Contigo y sin tì

Hanabi vuelve al ataque, y qué mejor manera que malinterpretando las intenciones de todas las chicas de Konoha. ¡Incluyendo a su abuela! Por cierto, gracias a DarkLady-Iria que me ayudó un poco con la ortografía. ¡¿Por qué no me ayudaste antes?!

Contigo y sin tí, capítulo tercero.

Celos.


-¡Todas son unas idiotas!

Hanabi estaba furiosa. ¡¿Por qué Naruto, SU Naruto, tenía que ser amable con TODAS las chicas del mundo?!

-Hanabi -Su papá advirtió de inmediato el cambio de ánimo de su hija- ¿Sucede algo malo?

-No papá, no pasa nada -Y antes de darlo por hecho, ella agregó- ¿Por qué todas las mujeres de esta aldea son unas RESBALOSAS?

Hiashi alzó una ceja. Estaba curioso con el comentario de Hanabi, y cruzando los dedos de manos y pies, dejó que su hija continuara y que, lo que fuera que dijera, no resultara una estupidez.

-Bueno, depende de QUÉ clase de mujeres estés hablando, hija. En la aldea abundan, pero no creo que TODAS sea una justa denominación.

-¿Tu crees?

Hiashi miró fijamente a su hija, se le notaba molesta y no iba a aceptar que su único apoyo moral se saliera por la tangente.

-Las mujeres Hyuuga, por ejemplo. Son un ejemplo de virtud y...

Hiashi no terminó su frase. Vió cómo su hija golpeaba la mesa con todas las intenciones de volverla astillas y le miraba con algo más profundo que el odio mismo.

-¿Virtud?. ¡MIS CALZONES! -Hanabi estaba a punto de agarrar a golpes a su papá- Todas son iguales. ¡Empezando con Hinata! Ella tuvo la culpa, si no se hubiera fijado en Naruto, nadie lo habría hecho.

Y antes de que Hiashi pensara en lo que sea que haya podido hacer su hija mayor, Hanabi aclaró todas las dudas.

-"Naruto-kun. Tsunade-sama quiere vernos", "Naruto-kun.Date prisa, se nos hace tarde para la misión.", "Gracias Naruto-kun, de verdad"... ¡Por donde la vean, es una resbalosa!

-Hanabi, es obvio que al mandarla a misiones requieren todo el apoyo posible y a veces es necesario pedirlo a la persona más disponible...

-Y no solo ella -prosiguió Hanabi ignorando por completo a su papá- ¡Todas las Hyuuga del Souke y el Bouke son unas resbalosas arrastradas!. ¿Acaso no ven que Naruto tiene novia y DEBE dedicarle el tiempo a ella, o sea, a mí?

La cara de Hiashi parecía un poema de humor negro. De mal gusto, pero en cierto sentido causaba risa.

-Hanabi, YA conoces a Naruto.

-¡Ya sé! -Hanabi volvió a golpear la mesa- ¡Pero por qué solo las mujeres le piden favores, no es justo, no es justo, no es justo!

Hiashi rescató el té de un posible derrumbe provocado por los constantes golpes que Hanabi daba a la mesa.

-¿Y se te ha ocurrido pensar que Naruto solo está siendo amable?

-Sí, eso es de siempre. ¡Pero ellas abusan de él! -Hanabi finalmente acabó con la mesa.

Hiashi se levantó, avanzó hasta su hija y le puso una mano en el hombro.

-¿Y qué es lo que quieres?

-¡Que lo dejen en paz! -Hanabi comenzó a armar un berrinche digno de una niña de 4 años (o menos) - ¡Quiero que me atienda a mi, que se preocupe por mí! -Hanabi comenzó a balbucear un montón de tonterías y Hiashi jamás en su vida esperó ver tal cuadro en su hija predilecta- ¡¿Por qué hasta la abuela tiene más atención de Naruto que yo?!. ¡No es justo!

Unas risas que se oyeron del otro lado de la puerta pusieron en alerta a Hanabi y a Hiashi. El Hyuuga dejó la taza de té y activó su byakugan, y Hanabi trató de borrar cualquier evidencia de su berrinche (excepto la mesa destrozada)

-...y entonces Neji me dijo "Si no fueras el novio de Hanabi-sama ya te hubiera partido el trasero". Ttebayo. ¿Neji siempre es así?

-N-no siempre, Neji-niisan es muy amable en realidad -Esa era la voz de Hinata.

Los dos entraron al cuarto y tras saludar tanto a Hiashi como a Hanabi, Hinata se despidió de Naruto con un beso en la mejilla y este se acercó a Hanabi.

-Ttebayo, Hanabi -Naruto puso su mano en la enrojecida frente de su joven novia- Estás muy roja. ¿Acaso te sientes mal?

-Sí, me siento mal. -La chiquilla destilaba fuego de sus ojos- ¡Ya no quiero que le hables a ninguna otra mujer que no sea a mi!

En ese momento, Naruto echó a reír y Hiashi se lavó las manos del asunto, saliendo del cuarto inmediatamente.

-Pero, si hago eso, Tsunade-baachan se molestará con los dos, y ella da tanto miedo como Sakura...

-Ya no te quiero oír diciendo los nombres de otras chicas -Hanabi trataba de mantener la poca calma que le quedaba, pero le resultaba imposible. Naruto lo supo cuando ella comenzó a lloriquear.- ¿Es que acaso no me quieres?

Pensando en Hanabi, Naruto se acercó a ella, le limpió tiernamente sus lágrimas y la besó en la frente.

-Yo te quiero mucho, Hanabi-chan. Y te prometo, ttebayo, que jamás te cambiaré por nadie.

Hanabi terminó de sollozar y miró a los ojos a su novio, los dos comenzaron a sonreír pensando en lo ocurrido unos minutos antes y comenzaron a reír en voz alta.

-Lo siento -Le dijo Hanabi- Quizá me puse un poco celosa -Admitió la ojiblanca.

-No hay problema -Naruto acarició la cabeza de Hanabi- Es más, te prometo que voy a pasar el resto de la semana contigo, ttebayo.

-¿De verdad?

-¡Claro que sí, ttebayo, esto también es parte de mi camino del ninja! -Naruto se hinchó de orgullo y levantó la mirada- El futuro Hokage siempre cumple sus promesas.

En ese momento, la abuelita de Hanabi entró al cuarto. Traía consigo una maleta que, si bien no pesaba mucho, le estaba dando problemas.

-Buenas tardes, Hinata, tan linda como siempre. -La abuela siempre confunde a Hanabi con Hinata- Hola Naruto-kun. ¿Me ayudas un poco? Esta maleta me está matando y todavía no llego a mi habitación.

Y como si se le hubiera olvidado lo que le dijo a Hanabi, Naruto se acercó corriendo y cargó con la maleta.

-No se preocupe, Obaa-chan, yo la llevo -Naruto comenzó a andar- Solo dígame por donde.

La sonrisa desapareció de la cara de Hanabi. Apretó sus manos con fuerza y gritó como en su vida gritara.

-¡ERES UN MENTIROSO!

Y se fue llorando a su cuarto, empujando a quien estuviese en su camino.

-¿Otra vez? -Preguntó un fastidiado Hiashi a su hija Hinata.

-Sí, otra vez. -Dijo la mayor- Se supone que ya deberíamos estar acostumbrados... Solo nos queda esperar a que se le pase.

Padre e hija suspiraron y observaron la mesa que por fin había cedido a los arranques de la menor.

Fin

Nota de la autora - Así termina el tercer capítulo de "Contigo y sin tí", y como dice Naruto, Ttebayo, creí que jamás terminaría, pero DarkLady-Iria me ayudo a corregir. ¡Gracias amiga! Y si no les pido mucho, un review por lector, porfa.