Mil gracias por haber esperado a que suba cada capítulo. Mañana es mi último día de clases y después... VACACIONES!! =) Así que tendré más tiempo de actualizar y terminar más rápido de escribir y subir los capítulos. ¡Enjoy it!
Capítulo 8 - La verdad
Fleur se encontraba en su habitación, trataba de dormir pero no podía. Primero pensó que era la luz de la luna, así que cerró las cortinas de su ventana y se volvió a acostar, pero no era eso... era él.
Necesitaba dormir sí o sí porque al otro día era la tercera prueba del torneo, pero no podía. Trató de no pensar y cerró sus ojos, pero su intento fracasó al escuchar su voz del otro lado de la puerta. Como no alcanzaba a escuchar del todo, así que se acercó a su puerta. Estaba hablando solo, o tal vez con alguien cubierto con una capa de invisibilidad.
-¿Por qué? -Se decía a sí mismo. Un elfo doméstico lo escuchó y se acercó.
-¿Qué haces tan tarde y hablando solo? - Preguntó el elfo.
-Nada...
-No lo creo, aunque si no quieres decirme no importa.
-Estoy harto ¡Harto! ¡Y odio a Cho Chang!
-Creo que comienzo a entender un poco... pero para estar seguro ¿Por qué odias a Cho?
-¡Me hizo perder para siempre a la chica que más amo en todo el mundo! ¡Le hizo creer que yo no la amaba cuando la amo sobre todas las cosas!
-Wow, sí que es mala esa chica.
-Es de lo peor... y ahora la chica que más amo en todo el mundo no quiere verme ni en figuritas... pero yo la amo tanto...
-¿Cómo se llama la chica?
-Fleur Delacour.
-¿La amas?
-¡Por supuesto que sí! Pero ya no puedo seguir más así, la amo tanto... ¡Y sólo tengo este año para que me crea! Ella es de Beauxbatons y después de la tercera prueba que es mañana, regresará a Francia y ahí sí que la perderé para siempre.
-¡Entonces apúrate!
-¿Qué dices?
-Mírala a los ojos y volverá enseguida al notar tu sinceridad. Debo irme, pero suerte. - Y luego de estas palabras el elfo se esfumó.
Él se quedó un rato más sentado donde estaba y luego se fue a la sala común de Hufflepuff.
Ella había escuchado toda aquella conversación de Cedric con el elfo. No puede ser verdad. Pensó, pero sí era verdad. Entonces fui una estúpida. Se dijo a sí misma. Trató de olvidarse de lo que escuchó y resolver todo al día siguiente, cuando esté descansada y pueda pensar mejor y de paso tener un mejor rendimiento en la tercera prueba.
Se volvió a acostar en su cama, pero no pudo dormir, no dejaba de pensar en él ni tampoco podía dejar de sentirse una estúpida ahora que sabía la verdad. Se quedó dormida tres horas antes del momento de levantarse.
