La promesa de un amigo
Segundo capitulo
"Te amo"
- Ahora que lo sabes, por favor, no insitas – Dijo.
- ¿Quién... quien es? – Pregunto el.
- ¿Para que deseas saberlo¿Qué cambiara? – Dijo, no le gustaba encontrarse en aquella situación.
- Dime quien es – Insistió el, deseaba saber quien era.
- Ay Sasuke, que insistente eres, como quieras, te lo diré... mi novio es...bueno, el es...el es...
- ¡Soy yo! – Grito una voz.
- No puede ser – Pensó Sasuke.
Giró sobre sus pies y logro ver al novio de Sakura. Vio como sonrió a la chica, como la abrazó, como ella se alegraba estando junto a el. Definitivamente debía ser un truco, ellos no podían ser novios, es decir, no¡no podían!
- Teme, la vieja Tsunade no me dejo que hablara contigo – Dijo Naruto.
- ¿Tú eres el novio de Sakura? – Pregunto, solo le importaba saber eso.
Nunca pensó tener que enfrentar esta situación, su mejor amigo, estaba con la mujer que amaba, definitivamente el imaginaba llegar, declararse a Sakura, y renovar la amistad con el hiperactivo shinobi, pero la realidad era distinta.
- Si yo soy su novio – Respondió con una enorme sonrisa en su rostro.
- Que sorpresa – Refunfuño por lo bajo.
- Hacemos la pareja perfecta¿no es así Sakura-chan?
Sasuke y ella se dieron cuenta, para gran alivio de ella, que el rubio no había escuchado toda su conversación, sino que, había llegado cuando el peliazul le preguntaba quien era su novio.
- Claro Naruto, la pareja ideal.
Se sintió realmente aliviada con la llegada de su novio, no estaba segura de ser capaz de responderle al peliazul, no sabia porque pero había algo que se lo impedía, tal vez temía poder herirlo a el, o aun peor, herirse a si misma.
- ¿Ya te vas? – Pregunto el rubio, ya que Sasuke se había dado media vuelta y había empezado a caminar.
- Si, estoy cansado, necesito descansar – Respondió con la frialdad que lo caracterizaba.
- ¡Teme! Son seis años sin vernos¿que te parece si vamos al Ichiraku a comer un buen tazón de ramen? Y no te preocupes que yo invito – Insistió, deseaba poder hablar largamente con su amigo del alma.
- Realmente nece... – Intento decir, siendo interrumpido.
- ¡Vamos! Que de seguro será la última vez que yo invite
- Como quieras – Contesto resignado.
- Sakura-chan¿vienes? – Pregunto, sin recibir respuesta, la chica se encontraba sumergida completamente en sus pensamientos.
- Sakura – La llamo el Uchiha, sacándola así, de las confusas ideas que cruzaban por su mente.
- Si, lo siento¿Qué ocurre?
- ¿Vienes al Ichiraku? – Inquirió.
- No, estoy agotada, lo único que quiero es llegar a mi casa y darme un relajante baño.
- ¡Vamos Sakura-chan! Así recordamos viejos tiempos.
- Me encantaría, pero me siento demasiado cansada – Repitió, deseaba estar lo más lejos posible de su ex amor.
- Lastima, pero bueno, cuídate mucho – Se despidió de ella con un delicado beso en sus labios.
- Adiós, Sasuke-kun – Dijo en un tono de voz casi inaudible.
Se despidió sin siquiera mirarle , no se atrevía a mirar esos ojos que a pesar de demostrar una enorme frialdad a ella le encantaban , los ojos que le hacían perder la cabeza , los ojos del chico que un día amo , y que al parecer aun amaba. Se alejo lo más rápido que pudo, perdiéndose en unos segundos de la vista de ambos chicos.
- ¿Nos vamos? – Pregunto Sasuke.
- Si, claro¡vamos!
Comenzaron a caminar en completo silencio, cosa rara en el Uzumaki, por lo que Sasuke decidió terminar con el silencio sepulcral que los acompañaba, entablando una conversación.
- ¿Y hace cuanto estas con Sakura? – Pregunto, desea saber todo acerca de su relación.
- A ver, creo que... un año.
- ¿Un año¿Demoraste cinco largos años en conquistarla? – Dijo en un tono burlón.
- Si, y por lo mismo no dejaría que nada ni nadie nos separara – Respondió con voz firme.
- Claro, yo tampoco permitiría que me separaran de ella – Añadió el Uchiha.
Al decir esto, Sasuke se percato que su amigo le observaba con algo de... ¿odio? Al parecer la chica se había vuelto motivo de peleas entre ellos, por lo que decidieron no hablar mas, para que las cosas no empeoraran, llegando así, sin siquiera hablarse al puesto de ramen.
Por otro lado, Sakura quedo destrozada con la conversación que había tenido con el peliazul ¿como era posible que algo supuestamente ya superado le afectase tanto? Ella quería a Naruto, no por nada estaba con el, hace un tiempo ya que había decidido olvidar al menor de los Uchiha, dejarlo en el pasado, y pensar en un brillante futuro junto al Uzumaki, tal vez se había equivocado en su decisión, no , no era eso, es que ni ella ni nadie, contaba con que Sasuke regresaría a la Aldea, y aun mas, nadie imaginaba, ni siquiera Sakura, que apenas se vieran el le declararía su amor, se encontraba demasiado confundida y desorientada, tanto así, que sus pies inconscientemente la llevaron a aquella banca maldita donde todo su dolor comenzó, se sentó, y comenzó a pensar en todo lo sucedido, perdió la noción del tiempo, y ni siquiera se percato que había pasado toda la tarde ahí y que se había hecho de noche. Miró a la Luna, sintiendo envidia de ella, ya que, allá arriba, en medio del cielo, entre las estrellas, su brillante compañera no debía afrontar ningún problema, pasado un rato, una pequeña lagrima cayo por la mejilla de la pelirrosa, luego otra, otra, hasta que ya no dejaron de brotar, como si de una fuga se tratara. Lloro como nunca lo había hecho, con tristeza, con angustia, con odio, con desesperación, con sentimientos que ni ella entendía, pero que a pesar de eso, los sentía intensamente, intento tranquilizarse cerrando sus verdes ojos, pero debido al cansancio que sentía, quedo profundamente dormida, con una expresión de paz en su rostro, paz que solo en sueños lograba encontrar, ya que su realidad, era de completo caos en ese entonces.
Era un nuevo día en la Aldea de Konoha, y Sakura seguía en aquella banca, dormida, ajena a los problemas que acechaban su vida. De pronto tres personas se acercan a ella, un rubio, un moreno, y un hombre con la cara tapada.
- Sakura-chan, no sabes lo linda que te ves dormida – Susurro Naruto al oído de su novia.
- Patético – Pensó Sasuke.
- Naruto, despierta ya a Sakura, tenemos que entrenar, y no tengo mucho tiempo – Le pido Kakashi, quien leía un nuevo tomo de Icha Icha.
- Sakura-chan, Sakura-chan, despierta – Decía, mientras la movía un poco.
- Na... ¿Naruto? – Dijo sorprendida - ¿Qué hacen aquí? – Mira a los dos que se habían adelantado.
- Bueno, es que hoy hay entrenamiento – Respondió alegremente.
- Pero si a mi nadie me ha avisado
- Si, bueno, ayer nos encontramos con Kakashi-sensei en el Ichiraku, y nos dijo que seria bueno que hiciéramos un entrenamiento, para ver como peleaba Sasuke, y me pidió que te avisara, fui a tu casa, y no respondiste, por lo que supuse que te habías dormido, pero no en el parque – Se explico el rubio.
- Si, es que ayer decidí dar un paseo y creo que el cansancio me venció – Le dijo, con una expresión de torpeza que a Naruto le encanto.
- Ya no importa, ahora vamos, que ya se nos adelantaron
- Si, vamos – Se levanta de la banca, y se van corriendo tomados de la mano hasta alcanzar a los demás, que ya habían llegado al lugar que se llevaría a cabo el entrenamiento.
- Al fin llegan – Dijo el peliplateado, mirando a los novios – Bien, el entrenamiento de hoy, consistirá en un combate libre, para que nos acostumbremos al estilo de lucha que ha adquirido Sasuke a lo largo de estos seis años, por lo que, como siempre les he dicho, deberán...
- Luchar con la intención de matar a su compañero – Lo interrumpió Sakura, mirando de reojo al peliazul, quien noto que esas palabras iban dirigidas a el.
- Bien dicho Sakura, empezaremos a la cuenta de tres – Añadió – ¿Están listos?
- Si – Respondieron los tres al unísono.
- Uno, dos, tres... ¡empiecen!
Sakura fue la primera en atacar, quien se dirigió directamente hacia el Uchiha, toda la tristeza y angustia que había sentido la noche anterior, la transformo en odio contra su antiguo amor. Luego fue Naruto, quien también ataco a su amigo, no porque le guardara rencores, sino porque, de eso se trataba el entrenamiento, Kakashi al notar esto decidió alejar a Naruto de esa pelea, ya que entendía los sentimientos de la chica, y creía que tal vez las cosas se podían aclarar con una batalla. Llevo al rubio a un lugar medianamente lejano sin que se diera cuenta, debido a la emoción que este sentía, y lo distrajo un buen rato.
La Haruno le lanzaba peligrosos golpes al Uchiha, pero ninguno de ellos lograba dar con su objetivo, quien por algún motivo, simplemente los esquivaba y no ponía empeño en atacarla.
- ¡Vamos¡Atácame! – Repetía mientras intentaba golpearlo - ¿O es que una molestia insignificante como yo no merece luchar contra el gran Sasuke Uchiha?
- No seas ridícula Sakura – Respondió, esquivando un golpe que iba directo a su rostro – No tengo intención ni motivos para luchar contra ti.
- ¡Pelea! Enséñame lo que aprendiste con ese maldito de Orochimaru! –Grito, lanzando un golpe lleno de chakra directo a sus costillas.
- Eres una molestia – Dijo, deteniendo con una mano el puño que iba dirigido hacia el, acercándola así a su cuerpo – Y sigues siendo débil – Aclaró, mirándola a los ojos que demostraban un inmenso odio.
- No me subestimes, "Sasuke-kun" – Dijo irónicamente, liberándose rápidamente del peliazul, sin que el ni siquiera se percatara, acumulo chakra nuevamente en su puño, y esta vez, si le dio, rompiéndole unas cuantas costillas, y lanzándolo varios metros lejos - ¿Ahora quien es el débil, Sasuke-kun? – Pregunto, una sonrisa maliciosa se formó en sus labios.
Mientras en algún lugar cercano, en el bosque, se encontraban los otros dos integrantes del equipo Kakashi, luchando animosamente.
- Hey, Kakashi-sensei, creí haber odio, que debíamos luchar contra Sasuke para adecuarnos a su estilo de lucha¿no? – Dijo Naruto, quien ya se había aburrido de luchar contra su maestro.
- No te preocupes, si logras derrotarme, podrás ir con ellos - Respondió con una expresión de alegría en el único ojo visible.
- O sea, nunca – Pensó el rubio, sin ninguna esperanza de lograr derrotar al hombre.
La situación entre Sasuke y Sakura, seguía siendo tensa, el permanecía en el suelo, y ella lo observaba desde una distancia prudente. El comenzó a reír, dejando atónita a la chica, quien no comprendía que le había causado tanta gracia.
- ¿De que te ríes? – Pregunto, comenzó a acercarse hasta quedar junto a el.
Error. Apenas estuvo a su alcance, este la golpeo con una de sus piernas, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera junto a el. Sasuke se giro rápidamente y se arrodillo sobre ella, haciendo que sus cuerpos hicieran contacto y que sus rostros quedaran a unos centímetros de distancia, logrando que ella se sonrojara.
- Sasuke-kun, que... ¿que haces? – Intento quitárselo de encima, golpeándolo con sus puños, pero el los detuvo y los coloco contra el suelo, inmovilizándola por completo.
- Tu eres la débil – Dijo, sin quitarle los ojos de encima.
- Definitivamente este loco...ahora suéltame antes de que alguien nos vea – Ordeno la Haruno, quien intentaba no mirar los negros ojos que tenia frente a ella.
- Antes, dime...que no me amas
- ¿Qué¿Otra vez? – Dijo ya hartada de la insistencia del peliazul - ¿Para que quieres que te lo repita?
- Dímelo mirando directamente a mis ojos – Pidió, o mejor dijo, ordeno – ¿Que tan difícil puede ser decir "No te amo"?
- Ya te dije que es a Naruto a quien quiero, somos novios... además ¿porque te importa tanto que digas tres estúpidas palabras?
- ¿Por qué te cuesta tanto decir tres estúpidas palabras? – Inquirió el.
- Bueno, es que...la verdad... – Intento responderle, pero ni ella sabia la respuesta.
- ¿No me lo dirás, cierto? No puedes... – Dijo, con aire triunfador, y brindándole una sonrisa.
Era la primera vez que la chica veía en el una sonrisa de alegría. Varias veces habían reído juntos, pero eran mas de burlas o altanería, provocadas por Naruto, muy distinta a esta, que era de la más pura felicidad y ternura, y todo gracias a ella. Luego de esto, Sasuke decidió soltarle las muñecas, quedando así desprotegido ante un ataque por parte de la kunoichi, quien recordó el golpe que le había dado y había decidido repararle las costillas, ya que posiblemente, su ataque había destruido algunas.
- Sasuke-kun, debo cu... – Pero fue interrumpida.
- Shhhhh – Se apresuro a colocar uno de sus dedos en sus labios, dándole a entender que no dijera nada.
A Sakura de inmediato se le acelero el corazón, miro directamente a sus ojos, sintiéndose desnuda ante el, como si pudiera ver aun mas allá de sus pupilas, como si de un libro abierto se tratara y el pudiera leer todos los secretos que guardaba. Se agito aun más, cuando vio que Sasuke, acortaba a cada segundo más y mas distancia que los separaba, y pensaba que al fin el deseo que había tenido por años se haría realidad. Decidió hacer nada, quedarse quieta esperando el momento, cerró sus ojos y al instante sintió los calidos labios del Uchiha sobre los suyos, el beso fue largamente correspondido, abrazo al chico haciendo que su cuerpos se acercaran a un mas y deseando que aquel momento nunca se acabase, que se quedaran unidos por siempre, que el tiempo se detuviera y ese momento se repitiera infinitamente por siempre. Pero el se separo de ella y la miro dulcemente haciendo que se sonrojara de sobremanera, acerca su boca lentamente a su oído y con un toque de sensualidad susurro a su oído "Te amo"
- Yo también te amo, Sasuke-kun – Le afirmo, mirando directamente a sus ojos y besándolo nuevamente.
Se quedaron tendidos sobre el césped un largo rato, a Sakura nunca le había parecido mas hermoso el cielo, no tenia palabras para describir la felicidad que en esos momentos sentía, el peliazul en cambio, observaba detalladamente a la chica, quien se ponía un poco nerviosa.
- Creo que será mejor seguir entrenando – Dijo repentinamente el, levantándose del suelo y haciendo una leve mueca de dolor que intento disimular, pero que la Haruno noto.
- Perdón por lo de tus costillas, deja que te las cure – Manifestó, levantándose del suelo.
Pidió a Sasuke que se sentara a la sombra de un árbol, para demorar menos en sanar las heridas provocadas por su golpe, intento demorarse la menor cantidad de tiempo posible, y en tan solo unos minutos, acabo con su tarea, dejando sorprendido al Uchiha.
- Te has vuelto fuerte – Afirmo, orgulloso de su compañera.
- Tu ya eras fuerte – Dijo ella, sonriendo.
- Ahora si, entrenemos antes que llegue Kakashi y nos regañe estar hablando.
- Naruto – Susurro, recordándolo de repente - ¿Qué le diré? Amo a Sasuke-kun y...quiero mucho a Naruto, no me gustaría herirlo, demonios, estoy metida en un gran problema – Pensó, con cierta preocupación.
- ¿Ocurre algo? – Pregunto – Te noto preocupada
- Que no es obvio – Dijo para sus adentros – No, no pasa nada. En realidad si, tu sabes que yo soy novia de...
- Ya habrá tiempo para hablar de esas cosas – La interrumpió, ahora, a entrenar.
Cerca de ellos, se encontraba Naruto, quien al parecer al fin se había librado de su sensei y buscaba a sus compañeros para unírseles en su entrenamiento.
- Por fin me libre de Kakashi-sensei, ahora ¿Dónde estarán esos dos? – Se preguntaba el Uzumaki, quien corría a gran velocidad entre los árboles intentando encontrar a sus amigos.
- Naruto – Dijo Kakashi, saliendo de entre unos arbustos, sorprendiendo al rubio, quien resbalo y cayó al suelo - ¿Por qué te escapaste? – Pregunto.
- Eso dolió – Manifestó, llevándose las manos a la cabeza para ver si así el dolor cesaba – Y yo que pensé que lo había perdido – Pensó triste
- Da igual, de todas maneras ya se no hizo tarde, vamos a reunirnos con Sasuke y Sakura.
Cuando ambos llegaron al lugar que se encontraban el peliazul y la chica, la situación era mas o menos asi. Sakura se encontraba en el suelo arrodillada frente al chico, quien apuntaba directamente a al pecho de ella con su espada (Chokuto).
- Debes ser mas rápida – Aclaro – El enemigo ya te habría liquidado.
- Lo siento Sasuke-kun, es que estoy realmente agotada – Dijo, con la respiración entrecortada, debido al cansancio que sentía.
- Creo que me excedí
- No, no te preocupes, creo que tendré que trabajar mas duro, pero tu estuviste genial – Afirmo, sonriendo para tranquilizarlo.
- ¡Sakura-chaaaaan! – Grito desesperado, corriendo hasta quedar junto frente a Sasuke.
- Na...Naruto¿Qué sucede? – Le sorprendía la actitud sobre protectora que había adquirido.
- ¡Tu! – Mira a Sasuke - ¿Qué te crees¿Eh¿Por qué apuntas a MI novia con esa estúpida arma? – Pregunto furioso.
- Primero, ya se que es tu novia, no es necesario que lo remarques tanto cada vez que me ves. Segundo¿Acaso esto no es un entrenamiento? Eso hacíamos genio, entrenar – Respondió, ya estaba harto de su amigo.
- Bien, será la última vez que entrenen juntos, no quiero que te acerques más a Sakura-chan ¿Oíste?
- Opino, que tu no tienes derecho a ordenarle nada, eso es algo que debería decidir ella
- ¿Sakura-chan? – La observa, pidiéndole apoyo.
- Bueno, yo...yo creo...que tal vez...
Continuara
¡Hola
Espero que les haya gustado como quedo :)
Saludos a la gente que lee mi fic! Se los agradezco de corazón.
Atte.
Yakitsu
