Tema: #19 - Porno

Disclaimer: Sigo siendo sólo una autora de fanfics que no obtiene regalías por KH D:

Notas de autor: Primero que nada, contrario a lo que el tema pueda hacer creer, este mini-fic es totalmente apto para público general xD. Y en segundo lugar, es un intento de humor. Me gusta pretender que tengo una vena de comediante. Decidme lo que opinan, por favor ♥


Con respecto al porno, es una regla implícita que cuando una mujer pregunta tú del tema no sabes nada, pero entre amigos que comparten el sagrado vínculo de la testosterona quien tiene más crédito es quien entra a la página más avezada de la semana. Quizás los dos años de correr entre la oscuridad y tratar de salvar el mundo podían haber resultado anecdóticos en el pasado, pero lo cierto es que no eran de particular interés para nadie durante las charlas en los vestidores de blitzball, en las que la infinita sabiduría de Wakka era poco menos que venerada.

Poco después de regresar de su travesía, Riku y Sora se encontraron por primera vez en una de estas sagradas ceremonias para compartir descubrimientos respecto al tema. Cuando Zell, hermano mayor de Tidus, comenzó a hacer gala de los datos amenos que le habían procurado sus dos años más de existencia, Riku tuvo que contenerse para no saltar sobre el él y golpearlo; en su lugar eligió taparle los oídos a Sora, que estaba sonrojándose hasta las orejas. Los demás sencillamente no entendían y no paraban de burlarse de Sora por ser tan ingenuo, pero Riku comprendía perfectamente que su amigo había estado un poco ocupado estando en coma y luego buscándolo de mundo en mundo como para darse el tiempo de adquirir los hobbies típicos de un chico de su edad (no que Riku fuera particularmente conocedor en el tema, pero todo ese tiempo vagando en la oscuridad le había ensañado cosas; cosas de las cuales prefería no hablar). Además, no era como si no fuera de conocimiento popular que Sora era bastante despistado por naturaleza.

De ese modo, una nueva rutina fue incluida a la tradicionales conversaciones de hombres, por bien de la pureza mental de Sora aunque también muy para su vergüenza: Riku rondaría a sus espaldas, fulminando con la mirada quien sea hiciera un comentario que le pareciera daba más detalle de la cuenta, y, de ser necesario, le taparía a su amigo las orejas. Cuando las cosas llegaban a lo último eso llevaba inevitablemente a una fútil resistencia, pues Sora sencillamente no era capaz de ganarle a Riku en estatura, peso o fuerza bruta, y ambos terminaban en suelo, Sora de cara contra el piso y Riku sentado sobre su espalda, retando con la mirada a quien se atreviera a pensar en burlarse, y aún tapándole las orejas.

Nadie nunca decía nada al respecto por temor a la ira de Riku (rumores sobre que había pasado el tiempo que estuvo desaparecido haciendo cosas malignas como patear cachorros en otros mundos flotaban por toda la isla), e inclusive dejaron de tomarse la molestia de inmutarse cuando alguien hacía un comentario particularmente gráfico y un "¡Riku, no soy niño!" podía ser escuchado, seguido del sonido de una banca cayendo y el ruido sordo de un cuerpo encontrándose con el suelo.

El que Riku pareciera bastante a gusto sentado sobre el moreno tampoco era señalado por nadie; todos en el equipo eran bastante parciales con respecto a sus mascotas y sus extremidades.