Personaje(s): Jirou como protagonista, pero Atobe también es mencionado en repetidas ocasiones.

Tema/Número: 2 – "Eternidad".

Género: Es un poco angsty, pero no en la forma convencional de serlo. Sí, ya sé. ¿¡ANGSTY, JIROU¿¡QUÉ LE PASA A ESTA AUTORA!? Nada malo, les aseguro.

Autora: Aori

TEMA 2 – Eternidad

El anaranjadito estaba enfrentado a un gran reloj. Al lado del susodicho… una pantalla. Imágenes:
El cumpleaños número dieciocho de Atobe, y él (Jirou, cabe acotar) seguía con aspecto de un chico de catorce años. El casamiento de Atobe, y él seguía sin poder tomar ni un trago de alcohol. El nacimiento de la pequeña niña de Atobe, y él seguía sin envejecer. Así con todo. El cumpleaños de Atobe Mirako (ella ya le llegaba por los hombros a Jirou). El casamiento de Atobe Mirako. La muerte de Atobe, padre. ¿¡La muerte de Atobe, hijo¡Alguien pare este reloj¡Alguien frene estas imágenes!

–¡Basta¡Esto no es "subarashii" para nada¡No me gusta, basta!

Y Jirou seguía vivo. Atobe Keigo, muerto, y Jirou en la pantalla, vivo, aún con catorce años. ¿¡Estaba viviendo para siempre¿Qué era esto?

Akutagawa abrió los ojos de golpe, asustándolo un poquito a Atobe.

–Sigue durmiendo, Jirou… falta para llegar.

–Atobe¿sabes lo horrible que sería vivir para toda la eternidad?

El capitán alzó una ceja, observando como Jirou, después de este momento de lucidez, caía de nuevo en su regazo, roncando estrepitosamente.

"Pesadillas de nuevo¿ahn?", pensó Keigo, suspirando, "Vaya, Jirou. Quién pensaría que , de todas las personas, tienes tus sueños atemorizantes…"

Jirou, por su parte, se sonrió suavemente. En los pocos segundos que estuvo despierto, comprendió que Atobe estaba allí, y que lo esperaría para morir, y que viviría al mismo tiempo que él.

Así fue como el Jirou onírico hizo añicos la pantalla y sus imágenes, el reloj y su monopolio de las situaciones. Ahora él estaba en control.

… y se puso soñar con ovejitas de nuevo. Después de todo, le faltaban contar como unas doscientas treinta y cuatro para llegar al millón… no iba a echar la oportunidad a perder.