Capitulo 7: más noticias

Debían ser alrededor de las nueve y media cuando Nami abrió lentamente los ojos. Vio a Luffy a su lado, abrazándola, tenía una cara de inmensa felicidad. Nami miró el reloj que tenía a su lado.

— ¡OH! ¡Dios! ¡Luffy! ¡Luffy!—dijo en voz lo suficientemente baja para que no se oyera en el resto del barco. —¡¡Luffy, despierta!!—el chico abrió los ojos.

— ¿Qué pasa?—dijo bostezando.

—son las nueve y media.

— ¿Y qué?—preguntó él.

— ¡Pues que es hora de levantarnos!—dijo ella.

—sí... supongo que tienes razón...—Luffy se acercó a ella y le dio un pequeño beso.

Se levantaron y empezaron a vestirse.

—Espera un momento—dijo Nami. —voy a ver si hay alguien por aquí.

— ¿para qué?

— ¿cómo que para qué? ¡Pues para que no te vean saliendo de mi habitación!—dijo como si fuera lo más normal del mundo. —no creo que pudiera soportarlos…

— ¿soportarlos?

—sí, seguro que harán bromitas estúpidas, de ésas que sólo saben hacer ellos…ahora calla, voy a ver. —Nami se dirigió a la puerta, descorrió el pestillo y la entreabrió. La chica se quedó de piedra. No se habría imaginado en ningún momento lo que estaba viendo. La puerta se abrió del todo, ya de la sorpresa, Nami no pudo mantenerla cerrada. Allí en el pasillo, se encontraban todos, mirándola. Zoro apoyado en la pared justo a su lado, Usopp y Chopper en la pared de al lado, Ace tumbado en el suelo, mirándola, y Sanji…Sanji estaba de espalda a la pelirroja, agachado, con una sombra negra a su alrededor. Vio a Robin que venía con una taza de café en las manos.

—buenos días navegante. —dijo tranquila.

—Qué, Nami, ¿cómo habéis dormido?—preguntó Ace maliciosamente.

—Sí, eso, ¡contesta!— dijo usopp, con cara traviesa.

—Nami… snif… snif... —Sanji se puso a llorar desconsoladamente, mientras se dirigía a la pelirroja. — ¿por qué?? ¿Por qué? ¿por qué con él? snif... snif...—se giró y se fue lentamente arrastrando los pies como alma en pena.

—bueno, ¿vas a quedarte ahí parada??—preguntó Zoro.

—e...esto...yo...—Nami estaba perpleja, no sabía que decir. Entonces Luffy asomó la cabeza por la puerta.

— ¡Ey, Nami! ¿Qué pasa?—preguntó inocentemente. — ¡ah! ¿Hola chicos que tal?—preguntó contento.

—Muy bien, Luffy y ¿vosotros que tal?—preguntó Zoro.

— pues muy bien la verdad…jamás me hubiera imaginado que esto del sex…—no pudo seguir hablando pues Nami le tapó la boca con las manos. Esto hizo que todos los presentes sonrieran.

—Será mejor que vayamos a desayunar, ¿no crees navegante?—preguntó Robin mientras se dirigía a la cocina.

—Sí, tienes razón...— Nami cogió a Luffy y lo arrastró a su habitación —¡¡ahora vamos!!—dijo alzando la voz para que la oyeran. —escúchame bien Luffy, no puedes contar NADA de lo que pasó anoche.

— ¿Nada de nada?—preguntó él.

—bueno…no puedes contar nada de lo que pasó en mi habitación… ¿de acuerdo??—el chico asintió. —bien y ahora a desayunar…

Salieron en dirección a la cocina, una vez dentro se sentaron a la mesa. Nami se dio cuenta de que algunos le dirigían fugaces miradas.

—Nami, creo que necesitaremos dinero para comprar mas comida…—le dijo Sanji en voz baja para que nadie lo oyera.

—pero no se cuanto nos queda…creo que no tenemos mucho. —le explicó

—pues tendremos que hacer algo…

—Sanji…—decía Luffy—quiero más…—pedía mientras se tocaba la barriga. — tengo hambre…

—¡¡pues te aguantas!!—Dijo mirándole con cara asesina.— no tenemos tanta comida como para desperdiciarla contigo.

—pero Sanji...—dijo poniendo morritos— si no como moriré…

—sí, claro, y ¡yo soy el papa de roma! ¡¡No te fastidia!! Por un día que no comas tanto no te pasara nada…—dijo Sanji comiéndose una tostada. — además, nuestras reservas se agotan a una velocidad increíble…

— ¡Pero si en la última isla compramos mucha comida!—exclamó un sorprendido Luffy. — ¿cómo puede ser que se este acabando?—preguntó.

— ¿Y tú lo preguntas?—exclamaron todos.

—es por tu culpa Luffy, si no comieras tanto no tendríamos esa clase de problemas…—dijo Usopp, mientras daba un gran bostezo.

— ¿estás bien Usopp —preguntó Chopper preocupado por su amigo.

—sí, tranquilo, sólo es que estoy cansado.

—ah, claro...

— ¡es verdad! ¿Qué tal os lo pasasteis anoche?—preguntó Luffy con una gran sonrisa.

— ¡Pues la verdad es que fue muy divertido!—dijo Chopper.

— ¡sí! ¡¡Nos lo pasamos genial!—dijo usopp.

— ¿ah, sí? ¿Qué hicisteis??

—pues primero fuimos a tomar un refresco…

— ¡sí! ¡Y conocimos a unas chicas muy simpáticas!—dijo Chopper.

— ¿En serio?—preguntaron Luffy, Sanji y Nami a la vez.

—la verdad es que sí, y estaban encantadas con Chopper, al pobre casi lo asfixian…

—sí, bueno, pero después de eso todo fue muy bien—dijo sonriendo.

— ¡entonces os divertisteis mucho! ¿No?—preguntó Luffy.

—¡¡sí!!—dijeron los dos al unísono.

—y tú, Sanji, ¿qué hiciste??—preguntó el capitán.

—pues…cosas. —contestó sin mucho ánimo, cierto era que se lo había pasado muy bien, sobretodo con aquella chica… Pero no pensaba darles más información de la debida.

—te lo tuviste que pasar muy bien...¿no?—preguntó Zoro.—ya que llegaste a las seis de la mañana…

— ¿y tú como lo sabes?—interrogó Sanji.— ¡maldito marimo! ¿¿Ahora te dedicas a espiar a la gente??

—no. Lo que pasa es que cuando llegaste, nosotros acabábamos de llegar. —dijo Robin tomando un poco de café.

— ¿¡qué!?—Exclamó Sanji. —no...No...Es posible…¿¿vosotros dos estáis juntos??—ambos asintieron, y después Sanji cayó en estado de "shock" al suelo.

—¡¡vaya!! ¡¡Qué bien!! ¿No crees Nami?—dijo el capitán.

—sí, Luffy, pero Sanji está inconsciente…

— ¡ay, pobrecito…!—decía usopp. —en un solo día ha perdido cualquier oportunidad con las chicas…

— ¡Tienes razón!—decía Chopper asintiendo con la cabeza.

Llevaron a Sanji a la habitación de los chicos y le dejaron descansar, mientras el resto de la tripulación se ponía a hacer sus habituales entretenimientos.

Nami y Robin estaban en sus tumbonas tomando el sol, viendo como Luffy, Usopp y Chopper se divertían jugando a las cartas. Y Zoro dormía delante de ellas.

— ¿entonces es cierto que Zoro y tú…?

—sí

—vaya. ¿Y cómo pasó?

—pues fue en la fiesta, cuando nos separamos fui a hablar con él para aclarar cierto tema…

—vaya. ¡Me alegro mucho por ti Robin!—exclamó

—gracias, yo también me alegro por ti. —dijo Robin sonriendo.

Mientras ellas se contaban mil y una cosas, Luffy se acercó a Zoro, ya se había cansado de jugar al escondite.

— ¡Ey, Zoro!…—decía agachado al lado del espadachín. Como respuesta, Luffy recibió un gruñido.

— ¿Qué?—dijo poniendo cara de no entiendo— no te he entendido Zoro, a ver si hablas más claro…

Al ver que Zoro no le hacía ni caso, decidió despertarlo de la única forma que se le ocurrió, o sea, tapándole la nariz…

—¡¡¡Ah!!!—Zoro se incorporó de golpe intentando respirar. — ¿¡pero qué narices te pasa imbécil!? ¡¡Casi me matas!!— mientras tanto las chicas habían dejado su conversación para ver la escena.

— ¿Estás bien Zoro?—preguntó Nami.

— ¿¡que si estoy bien!? ¡Este inútil casi me mata! ¿Te parece que pueda estar bien después de un atentado contra mi vida?—gritó Zoro.

—yo sólo preguntaba, no hace falta que me grites así…—en ese momento llegó Ace, que no viendo por donde pisaba, tropezó con Luffy (que estaba medio inconsciente gracias a Zoro) y fue derechito al agua, nadie se había dado cuenta hasta que… se oyó un "chof" procedente del mar.

— ¿Qué ha sido eso?—preguntó Nami.

—No sé…—dijeron Chopper y Usopp, haciendo acto de presencia. Todos se pusieron a pensar y tardaron un buen rato en darse cuenta de que faltaba alguien.

— ¡ah!!—exclamó Luffy.

— ¿qué pasa?

— ¡¡¡Ace!!! ¡¡¡Ace!!!

— ¿qué? ¿Qué le pasa?

— ¡Que no está!—dijo e inmediatamente cogió a Zoro y lo tiró al mar— ¡¡¡sálvalo!!!—acto seguido se oyó el mismo "chof" que antes, y todos se quedaron pasmados.

Al cabo de un minuto Zoro salió del agua con Ace.

— ¿¡pero tú de qué vas!? ¿¡Se puede saber porque me tiras al agua así!? ¡¡Y encima sin avisar!!

—Tenías que salvar a Ace...—dijo de lo más natural.

— ¿y me tienes que tirar a mi?

—es que estabas más cerca. —contestó tranquilamente y dirigiéndose a Ace dijo. — ¿estás bien?

Con mirada asesina, su hermano le contestó— ¡por poco me muero! ¿¿Te parece normal??

—lo siento, no nos hemos dado cuenta…

—pues menos mal que al final os habéis dado cuenta que si no…

—perdona Ace—dijeron todos a coro.

—está bien, está bien...

El cielo estaba cada vez más oscuro, cosa que no pasó desapercibida para los mugiwara. No entendían que estaba pasando, hacía tan sólo cinco minutos había un sol espléndido, y ahora, seguramente empezaría una de esas tormentas tan alarmantes. De repente, algo chocó con el barco, y al dirigirse hacía allí pudieran distinguir una oscura figura encapuchada, y detrás un barco pirata enorme. Inmediatamente todos se prepararon para luchar, menos Usopp y Chopper que se escondieron detrás de Sanji.

— ¿quien eres?—preguntó Zoro.

—sólo he venido a preguntar por esta chica. —sacó un papel de wanted con una niña en él, pero era diferente a otros carteles, ya que este no tenía nombre, y se lo tendió a Luffy. — ¿¿la conocéis??

—mmm….—todos se acercaron a ver la foto, menos Nami que había ido a consultar en sus mapas donde se encontraban exactamente, ya que se habían desviado de su ruta.

—La verdad es que su cara me suena…. —dijo Usopp. —pero ahora no sé de qué…—los demás asintieron con la cabeza.

— ¿De cuando es esta foto?—preguntó Zoro.

— creo que hace diez años…

— ¿Diez años?—exclamaron todos.

—entonces es posible que…—Robin hacía sus suposiciones.

— ¿De que hablas, Robin?—preguntó Chopper.

—fijaos bien en la foto, la niña que hay ahí de pelo corto y pelirrojo, ojos marrones… no creéis que se parece mucho a…

— ¡¡¡Nami!!!—exclamaron todos.

—así que la conocéis—dijo el hombre mientras desenfundaba su espada— decidme donde está… para matarla…