Una gota de sangre resbaló por el lavabo hasta el orificio de desagüe, seguido de pequeñas gotas de agua que eran lágrimas provenientes de dos ojos verdes que fueron enjugados con finos dedos.
Era una boba por sentirme menos junto a las chicas que lo pretendían.
Eres tan o más bella e inteligente que todas "esas".
Sonrió al recordar el discurso de su mejor amiga, y supuso que tenía razón. No por nada había estado con Kinnsen, Estern y algún noviecito de verano.
Tenía sus encantos, tras ese manto de timidez e intelectualidad superior.
Se colocó una bandita de gasa en el dedo cortado, se cepilló con algo de dificultad el cabello y se sonrió a si misma, pensando que era linda.
Debería sentirse linda y para eso, maquillaje, acortar el uniforme, una sexy ropa interior y brillo labial.
Un par de retoques necesarios ligeramente, no en exceso, si no quería que la confundieran con las rameras de Ravenclaw.
Salió de la sala común hacia el campo de quidditch. Se había decido, de una vez, a hablar con el muchacho.
Era bien sabido que su casa entrenaba los viernes a las siete, antes de la cena.
¿Estará solo? Sería perfecto.
Un par de silbidos, aplausos y guarangadas acompañaron su camino hacia los vestidores. Otros estaban tan concentrados en sus piernas o senos que no notaron quién era.
-Estás divina, Evans
-¡Vaya cambio, Ratona!
-¡Wow, si que estás cambiada Lily!
Los tres que notaron su cambio de niñita estudiosa a femme fatale.
Inspiró hondo antes de abrir a medias la puerta, haciendo un leve chirrido.
Estaban los bancos vacíos y casilleros cerrados, menos uno.
A la izquierda, una remera y un pantalón posaban sobre una banca junto a zapatillas y medias.
Se sonrojó al notar que la ropa interior estaba en el piso. La recogió con cuidado y la arrojó al banco. Sí que era un buen bóxer, en cuanto al tamaño.
No es momento para esos pensamientos..Pero si no es a eso..¿A qué diantres viniste así vestida?
Acarició la puerta del casillero, que entre fotografías de equipos y ligas internacionales, en un rincón, había una foto de ella.
Sonrió sorprendida aunque se esperaba algo así. Aquella foto se la habría dado Moira, por que recordó habérsela tomado ese verano en el Callejón.
Sonría mientras señalaba una pluma último modelo con un tintero de colores.
Y era por su pluma barata que se había cortado el dedo.
En el fondo, había pelotas de Quidditch en una caja, capas, lentes para lluvia, manuales de mantenimiento de escobas, planos de tácticas y una toalla color violeta con las iniciales L.E.
Pequeño ratero.
Se llevó la mano al pecho, enternecida al ver una caja de metal con el dibujo del tintero y la pluma que ella tanto quería para escribir.
La reacomodó para que no se notara nada y entrecerró la puerta, tal y como estaba.
Tomó asiento mirando a los azulejos grises. No sabía que decir.
Tenía cosas de ella y sabía lo que ella quería.
El sonido del agua cayendo se detuvo, ella dio un leve respingo y salió del lugar a medio trote.
No había cumplido con su cometido pero había tanteado el terreno, ganando seguridad.
Se sentía linda, querida y con personalidad. Un joven al fin se había fijado en esa chica estudiosa, tras libros y una gran mente. Callada, tímida, leal y serena. No quería problemas con nadie y no significaba que fuera insípida.
Eres una desabrida, nadie nunca se fijaría en ti.
Las palabras de Pet, su hermana, se vieron opadas por el regalo, la foto y su toalla en el casillero de aquel chico.
Durante el desayuno, al otro día, Moira casi se atraganta con el zumo de manzana cuando la vio llegar.
El cambio era satisfactorio y todos, se fijaban en ella, aunque sea para hablar mal o bien.
-Esto es lo que quería..Potter sí que ha hecho estragos en ti..Mírate como estas de guapa.
Lily tomó su mano y le agradeció con la cabeza.
-No es por nada pero..¿Hablaste ya con él?..Por que este cambio y esta confianza inusual se deben a algo fuerte.
-No he podido, pero lo haré
Moira asintió satisfecha y se llevó un bocado de tarta a la boca.
-¡Vaya, vaya, vaya! Si Evans, la Santurrona, se sacó la máscara-declaró Ivanna con un repiqueteo muy molesto de su mano en la mesa-¿Qué te pasó, Evans?¿El síndrome Potter llegó a ti?
-Fue algo tarde..a nosotras nos llegó hace tiempo y por igual-añadió una chica tras Ivanna.
Lily volteó en ese momento y las miró de cabo a rabo.
-Ese ¡Vaya, vaya, vaya! Está muy fuera de moda..aunque dudo que sepas más palabras-comenzó diciendo haciendo que Moira se volcara el jugo sobre su camisa- Y sí quieres verlo así, Sí, me llegó el "síndrome Potter" que me ha hecho muy bien..Por que desde entré no dejan de mirarme, a lo contrario de ti..-añadió con desdén en un dedo-..que no te miran desde hace rato, por eso tienes rabia..Figurita Repetida.
Ivanna lanzó un sonido de irritación y volvió a su mesa, tras la sorpresa de sus amigas.
-¿Cómo dejas que esa ratona te insulte de esa forma?
Moira estrujó a Lily con fuerza haciéndola toser.
-Déjame o moriré joven-susurró entrecortadamente.
-¡Eso es mi chica! Quiero verte así, pelea, pelea, pelea.
Remus se sentó frente a ellas sonriendo y alzó una mano en el aire.
-Te felicito-exclamó estrechando la mano de la pelirroja, sorprendida-Has adquirido belleza y personalidad en un día..¿Cómo es eso?
-Digamos que..me dí cuenta que tengo potencial.
-¿Y a quién o qué se debe eso?-preguntó alzando una ceja.
-Ya lo verán-terció mirando hacia la entrada y poniéndose de pie. Se arremangó la blusa, alisó la corta pollera y se dirigió hacia su objeto de cambios.
-Hola James-saludó frenándose justo a dos pies de él, con algo de torpeza.
-Hola-contestó alzando las cejas, sorprendido de su saludo.
-Hola Lily-exclamó Sirius llamando la atención de esta y haciendo que le correspondiera-Los dejo solos, Emily me espera-Llegó hasta su novia, palabra en duda, y la besó.
-¿Black anda con Dixon?-preguntó divertida.
-Sí, pero creo esta bien lo ha atrapado..Espero que no la cargue, sería una lástima-Volvió a verla e indicó la mesa-¿Desayunas?
-Usualmente lo hago..¿Tú?
-Sip.. es básico para nosotros, los deportistas-aclaró haciendo reír a ella. Era todo un espectáculo su sonrisa.
-Y para nosotros, los cerebritos.
-Aunque te han metido en esa bolsa, no te veo dentro-explicó sirviendo una taza de café-No te conocen bien.
-Por mi aspecto entro en ese grupo..Ahora se vienen las fotos del anuario, espero que con mi nueva imagen me saquen.
James abrió un poco más los ojos, notando que la chica estaba muy cambiada.
-¡Ey, es cierto! Estás más..arreglada, no lo había notado.
Ella borró su sonrisa y lo miró algo desconcertada.
-¿No..lo..habías notado?
James asintió cómodamente y agregó, al ver que ella estaba decepcionada-Para mi siempre te ves linda..y tengo una imagen muy clara de ti..Tal vez por eso no noté tu cambio.
-Eso me deja más tranquila, James..Gracias
-Espera..¿Esto quiere decir que tú esperabas que notara tu cambio de imagen, es decir, que te mirara?-preguntó encorvándose un poco.
Quería que te fijaras en mí.
-¡Oh, no!..No vayas a creer que este cambio lo hize para que los hombres me notaran..Es solo que..Tú eres una especie de referente masculino y que me notaras cambiada, hubiera sido importante.
-¿Por qué?-preguntó intrigado.
Mentirosa, mentirosa.
-Por que..por que..yo hubiera ocasionado efectos sobre los hombres, yo que se..solo probaba..Igual no creas que me he convertido en una de esas calienta braguetas de Ravenclaw..No, yo hacía una especie de..experiencia interna..Ya sabes, como esos logros personales.
James asintió divertido por tan rebuscada explicación y se preparó una tostada.
-No pensaría nunca eso, Lily...yo sé diferenciar.
Volvió a asentir y se metió un trozo de scon a la boca.
-James..¿Qué tienes que hacer hoy a la noche?
Salir contigo.
-¿Esta noche..esta noche?..A ver, la fiesta de las Wenderson es en Hogsmeade..pensaba en ir con Remus y Sirius, por que Peter está en cama con un gran catarro.
Lily se calló con un sorbo de café y asintió añadiendo-Son buenas chicas..Claire me ayudó en Historia de la Magia este año.
Es un pie para que la invites, idiota.
-¿A ti te..gustaría ir?
-¿Adonde?
No te hagas la difícil.
-A la fiesta, claro
-Por supuesto-contestó apresurada
Sonaste muy convincente, como si lo esperaras.
Lily miró su reloj y se levantó agarrando un par de galletas.
No las comas, quedarás como una gorda...pero..si él odia a las calienta braguetas que cuidan su cuerpo y cero calorías, le debes gustar por que comes bien..Mejor tómalas.
-Debo ir a Pociones Avanzadas con Slughorn..y enterarme cuando es su próxima fiesta, ya sabes, la de las eminencias.
James asintió aún más divertido y ella se despidió con un casto beso en la mejilla.
-Esta noche en la sala común..a las ocho.
-A las ocho-afirmó tomando su mochila
Vio alcanzar a Moira, su mejor amiga en la puerta y darle todas las galletas.
¿Para qué las había tomado, entonces? Negó sin entenderla pero esbozó una sonrisa sutil. Era parte de su encanto y le hacía gracia, pero no de la burlesca, si no de la tierna.
La chica era muy divertida y eso en parte le había enamorado.
Hola a todos..felices fiestas!!
Lal!
