Capítulo 3: "¿Te atreves o no?"
-¡Imbécil! –gritó Lily cuando la puerta del aula de Transformaciones se cerró.
James se hizo el ofendido, y adquirió una pose de cómo si alguien le hubiera pegado un fuerte puñetazo en la cara. (A Lily no le faltaban ganas de hacerlo)
-¿De que hablas? Yo sólo dije la verdad.
-Eres un mentiroso y embustero. Has estado conmigo toda la mañana, y creedme que no es un placer para mí.
El pelinegro se encogió de hombros y ahora adquirió una pose despreocupada.
-¿No disfrutaste el beso que te di? –dijo pateando una piedra imaginaria, con las manos en los bolsillos.
-¿QUÉÉÉÉÉ? Era un reto; tú lo hiciste, yo lo acepte.
-Está bien.
La cara de James decía otra cosa. No. No estaba bien. Ahora estaba más confundida que nunca. ¿Entonces que fue ese beso? ¿Potter quería besarla? ¿Qué pretendía James Potter? "Estúpido Potter"
-Escucha, Potter. No tengo tiempo de tus misterios, ni mucho menos ánimos. Déjame en paz.
-¿Qué te deje en paz? –dijo con aire pensativo. "Así se ve mas atractivo"
Si, no había duda de que James Potter era guapo. Tenía un cuerpo atlético y grueso; con los músculos de brazos, piernas y abdomen bien marcados… por no mencionar su atractivo trasero. Si algo tenía mas hermoso que el cuerpo, eso era su rostro. Piel tersa y bronceada, con un rubor en sus pómulos altos. Sus rasgos eran atractivos y finos; nariz un tanto larga pero recta, labios finos pero de color intenso, que cubrían una pareja dentadura blanca. Que en ese momento se asomaban con una media sonrisa.
Ojos grandes y de color miel, que tenían un brillo muy especial y una mirada divertida y a la vez tierna; que cubría con unos lentes que le daban un aire intelectual que lo hacia ver mas atractivo. Hablando de atractivos… su cabello. Era tan negro como la noche, no tenía destellos azules o cafés, era simplemente negro. Liso y despeinado de la coronilla; un tanto largo que cubría su frente y orejas.
Si, ese era James Potter. Tarde dos párrafos en describir su atractivo con el que estaba de acuerdo Lily. Alto, atractivo, dominante, travieso, pícaro… "Basta, Lily. Basta. Es solo un imbécil mas guapo que los demás. Pero sigue siendo un imbécil."
-Si. Déjame en paz.
Se volvió a encoger de hombros, y camino alrededor de Lily, examinándola con ojo critico; la pelirroja estaba cada vez mas incomoda y por no decir furiosa.
-Córtate el cabello. –dijo James simplemente.
-¿Q-qué?
-Tienes el cabello muy largo, muy parejo, muy sin chiste. Hazte un corte moderno.
-¿Qué?
-Si… te vendría bien. Hazlo.
-¡¿QUÉ?¡
-Córtate el cabello. ¿Te atreves o no?
-No tienes la caja –Lily sonrió con superioridad y comenzó a caminar hacia los terrenos de Hogwarts. James no dudó en seguirla.
-Evans… espera, Evans. –decía casi sin aliento, corriendo tras ella.
Ya habían perdido las dos clases de Transformaciones, tenían casi dos horas libres; no las desaprovecharían. "Lárgate" N/A: No se de que país sean.. pero aquí en México es decir que se valla de una manera… digamos no muy educada
-Evans, vas muy rápido.
James seguía corriendo tras Lily. Ya habían llegado hasta la altura del lago negro y ella estaba por dejarse caer bajo un árbol cuando James la paro.
-¿Qué hacemos acá?
-¿Qué haces siguiéndome?
-¿Qué hacer si no es molestarte?
-¿Vivir tu vida?
-Mmmmh. ¿Sabías que no se debe responder a una pregunta con otra?
-¿Sabias que eres un imbécil?- "eso dolió"
-Bien, bien. Me quedare tranquilo. Me sentare aquí a tu lado.
Lily lo miró desconfiada, no quería sentarse al lado del idiota de Potter, pero no le quedaba de otra, él no se iría, a menos que…
-Potter ¿Por qué no vas al bosque prohibido y cuentas las raíces? – o.O'
-¿Qué?
-¿Te atreves o no?
&
Acto seguido, llega un pelinegro con la ropa llena de barro, hasta un árbol donde se encuentra una pelirroja leyendo un libro tranquilamente, estaba tan concentrada y feliz. Hasta que el le tapo el sol.
-Muévete, me tapas la luz –Levanto la vista- Eres tú. Vaya! ¿Cuántas raíces fueron? –dijo con voz burlona sentándose en el pasto. James se hincó a su lado y acerco su boca a el oído de ella.
-20368 raíces. Me atrevo. –Le mordió levemente la oreja, mientras por la espalda de la pelirroja caían mil cubos de hielo y le entregaba la caja azul. (N/A: no tengo idea de cuantas raíces podrían ser en el bosque prohibido así que lo hice al hay se va)
James se puso de pie triunfante, sólo le había llevado media tarde hacerlo y pudo haber sido peor viniendo de Lily.
-Ahora te cortare el cabello. ¿Te atreves o no? –hizo aparecer unas tijeras y un peine, que dejo helada a Lily. "Está loco, no cortara mi cabello".
-Me atrevo.- "¿Quéééé? Dijimos que no te dejarías" "Lo siento conciencia, tenía que hacerlo, mi orgullo esta primero" "¿Y tu dignidad?" "Eso va después".
James se sentó cómodamente detrás de Lily e hizo sonar las tijeras, mientras sonreía. Eso sería excelente… perfecto.
-No me vayas a dejar pelada.
-¿Cómo crees que soy capas? –James se hizo el ofendido y puso cara de ángel que Lily no se creyó ni un solo instante.
James Potter podía ser todo, menos un ángel. Era el mismísimo demonio. Ningún profesor lo soportaba, ningún fantasma la aguantaba y ningún cuadro quería mantener una conversación con él. Además de con sus mejores amigos, los llamados Merodeadores, gastaban bromas pesadas a los Slytherin y en especial a ese ser indefenso que tenía por nombre: Snape. Era el blanco perfecto, además del favorito de los Merodeadores. Aún que últimamente andaban un poco separados; Sirius seguían con su bolsa de ego y Remus parecía tener una relación estable por primera vez… Peter…. De Peter no hay mucho que decir solo que andaba un poco raro desde hacia algunas semanas y James estaba muy ocupado cortando el cabello de cierta pelirroja que cerraba con fuerza los ojos; mientras oía el cortar de las tijeras.
-Terminamos.
Lily pasó la mano derecha por su nueva cabellera, estaba… ¡corta! Demasiado corta, quizás un poco debajo de los hombros, y de los mechones de la cara estaban un poco mas cortos dándole la apariencia de un fleco. Cuando se encontró con una trenza que parecía bastante apretada, quiso deshacerla no pudo.
-¿Qué es eso?
-Una rasta. N/A: ¿No saben que es rasta? Búsquenlo en Google jijijiji ¿A que soy mala?
-¿QUÉ? ¿Cómo Bob Marley?
-No se de quien me hablas, pero solo es una y se ve bien.
Lily se paso una vez mas la mano por el cabello, no estaba mal. No la había dejado pelada, ni pedazos mas cortos que otros… pero esa rasta.
-¿Quién te enseño a hacerlas?
-No se hacerlas. em Magia /em -James sonrió tan ampliamente que por un momento Lily pensó que ese chico espontáneo y explosivo se había quedado en el pasado; pero al detectar ese brillo de locura en sus ojos, se arrepintió de sus pensamientos.
-Estás loco –se puso de pie tomando sus libros y la caja, y así como llegó James, así se fue directo a la sala Común de Gryffindor para prepararse para la cena. Pero lo que no sabía es que un James recostado bajo el árbol susurraba "Falta poco, Evans"
-¡LILY! ¿Qué te paso? –Alice se sentó delante de ella en el Gran Salón, Lily al escuchar el comentario se enfureció aún mas, no quería admitirlo pero le encantaba tener el cabello corto.
-Una palabra: Potter…
Alice blanqueó los ojos, siempre era Potter; Potter hizo esto, Potter hizo aquello, Potter hará esto, hará aquello, siempre era Potter.
-¿Siguen con los retos? –decía mientras se servía unas piernitas de Pollo, Lily asintió con la boca llena.
-Si –tragó- cortarme el cabello fue realmente difícil de aceptar, pero al final lo conseguí –Los ojos le brillaron y lamiéndose los labios sacó la pequeña caja azul de su bolsillo. Alice que tenía una gran sonrisa en el rostro como si esperara una maravilla, se decepciono y extraño.
-¿Qué es eso?
-Es la caja por la que Potter y yo peleamos. ¿A que es bonita? –La puso a la altura de sus ojos y comprobó que estaba muy limpia, tal vez demasiado como para haber estado en las manos de James y Snape. Alice se la quitó y después de observarla un par de segundo la lanzo a la mesa.
-Es pura basura.
-¿Pura basura dices? –dijo una voz a sus espaldas. Los ojos de Lily se blanquearon y con desgano volteó la cara.
-Largo Potter, es privado.
-Pues yo no veo a nadie importante aquí –El muy descarado se sentó entre Lily y Alice sonriendo, mientras estas protestaban.
-¿Desde cuando tan igualadito, eh James?
Alice y James habían sido amigos de la infancia, siendo ambos sangre pura habían asistido juntos a clases particulares de niños y siempre habían sido amigos. Hasta entrar a Hogwarts donde se distanciaron mas pero esto no era obstáculo para que ellos dos fortalecieran su amistad. Alice también se llevaba bastante bien con Los otros tres Merodeadores a pesar de las mil protestas de Lily para con ellos.
-Desde toda la vida, Alice. –sonrió con burla y comenzó a servirse en un plato limpio frente a él. Lily le lanzo una mirada a Alice que decía mas que mil palabras.
-James… oye –balbuceo la pelinegra, el chico puso sus ojos sobre ella con la boca tan llena que daba la apariencia de tener una cara mas redonda que Alice- ¿Podrías dejarnos solas a mi y a Lily?
-Ehh… Déjame pensarlo –se hizo el pensativo con una mano en la barbilla, mirando el techo del Gran Salón. Lily no pudo dejar de notar que tenía comida en la comisura de los labios y deseo quitársela con un beso. "Basta, Lily. Basta. ¡Auto-control mujer!" –NO- rió de su propio chiste y continúo comiendo.
Lily blanqueó los ojos a Alice que al verla solo pudo disimular una risita.
-Potter… ¿Qué tal si te paras en la mesa de los profesores y dices que amas con locura a Bellatrix Black? –James tosió pues se había ahogado con algo de comida.
-¿Q-qué? ¿Estás loca?
-Mmmh. Quizás. ¿Te atreves o no?
El pelinegro maldijo por lo bajo, se puso de pie y camino con paso decidido hacia la mesa de los profesores. Todas las miradas femeninas lo seguían para ver que locura iba a hacer ahora James Potter, y las masculinas para… ¿Envidiar?. Mientras pasaba por los pasillos vio a Sirius sentado entre puras chicas de Quinto, Séptimo y Tercero que le levantó los pulgares. Eso le dio ánimos.
-Lo siento… -susurró mientras de un salto se subía a la mesa de los profesores –lo siento… Lo siento, profesor –dijo a Albus Dumbledore cuando sin querer refundió su pie en la cena del director. Él solo sonrió y lo miro curioso también para ver que locura iba a hacer ahora James Potter.
-Bueno, bueno –habló ahora en voz alta para que todo el colegio lo escuchara, por arte de "magia" todo el colegio guardo silencio –Sólo quería anunciarles a todos que estoy perdidamente enamorado de Bellatrix Black –sonrió con seguridad. Se escucharon varias carcajadas de los hombres y grititos de horror de parte de las mujeres. Sin embargo, todas las miradas estaban sobre la mesa de Slytherin donde estaba una Bellatrix sonriendo como si fuera la princesa de Hielo. –Sin embargo, -continuó James acaparando de nuevo la atención de todos- quiero hacer publico y oficial que Lily Evans es mi novia.
Todo el colegio guardo silencio, sorprendidos, entre todos ellos… Lily. Estaba con la boca completamente abierta sin poder creer que el haría eso… eso era… era… la peor humillación en la historia de Hogwarts. Ahora todos pensarían que si era novia de James mírenme-soy-el-mas-sexy-del-mundo Potter. "Me lleva el diablo"
-Lily me atrevo. –Hablo de nuevo en voz alta James.
Hello everybody!!
¿Me tarde en actualizar? La verdad es que no estoy muy segura de que este capítulo halla quedado bien, sin embargo a mí me gusto mucho.
¿Qué piensan? ¿Me merezco un review?
¡¡Hasta próxima!!
