Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi
Muchisimas gracias por sus reviews
Ryoga bajo del helicóptero como un zombie, sintió que le palmoteaban la espalda y le decían algo pero no hizo caso, cruzo la pista con el rostro surcado en lagrimas entro a la torre de control subió a la oficina del director donde una impaciente Shampo lo esperaba, la miro un momento y el nudo que le torturaba el cuello exploto
-¡Están muertos!- grito mientras caía de rodillas y golpeaba el piso luego lloro como no lo hacia desde hace mucho tiempo
Shampo lo miro caer y golpear el piso, demoro un poco en procesar lo que le había dicho Ryoga, sintió que las piernas le flaqueaban y se sentó luego se largo a llorar
El director entro en su oficina, ya había escuchado el informe de sus hombres y sabia mas o menos el panorama que le esperaba ahí dentro, abrió la puerta con cautela los jóvenes lloraba como si fuera el fin del mundo, entro paso por entre medio de los dos y se sentó en su despacho, luego acerco el teléfono y se aclaro la garganta
-Chicos lamento mucho todo esto, pero deben llamar a los familiares de las victimas para que lo sepan- los miro incomodo, esta era la parte de su trabajo que mas le dolía, pocas veces le había pasado pero nunca le había gustado tener que actuar tan fríamente, los jóvenes lo miraron un momento y luego se acercaron al auricular, Shampo se acerco y marco un numero, espero tortuosamente, al tercer tono se escucho un ligero chasquido y la voz de una mujer la saludo
-Señora Saotome, algo malo ocurrir- dijo con la voz quebrada
Akane miraba el sol salir por el horizonte sentada en la playa, siempre le había gustado esa hora el crepúsculo es siempre un espectáculo hermoso, pero ese día solo le anunciaba desdichas miro hacia su derecha donde Ranma intentaba sacar algo útil de entre los hierros retorcidos, aun no sabia como en menos de 24 horas su vida podía haber tomado ese giro, se aclaro un poco la garganta le dolía mucho debido a que hacia algunas horas el y ella habían gritado hasta la locura de impotencia al ver que el helicóptero se alejaba de ellos, se levanto y fue con el piloto
-¿Encontraste algo?-pregunto con la voz ronca
-Nada, el fuego lo consumió todo- Ranma estaba metido hasta la cintura entre las latas buscando algo –Lo único que nos podría servir seria esto- dijo y le mostró un pedazo algo mas afilado, parecido a un cuchillo
El joven salio de entre medio de lo quedaba de la aeronave y le el pedazo de fierro que le había enseñado
-Akane, tenemos que buscar agua- el joven ya sentía la falta de agua en su organismo y definitivamente no quería probar el agua de mar
-Esta bien- La joven miro la extensión de selva que tenia delante, sabia que había agua ahí, debido a la lujuriosa vegetación que poseía la isla, el verdadero problema era encontrarla
-Ranma, estas seguro que no damos vueltas en circulo- Akane sentía las piernas de plomo y la boca seca llevaban caminando cerca de unas 3 horas y aun no encontraban nada
-Estoy seguro, por algo tallamos las muescas en los árboles ¿no?- El joven ya empezaba a tener los labios secos y la boca pastosa
-A este paso vamos a atravesar toda la isla- miro el cielo, los árboles evitaban que el sol les diera directo pero se podía sentir ese calor húmedo asfixiante
-No te que...- Ranma se detuvo de sopetón y le hizo un gesto a Akane para que se callara, ella puso atención y de pronto escucho un murmullo, ambos se pusieron en marcha otra vez a la fuente del sonido, avanzaron unos 5 minutos mas y se encontraron con una gran laguna cristalina, fresca, dulce; Se miraron un momento y luego corrieron al agua
-¡Agua¡Agua¡AGUA!- Ranma se tiro de cabecita a la laguna y luego tomo agua hasta que sintió que reventaba, Akane se metió hasta la cintura y lo imito, luego fue caminando de a poco hasta que el liquido le llegaba hasta la barbilla necesitaba bañarse así que dio un paso mas pero no tuvo pie, sintió como se precipitaba a las aguas profundas y el pánico la domino intento gritar pero el agua antes tan apreciaba ahora la tiraba hacia abajo y solo logro llenarse la boca de agua, empezó a chapotear y lo unido que consiguió fue alejarse mas de la orilla, ciega de terror ya no distinguía ni de arriba de abajo, rozo algo con la mano, el acto reflejo de respirar pudo mas que su conciencia y aspiro, los pulmones se le llenaron dolorosamente de agua y la ropa mojada la fue hundiendo lentamente.
Ranma miro como Akane avanzaba por la laguna, la joven de pronto se hundió, el supuso que estaría bañándose y la imito, salio de nuevo a la superficie y noto que ella no estaba, se acerco al ultimo lugar donde la vio y noto el agua al agitada, intrigado se acerco y perdió piso, se puso a nadar hacia donde debía estar ella de pronto sintió que algo le rozaba el pie, miro hacia abajo y la vio hundiéndose como una piedra "no puede ser que no sepa nadar" sin esperar mucho mas se lleno los pulmones de aire y se sumergió, ella se encontraba unos 4 metros por debajo de el ya inconsciente, Ranma se impulso lo mas rápido que pudo hacia ella la tomo en brazos y intento nadar a la superficie pero el peso era demasiado y al llegar a la mitad del trayecto ya no podía mas la soltó y subió por aire, luego volvió a bajar miro a la mujer, no podía ser que ella pesara tanto, entonces se dio cuenta de algo la joven ni siquiera se había sacado la chaqueta para sumergirse, la ropa era lo que pesaba tanto, intento sacarle la ropa pero no sabia como diablos hacerlo, sintió que de nuevo le faltaba el aire así que se llevo la mano a la cintura y tomo el retorcido metal que había usado para tallar los árboles, se acerco y rápidamente rasgo la ropa del tórax la tomo de la mano y la llevo a la superficie, de dos fuertes patadas ambos llegaron a la superficie
-¡¿Pero que rayos!?- El agua que los rodeaba se teñía rápidamente de carmesí, no le hizo caso tomo a la joven por la cintura y la dejo en la orilla, ahí se dio cuenta de su error en su desesperación por sacarle la ropa había hundido el metal mas de lo necesario y le había echo una herida en el hombro que ahora sangraba profusamente -¡Maldición!- miro de nuevo la herida y la dejo para después, se saco su camisa y se la puso a ella para cubrir su pecho desnudo, luego empezó a golpear el pecho de Akane para que botara el agua, pero nada ocurría al borde de un colapso nervioso el joven se acerco a su rostro y le practico respiración boca a boca, pronto sintió que la mujer se convulsionaba debajo de el, la separo y Akane volvió a la vida mientras tosía y botaba el agua de sus pulmones, Ranma la miro por un momento y suspiro aliviado
-¡¿Cómo se te ocurre meterte al agua si no sabes nadar?!- La joven lo miro desorientada y se tomo el hombro, se miro la mano y luego a el
-¡¿Qué diablos me paso?!- Akane lo miraba acusadoramente, se incorporo y la camisa se resbalo hasta el suelo, ella paseo su mirada entre la camisa y el joven que ahora mas rojo que un tomate la miraba embobado
-No ... yo...lo puedo explicar- tartamudeo mientras retrocedía
-¡PERVERTIDO!-
Ranma termino de contar lo que le había sucedido mientras se frotaba la mejilla ahora el triple de su tamaño e intentaba amarrar unos trapos al hombro de ella
-¿Por que entraste tanto si no sabes nadar?-
-Perdí pie y entre en pánico, solo quería bañarme-
-Pero... olvídalo, ahora me preocupa mas esta herida tenemos que evitar que se infecte- termino de arreglar el improvisado vendaje y se levanto –Tenemos que ir a la orilla, el agua de mar te cerrara esa herida bien-
-Volvamos por la misma ruta, sigamos las marcas serán una guía hacia el agua- Ella también se levanto, pero se hinco inmediatamente sosteniéndose el hombro
-Ranma, viste cuan profunda era la herida- dijo con una mueca de dolor, el joven se golpeo la frente, se le había pasado ese ligero detalle, se agacho y levanto el vendaje, con mucho cuidado abrió ligeramente la herida arrancándole un grito de dolor a Akane, el metal había habia atravesado la carne como mantequilla tocadon ligeramente el hueso y por suerte no había dañado las venas, trago duro tendrían suerte si solo tenia fiebre, se levanto y ayudo a ella a levantarse el calor de la selva ayudaba descomponer las cosas también la carne, tenían que llegar pronto a la playa
Ryoga espero en silencio la respuesta al otro lado del teléfono, pronto sintió un ruido parecido a un llanto y después los gritos de su suegro que casi lo dejan sordo, luego de un forcejeo la voz de Nabiki Tendo se dejo escuchar al otro lado de la línea
-¡¿Qué paso Ryoga?!- El joven suspiro, no se senita capas de decirlo de nuevo
-Akane tuvo un accidente en el viaje de avión- espero pacientemente hasta que la voz algo quebrada de la hermana de su novia se sintió de nuevo
-¿Esta muy mal?-
-Esta... muerta- Ryoga hizo una pausa, ya había pasado lo peor –Los funerales serán mañana en la tarde, en este aeropuerto se rendirán los honores, adiós- corto antes de escuchar algo mas, miro un momento el aparato y se dejo caer al suelo sorprendido de su propia frialdad, el director se acerco y le puso la mano en el hombro
-Vaya a descansar y tomese algo fuerte, lo necesitara usted tambien señorita- ambos asintieron y se fueron a la salida, el director se tiro en su silla, suspiro y tomo el telefono
-Hola, Larry necesitamos de tus servicios, si un avion y dos cuerpos empiecen en una hora-
-¡Maldición!- Ranma corría por la selva llevando a Akane en vilo, la fiebre ya había llegado y ahora la joven no podía sostenerse en sus piernas, la herida se había inflamado monstruosamente y un ligero toque verdoso amenazaba con convertirse en una peligrosa infección –Akane tranquila ya falta poco- dijo con intención de calmarla aunque el era el nervioso. La playa se extendía unos metros mas delante de el con un grito de jubilo corrió mas rápido, atravesó como un rayo la arena hasta el avión, deposito a Akane en el suelo y le quito el vendaje, la joven tiritaba por la fiebre y el dolor, la adrenalina había dejado de hacer efecto en su cuerpo y el castigo era ahora enorme, tomo los trapos y fue al océano, ahí los empapo y se los llevo rápidamente, con cuidado volvió a colocarle el vendaje, el agua escurrió lentamente por la herida a la vez que la joven gritaba como enajenada, Ranma le tomo la temperatura como pudo, estaba alta demasiado y ahora la joven hablaba incoherencias delirando, necesitaba agua, el joven se levanto y fue a lo que quedaba de su fiel aeronave, busco un momento hasta que encontró un pedazo de lata con forma de cuenca, siguió buscando hasta que junto 4 mas que le servirían se acerco a la mujer y la tapo como pudo con los harapos, luego se levanto y se interno en la selva, esperaba llegar a tiempo.
Ranma callo de rodillas frente a la laguna, estaba agotado, se cuestiono seriamente si esa mujer valía la pena tanto sacrificio pero se golpeo a si mismo cuando recordó que el la había herido y la hermosa sonrisa de la mujer, espero a recuperar el aliento y se acerco a la orilla, lleno hasta el borde los 5 "baldes" y se dio cuenta de su ligero error, el no tenia 5 manos
Ryoga esperaba tranquilo, ya había llorado toda el agua de su cuerpo, enfundado en su traje a que lanzaran la corona al mar, al lado de el la fría Nabiki Tendo miraba el vació con los ojos bañados en pena, Kasumi lloraba del brazo del doctor Tofu, el hombre también lloraba mientras intentaba consolar a su esposa, el señor Tendo no había asistido, no por decisión propia sino porque habían tenido que inyectarle tranquilizante para que dejara de gritar y llorar, Miro enfrente de el y vio a Shampo con la familia del piloto, la bella china también vestía de negro mientras lloraba en silencio al lado de una mujer muy parecida a Ranma, su madre supuso, que estaba del brazo de un hombre serio y calvo que debía ser su padre
La banda comenzó a tocar la marcha fúnebre y el director se subió al palpito a decir algunas palabras
-El señor Saotome y la señorita Tendo fueron unas grandes personas y aunque muy jóvenes hicieron grandes cosas en sus vidas, pero a veces el momento llega antes de lo previsto como es este caso, el accidente de ambos es una devastadora noticia para todos, me incluyo el joven Ranma era uno de los mejores pilotos que e conocido y la señorita Akane era por lo que se una brillante profesional, por eso y por muchas otras cosas los recordaremos con mucho cariño y aprecio, si alguien quiere agregar algo este es el momento- el hombre se arreglo la corbata y bajo del estrado dándole el espacio a la señora Saotome, Ryoga miro a la mujer y escucho en silencio lo que tenia que decir, poco le importaba ya todo, no tenia idea como su vida había cambiado tanto en unas cuantas horas, se metió la mano al bolsillo y saco el pequeño pero hermoso anillo que le había comprado a su novia, pensaba dárselo a la vuelta de su viaje y ahora no le servia de nada, el director le tomo el hombro y lo empujo ligeramente, el era uno de los que tenia que dejar la corona en el mar, la tomo junto a otros 3 hombres y la lanzaron al océano, miro un momento como las flores flotaban en el océano, volvió a mirar la joya que tenia en la mano y la tiro lejos al mar, luego se dio media vuelta y se fue en dirección al bar mas próximo, necesitaba alejarse de eso
Ranma caminaba lo mas rápido que podía mientras intentaba mantener el equilibrio, llevaba dos cuencos en cada mano y uno en la boca, estaba exhausto y solo el recuerdo de la mujer convulsionándose abrasada en fiebre lo mantenía de pie, apretó un poco el paso ya que la luz disminuía y no tenia intención de quedarse a oscuras en medio de la nada, camino una media hora mas y llego a donde había dejado a la joven, deposito con mucho cuidado el agua y se acerco a ver como seguía, Akane seguia tiritando pero ya no deliraba, la incorporo ligeramente y le dio a beber el agua que había traído, la joven bebió en silencio, seguía en un estado de semi inconciencia, Ranma la volvió a dejar en el suelo y busco en el bolso algo que los protegiera a ambos del frió de la noche, sus manos diera con algo frió, extrañado saco una botella, luego de un momento se le ilumino la cara era perfume, perfume con alcohol se acerco rápidamente a la mujer y le saco el vendaje, la herida seguía casi igual solo un poco mas seca con cuidado derramo el liquido sobre la piel, luego la volvió a tapar, dejo todo en el bolso excepto una toalla con lo que la tapo, miro el cielo la luna ya estaba en lo alto, sintió como el estomago le gruñía mañana tendría que buscar comida, volvía a mirar a la joven y le corrió unos mechones locos que le caían sobre el rostro, era en verdad una mujer hermosa, con mucho cuidado se acostó a su lado y la abrazo, después de todo Akane necesitaría todo el calor posible esa noche
