¡Hola!

Tiempo sin leernos n.n Bueno, les traigo el nuevo capítulo de Broken Woman. En este cap, como dice el título, viajarán al pasado por lo que ya comienza la parte emocionante de la historia. Bueno, no los voy a distraer ya que me demoré mucho en subirlo.

Oh, por cierto, hay flash back que van a estar señalados así: Recuerdo.~ ¿De acuerdo? O sea, está escrito con letra italic y en el comienzo y final con ~. Si tienen alguna duda me dicen.

¡Muchas gracias a todos ustedes, que leen esta historia!

Aclaraciones: Puede que algunas cosas no concuerden con el mango o anime.

Advertencias: +16. Lenguaje vulgar.

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen pero esta historia si.


Broken woman

(Mujer rota)

Rota: Que está rota o quebrada en dos o más partes. Participio femenino singular del verbo "romper. /Romper: Separar con violencia las partes de un todo , deshaciendo su unión. Quebrar o hacer pedazos una cosa. Hacer una abertura en un cuerpo o haciéndole daño.


Capítulo 4: Viaje al pasado.

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Cuántas muertes iban ya? ¿Era necesaria aquella masacre? Naruto arrugó la nariz tratando de ignorar el repugnante olor a carne humana quemada y putrefacta, camino a pasos largos esquivando varios cadáveres de personas o, más bien, parte de ellos. Llegó hasta el pelirrojo quién observaba el panorama con el ceño fruncido. La sangre cubría todo el suelo, dándole un aspecto más lúgubre junto a que casi todo estaba incinerado. Pequeñas llamas era apagadas por algunos ninjas para evitar que el fuego se extendiera hasta el bosque.

-Esto es malo Gaara. -

-¿Malo? Es terrible Naruto-kun. - el Kage de la Arena soltó un suspiro de resignación. - La situación se nos escapó de las manos, y ahora está arrasando con todo a su paso.-

-Hn. - el rubio apretó los labios para luego darse media vuelta y salir de allí. - Encontraremos a los culpables, te lo aseguro.-

-Eso espero. Este es el quinto escenario de muerte que vemos en menos de un mes. - murmuró Gaara ya cansado de tanta guerra. - ¿Sabes que este delito es pena de muerte, verdad?- habló luego de unos minutos de silencio.

-Si, el asesinato del Raikage no se tomará a la ligera. - dicho esto desapareció.

Los ojos aguamarina del Kage se desviaron para observar, una vez más, la cabeza del Raikage. Alguien había luchado con aquel poderoso hombre en donde salió victorioso, y al parecer, como advertencia, lo decapitó. Pero lo más intrigante era que los ANBU que acompañaban habían sido mutilados. La pregunta que más le carcomía su mente, no era la muerte del Kage, sino ¿Qué había estado haciendo A con casi cien hombres en la frontera de Konoha?

A lo lejos, los ojos celestes de Naruto se oscurecieron.


Recorrió los pasillos que apenas eran alumbrados por antorchas aunque por supuesto, se había acostumbrado a ver entre la penumbra y a vivir bajo tierra, dónde el olor a humedad y a moho ya no le afectaba ni le molestaba. Sentía cómo pequeñas gotas de agua caían desde su pelo mojado hasta perderse en laguna parte de su ropa o cuerpo, estaba completamente empapada debido a la fuerte lluvia que había en el exterior. Se detuvo frente a una puerta y la abrió para adentrarse en la habitación.

De espalda se encontraba sentado en una silla su sensei, leyendo algo seguramente sobre algún pergamino o documento. Esperó en silencio y con tranquilidad a que él le hablara, el pelinegro contaba con muy poco paciencia y odiaba ser interrumpido en lo que hacía, a eso lo había aprendido a la fuerza bruta.

- ¿Otra vez? - preguntó serio pero en su voz se podía notar un poco diversión.

- Hn. -

- Deberías acabar con el juego de una vez. -

- ¿Te molesta?- cuestionó algo burlona, con su rostro indiferente.

- Aa. - el hombre se levantó y se dio vuelta para mirarla, arqueó una ceja al ver el aspecto de la peli-rosa.

- Hn, iré a mi habitación. - murmuró para marcharse pero fue detenida por la voz de Madara.

- La próxima vez mátalo. Pronto realizaremos el viaje y no quiero estorbos en el camino. - ordenó mientras la veía fríamente a los ojos esmeraldas. Se acercó unos pasos quedando detrás de ella, casi pegado, para inclinarse un poco a su oreja. - No me interesa el juego que tengas con él, tu manía de humillarlo cada vez que tienes oportunidad. Sólo termínalo.- susurró con el tono un poco ronco.

- Entendido sensei. - murmuró suavemente.

- Hn. -el pelinegro se alejó para dirigirse al escritorio así seguir con su investigación.- Además eres mejor que eso, Sakura.-

La fémina salió del cuarto sin decir algo sobre el alago dicho por el hombre, mantuvo sus labios apretados hasta unos cuantos metros lejos de la habitación del Uchiha para soltar un suspiro, expulsando el aire contenido en sus pulmones, mientras su corazón palpitaba con fuerza. Enojada consigo misma, por tener esas reacciones con su maestro, caminó a pasos acelerados hacia su recámara, necesitaba estar sola y pensar en los sucesos que venían pasando hace cuatro meses.

En el fondo, sabía que Madara tenía razón, debía terminar el juego que mantenía con Sasuke. Después de casi seis meses de ser alumna del Legendario Uchiha, en una de sus tantas expediciones y buscar provisiones, se había topado con su ex –compañero de equipo. De ahí en más, el Uchiha menor la buscaba y cuando se encontraban, mantenían fuertes combates en donde ella, Haruno Sakura, salía victoriosa, humillando el ego masculino de Sasuke. Lo admitía, le fascinaba ver el rostro de derrota del azabache, lleno de odio y con sed de venganza. Y ese día, también se lo había encontrado, sólo que esta vez a diferencia del resto de las peleas, salió ilesa. El azabache en lugar de hacerse más fuerte junto con el Rinnengan, se volvía más débil.

¿O era ella quién había mejorado de sobremanera?

Cerró los ojos fuertemente unos segundos mientras que, ya en su dormitorio, se descambiaba completamente quedando desnuda para luego entrar a su baño y ducharse con agua caliente, relajando todos sus músculos. Los entrenamientos que mantenía con Madara eran satisfactorios, había logrado dominar el Megenkyo Sharingan, su velocidad aumentó e incluso dominó nuevas técnicas. En sólo diez meses, había conseguido lo que no logró con Tsunade. Ella ahora caminaba delante de Naruto y Sasuke, nadie la traicionaría, otra vez.

Una vez ya limpia, comenzó a secarse el cuerpo con rapidez, estaba cansada y deseaba poder dormir, por lo que apenas terminó se acostó en su cama. Debía matar a Sasuke y acabar con el juego de una vez por todas. Se había dado cuenta que a Madara le molestaba que mantuviera contacto con el menor de los Uchiha, pero seguía sin saber el motivo ya que su maestro planeaba jugar con la cabeza del vengador anteriormente. Sacudió la cabeza, últimamente se detenía a pensar en muchas cosas que involucraran a Madara, se sentía una estúpida, seguramente el peli-negro ya lo había notado y pronto se divertiría a costa de ella.

Entreabrió los labios y soltó un suspiro sin sonido, se colocó de costado y cerró los ojos. Dentro de unos días viajarían al "pasado" y debían estar preparados, los sellos y el portal ya estaban hechos, sólo debían acumular chakra. Su corazón martilló con fuerza cuando el rostro de Itachi apareció en su mente, por fin vería y conocería a su amado héroe. Un pensamiento cruzó por sus pensamientos, abrió un poco los ojos unos segundos y luego se concentró en poder dormir.

- Niña boba. - masculló fríamente.

Estaba recostado sobre la pared, con los brazos cruzados frente a su pecho y el torso desnudo. Trató de evitar el revoloteo en su estómago y el sabor agrio que tenía en la boca, se alejó de la habitación de la peli-rosa y comenzó a dirigirse a la suya. Sakura estaba tan distraída que no había notado su presencia, ni siquiera cuando la observó a unos metros cuando se bañaba. Últimamente su alumna estaba rara, actuaba extraño cuando estaba cerca de él, cómo si la intimidara. La Haruno había perdido todo sentimiento durante los entrenamientos a los que la sometió, y ahora se comportaba como si los sintiera ¿Qué le pasaba a su muñeca rota?

Detuvo su paso cuando la imagen del otro Uchiha que quedaba apareció entre sus pensamientos, frunció el ceño mientras retomaba la caminata. Si se ponía a analizar con detenimiento, un tiempo después de que la peli-rosa y Sasuke tuvieron su primer encuentro comenzó a comportarse de esa manera tan extraña ¿Acaso el pendejo idiota tenía algo que ver en todo aquello? Apretó la mandíbula y sonrió algo siniestro, no le gustaba todo eso. Una loca idea apareció en su mente, tal vez era hora de que él entrara al juego también.

Nadie se metía entre él y su muñeca.

Sólo él tenía derecho sobre ella.


- Vaya, esta vez casi te mata compañero. - habló divertido Suigetsu.

- Cállate. -

- La princesita resultó ser bastante peligrosa ¿nee?-

Lo ignoró, como todos los comentarios que siguieron después provenientes del peli-celeste. Se encontraba demasiado molesto y humillado cómo para prestarle atención a las idioteces que decía el espadachín. Nuevamente, Sakura lo había vencido y esta vez, de una manera muy fácil y sin esfuerzo por parte de ella. La mujer de cabellera rosada se había vuelto demasiado peligrosa y muy oscura. Carente de emoción y llena de frialdad, hasta podía comprobar que incluso era una maldita sádica, adoraba verlo sufrir.

De un empujón apartó a Karin quién había terminado de cambiarle los vendajes del brazo, se levantó de su cama y como de costumbre, sin hablarle a nadie, se colocó una remera y salió de la guarida de Akatsuki a gran velocidad. Definitivamente no estaba de humor, estaba algo ansioso y no entendía muy bien el por qué. Sus encuentros con la peli-rosa se habían vuelto muy frecuentes, demasiadas veces se habían enfrentado en tan sólo un par de meses y eso significaba que Sakura comenzaba a moverse, pronto atacaría a Konoha o algún otra Aldea. O eso creía él. Se detuvo en seco al reconocer el chakra que se acercaba, por lo que se bajó del árbol y esperó paciente.

El sonido de unas sandalias frenar en las ramas de un árbol se escuchó luego de un par de minutos, a continuación, un apuesto rubio apareció frente a Sasuke con el semblante serio. Luego de la guerra, ya no habían tantas sonrisas y gestos de despreocupación en su rostro. Se lo notaba cansado y un poco amargado, aunque aún mantenía la chispa de diversión si la ocasión se le presentaba.

- Te vez fatal. – se burló el pelinegro, rompiendo el silencio.

- Asesinaron al Raikage.-

- ¿Qué? -

- Entonces no fuiste tú. – afirmó Naruto para soltar un suspiro, se pasó una mano por su corto cabello rubio en señal de nerviosismo. – Lo decapitaron y mutilaron a cien ANBU que lo acompañaban. –

- Umm. - entrecerró los ojos con indiferencia.- ¿Estás diciendo que fue Sakura? –

- A parte de ti, es la única con la fuerza suficiente para vencer a un Kage. -

- Últimamente, me la he encontrado varias veces. - habló Sasuke luego de unos segundos de silencio.

- ¿La has visto? – preguntó sorprendido, con los ojos abiertos de par en par y completamente pálido.

- Hace unos seis meses que me vengo enfrentado a ella. -

- ¿Has luchado…? -

- Si maldita sea. – masculló fastidiado de tantas preguntas.

- Y por lo que veo, te está dando una paliza. - comentó con una sonrisa burlona.

- Se ha vuelto muy fuerte Naruto, y por lo que me has informado, ya está comenzando a moverse. –

El rubio apretó los labios y frunció el ceño con preocupación, Sakura ahora representaba un peligro devastador para la humanidad y para frenar todo el caos que se le avecinaba debían matarla. La peli-rosa se había convertido en alguien tóxica, y para ser sincero consigo mismo, él no deseaba asesinarla, no quería ponerle fin a la vida de alguien que aún era su amiga. Pero era su deber. Ensanchó un poco los ojos al darse cuenta de algo.

- Dijiste que te la estabas encontrando muy seguido. - observó fijamente a Sasuke quién asintió con la cabeza.- ¿Es en algún área específica? – preguntó haciendo que el peli-negro entrecierre sus párpados.

- Si, ahora que lo mencionas en este mes apareció en la frontera de la Aldea del Sonido. - pensó en voz alta, frunció el ceño luego de analizar bien todo aquello. - Cada cuatro o seis días. –

- ¿Y cuándo fue la última vez que la viste? - cuestionó ansioso.

- Ayer. -

- De acuerdo, entonces supongo que ya sabrás lo que haremos. - su voz fría hizo sonreír macabramente al Uchiha.

- Claro que si. -


Abrió los ojos lentamente, en la oscuridad, sus orbes como piedras jade brillaban con intensidad. Se tronó los huesos del cuello para luego levantarse, había estado meditando desde que se había levantado esa mañana para concentrar chakra. Ciertamente no poseía la noción del tiempo, le costaba acostumbrarse. Era uno de los efectos secundarios de que le había quedado luego de que Sasuke la mutilara, al estar tanto tiempo reparando su cuerpo sin ser consciente de los días o meses.

Sus pies descalzos se movían sobre el frío piso de piedra, adoraba esa pequeña sensación de libertad que le otorgaba hacer aquello. Solamente se colocaba sus sandalias ninja o tacones cuando debía salir para alguna misión o espionaje encomendado por Madara, el calzado le molestaba y su sensei, consciente de aquello, adoraba entrenarla cuando estaba calzada. El peli-negro disfrutaba verla incómoda. Pero a la vez, para ella era divertido. Por alguna extraña razón, cuando el peli-negro la maltrataba o torturaba durante los entrenamientos, le fascinaba.

Mierda, era tan masoquista.

Se mordió el labio mientras entraba a la habitación, era una pequeña sala con un par de cómodos sillones, un librero y una mesa ratona. En una esquina, estaba colgada su capa negra con capucha por lo que la tomó rápidamente y se la colocó. No perdió tiempo, hace rato había deducido que se le había hecho bastante tarde y no deseaba hacer enojar a Madara. Chasqueó la lengua cuando divisó sus sandalias ninja, se las puso y a gran velocidad corrió hasta la entrada de la cueva donde esta Madara, visiblemente fastidiado.

- Vamos. - ordenó cuando llegó a su lado, colocándose la capucha de su oscura capa.

No mencionó nada acerca de su retraso y Sakura tampoco se lo preguntó. Hoy era un día importante para ambos, por fin harían su viaje al paso y podría ver a su adorado Itachi, podría encontrarle un propósito a su existencia, más allá de ser una herramienta del destino. Una meta que no incluya destrucción, ella sentía que el Uchiha le brindaría aquello. Algo pacífico. O tal vez un motivo para volver a sentir.

Observó de reojo a Madara, nunca se lo había preguntado ni siquiera indagó pero ahora, le daba curiosidad ¿Por qué deseaba volver el tiempo atrás? La peli-rosa se había encargado de explicarle que podían ir a determinadas épocas, pero no en la que él y Hashirama Senju fundaron la Aldea. Era demasiado riesgoso. Aún así, había aceptado y no le tomó importancia al asunto ya que estaba demasiado concentrada en su entrenamiento ¿Qué era lo que deseaba tanto Madara?

Tensó la mandíbula y luego la relajó, a ella no le molestaba lo que sucediera con el resto pero sí que su sensei pudiese traicionarla. Una capa de frialdad e indiferencia cubrieron su ojos jade al divisar la entrada de la guarida secreta que tenían en la frontera del Sonido. El ruido a agua corriendo llegó a sus oídos, su escondite estaba detrás de una cascada que pasaba desaperciba por la mayoría.

- Sensei. - el peli-negro miró de por el rabillo del ojo a su alumna mientras detenían su paso.- Tenemos compañía.-

- Aa, lo sé. - contestó simplemente.

- Me encargaré de ellos. – habló firme al momento en que se daba media vuelta.

- No. - la peli-rosa se detuvo en seco y lo observó fijamente. - Están a varios kilómetros y nosotros simplemente debemos hacer unos simples sellos. Al pelear desperdiciarías chakra y no quiero que nos retrasemos más con esto. -

Sakura asintió, aunque en el fondo deseaba replicar pero sabía que él tenía razón. Se adentraron a una cueva avanzando varios metros hasta toparse con una pared, en ella, había cientos de símbolos que formaban un círculo y alrededor de éste unos rollos de pergamino de color blanco. El lugar comenzó a iluminarse cuando Madara prendió varias antorchas, no podían equivocarse en absolutamente nada o quedarían atrapados en una especie de limbo de espacio-tiempo.

- Tks. - la peli-rosa chasqueó la lengua al sentir la presencia de los ninja de Konoha en la entrada.

- Sakura. -

- Hai. -

Alumna y maestro se colocaron delante del círculo, aumentaron su nivel de chakra considerablemente haciendo temblar toda la cueva. Comenzaron a hacer sellos con sus manos, y a medida que lo hacían, los símbolos que estaban en el portal empezaban a brillar. Madara activó su Rinnegan y Sakura el Megenkyo Sharingan de su ojo derecho.

- ¡Sakura! – Naruto gritó llamándola a unos metros junto a varios hombres.

- Jikū-jutsu! (Jutsu tiempo-espacio) – la voces del azabache y de la peli-rosa resonaron en el lugar.

El círculo se oscureció y los fuegos de las antorchas disminuyeron, Kurama desde el interior de Naruto se removió inquieto al sentir una energía descomunal proveniente de allí. Al cabo de unos segundos, los espectadores observaron impresionados y algo aterrados cómo la pared en dónde se encontraba el portal comenzó a brillar. La Haruno cruzó miradas con Madara al sentir cómo una bola de fuego se aproximaba hacia ellos, el peli-negro asintió con la cabeza mientras que la mujer desataba su sello Yin liberando más chakra.

- Hay posibilidades de que nos tengamos que enfrentar a alguien cuando tengamos que hacer el Jutsu del tiempo. -

- Lo sé. - sus gemas jade brillaron con frialdad. - Usaré el mi técnica para acelerar el proceso pero no podremos viajar antes de que ocurriera la masacre de tu Clan.-

- No me interesa. - masculló con fastidio Madara, realmente la vida de los descendientes que lo exiliaron no le interesaba. - Unos tres años atrás es más que suficiente.-

- ¿Tres?- alzó sus finas cejas rosadas mostrando un poco su sorpresa por unos segundos ganándose la mirada inquisidora de su sensei. - Antes de la Cuarta Guerra, de acuerdo.-

- Tengo una duda. - soltó de golpe el Uchiha. - ¿Podremos volver a este presente o tendremos que hacer un portal?-

- ¿Miedo a que salga algo mal sensei? – preguntó un poco burlona la fémina, cerrando momentáneamente sus ojos. - Hmp, ya lo había pensado. Dibujar otro portal sería riesgoso, por lo que usaremos pergaminos. Los colocaremos vacíos alrededor del círculo, por lo que al hacer los sellos quedará grabado la fecha en la que viajamos, cada uno tomará un rollo y si algo sale mal, lo rompemos y volveremos el mismo día en que cruzamos el portal. - explicó.

- Perfecto. - sonrió de medio lado, arrogante. - Eres todo un genio, Sakura.-

- Hn. - la peli-rosa le sonrió de la misma forma. ~

A una velocidad impresionante, cada uno tomó un pergamino y cruzaron la brillante luz desapareciendo del campo de visión de todos. Madara y Sakura ya no estaban en la cueva, y la bola de fuego había sido evaporada, ¿Qué mierda sucedía allí? Más importante, ¡El Uchiha Legendario no había muerto! Y al parecer eran aliados. Naruto le mandó una mirada a Karin quién le negó con la cabeza dándole a entender que ya lo había intentado, no podía sentir el chakra de la Haruno y el Uchiha.

-Puta madre. - masculló molestó.

- ¿Qué mierda es eso? - cuestionó Sasuke al no poder adivinar los símbolos.

- Creo saber que pasó. - habló Shikamaru agachado cerca del portal con una especie de cuaderno en la mano. A medida que leí y pasaba las hojas sus ojos se ensanchaban cada vez más.

- ¡Habla Shikamaru! - vociferó el rubio luego de unos minutos de silencio.

- Son notas, y por la letra es la de Sakura. - el Nara se puso de pie mientras que Naruto y Sasuke se acercaban a él. - Al parecer, y lo que entendí, el círculo es una especie de portal del tiempo. Sakura y, por lo que pudimos ver, Madara, viajaron en el tiempo. -

- ¡¿Qué?! – el rubio palideció.

- Madara sigue vivo, mierda. - se escuchó la voz por lo bajo de Suigetsu.

- Debemos ir tras ellos, vayan a saber qué es lo que harán esos dos juntos. - el rubio se pasó la mano por su cabello, nervioso. - Los vi hacer sellos, ¿dice ahí cuáles son? – preguntó señalando el cuadernos que aún miraba el Nara.

- Los copié con el Sharingan. - intervino Sasuke. - Te los puedo mostrar pero el problema es que no sabemos a qué tiempo habrán ido.-

- Hace tres años, luego de que Orochimaru muriera. - informó Shikamaru con el ceño fruncido.

- Perfecto, Sasuke muéstrame los sellos. -

- Esperen. - interrumpió el hombre más inteligente de Konoha. - Esto evidentemente es una trampa, ellos quieren que vayan. Sakura no es descuidada ni mucho menos Madara para "perder" algo tan importante cómo un cuaderno con una técnica secreta que ellos crearon.-

- Aa. - asintió el Uchiha con su semblante indiferente. - Naruto. - el nombrado lo miró y Sasuke con el Sharingan le traspasó los sellos.

- Tks. - el Nara chasqueó la lengua sabiendo que no le harían caso.

- Shikamaru, debemos hacerlo. - habló pasible el rubio.

- Lo sé. - suspiró cansinamente. - De acuerdo, primero deben aumentar su nivel de chakra y ambos deben estar nivelados. Luego hacen los sellos y finalmente piensan en el momento al que deben ir. Una vez que el portal brille, tomarán un pergamino cada uno y entraran. - tomó aire y miró de soslayo al equipo Taka y a los de Konoha. - Nosotros cuidaremos la entrada.-

- ¿Para qué el pergamino? -

- Para poder volver. -


Al cruzar el portal, Sakura sintió la gravedad de la Tierra sobre su cuerpo. Comenzaron a caer en caída libre, se sentía algo agotada para mantener los ojos abiertos para el momento de tocar tierra. Se tensó cuando Madara la agarró por la cintura y la cargó hasta que descendieron con agilidad, cómo sólo el Uchiha poseía, cuando llegaron a los árboles para finalmente aterrizar en el suelo. El peli-negro soltó a su alumna con suavidad provocándole un estremecimiento a ésta. Sakura apretó los labios y se colocó nuevamente la capucha, que durante la caída se le había descolocado.

- Gracias. - susurró.

- Hn. - cerró sus ojos un momento para luego sonreír con arrogancia. - Tendremos compañía.-

- Hai. - los ojos jade de la peli-rosa se oscurecieron con indiferencia.

Entre las ramas de los árboles salió un enmascarado de color naranja con la túnica de Akatsuki. Madara sonrió de medio lado mientras que Tobi miraba impresionado al hombre parado frente a él ignorando al sujeto más menudo que estaba al lado de éste. Frunció el ceño detrás de su máscara con el Sharingan en su ojo, creyendo que era algún jutsu.

- ¿Qué mierda…? -

- Tanto tiempo sin vernos, Obito. -


¡Se encontraron con Obitoo! El juego comienza y a ustedes les esperan muchas sorpresas nwn

Lo sé, esperaban más MadaSaku pero no se alarmen, habrá MUCHO más adelante JOJO

En fin, espero que les haya gustado mucho y si tienen alguna queja o duda háganme saber que con mucho gusto responderé.

Oh, ¿vieron la portada? Creo que no se ve muy bien.. La hice yo :D

: / / w w w . . p h p ? = & s e t = a . . . & = 3 & r

(Si quieren ver, junten los espacios, muestra cómo viste Sakura)

¡Saludos y espero que anden bien! :$