Notas de autor al final, favor de leer.
Advertencia: Esta historia posee posible yaoi [hombre x hombre]. El contenido puede ser un poco sangriento, aunque hemos procurado que no llegue a ser molesto ni explícito, si no te agrada estás invitado a no leer este escrito. Cualquier error ortográfico o de mi posible dislexia es mi culpa, esta vez no hubo mucho beteo, solo revisión de la Esme. Reclamos a mi persona.
Disclaimer: El mundo de Tokyo Ghoul y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Ishida Sui. Esta historia fue escrita con la finalidad de agradar y entretener al lector.
Historia 100% original. Propiedad de KingOfMisery & OuttaControl845. Historia con derecho de autor.
-…-
.
.
A eclipse total, que siempre ha estado mostrando su apoyo. Gracias.
También a todo aquel que alguna vez llegó a leer alguno de estos escritos, nuestra labor se cumple cuando sienten algo con la historia, y más cuando logran conectarse con la misma. ¡Muchas gracias a todos! Prometemos que este no será el final.
.
.
Ϟ Como un último suspiro Ϟ
.
.
.
Los golpes y gritos hacían eco por todo el lugar, creaban un ambiente tétrico, como esas viejas películas que solía ver envuelto entre las sábanas. Podía sentir como todos y cada uno de los vellos de su cuerpo se erizaba con cada grito que desgarraba el aire. Era horrible, le dolía con tan solo escucharlo. Muchas personas a través del tiempo le habían dicho que lo más duro era ver a la persona que amabas sufrir, él siempre lo creyó, pero nunca se imaginó que llegase a ser así de doloroso.
Detuvo su andar, divisando a escasos metros aquel fino y frágil cuerpo sobre el agua, con la espalda encorvada y la mirada gacha. Algo en su interior se rompió, y sintió como el llanto comenzaba a amenazar con salir. ¿Hacía cuanto que no lo veía? La última vez que lo vio no pudo hablarle, fue en aquella firma de autógrafos de su autora preferida; estaba seguro que era él, pero no se quiso crear falsas ilusiones. Ahora que podía confirmarlo no quería aceptarlo, ¿Por qué la vida tenía que ser tan injusta? Respiró profundo, reprimiendo el llanto para poder hablar normal.
— Hey, Kaneki. —Calló por unos segundos esperando una respuesta, pero nada llegó hasta sus oídos. — ¿Qué clase de vestimenta es esa? ¿Ese estilo en estos tiempos?
Pudo escuchar como de forma entre cortada su nombre era pronunciado, y su alma se terminó de romper al ver aquello sobre el rostro de su amigo. "Kakuja" pensó recordando sus conversaciones con Seidou sobre los kagunes. Aclaró su garganta, buscando de alguna forma sonar como el Hide divertido de todos esos años.
El problema era que no se estaba divirtiendo.
— Woh, eso no es algo… Ese maquillaje causaría impacto hasta en Hollywood. —Intentó reír, y aquella fue la risa más hipócrita que alguna vez salió de entre sus labios. — Todo este tiempo has estado sufriendo de esta forma. No lo necesitas más, esa máscara.
— Estoy viendo cosas de nuevo. —Kaneki le interrumpió, manteniendo la mirada fija en el suelo. — Hide no puede estar aquí, es una ilusión.
Sintió un fuerte dolor en el pecho ante sus palabras, ¿Cómo es que había llegado a eso? ¿Por qué no podía ayudarlo? ¿Por qué nunca había hecho algo que no fuese fingir que todo estaba bien? ¿Por qué era tan mal amigo? ¿Por qué lo había abandonado?
— Es un sueño, estoy soñando. —El ghoul comenzó a murmurar cosas, palabras que solo conseguían herir más al rubio. — No es nada especial, pasa todo el tiempo.
Avanzó unos cuantos pasos hacia su amigo, alzando su mano para tocarlo, pero deteniéndose antes de siquiera rozarlo. ¿Con qué cara iba a hacerlo? Todo el daño que él había permitido, cuando se había jurado proteger a Kaneki.
Cuando había prometido siempre estar a su lado.
Pero lo había abandonado en un vació frío y sin fin, y nunca lo sujetó cuando tuvo la oportunidad. Y ahora que quería no podía alcanzarlo.
— Pero, sí es H-Hi-Hide… S-sabrá que soy… Que soy… —Su voz tembló al pronunciar aquellas palabras, y sus brazos parecieron ya no poder resistir el peso.
¿Por qué había sido tan egoísta? ¿Por qué no podía dejar de ser un maldito hipócrita? Sonriendo ante cualquier cosa, diciendo siempre que las cosas estarán bien. ¿Cuándo se iba a convertir en una persona real?
Se hincó sobre el agua, posando su diestra en el hombro ajeno al momento que esbozaba una gran y falsa sonrisa, pronunciando con esa dulzura que nunca fue real. — Ya lo sé todo, amigo. A quién le importa, vamos a casa.
Una mano le apartó con fuerza, y en ese mismo momento dejó salir su kagune, soltando gritos desgarradores. Se volvió a incorporar y retrocedió un par de pasos, se sentía impotente, en verdad quería ayudarlo.
— Yo… Yo te quiero ayudar. —Apartó la mirada, rascando con su dedo índice su mejilla derecha. — Viendo como han rodeado la zona y la forma en que han bloqueado las rutas, incluso hay un chance como para que un ghoul logre escapar.
— Hide, escucho esas voces, corre o voy a-.
— Esa es una herida muy repugnante. —Le interrumpió, y la culpa no tardó en apoderarse de su mente. No resistió seguir viendo así a la persona que más amaba, era demasiado doloroso; apartó la mirada una vez más, fijándola en su propio reflejo sobre el agua. — Lo lamento, ¿Podrías pelear con todo lo que tienes al menos una vez más?
Al momento que alzó la mirada sintió algo chocar contra su cuerpo, cayendo de espaldas contra el frío metal que se encontraba debajo de toda esa sucia agua. Soltó un gruñido el cual fue seguido de un fuerte alarido al sentir como un pedazo de su brazo era arrancado. Fijo su mirada en aquel cuerpo que se encontraba encima, aquel mismo que reía sin control, goteando sangre de su mentón.
Y, para su sorpresa, no sintió miedo.
Sus labios se curvaron, alzando su diestra para poder acariciar su mejilla.
— ¿Te digo algo? Soy un idiota. —Rió un poco mientras el chico de hebras claras se dedicaba a arrancarle aquel uniforme, dejando su torso accesible. — Aquella vez que me besaste, ¿Lo recuerdas? Yo debí… Debí decirte cuanto te amaba.
Las lágrimas le comenzaron a nublar la vista, y una vez más sintió ese agudo dolor, ahora en su hombro. Pero aquello no se podía comparar con el dolor de haber perdido la oportunidad más grande de su vida.
— Si yo te hubiera dicho… Que te amaba… Ahora tú y yo estaríamos en casa. —Un grito más escapó de entre sus labios, pero aquello no detuvo sus palabras ni borró su hermosa sonrisa. — Porque no te hubiera… Dejado ir… A trabajar. Y estaríamos… Abrazados en la cama… Viendo una… E-estúpida película.
Otro pedazo fue arrancado con facilidad, siendo engullido por el albino en un par de segundos, quien volvió a cerrar su mandíbula sobre esa suave carne en busca de más. Hide se volvió a quejar, pero no detuvo las caricias en las hebras ajenas.
— Debí impedir que… Te lastimaran así. —Volvió a gritar, sintiendo perfectamente como los dientes ajenos rozaban algo duro, causándole un terrible dolor. — Soy el peor… ¿No? Kane-ki.
Imaginó que el agarre en su espalda era en realidad un abrazo, y no una forma de mantenerlo cerca para devorarlo con más facilidad. Intentó mover su otro brazo, pero fue inútil. Se intentó apegar al cuerpo ajeno, posando el mentón sobre su hombro.
— Debí aprovechar… Todo el amor… Que me diste. —Soltó un quejido, dejando de sentir el dolor de cuando su carne era arrancada. — Debí decirlo… Mientras es-cuchabas. Debí… Ayudar-te.
Su cabeza le comenzó a doler, y su quijada no paraba de temblar. A pesar de tener que ser un escenario aterrador para él era lo más perfecto. Porque estaba en los brazos de aquella persona a la que tanto había amado, aquél que había perdido y encontrado. Sollozó segundos antes de volver a ver como su piel era desprendida de su carne.
— K-Kaneki. —A penas logró pronunciar su nombre, apartando un poco el rostro para intentar verle a la cara. Su sonrisa se hizo más amplia y sus párpados le comenzaron a pesar. — Nunca… Lo di-dije. Yo… Te amo.
Acarició su mejilla con dulzura, y poco a poco sus párpados se fueron cerrando. Lo último que escuchó fue esa fuerte carcajada, algo que fue hermoso para él.
Se odió, porque nunca pudo hacer que Kaneki supiera cuanto lo amaba en realidad. Nunca pudo hacerlo saber cuántas veces lo deseo a su lado, entre sus brazos. Nunca le pudo decir cuántas soñó con probar sus labios. Y ahora él moriría, y Ken nunca se enteraría de lo que realmente sintió. Intentó volver a llamarle por su nombre, y suspiró por última vez.
Kaneki continuó con su labor, arrancando cada uno de los pedazos de aquel chico al que tanto amó, desgarrando su piel y músculo, saciando así su hambre. Se mantuvo así un largo tiempo, consumiendo gran parte del torso, rompiendo las costillas para así poder saborear aquellos órganos.
Cuando se sintió satisfecho tomó el fino y desgarrado cuerpo entre sus brazos, llevándolo a un lugar donde el agua parecía ser más profunda. Le dejó allí, sin poder reconocer siquiera esa figura, viendo cómo se comenzaba a hundir.
Viendo cómo nunca sería encontrado.
Continuó con su camino, sintiendo como poco a poco sus heridas regeneraban. Ya llevaba unos metros avanzados cuando se apoyó contra la pared, sintiendo su mirada tornarse borrosa. Y cayó en un profundo sueño.
Y aquella estrella se apagó, sabiendo que nunca lograría cumplir su deseo.
.
.
.
.
~Notas de Autor
Bien, este ha sido el último capítulo, no tengo nada más que decir aquí, simplemente agradecer por todo el apoyo que nos han dado con esto. Sí, nuevamente lo he escrito yo, y he intentado no ser tan duro y no describir mucho como lo come, pero sí lo que llega a sentir Hide. No sé, tal vez no fui tan maldito, pero al menos les puedo regalar 1,421 palabras llenas de sentimentalismo y tal vez dolor. Se los pensaba traer mañana porque ya les había publicado hoy el quinto, pero fui débil.
Como ya dije, muchas, muchas, pero muchas gracias por todo, por haber leído estos escritos, lo mejor que pudieron haber hecho fue disfrutarlos e informarnos esto. No saben lo hermoso que se sentía que alguien te escribiera "Hey, me ha encantado Como Estrella Fugaz, en muy buena, me hizo llorar" o cualquier otro comentario similar, te hacía sentir completo, y es todo lo que nosotros necesitamos para sentirnos satisfechos con las historias.
Desde un principio hemos estado pensando en hacer un extra, y los que han leído en fanfiction —porque esto también va en wattpad— sabrán que había un one-shot navideño, "Como muérdago", pues tal vez sea publicado, quién sabe.
No creo que deba explicar mucho sobre este one-shot, todo lo que me queda decir es: Gracias. Por los reviews, la puesta en favoritos y por ponerlo en follow. Sin los lectores un escritor no es nada, absolutamente nada. Eso es todo, esperamos que les haya gustado.
No nos caería mal un comentario con su opinión, como ya he dicho, eso es lo que motiva a un escritor a continuar su labor. No me cansaré de darles las gracias. Aquí sus servidores se despiden.
— KingOfMisery
De pie. Saluden. Aye.
— OuttaControl845
