Capítulo 2: "Maldito Potter, estúpida Evans"

Capítulo 2: "Maldito Potter, estúpida Evans"

OJO: Lo que este entre comillas "" son los pensamientos.

-Maldito Potter- Exclamaba Lily Evans mientras cruzaba el gran comedor muy enojada. Le había quitado su sostén, y además la caja, de verdad que era astuto ese chico; antes de que se diera cuenta el le dio la esclava. "La esclava"

La esclava era realmente bonita, era de oro, muy gruesa y tosca; típica en los hombres, pero eso no le quitaba lo bonita. Tenía una placa donde rezaba con letras en oro blanco: James. Antes de pensarlo se la puso en la muñeca, le quedaba bastante grande, y al recordar las varoniles manos de James, que detenían la esclava; se estremeció.

-Maldito Potter- Repitió mientras se metía una gran cucharada de avena en la boca, apenas era el desayuno y ya se había peleado con Potter, y para terminar mas rápido le había quitado algo que ocultaba su identidad de mujer. –Maldito Potter- Dijo por enésima vez en los 5 minutos de camino desde los pasillos hasta el gran salón. Nunca volvería a levantarse tan temprano, NUNCA… Todo por leer sobre los dichosos unicornios que no tenían ni gracia, ni belleza, ni misterio ¡ni nada!

Rápidamente se arrepintió por haber hablado así de los unicornios, pero es si. Ella estaba muy furiosa… ¿Pero por que? Simple. La razón tenía nombre… y apellido: James Potter. Cada vez que repetía su mente ese nombre, hacia que se estremeciera y que pensara en el paraíso, pero claro esta. Nunca lo admitiría… bueno quizás hasta que fuera demasiado tarde… ¿O no? Ummmmh N/A: Mi finalidad es que duden ahajahaja!

Mientras Lily seguía repitiendo: 'Maldito Potter', Alice muy tranquilamente fue a sentarse junto a su mejor amiga, llevaba una sonrisa de oreja a oreja; lo que molesto a Lily. Si estuviera de buen humor quizás las cosas cambiarían. Pero estaba de malas. –De-ma-las.

Alice era una chica no atractiva, ni guapa… pero si era bonita, con piel blanca y suave como una flor, ojos grandes azules; cara redonda pero con mejillas sonrosadas; orejas un poco salidas que ocultaba bajo su cabello negro, liso y corto hasta los hombros. Lo que le daba a su cara la apariencia de tenerla un poco más delgada. Un poco alta, ni muy llena ni muy delgada, en estado perfecto. Con curvas bien pronunciadas.

-¿Q-que? –tartamudeo Alice, al notar la mirada furiosa de Lily.

-Nada –respondió esta simplemente, mientras se miraba las uñas. Era una excelente actriz.

-Vamos, Lily. ¿Qué tienes?

-Esta bien. Te contare- Alice levanto una ceja sarcástica, odiaba que Lily se hiciera del rogar la primera vez y la segunda siempre iba directo al grano.- Potter compite conmigo, nos pedimos cosas para conseguir una dichosa caja.

-¿Caja?

-Si. Al parecer Snape se la robo y por eso lo estaba hechizando cuando me avisaste.

-Oh- Alice no sonrió, ni asintió, ni nada. Parecía que no le interesaba mucho el asunto.- Pero ¿tú que ganas con conseguir esa caja?

-Absolutamente nada. Sólo la satisfacción de darle la contra a Potter y de saber que tiene dentro la caja. –La pelinegra no parecía conforme, de hecho nadie que estuviera completo, haría eso sólo para no conseguir nada. Aun que quizás…

-Lily, ¿no será por que es una excusa para estar con él? –Dijo Alice, guiñándole un ojo. Lily le volteó la cara, y tomando sus libros se dirigió hacia su primera clase: Transformaciones.

James iba caminando lentamente, lanzando la caja a los aires y atrapándola cada vez que bajaba. Eso era entretenido, para cualquiera que lo estuviera viendo, pero para él mismo, ya se estaba aburriendo de lo mismo y además ya casi era por instinto lo que hacia.

Dejo de lanzar la caja para observarla, de verdad que era bonita. Muy pequeña que podía caber en su puño cerrado, tenia forma de un hexágono y estaba forrada de un papel azul eléctrico. Tenía también un listón muy delgado de color dorado, que atravesaba toda l caja, para terminar en un moño justo en el centro de la tapadera.

Tendría que retar a Lily a no abrirla, ella no podía saber lo que la caja contenía, seria una burla para él, si, una vil y absurda burla. No soportaría si la pelirroja comenzara a reírse de él. No. Tenía que evitarlo y era la oportunidad perfecta. No muy lejos de ahí, iba caminando una hermosa pelirroja.

Si. Lily Evans, cabello largo y pesado, de un color intenso, claro tenía que ser rojo. Hermosos ojos verdes, con largas pestañas y cejas claras, un poco arqueadas. Piel muy blanca y con unas pequeñas pecas en la nariz y bajo los ojos. Estatura promedio, y con un cuerpo perfectamente bien proporcionado.

Pero lo que mas llamaba la atención era su cabello, si, sin duda su cabello. Ella lo adoraba, le gustaba, se lo cuidaba tanto que no sería capas de hacer nada contra él… un momento. ¿Nada, eh? Ya sabía cual sería algún reto.

Camino rápidamente hacia Evans, que llevaba muchos libros en el brazo. James intento ser casual, caminar como siempre, con una mano en el bolsillo del pantalón y la otra lanzando y atrapando la pequeña caja.

Lily iba cargando grandes libros que no cabían en su mochila; era un día malo, de esos días malos en los que te tropiezas con todo, se te caen cosas, te atoras en todos, se te olvidan cosas, y muchas otras acciones que no hacen mas que complicarte la vida. "Maldito Potter" En solo ese trayecto del Gran Salón, hasta ese pasillo, se había tropezado con su misma túnica y había ido a dar nada mas y nada menos que al suelo, se agacho a recoger sus libros y su cabello se había atorado entre dos libros, tenia las manos tan ocupadas que no podía sacarlo, así que sacudió la cabeza, pero por no terminar peor, acabo mareándose y dándose en la cabeza con una estatuilla de una bruja que tenía los brazos alzados.

James al ver su frente roja, no pudo evitar reírse, reírse con ganas, como hacia semanas no se reía.

-Evans ajajajajaja… pareces unicornio

Lily sonrió, pensando por un instante que James Potter tenía corazón y se habia dado cuenta de que ella valía tanto como un pequeño unicornio. Pero cuando su cerebro entendió de que se trataba el cruel comentario, no pudo mas que sacar su varita de la túnica y susurrar las palabras mágicas…

-Maldito Potter…

James dejo de reír muy sorprendido.

-Estúpida Evans –Dijo mientras sonreía enseñando todos sus dientes.

"Maldito Potter" esto era la guerra. Ella había declarado la guerra, él la había ganado.

-Eres un… -Lily estaba impotente, quería decirle todo lo que se merecía en su cara, pero se quedo en cero, vació, sin palabras para decirle todo lo que sentía, su lengua se enrolló, su garganta se seco, su corazón palpito a mil por hora, sus pensamientos se esfumaron, su cuerpo se tenso y no pudo hacer mas que recibir, esos finos labios que la invitaban a que viajara por el tiempo y el espacio, por el inicio y el final, por el mundo y el universo, por el amor y el odio.

Los labios de los dos se unían en una coqueta danza, dejando escapar de vez en cuando algún respiro de felicidad. James ni siquiera la tocaba, sus labios solo rozaban los de ella; Lily era quien estaba aferrada a él. El pelinegro al sentir que las manos de la pelirroja, viajaban por su túnica, sus pensamientos e instintos de hombre le dijeron otra cosa y no pudo mas que hacer lo mismo. Mientras las frágiles manos de Lily, encontraban una pequeña caja azul.

Lily se separó solo un centímetro de James y observando los claros ojos de él, solo pudo susurrar.

-Me atrevo.

Le dio un fuerte pisotón y antes de que James soltara un grito, Lily ya había cruzado la esquina, dirigiéndose al salón de Transformaciones.

-Estúpida Evans.

"Estúpida Evans. Me gano, pero ya vera en la siguiente, no señor, ya no confiare en las arpías como ella. Esta vez no me gana"

-¿Puedo pasar? –dijo una voz grave asomando la cabeza por la puerta del aula de Transformaciones.

-Llegas tarde, Potter.

Lily Evans blanqueó los ojos, no tenía excusa ni pretexto, lo vio hacia 20 minutos, no era tarde, y no tenía nada mas importante que hacer. "Siempre llegando tarde ese maldito Potter, solo hará que nos bajen puntos".

-Lo siento, profesora, se me ha hecho muy tarde. –dijo mientras cerraba la puerta detrás de él- no tiene idea de cuanto tarde en encontrar el aula, tengo hora y media buscándola.

Minerva McGonagall volteó su cara completamente hasta el pelinegro que aun se mantenía parado.

-Llevas seis años en este colegio, es imposible que no sepas donde esta tu aula.

-¡¡Profesora, Sirius me ha hecho un hechizo aturdidor!! No sabe todo lo que pase esta mañana. –La profesora dejo la varita en el escritorio, y dedico toda su atención al joven Potter .

-Dígame, Potter. ¿Qué le ha pasado esta mañana? –dijo blanqueando los ojos. Estaba claro que no creería una sola palabra de lo que James dijera; esto hizo sonreír a Lily.

-Me desperté ya con el hechizo de Canuto… ¡¡No sabia donde estaba, profesora!! Le juro… no… fue horrible. ¡¡Estaba perdido en las sabanas!! No encontraba la salida. –Dramatizaba James, y para arrancar una sonora carcajada de Remus Lupin, se limpio una lagrima imaginaria.- Después Remus me salvó, y ya en la ducha ¡¡Me estaba ahogando!! Esta vez fue Peter el que me salvo.

James hizo como si le faltara el aire y se recargo dramáticamente en la pared.

-Después baje a desayunar… y… aahh –llora- Profesora… no sabía donde estaba la mesa de Gryffindor…

Mientras James armaba su teatro y le sujetaba el hombro a la profesora McGonagall, y esta blanqueaba los ojos. Lily bufó.

-(….) fui a dar a los baños de Myrtle, no se imagina –según para darle mas "acción" saco un pañuelo de su manga y se sonó ruidosamente la nariz. – G-gracias… -susurró y metió el pañuelo en la túnica de la subdirectora.

-BASTA YA, POTTER. Esta usted castigado. Ahora retirase de mi clase.

-Pero profesora…

-FUERA.

Con la cabeza baja, James salió del salón situación que aprovecho Lily para soltar sus palabras mágicas.

-Maldito Potter.

No contaba con que la profesora iba pasando a su lado… "Oh-Oh"

-¿Qué dijo?

-N-nada.

-SALGA TAMBIÉN DE MI CLASE.

La cabeza de Lily estaba bombardeada de preguntas, pero sabía que James había endurecido el terreno, es decir, había puesto de mal humor a la profesora. Gruñendo, salio detrás de James, azotando la puerta.

¡¡Hola!!

Aquí el segundo capítulo. Me alegra mucho que allá tenido 3 reviews en ese primer capítulo, espero que este sea tan bueno como el anterior.

Quiero aclarar unos puntos:

1º Los amigos de James y Lily, no son importantes en el Fic (Como abran notados) como dicen; son necesarios, mas no indispensables.

Así que tendrán muy pocas apariciones.

2º El contenido de la caja… no se rebelara aun, creo que hasta el final del Fic. Y quizás a mediados se enteren porque es tan importante para James la caja.

3º Espero el Fic no será tan largo.

Ahora si… contentos los reviews.

Muchos besos y abrazos.