(Narradora)
-¿Lo harás?- le pregunto Rebecca a su hermana.
-Ya te dije que sí- contesto Raven- se lo debo después de todo-
Raven piensa llevarlo al más allá para que vea a sus padres, era algo que deseaba hacer desde el inicio, aunque fueran por unos minutos, ya que sus poderes no lo soportarían tanto.
-Estoy segura que le encantará tu sorpresa- comento Rebecca alegre.
-Yo espero lo mismo, siempre y cuando mis poderes funcionen- confeso temerosa.
-Estoy segura que sí bella, mucha suerte- le deseo.
-Gracias- contesto antes de retirarse de la habitación.
Raven empezó a buscar a su prometido, se encontraba un poco nerviosa, pero a la vez, muy muy emocionada.
-¡Chico Bestia!- le llamo cuando por fin lo vio, estaba junto a Cyborg viendo algo en el televiso.
-¿Qué pasa cariño?- respondió.
-Ven conmigo- pidió Raven.
Cyborg solo hizo un gesto con la cabeza dándole a entender a su amigo que fuera tranquilo, él sonrió como respuesta. Ella lo llevo a su cuarto.
-Dame las manos y cierra tus ojos- le pidió ella.
Él hizo lo que ella le pidió, de pronto solo escucho como su novia susurraba algo y ambos empezaron a levitar, él evito abrir sus ojos, hasta que ella se lo solicitará.
(Chico Bestia)
-Ya puedes abrirlos- escuche.
Al hacerlo, vuelvo a cerrarlos de nuevo debido a la claridad del lugar, e intento abrirlos lentamente, nos encontrábamos en un lugar donde no había nada, solo un color blanco alrededor, me pareció extraño, no se porque Raven me traería aquí, aunque esto lo había visto en una parte, como en un sueño...
De pronto veo a dos personas acercándose a nosotros, pero creía que efectivamente se tratase de un sueño, son mis padres
¿Acaso ella me trajo al más allá para que viera a mis padres?
-Garfield- escuche por parte de ambos.
-En verdad... en verdad son ustedes- corrí a abrazarlos- Rae ¿cómo?-
-Es uno de mis poderes, además, te debía un regalo de aniversario- contesto antes de mostrar una pequeña sonrisa- aprovéchalo, no puedo mantenerlo por mucho-
Tal vez podría ser muy seria, pero tiene un gran corazón y eso lo había aprendido bien con el pasar el tiempo juntos.
-Gracias Rae- le dije.
-Estamos orgullosos de ti Garfield, espero que seas feliz- empezó mi madre con algunas lágrimas en su rostro- Nuestro Garfield ya creció-
-Cariño, no sería un bebé para siempre- intento consolar mi padre.
-¡Oh Raven!, cuida bien de Garfield, estoy segura de que ambos van a ser muy felices- le pidió volviéndola a ver.
-Claro que lo haré, él es una persona importante en mi vida- contesto.
Yo empecé a llorar, estaba por fin con las personas que más amo en mi vida.
-Diles a Mento y Elasti- Girl que te lleven al altar- pidió mi padre- Y aunque no puedas vernos, ahí estaremos a tu lado, cuando le digas sí, a esta mujer-
-Sé que estarán ahí- comente.
-Sentiremos su presencia- hablo Raven mientras tomaba mi hombro- creo que debemos volver-
-Ven Garfield, un abrazo más- pidió mi madre.
Los abrazo muy fuerte como si no hubiera un mañana, los amo tanto, me duele tanto que hayan muerto y no estén a mi lado físicamente, pero sé que están conmigo.
-Ven Raven, únete- le sugerí.
-Emmm, no creo que sea...- no la dejo terminar y la acerco a nosotros.
Y se sintió de lo más especial, ojalá se dieran abrazos así todos los días.
-Vamos- mencionó Raven nuevamente.
-Ok- agarro su mano y nos despedimos de mis padres con la mano.
-Adiós- los oigo decir.
(Raven)
-¿Te gusto la sorpresa?- le pregunté al llegar de nuevo a nuestra realidad.
-Claro, fue muy hermoso de tu parte- respondió con una bella sonrisa.
-Escucha, sé que te hacen falta, ¿cómo no? Son tus padres biológicos, pero tienes padres adoptivos que te quieren, aunque tu padre una vez te quiso matar y...- continúe, pero me detuve al entender la estupidez que estaba diciendo.
-Lo se- rió un poco- gracias, eres la mejor novia-
Nos abrazamos, siento paz de estar con él de nuevo, lo extrañe mucho.
-Rae, ¿te puedo preguntar algo?- hablo.
-Hazlo- le respondo.
-Ahora que hablamos de eso, ¿Quién va a entregarte además de tu madre?- cuestionó.
No me había cuestionado eso, me quedé en silencio un rato pensándolo bien.
-Tal vez Robin, él es como un hermano para mí- respondí- y me ayudo mucho con mis problemas-
-Deberías preguntarle- comento.
-Lo haré- afirme.
Ambos salimos de mi cuarto y volvimos a la sala de la Torre, veo a Robin cerca y decido preguntarle de una vez.
-Robin, ¿puedo pedirte un favor?- le hable.
-Sí está en mis posibilidades- me responde.
-Verás, tu sabes que para llevarme al altar, debe ser la mamá y el papá de la novia- él asiente- bueno, tu sabes lo de mi padre, así que pensé, sí tu quieres ir en su lugar-
-¿Porqué yo Raven?- me pregunto algo sorprendido.
-Porque eres un gran amigo, siento que eres como mi hermano y quisiera que pudieras hacerlo- le respondí.
Él sonrió un poco y me abrazo.
-Claro que lo haré- respondió.
-Gracias- le respondo correspondiendo a su abrazo.
Pasamos el resto de la tarde de una manera tranquila, lo cual me agradaba mucho.
...
-Me alegra que haya accedido- comento Bestia acompañándome a mi habitación, ya era algo tarde para dormir.
-Yo igual, ahora nos queda planear- recordé preocupada.
-No te preocupes, sabes que no será algo extravagante- comento.
Yo solo sonreí para luego besar sus labios.
-Descansa- le desee.
-Tu igual hermosa- contesto antes de irse.
Iba a entrar a mi habitación, pero oí a mi hermana llamarme.
-¿Qué sucede?- pregunte.
-Fui con mamá después de que te fuiste y ella me pidió que te entregará esto- contesto antes de darme una caja pequeña.
-¿Y qué es?- pregunté con algo de curiosidad.
-No lo se, mamá me dijo que te lo diera, que es para ti- contesto.
-Bueno, gracias- le digo- descansa-
-Igual- respondió antes de retirarse.
Entro a mi cuarto y cierro la puerta, me siento en la cama para posteriormente abrir la cajita, es un hermoso brazalete plateado con flores de adorno, hay una nota en ella:
Querida Raven:
Este brazalete es un hermoso regalo de mi madre cuando cumplí 18, era de ella cuando contrajo matrimonio con mi padre,me hubiera gustado mucho utilizarla en mi boda, con mi verdadero amor, pero sabemos como termino todo, yo quería dártela antes, pero pensé que en el día de tu boda se vería hermosa en ti y que tu abuela estaría feliz sí tu la recibieras, además de ser mi regalo, te quiero mucho y espero verte pronto.
Atentamente: tu madre Arella.
Solo sonreí al terminar de leerla, de verdad es hermoso, quiero mucho a mi madre y es un hermoso regalo.
Quiero creer fielmente que todo estará bien y que podremos salir adelante a pesar de las dificultades que nos ponga la vida, aunque hemos sufrido algunas muy fuertes.
Decido dormir, estos días van a ser muy ocupados, debemos buscar la fecha, el vestido, las decoraciones, pero todo a su tiempo...
