Capitulo 5: sorpresas….
Eran las tres de la mañana cuando Nami se despertó por culpa de la mala posición en la que intentaba dormir. Intentó cambiar de posición, pero desistió, pues con Luffy así se arriesgaba a despertarlo. Intentó volver a dormir pero le fue imposible, estuvo un rato despierta hasta que el sueño la venció. Justo cuando Nami se durmió de nuevo, el capitán se despertó, le dolía la cabeza un montón, tenía un vago recuerdo de lo que había ocurrido, hacía tan solo un par de horas. Se acordaba de haberse zampado la comida del guarda de su celda, también recordaba haber bebido algo que no sabía qué era, después veía imágenes dispersas, veía a Nami entrando en la celda, a Zoro hablar (no recordaba lo que decía, pero bueno), después había notado el aire en su cara, y ahora se encontraba durmiendo en una habitación. Miró hacia arriba y se encontró con la imagen de Nami profundamente dormida, se incorporó poco a poco, pues tenía un buen dolor de cabeza, y aún iba un poco borracho, pero consciente de lo que hacía. Se sentó junto a Nami, y la miró durante un largo rato. Después decidió que Nami no estaba cómoda y poco a poco la tumbó en la cama para que pudiera descansar. Una vez tumbada, la tapó con una manta, pues le pareció que tenía frío. Se agachó a su lado y la siguió mirando fijamente, después de dudar un rato, acercó su cara a la de Nami y le dio un suave y tierno beso, corto pero dulce. Sin saber qué era lo que sentía, y porqué había besado a Nami, se levantó y salió de la habitación, para dirigirse a la suya. Cuando entró, tropezó con algo que había en el suelo, era Zoro, que, como siempre estaba durmiendo en el suelo, aunque la realidad era que se había caído de la hamaca donde se había puesto a dormir. Luffy pasó por encima de él y se dirigió a su hamaca pero se encontró con Ace durmiendo plácidamente en ella. Decidió dormir en la hamaca de Zoro, ya que él no la utilizaba.
A la mañana siguiente, cuando Nami despertó, se sorprendió de encontrarse tumbada en la cama y tapada con una manta, no recordaba haberse dormido así. Oyó ruido en la cocina y se dirigió allí. Al entrar se fijo en que solo faltaba Luffy por llegar.
— ¡Buenos días Nami!— dijo Chopper.
—hola…—dijo aún dormida. — ¿qué hora es?
—creo que las diez…—dijo Usopp.
— ¿Las diez?—gritó Nami de lo sorprendida que estaba ¿cómo podía haber dormido tanto?
—Teniendo en cuenta que anoche nos dormimos todos más o menos a las dos…no has dormido tanto… —dijo Ace zampando.
— ¡Ten mi dulce pelirroja!—Sanji, como no, con babas acercándose a Nami.
—Gracias Sanji —dijo ignorándole. Empezaron a hablar de lo harían ese día, ya que no sabían cual era la isla más próxima, pues habían salido tan deprisa que no habían mirado a dónde se dirigían. Mientras hablaban llegó Luffy, con evidente molestia de que estuvieran hablando tan alto.
—hola, Sanji dame algo de comer…
—En seguida— le dijo.
— ¡sh!…no grites tanto…—dijo con la cabeza apoyada en la mesa.—ni vosotros por favor… —lo decía susurrando porque su propia voz le retumbaba en la cabeza.
—Creo que será mejor que empecemos a hacer nuestras cosas— dijo Ace en un susurro, todos asintieron con la cabeza. Poco a poco todos fueron saliendo a hacer sus tareas, solo quedaron en la cocina, Nami y luffy, que estaban desayunando.
— ¿Cómo te encuentras?—le preguntó Nami.
—pues… me duele la cabeza…y…no recuerdo muy bien lo que pasó ayer…¿qué pasó?— le preguntó.
— pues pasó que te bebiste una botella entera de sake de un solo trago, te emborrachaste, te sacamos de ahí, y tuve que dormir contigo porque no me soltabas…
— ¿estás enfadada?—preguntó poniendo morritos.
— ¿eh? No, hombre, no, al fin y al cabo estabas borracho, no sabías lo que hacías...—Nami se bebió el zumo de naranja de un trago y se dirigió a la puerta.—voy a ver como van las cosas—se sonrojó ligeramente y salió por la puerta. Se dirigió a la cabina donde guardaba sus mapas, para ver si se podía poner a dibujar, pero como ya imaginaba no se podía concentrar, con todo lo que había pasado…se puso a pensar en todo lo acontecido el día anterior, desde que llegó al cuartel y fue encerrada, hasta el…
— ¡¡Nami!! ¡¡Una isla!! ¡¡Nami!!— era la voz de Chopper lo que la sacó de su ensimismamiento. Salió a cubierta y miró al horizonte, era cierto, había una isla, empezó a dar órdenes a todos los del barco, y en poco más de una hora estaban entrando en el puerto.
—la verdad es que no esperaba que hubiera una isla tan cerca de aquella…—dijo Nami.
— parece bastante más grande que la otra…-dijo Usopp, mirando a ver si veía el final de la isla.
— ¡¡Ey!! ¿Qué, vamos a explorar?—parecía que el capitán se encontraba mucho mejor seguramente gracias a algo que le había dado Chopper.— oye Ace, por cierto, ¿piensas quedarte mucho tiempo aquí?
—Pues, pensaba quedarme un tiempo… si no os molesta...-dijo mirando a su hermano.
—no es que me moleste que te quedes…pero…¡¡no quiero quedarme sin comida!!—aparece una gota de sudor en la frente de todos los presentes, que caen al suelo del impacto de esa respuesta.
Ace empezó a reír de manera descontrolada, tanto, que cayó al suelo preso de un ataque de risa monumental.
— ¿pero que leches pasa aqu...? ¡¡¡Ah!!!—trompazo, Zoro se había tropezado con Ace (que seguía riendo sin empanarse de nada) mientras venía de su habitual siesta matutina. Ahora se encontraba tirado en el suelo con la marca de la madera en la cara y viendo a sus camaradas partiéndose de la risa a su costa. Se levantó, pegó cuatro gritos y se dirigió a la otra punta del barco a seguir durmiendo.
— ¡¡¡Zoro!!!—Gritó Nami— ¡¡¡nos vamos a explorar la isla!!! ¡¡¡Cuida del barco!!! —Esperó una respuesta, pero no la recibió. —¡¡¡ZORO!!!
— ¿¿¿qué quieres pesada???—gritó enfadado.
—¡¡¡Quiero que cuides bien del barco!!! —gritó ella aún más fuerte.
— ¡Está bien!
Así todos salieron del barco dejando a Zoro solo, y se dirigieron al pueblo. Cada uno fue a un sitio diferente, Sanji a comprar un montón de comida, teniendo a Ace y Luffy, la necesitarían. Chopper fue a comprar medicinas, Usopp, a una tienda de artillería, las chicas fueron a comprar ropa y algunos libros que quería Robin, y Ace y Luffy se quedaron aburriéndose por el pueblo.
— ¿Dónde vamos?— preguntó Luffy algo aburrido.
—Mm…pues… ¿qué te parece si entramos en ese bar a tomar algo?— preguntó mirando a un pequeño bar que hacía esquina.
— ¡¡vale!!—con una gran sonrisa Luffy se dirigió allí seguido de Ace.
Entraron en aquel pequeño bar. Había poca gente, la mayoría sentada a la barra, pues tan solo había cuatro mesas en la estancia. Luffy y su hermano se dirigieron también a la barra, donde el tabernero les atendió.
— ¡hola forasteros! ¿Qué vais a tomar?—preguntó mientras limpiaba un baso.
—Pues yo tomaré una cerveza—dijo el mayor.
—yo… ¡un zumo de naranja!
— ¡En seguida!—contestó el hombre con una sonrisa.
— ¿Porqué están todos tan contentos?—preguntó Ace mirando a su alrededor, todos los ocupantes del bar reían y hablaban contentísimos.
—pues resulta que esta noche se celebra la gran fiesta del año, realmente es la mejor fiesta que se da por aquí, todo el mundo puede asistir, si queréis podéis venir vosotros también.
—Y ¿a qué hora empieza?—preguntó de nuevo Ace.
—alrededor de las ocho más o menos. —dijo mientras les cobraba.
—bien pues nosotros nos vamos—dijo Ace. Se dirigieron a la salida, y vieron en la tienda de al lado a Robin esperando en la puerta.
—vaya, ¿qué haces aquí Robin?—preguntó Luffy.
—espero a que salga Nami de dentro.
— ¡Ah…!— justo cuando iba a preguntar qué hacia Nami ahí dentro, la vio salir el interior de la tienda con un montón de bolsas.
— ¡¡bueno!! ¡Me he comprado un vestido fantástico! —Dijo mirando a Robin, entonces se dio cuenta de la presencia de los chicos— ¡ah! Hola… ¿qué hacéis aquí?
—Pues acabamos de salir de ese bar, y nos han contado algo…—empezó Ace.
— ¡¡se ve que esta noche dan una fiesta en el pueblo, y nos han invitado!!-dijo Luffy muy contento.
— ¿¿en serio??— preguntó Nami súper contenta. — ¡¡qué bien!! ¡¡Podré estrenar mi vestido nuevo!!! ¿Tú también lo estrenarás, verdad Robin?
—sí, supongo que no me queda de otra…
—creo que será mejor buscar a los dem…—Luffy fue interrumpido.
—¡¡¡por ahí vienen Usopp y Chopper!!!—dijo Nami.
—Será mejor buscar a Sanji…—dijo Luffy poniendo una mano a modo de visera para buscar mejor.
—no te preocupes hombre, que se lo diremos en el barco…
— ¡¡pero si no lo digo por la fiesta!! ¡Es que tengo hambre y él tiene la comida!—dijo dejando de buscar y mirando a sus camaradas.
—vamos al barco que seguro ya está preparando la comida…
Cuando llegaron al barco le contaron a Zoro lo de la fiesta, aunque, como suponían no le importaba. Notaron el olor de algo que Sanji preparaba en la cocina, Luffy guiado por el olor fue hacia allí, pero se estampó con la puerta de cocina, el cocinero la había cerrado para que el glotón de Luffy no entrara. Todos acudieron a ver que había pasado, y se encontraron con el capitán en el suelo.
— ¡Luffy!—dijeron todos. — ¿qué te ha pasado?
— Pues me he dado con la puerta…. —dijo rascándose la cabeza. En ese momento salió Sanji de la cocina.
—La comida ya está. —volvió a entrar seguido de los demás.
—Oye, Sanji, ¿porqué has cerrado la puerta?—preguntó Luffy engullendo el contenido de su plato.
— Pues para que cierta persona no entrara a molestar—contestó mirándole. Le explicaron lo de la fiesta, y el contestó con corazones en los ojos que iría encantado. Después de comer, cada uno se dedicó a hacer las actividades de cada día.
—Bueno—dijo Nami mirando el reloj—ya es hora de ir a arreglarme…
—¿¿qué??—preguntaron Usopp, Chopper y Luffy a la vez. —¡¡pero si solo son las seis!! —añadió el capitán.
—¡¡pues por eso!! Venga no quiero que nadie me moleste. —Mirando con cara de asesina—nos veremos aquí a las ocho menos diez para ir todos juntos, ¿¿de acuerdo??—preguntó, los chicos asintieron con un leve movimiento de cabeza. — ¡¡Robin!!—Llamó— ¡ven! ¡¡Vamos a arreglarnos!!—Robin apareció por una esquina.
—de acuerdo—dijo dejando el libro en las manos de Chopper. Ambas se dirigieron a su habitación. — no hacía falta empezar a cambiarnos ya…
— ¡sí! ¡Por supuesto! No podemos ir de cualquier manera…además, así, estrenamos conjunto…—se empezaron a arreglar hablando de distintas cosas.—oye Robin, tengo que contarte algo…
—Dime— dijo girando hacia Nami, al ver su cara se dio cuenta de que era algo importante— ¿qué pasa, navegante?
— pues resulta que esta noche, me he despertado, y no me podía dormir, y cuando por fin lo conseguí, Luffy se despertó...y...—se sonrojó—y...me besó. —Robin la miró expectante—después salió de la habitación…—Robin y ella se pusieron a hablar de los posibles motivos de aquél beso, mientras, los chicos se fueron a su habitación a arreglarse también (bueno, más bien a ponerse algo que tenían en el armario y nunca usaban.) Zoro y Luffy se pusieron a hablar mientras los otros discutían.
— ¡Ey, Zoro!—llamó luffy, un poco preocupado.
— ¿Qué quieres?—preguntó dándose cuenta de que le pasaba algo a su capitán.
—verás es que…—Luffy se rascó la parte de atrás de la cabeza. —siento algo extraño…—Zoro lo miró con cara de no entiendo, y Luffy intentó explicarse mejor—aquí, en el estómago, siento como mariposas…—miró a Zoro, que al parecer ya sabía que ocurría.
—ya… ¿y eso cuando te pasa?—preguntó.
—pues…creo que cuando Nami está cerca…sí, seguro que sí.
—ya…¿¿así que con Nami??-dijo Zoro más para él que para Luffy.
— ¿Sabes que me pasa?— le preguntó mientras Zoro asentía con la cabeza. — y ¿qué es?
—Hem...Luffy, creo que lo que te pasa es, ejem, que estás enamorado—dijo poco a poco.
— ¡Ah!...—dijo el capitán— y ¿qué es eso?—preguntó con su cara más inocente. Zoro cayó de espaldas. —Zoro, ¿te has hecho daño?—preguntaron todos los presentes.
—no, no, estoy bien...—dijo poniéndose rojo—ejem… Luffy ¿¿no sabes lo que es el amor??—preguntó. Luffy negó con la cabeza.
— el amor es maravilloso—empezaron a haber corazones flotando por toda la habitación—¡¡es cuando el corazón te va a cien cuando estás con otra persona...es…!!
— ¡¡calla imbécil!!—dijo Zoro, interrumpiendo a Sanji. —Luffy, Sanji tiene razón…
— ¿Es como lo que siente Usopp por kaya?—preguntó inocentemente.
-si, supongo..
— ¿Como lo que siente sanji por las chicas?—preguntó de nuevo.
—bueno no se lo que siente él exactamente…—no pudo acabar de hablar
— ¿como lo que sientes tú por Robin?
—sí, sí, exacto...—dijo Zoro sin pensarlo. —¡¡ah!! ¿¡Qué he dicho!?—se puso súper rojo ante la mirada atenta de sus nakamas.
—¡¡¡Cómo!!! ¿¿¡¡Qué este imbécil está enamorado de "mi" Robin!!?? —gritó Sanji.
— ¡¡Ey!! ¡¡Sanji tranqui tío!!—dijo Ace, entrando en la habitación—se te oye desde el baño…
Mientras tanto las chicas, que habían estado hablando más que vistiéndose, se preparaban para la fiesta, cuando oyeron los gritos de Sanji.
—¡¡¡cómo!!! ¿¡Qué este imbécil está enamorado de "mi" Robin……!?—se oyó de fondo.
— ¿qué leches pasa ahora? —Dijo Nami. — Voy a ver que narices les pasa... ahora vuelvo.—cogió una bata y se tapó. Fue a la habitación de los chicos y entró sin llamar. — ¡¡se puede sa…!!
—¡¡¡Ah!!!—gritaron todos. Nami dirigió la vista hacia los chicos que (la gran mayoría) se encontraban en calzoncillos. Vio que Luffy se escondía detrás de Zoro, y que éste llevaba puesto un bóxer negro muy, muy ajustado, vio a Sanji con unos calzones de corazones rojos, Usopp y Chopper estaban escondidos, volvió a fijarse en Luffy, se dio cuenta de que no llevaba NADA puesto, y se dio la vuelta, todo eso pasó en un segundo.
—Haber si no gritáis tanto…que se os oye desde nuestra habitación… —dijo toda colorada, después de haber dicho eso se fue como una exhalación.
—Me ha visto…—dijo Luffy más rojo que un tomate, todos se giraron hacia él.— me ha …visto...desnudo...—se puso aún más rojo.
—no...No le ha dado tiempo…ha sido todo muy rápido...—dijo Ace para intentar animarlo. —¿¿verdad chicos??—preguntó haciendo señas para que dijeran que sí.
—Ace tiene razón Luffy, seguro que no te ha visto...—dijo Sanji, pensando que ojalá fuera cierto, pero sabía que Luffy tenía razón, Nami le había visto desnudo.
Mientras los chicos se vestían y le decían al capitán que Nami no le había visto, ésta se dirigía lentamente hacia la habitación que compartía con Robin, entró silenciosamente.
—Hola navegante, ¿qué ha sido ese grito?—preguntó Robin abrochándose el vestido. Como Nami no respondía, se giró, y vio su cara. — ¿qué ha pasado navegante?
—Pues... he entrado...y...le...he visto…—dijo tartamudeando a causa de los nervios.
— ¿a quién has visto?—preguntó Robin, imaginando de qué iba la cosa.— ¿has visto a Luffy sin ropa?—preguntó, Nami solo asintió con un leve movimiento de cabeza.—¡uf!…pobre capitán...-dijo Robin peinándose. —deberías vestirte .—Nami asintió, cogió su vestido y se lo puso. Después de aquel incidente, no pasó nada más hasta el momento de encontrarse con los chicos.
Ya era la hora, y, como habían quedado, se encontraron en cubierta. Los chicos se quedaron mirando embobados a las chicas, que estaban realmente preciosas. Robin llevaba puesto un vestido negro cogido al cuello con la espalda descubierta, el vestido llevaba algo de brillantina. Los zapatos eran también negros, cogidos al tobillo, con algo de tacón. Llevaba el pelo recogido con un guardapelo precioso. Nami llevaba un vestido blanco, con tirantes estrechos cruzados en la espalda. Llevaba un escote bastante pronunciado, los zapatos del mismo color, parecidos a los de Robin, pero con una pequeña diferencia, los de Nami llevaban una pequeña mariposa en broche. También iba maquillada, y el pelo lo llevaba suelto.
—Será mejor ir tirando— dijo Ace— o llegaremos tarde.—empezó a caminar en dirección al pueblo seguido de los demás. Sanji iba dando vueltas alrededor de las chicas como los buitres, Nami pasaba de él, por lo que fue a ver si Robin picaba. Usopp y Chopper iban hablando de las aventuras vividas por Usopp, Zoro caminaba ausente, y Luffy y Nami se miraban de reojo y se ponían rojos. Ace viéndolos, se acercó a Luffy.
— ¡¡Ey!! ¡¡Hermanito!! ¿Te preocupa que Nami te haya visto?? —Miró a su hermano, había dado en el clavo. — no te preocupes, a todos nos pasa alguna vez…
— ¿en serio?
— sí, a mi también —dijo—pero no te tienes que preocupar por eso, ¿¿ te gusta??
—no sé… siento como mariposas en el estomago y no sé qué es...—miró preocupado a su hermano.
— ¡¡No te preocupes que no es nada malo!! Eso significa que estás enamorado, que quieres estar con una persona más que con las demás—dijo viendo que su hermano no entendía.
—Entonces, ¿¿quiero estar con Nami más que con los demás??—preguntó.
—yo no lo sé…lo tienes que saber tu…—dijo dirigiéndose hacia Nami. — ¡hola Nami!—saludó.
— ¡ah! hola Ace…
— ¿Qué te pasa?—vio que Nami miraba a Luffy. — ¿te gusta Luffy?
— ¿¿qué??
—vaya, ¡¡por tu cara creo que he adivinado!! no hace falta que te pongas así... ¡si te gusta díselo!
—las cosas no son tan fáciles…
— ¿¿te ha besado??
— ¿¿a que viene eso??
— ¡creo que he vuelto a acertar!
— sí, me besó, pero él creía que estaba dormida…
— pues dile que no estabas dormida, y deja que te guíen tus sentimientos…
—oye Ace, ¿desde cuando sabes tu de estas cosas?
— ¡¡pues de un viejo amigo..!! es una larga historia, quizá te la cuente algún día, adiós cuñada!!—Ace se alejó sonriendo.
— Ace….—reaccionó demasiado tarde, cuado fue a gritarle a Ace, ya se había ido.—creo que tiene razón…—se dirigió hacía Luffy.— Luffy, tengo que hablar contigo…
—y yo…—después de hablar durante un buen rato, aclararon las cosas, y con una buena sonrisa se dirigieron más contentos a la fiesta. Se veía que era un pueblo muy famoso para los piratas, pues estaba todo bien lleno.
