosos labios de su amada para transmitir lo que las palabras no eran capaces de expresar.
Lo había entendido todo, desde las actitudes de su amada hasta las palabras del capitán.
Al terminar el contacto se sonrieron y quedaron viendo un rato los pétalos cerezos bailar al son del viento.
Yoruichi: Debes decirle a tu peluche de gato que se debe ir acostumbrando al estante.
Soi Fong: ¿Por qué?
Yoruichi: ¿Cómo que porqué abejita distraída? ¡No creo que los tres quepamos en el mismo futón!
Los colores subieron al rostro de la ojigris causando risa en la morena, simplemente le encantaba provocar esa reacción en ella, le encantaba verla tan linda e inocente. Seguía siendo la niña que dejó, una niña mujer.
Yoruichi: Claro, habrán veces que tenga que quedarme en el mundo humano, al parecer a Kisuke no lo quieren perdonar todavía… y pues ni él quiere volver todavía… así que seré la conexión entre los avances de aquí y allá contra algún posible enemigo…. Solo allí podrá volver el peluche de gatito a tu futón… ¡Pero yo tendré que conseguir uno de abejita! Y cuando vuelva la única en tu futón seré yo… ¿O no me permitirá alojarme en sus aposentos o capitana del segundo escuadrón?
Aunque escuchar el nombre del blondo odioso no le gustó apra nada a la capitana, la idea de una Yoruichi abrazada a una abejita de peluche borró el mal rato por el indeseable.
Con ironía y gracia respondió al jugueteo de la sonriente pelivioleta.
Soi Fong: Mi futón es vuestro futón y mis aposentos son vuestros aposentos… ¡Solo no vayáis mostrando vuestra desnudez por todo el escuadrón!
Yoruichi: ¡Injusto chantaje!
Ambas rieron sonoramente, y eso encantó a Yoruichi ya que hace largo tiempo no escuchaba la risa de Soi Fong, antes su abejita no reía en público solo al estar en confianza con ella, después de su partida según cuentan nunca se la vio reír o sonreír, y cuando ella volvió ya no tenía la confianza de ella para ese momento tan inocente e íntimo… pero por fin podía seguir reparando su error y curar su corazón.
Soi Fong: Creo que es hora de irnos, ya está anocheciendo Yoruichi-sama
La bajita se levantó y aún sonrojada con tímida sonrisa ofreció la mano a su amada maestra, muestra de cariño que ella aceptó y una vez levantadas comenzaron a caminar de regreso al segundo escuadrón.
Yoruichi: Recuerdame pedirle a Kisuke algún aparato para generar nosotras mismas el garganta y no depender del científico loco, después de todo la próxima semana debemos volver al Hueco Mundo a visitar al zoológico femenino… ¡Una semana viviendo todas juntas después de la batalla y se acostumbraron a nuestra honrosa presencia!
Soi Fong: No finja que recién llegamos hoy y también las extraña, por eso accedió a la idea de vernos una vez cada semana… después de todo todas son buenas chicas, y Harribel-san y Nelliel-san por fin están juntas como pareja…
Yoruichi: Al igual que nosotras *inquirió dándole una sonrisa felina mientras cogía su mano al caminar*
Soi Fong: Si… como nosotras… *sonrojándose apretó un poco el agarre sintiéndose en paz* Todo salió bien al final.
Yoruichi: Si, aunque con las emociones encontradas de las tres fracciones chifladas algo me dice que terminarán en orgía allá… ¿Querrás participar?
Soi Fong: ¡YORUICHI-SAMA!
E iniciando una pequeña persecución hacia el escuadrón la morena huía de los reniegos de una colorada Soi Fong.
Lo que sucede en el Hueco Mundo, se queda en el Hueco mundo.
Pero pese a los inconvenientes la felicidad llegó al final.
Aunque no para todos…
~Laboratorio principal del 12vo escuadrón~
Kurotsuchi: ¡Malditas shinigamis lesbianas! ¡¿Encima de que les hago el favor de abrir el garganta me tratan así?! ¡Me las van a pagar!
Lleno de golpes y colgando encadenado de pies a cabeza al pilar principal de su laboratorio los ruidos de Kurotsuchi no fueron escuchados hasta la madrugada cuando Nemu volvió de su día de retiro de la Asociación de Mujeres Shinigamis… ¿Quién lo mandaba a hacer paredes a prueba de ruidos? Y sobre todo ¿Quién lo mandaba a hacer maldad?
Puro y simple Karma, recibió al final.
¡Hola!
Espero les gustara este capítulo final, es una lectura más ligera y sencilla (aunque mis escritos no son muy complejos que digamos lol) a mi parecer, lo quise hacer como una especie de epílogo…un corto cierre, … ¡Al menos más corto que los otros capítulos si es!
Cuestión de honor terminar el fic después de tantos años, cuestión de honor hacerlo dentro de octubre (así sea 31 cuenta) pero además de honor…. Cuestión de Amor al YORUSOI.
Siempre amaré a esta pareja, y aunque estaré inactiva por un tiempo en este fandom ya que quiero terminar otro fic kenkao y realizar unos one-shots en fandoms diferentes, volveré el siguiente año a terminar Un día de playa con antojo a aleta de Tiburón que es el último fic Yorusoi que me queda pendiente.
Y a iniciar otro Yorusoi más que tengo rondando en la mente desde hace años pero sin desarrollar la idea por completo.
¡El 2016 se viene más Yorusoi!
No me queda más que agradecer a quienes han seguido mi fic desde hace tiempo, disculparme con quienes esperaron que actualizara y no lo hice y por eso dejarlo de seguirlo y agradecer a quienes volvieron a leerlo.
Espero en verdad les haya gustado, y espero sus comentarios n,n
Saludos y ¡Feliz Halloween!
Le chat et l'abeille.
