¡Hola! He regresado con el segundo capítulo de esta humilde y sencilla historia.
Antes que nada quiero agradecer la gran aceptación que tuvo el primer capítulo, espero y aspiro que este sea tan bien aceptado como el anterior.
Muchas gracias por su atención…ahora a lo importante…espero que disfruten leyendo tanto como yo disfruté escribiendo.
Capítulo dedicado a Mi SENSEI (AkaneKagome) y a otra increíble escritora Akane Red (Cyn) a quien también le tengo mucha admiración.
Todos los personajes incluidos en esta historia pertenecen únicamente a la grandiosa Rumiko Takahashi, yo sólo los tomé prestado.
-blablabla-comentarios
-blablabla- pensamientos
Noches de ensueño y desvelo
Capitulo II: Peleas y deseos
Ranma observaba cautivado a la peli-azul notando como le ponía entusiasmo a su tarea. Se sintió feliz al notarla tan entusiasmada mientras que preparaba los ingredientes para hacer los emparedados, sabía que el haber aceptado que le hiciera el improvisado almuerzo la había echo feliz.
-se ven tan Kawaii desde aquí…me hacer sentir muy bien verla tan feliz…es como haber ganado una batalla…sabiendo que ella es feliz una sensación de satisfacción abunda en mi interior- sonrió embobado- me encantaría ayudarla con su problema…al menos ya no se le nota tan cansada- la sonrisa desapareció cuando se percató de un detalle importante.
- Akane ¿Dónde están todos?-preguntó con extrañeza. Sintió un escalofrío recorrer su espalda al ver como la chica se tensaba.
- no están- respondió casi en un susurro sin despegar la mirada de la mesa-se me olvido por completo decirle sobre eso- sintió sus mejillas arder.
Por un momento había olvidado la situación pero cuando él realizó la pregunta todas las sensaciones que tenía anteriormente volvieron a invadir su mente y cuerpo.
-kuso ¿No están?- de un momento a otro su rostro se tornó de un rojo intenso y su mente comenzó a actuar por sí sola. Se quedó como estatua y estuvo por caer de lado pero logró evitarlo acomodándose en donde estaba.
Sacudió su cabeza tratando de mantenerse firme- ya veo…entonces estamos solos- mencionó fingiendo indiferencia con la mirada fija al lado contrario de donde estaba ella.
-Demonios…vaya momento para dejarnos solos...aunque podría utilizar esta oportunidad para hablar con ella y saber respecto a sus sueños-
- nuestros padres recibieron una invitación para un torneo de Shogi y salieron a la ciudad…me dejaron una nota diciendo que regresarían en la noche…sí es por comer no te preocupes…Kasumi dejó comida preparada- mencionó lo último con un toque de enfado mientras que comenzaba con su tarea.
- yo no he dicho nada- espetó desconcertado por el comentario-bueno…no pierdo nada con intentar hablar con ella…-
Se acercó hasta llegar al otro lado de la mesa y colocó sus manos a los lados de su rostro apoyando los codos sobre la mesada para luego observarla detenidamente.
En el momento que sintió que se acercaba todos los músculos de su cuerpo se tensaron. Su corazón comenzó a latir más rápido.
Intentó comenzar a hacer los emparedados pero los nervios le hacían ser torpe y en ningún momento le dirigió la mirada. Cuando se percató que el chico se colocó en frente de ella viéndola fijamente sintió las piernas temblar.
Intentó fingir que no lo había notado.
- Akane ¿puedo hacerte una pregunta?- intentó ser lo más neutral posible.
-ya la estás haciendo- respondió fingiendo indiferencia a la perfección mientras que apretaba el envase de salsa sobre uno de los panes.
- ¿A dónde fuiste esta mañana?- tomándola por sorpresa ocasionando que desviará la dirección del envase y apretando con más fuerza llenándole toda la cara de salsa.
- ¿QUÉ TE PASA?- gritó furioso mientras que se limpiaba con sus manos.
- gomen nee…déjame ayudarte tomando un paño y rodeando la mesa para ayudarlo con la limpieza- en verdad lo lamento Ranma…no quise hacerlo- avergonzada por tal reacción.
Intentaba comportarse normalmente pero en el momento que él hizo la pregunta no tuvo control de su cuerpo dando como resultado el pequeño incidente.
- nandemonai…por suerte no fue salsa picante- espetó con el ceño fruncido mientras que tomaba el paño para terminar de limpiarse. Observó como la chica retenía la risa- no le veo el chiste…en verdad eres peligrosa con cualquier cosa que tenga que ver con la cocina…tengo suerte de seguir viviendo- agregó irritado por la burla de la chica.
La peli-azul frunció el ceño levemente por el comentario pero luego sonrió traviesamente y con tono burlón mencionó-no seas exagerado…me han dicho que la salsa es buena para el cutis- se tapó la boca para evitar reírse con más fuerza al ver como el muchacho ponía cara de niño malcriado.
- anda a lavarte al fregadero sino quieres que las hormigas te coman- culminó regresando a donde estaba anteriormente observando como el chico obedecía con el ceño totalmente fruncido y diciendo cosas por lo bajo.
-no puedo evitar sentirme bien estando a su lado…se ve tan lindo en todas sus facetas incluso con esa cara de berrinche que pone…tal vez no sea tan malo tener esos sueños…de todas maneras algún día tengo que hacerlos realidad- se sonrojó levemente- ya basta Akane…deja de pensar en eso…tienes que terminar con estos emparedados antes de que conviertas la cocina en un campo de batalla…estoy segura que ese tonto se va a querer vengar- finalizado su pensamiento se dedicó a continuar su tarea concentrándose al máximo.
-esa boba…veo que sigue siendo la misma niña de siempre…pero esto no se va quedar así…me voy a vengar y se muy bien como…- se dijo observándola de reojo mientras enjuagaba el paño que había utilizado.
Dejó el utensilio a un lado y mirándola maliciosamente se acercó hasta quedar posicionado justo detrás de ella la cual estaba tan concentrada en su trabajo que no se percató en lo absoluto-…ya vas a ver Akane…con Ranma Saotome no se juega-
Se quedó unos minutos sin moverse atreviéndose a recorrerla con la mirada de arriba abajo-Akane…me encantaría decirte lo bella que eres…tienes un cuerpo perfecto…me gustaría…- sintió unas ganas casi incontrolables de tomarla y besarla con locura.
Levantó su mano y a escasos centímetros de tocarla a nivel de la cintura se cacheteó mentalmente.
- kuso…contrólate baka…tienes que controlarte…no puedes dejarte vencer por tus deseos...- apretó el puño con fuerza reteniendo sus impulsos y respiró profundo tratando de tranquilizarse.
Se inclinó levemente colocando su barbilla en el hombro de la chica percatándose como se tensaba al contacto y sonrió triunfalmente al conseguir su objetivo, ponerla más nerviosa de lo que ya estaba - ¿te falta mucho?- preguntó con inocencia.
En el momento que notó como el chico colocaba su barbilla sobre su hombro quiso voltearse y devorarlo a besos. Corrientes eléctricas subían y bajaban por todo su cuerpo. Sin poder evitarlo comenzó a temblar y con mucho esfuerzo trató de mantener su respiración normal pero su corazón parecía que se le iba a salir del pecho.
- Iie…fal…falta…po…poco- apenas pudo decir por los nervios que la tenían presa en ese instante. Esa llama de deseo incontrolable de sus sueños empezaba a encenderse poco a poco en su interior.
Ranma a los segundos olvidó completamente cual era su intención. Al estar tan cerca de la chica de sus pensamientos las neuronas le dejaron de funcionar.
Cerró los ojos y aspiró el dulce aroma a jazmín que despedía la chica y se atrevió a acercarse más a ella colocando tímidamente ambas manos sobre su cintura. Pudo notar como dio un leve respingo por tal acción.
- hueles bien- dijo con voz ronca y cargada de sensualidad mientras que embelesado disfrutaba de aquella cercanía.
-¿na…nani?- preguntó desconcertada por la conducta del muchacho. Tenía los vellos de punta y por sentir sus fuertes manos sobre su cintura hacían que la sangre se convirtiera en fuego líquido recorriendo sus venas.
-¿Qué se supone que haré? Tengo que salir de esto inmediatamente…demo ¡NO! tienes que hacerlo- hizo un movimiento sacando al muchacho del pequeño trance en que estaba sumergido- Ran…ma…tengo que…buscar al…algo en la ne…ve…ra-
-¿Qué rayos…- se preguntó totalmente confuso al darse cuenta de la situación en que se encontraba y casi como un rayo se apartó con el rostro totalmente rojo- lo sien…siento…Akane…yo… yo no…- intentaba justificarse pero ninguna idea le llevaba a la mente.
Sin verle a la cara y casi roboticamente se dirigió a la nevera buscando lo que tenía que buscar. Estaba tan nerviosa que no podía mantener las manos quietas.
- tonta…tienes que controlarte…ese bobo ¿Qué pretendía? ¿Acaso le gusto?- sacó un frasco de mostaza y nuevamente volvió a la mesada.
- deberías esperar afuera…ya estoy por terminar- exclamó ya más tranquila al notar que él se encontraba alejado.
Sin responderle y aún aturdido se dirigió a la salida mientras que se regañaba así mismo por lo sucedido anteriormente.
- estúpido, baka, baka, baka, ¿Qué rayos me pasó allá? Pensaba vengarme de lo que pasó y termine cayendo yo…ahora si es seguro que piensa que soy un pervertido…tengo que arreglar esto…le diré que fue una broma…si…eso haré-
Un quejido lo sacó de sus pensamientos y volteó para encontrarse a la chica chupándose el dedo índice de su mano derecha- ¿Qué te pasó?- preguntó mientras que se acercaba a ella.
- me corté- respondió con el dedo en la boca y con el ceño levemente fruncido- ¡shimatta! Tonta, tonta…por no estar pendiente de lo que estas haciendo casi te amputas un dedo…ahora Ranma pensará que soy más torpe de lo que ya cree-
-si que eres tonta…hasta preparando un simple emparedado te haces daño- mencionó serio mientras que tomaba la mano de la chica y observar la herida.
No pudo evitar sonrojarse por la acción de muchacho pero la ofensa le había dolido, frunció más el ceño y bruscamente apartó su mano- a ti nadie te pidió opinión baka- mirándolo fieramente.
-deja de ser tan obstinada y déjame ver tu dedo- reclamó empezando a alterarse mientras que tomaba su muñeca.
-no es nada…sólo fue un rasguño…no necesito tu ayuda- dijo orgullosamente mientras que volvía alejar su mano del joven fulminándolo con la mirada.
-Sí que eres terca…déjame ver de una buena vez- ordenó con impaciencia mientras que forcejeaba viéndola fieramente.
-Tú eres el terco…ya te dije que no es nada- le gruñó dando un paso hacía atrás sin quitarla la fiera mirada de encima.
Suavizó su gesto y con timidez preguntó- ¿Acaso te preocupo?- levemente sonrosada mientras que jugaba con sus pulgares.
La pregunta lo dejó fuera de base y los nervios le invadieron de pronto. Intentando fingir se irguió y colocó sus brazos detrás de la cabeza.
- yo no dije que estaba preocupado- con voz burlona prosiguió- tu padre me mataría si llegara y encontrara a su hija menor con nueve dedos…no me creería si le dijera que ella misma provocó el incidente intentando hacer un emparedado-
-Estúpido cretino- gruñó mirándolo fieramente. Los nervios quedaron a un lado dejando que la rabia creciera segundo a segundo mientras observaba como el muchacho la veía con esa sonrisa burlona que tanto odiaba- me la vas a pagar idiota egocéntrico-
Tomó una rodaja de tomate y se lo arrojó dándole justamente en medio de la cara.
Sonrió triunfalmente pasando a un lado del ahora furioso muchacho con dirección a la salida.
-¿Quieres guerra? Tendrás guerra- se dijo totalmente enfurecido. Se dirigió a la mesada tomando el frasco de salsa de tomate.
Estaba apunto de salir cuando Ranma le obstaculizó el camino con un ágil salto quedando delante de ella. Le causó gracia verle el rostro con restos de tomate pero decidió enfrentarlo dedicándole una fiera mirada.
- ¿ahora que quieres?- preguntó arrogantemente. Cruzó los brazos y sonriendo burlonamente dijo- no te preocupes…el tomate es bueno para el rostro- amplió su sonrisa al ver como Ranma fruncía el ceño.
-ya vas a ver- sonrió maliciosamente y comenzó acercarse mirándola intensamente.
-¡KYAAAAAA! ¿Qué demonios piensa hacer?- nerviosa dio un paso hacía atrás pero no pudo seguir por que dos brazos fuertes y varoniles la rodearon por la cintura atrayéndola hacía adelante- Ran…ma- apenas pudo decir estando completamente perdida en esos ojos azules que la veían fijamente.
-Te tengo- se inclinó un poco. Se acercó al oído de la chica y dijo roncamente-la venganza es dulce- seguidamente tomó el frasco que tenía en el bolsillo de atrás y lo exprimió sobre cabeza de la chica.
Saltó hacía atrás sonriendo triunfal viendo a la jovencita que lo miraba con ganas de matarlo.
-eres…eres un…-gruño entre dientes mientras que apretaba los puños mirándolo enfurecida-estúpido egocéntrico…baka, baka, baka, lo vas a lamentar-
Sabía que le iba a ser imposible alcanzarlo si lo perseguía, era muy ágil y seguramente esquivaría todos sus intentos de golpearlo. Se le ocurrió una idea mejor.
Ranma se sentía el mejor de todos, tenía el ego por las nubes pero le resultó extraño que la chica aún no se haya dispuesto a perseguirlo y matarlo a golpes. Cambió su gesto de triunfo a uno de sorpresa al ver que ella le sonreía sensualmente.
-¿Qué pretende hacer? ¿No esta molesta?- se preguntó totalmente desconcertado por el cambio de conducta de la joven.
Tragó duro al notar como ella empezaba a acercarse lentamente sin quitarle la mirada de encima.
Todos sus músculos se tensaron y su corazón cada vez latía más rápido, las manos le sudaban y temía que en cualquier momento las rodillas le fallaran.
Akane estaba más que satisfecha al ver el estado en que se encontraba su prometido, se atrevió a acercarse lo suficiente quedando con sólo centímetros de distancia.
Subió una de sus manos dando leves toques por su pecho hasta posicionarla sobre su hombro mirándolo tímidamente.
-se ve tan lindo…se que esto te molestara…pero tú te lo buscaste- se puso de puntillas acercándose a su oído.
Su mano libre acariciaba el brazo izquierdo del muchacho bajándola hasta llegar a la mano donde tenía sujeto el frasco y con apenas un susurro le dijo- tienes razón…la venganza es muy dulce- inmediatamente le quitó el envase exprimiéndolo al máximo sobre la cabeza de un aturdido Ranma.
Sonriendo triunfalmente dio unos pasos hacía atrás juntando sus manos detrás y mencionó burlonamente- te falta un poco de cebolla y queso para que tú seas el emparedado- sacándole la lengua.
- ¡ERES UNA TRAMPOSA!- gritó enfurecido mientras que pequeñas gotas de salsa rodaban por su nariz.
-NINGUNA TRAMPOSA- le devolvió el grito, cruzó los brazos- tú empezaste…eso te pasa por idiota- se giró y con la frente en alto y llena de salsa entró nuevamente en la cocina- debo admitir que te vez realmente sexy con la cara llena de salsa- ahogó una risilla.
-esto no se queda así…aunque debo decir que se ve tremendamente atractiva con salsa rodando por su rostro- sacudió su cabeza- deja de pensar en eso…te demostraré que con Ranma Saotome nadie se mete- corrió dentro de la habitación directo a la mesada. Akane se dio cuenta de su intención y rápidamente abrió la nevera.
Después de varios minutos se podía observar rodajas de tomate, cebolla y otros vegetales volando por la habitación de un lado a otro. La cocina se había convertido en un campo de batalla.
-Ríndete Akane…jamás podrías vencerme…nunca lo has podido hacer- gritó desde atrás de la mesada. Se irguió lanzando unos huevos que había tomado anteriormente.
Akane se cubrió del ataque de su prometido con la puerta de la nevera- no seas idiota…el que debería rendirse eres tú- aprovechó la ocasión para correr hacía la mesada con un frasco de salsa de soya lista para ser vaciada.
El chico se anticipó al ataque y de un ágil salto se posicionó detrás de la chica, la tomó de ambas muñecas sonriendo egocéntricamente - ¿lo ves? No puedes contra mí…yo siempre gano-
-baka egocéntrico- le gruñó mientras forcejeaba para librarse del fuerte agarre- ¡Suéltame de una maldita vez Ranma!- le exigió fulminándolo con la mirada. Su ira aumento al ver el gesto que tenía el muchacho.
-no te soltaré hasta que admitas que perdiste- le susurró cerca del oído y apretó mas su agarre notando como ella tembló al sentirlo tan cerca.
De pronto sintió la misma sensación anterior. El deseo volvía a crecer en él- kuso…esto se me va a salir de control en cualquier momento- los nervios estaban nuevamente haciendo sus efectos.
-no…pien…so admitir…na…nada – contestó torpemente debido a la cercanía- si continuo así perderé la cordura…estos malditos sueños no se salen de mi cabeza...tengo que librarme de él inmediatamente-
Sintió como se aflojaba levemente uno de los agarres del muchacho y aprovechó para librarse.
Se giró bruscamente dispuesta a darle una sonora bofetada pero al momento en que iba a cumplir su cometido pisó una rodaja de tomate que había en el suelo perdiendo el equilibrio y cayendo hacía atrás llevándose consigo al sorprendido joven que poco tiempo tuvo para reaccionar.
Irremediablemente cayeron sobre el frío suelo de madera. Un poco aturdidos abrieron los ojos lentamente para encontrarse con el otro a escasos cinco centímetros de distancia.
-Ranma…Akane- dijeron al mismo tiempo mientras que sus mejillas se tornaban de un carmín intenso.
La situación no era nada favorable para ambos jóvenes, estaban en una posición muy sugerente y sus mentes empezaron a jugarles sucio de un momento a otro.
-¡shimatta! Tengo que salir de esta…demo…no quiero hacerlo…sus ojos…deja de mirarme así…te lo ruego…si sigues así no podré aguantarme más- se debatía mentalmente mientras que lo observaba a pocos centímetros de ella.
Podía sentir claramente como el corazón del muchacho parecía que se le iba a salir del pecho ¿Sería posible que Ranma estuviera nervioso o tentado por estar así de cerca a ella?
Al pensar en esta posibilidad su sonrojo se hizo más notorio y las ganas de comérselo a besos le estaban dando una dura batalla donde ella estaba perdiendo sin remedio.
Sintió un terrible hormigueo recorrer su cuerpo. Estaba entre la espada y la pared, en este caso entre el suelo y él.
Se vio terriblemente tentada a hacer realidad el sueño que cada noche desde hace tres días la había mantenido despierta. Ya no le importaba que pasara después, lo necesitaba, lo quería, estaba ansiosa de poder tenerlo para ella.
-kuso…kuso…kuso…que suerte la mía ¿Qué haré? Estamos a solos centímetros de besarnos, estamos solos y ¡ya basta! Deja de pensar esas estupideces ¿Qué pensaría? Que soy un pervertido de lo peor…ella es la que sueña perversiones y soy yo quien quiere hacerlo realidad…kuso…kuso…quiero besarla-
El deseo por ella estaba venciendo a la razón.
La tentación de tenerla entre sus brazos, besarla por todos los rincones de su precioso cuerpo, hacerla temblar y gritar su nombre mientras que le hacía el amor lo estaba quemando por dentro. Si seguía un minuto más allí a escasa distancia se volvería loco y terminaría de cumplir su deseo, pero el miedo de que lo odiase lo detenía.
Temía que ella lo rechazara, siempre había tenido esa duda ¿Qué pasaría si ella no le correspondía? No se lo podía imaginar. Ella era lo más importante para él, no importaba si peleaban, si lo golpeaba o lo mandaba a volar a la ciudad vecina, lo que valía era verla allí estando a su lado.
La posición en que se encontraban no ayudaba mucho. Él tenía una pierna entre las de ella y se apoyaba en los codos para no aplastarla. Akane tenía los brazos sobre su cabeza y para su mala suerte la falda se le había corrido hasta la mitad de los muslos.
Sus miradas estaban conectadas, por alguna extraña razón no podían dejar de mirarse. Intentaban descubrir en la mirada del otro lo que pasaba por su mente. Una cruel batalla se desataba entre las ganas de cumplir con sus deseos y el temor a ser rechazados.
-ya no puedo más…pensarás que soy una pervertida pero no puedo esperar a que él haga algo, este maldito deseo me está matando...espero no arrepentirme después- comenzó a elevar la cabeza hacía adelante cerrando los ojos en el trayecto.
Ranma abrió los ojos como platos y comenzó a temblar por la repentina acción de la chica, la veía acercándose hacía él dispuesta a besarlo.
-Aka…Akane…tú…vas…vas…- estaba estático y completamente desconcertado. Tragó duró al verla cada vez más cerca de él y dejándose llevar por la ocasión cerró los ojos acercándose hacía ella.
Sintió que el corazón se le paralizó por momentos al sentir por primera vez los calidos y húmedos labios de la chica sobre los de él. El alma se le elevó al cielo, era el movimiento que faltaba para que perdiera la poca cordura que le quedaba.
La chica dio un respingo al ver como él respondía al tímido beso. Las sensaciones eran demasiadas.
Torpemente movieron sus labios debido a su inexperiencia en el asunto, sin embargo, eso no les importaba mucho ya que se sentían completamente felices con el simple hecho de sentir al otro correspondiendo a la acción.
Ranma se atrevió a recorrer lentamente la silueta de su prometida con sus manos, recorría desde su cintura hasta el muslo apenas traspasando la barrera que era la enrollada falda disfrutando de la tersa y suave piel de ella.
Sentir su cuerpo a través de su ropa lo hacía arder en su interior, el deseo y las ansias florecían rápidamente mientras avanzaban.
A los minutos la inexperiencia se convirtió en un apasionado juego de labios. No les costó mucho adaptarse al baile de sus bocas transformando ese tímido gesto en un apasionante beso que los hacía ansiar más a cada segundo.
Los sueños que Akane tenía en los últimos días y aquellas fantasías que Ranma tenía frecuentemente les llegaron a la mente de golpe.
A pesar de ser la primera vez que estaban en una situación real y los nervios estaban presentes la sensación tan placentera de estar con el ser amado los hacía reaccionar de un modo que jamás se habrían imaginado.
Akane sentía su cuerpo en llamas por el incesante calor que la inundó al sentir la fuerte mano de su prometido moverse torpe y lentamente sobre su cuerpo.
No quería acabar con el momento. Tenía miedo de que se tratara de otro engañoso sueño, pero si se trataba de uno no quería despertar.
Rodeó el cuello del chico con sus brazos incitándolo a continuar con más ansias el apasionante beso.
Ranma respondió gustosamente tocando con la punta de la lengua la unión de sus labios pidiendo permiso el cual ella aceptó sin dudar dejando entrar al nuevo invitado siendo recibido de la forma más ardiente posible.
Un duelo de ardientes caricias entre sus lenguas de desataba.
Sus respiraciones eran descontroladas, los latidos de sus corazones parecían tambores. Querían demostrar a través de ese ansiado primer beso todas las sensaciones y sentimientos que no se podían mostrar con palabras.
La falta de aire no se hizo esperar, se separaron apenas por milímetros respirando grandes bocanadas de aire abriendo lentamente sus ojos al mismo tiempo.
Café contra azul-grisáceos. Sus miradas se encontraron.
Estaban tratando de reaccionar de aquella situación tan excitante y ansiada por ambos.
A los segundos la pena y la vergüenza se apoderaron de sus mentes al percatarse que era la realidad y no una cruel fantasía.
Como un rayo el muchacho se levantó totalmente enrojecido.
En el momento en que su prometida posó sus finos labios sobre los de él la razón lo abandonó dejándolo en manos del deseo. Intentó ordenar sus ideas, pero sus neuronas seguían atontadas por lo vivido hace segundos.
Tocó inconcientemente sus labios con la punta de sus dedos tratando de retener la sensación de esos deliciosos y jugosos labios pertenecientes a la dueña de su corazón.
Akane seguía recostada y aturdida mentalmente por lo sucedido, no se explicaba como había conseguido el valor para haberlo besado de esa manera ahora la vergüenza la tenía contra la pared. Temía que Ranma se burlara de ella por haber tomado la iniciativa.
Se levantó apoyando su peso en sus codos y lo vio en una especie de shock con sus dedos sobre los labios. Sonrió al verlo así pero la duda y la vergüenza ganaron la jugada.
Torpemente se levantó y casi a la velocidad de la luz desapareció de la cocina.
-me besó…Akane me besó ¿Por qué lo hizo? Y yo…la toqué…la besé y la toqué- agitó su cabeza volviendo al mundo real para encontrarse totalmente solo en el lugar.
La buscó con la mirada sin éxito. Su gesto se tornó triste- seguro piensa que soy un pervertido y un cretino aprovechado…tal vez ella no se acercó, yo lo imaginé y me deje llevar…debe odiarme…tengo que hablar con ella- en el momento que iba a dar el primer paso las dudas volvieron a incrustarse en su cabeza.
- aún no se con quién sueña en las noches ¿y si no soy yo? ¿Y si es otro?- frunció el ceño apretando los puños intentando contener los celos que le invadieron de pronto- entonces ¿Por qué se dejó besar? Bueno…en la posición en que estábamos no le ayudaba mucho pero ella me abrazó…estoy completamente seguro…kuso…tengo que saberlo…tengo que saber quien es ese infeliz- decidido se dirigió a la habitación de su prometida.
Como pudo Akane llegó a su habitación, las piernas le temblaban como si estuviera congelándose y su corazón aún latía salvajemente.
Al cerrar la puerta de su cuarto se recostó a ella y se dejó atraer por la gravedad hasta sentarse en el suelo.
-¿ahora que hago? ¿Cómo pude besarlo así? ¡Shimatta! Estos sueños me están afectando más de lo que pensé…estoy completamente desquiciada ¿Cómo se me ocurrió besarlo?- se abrazó así misma con las piernas de por medio con un gesto de asombro total.
-seguro pensará que soy como Shampoo o sus otras prometidas…debe tener el ego por las nubes…conociéndolo debe estar pensando que estoy loca por él- frunció el ceño al imaginarse al muchacho burlándose y gritándole "sabia que no podrías resistir el encanto Saotome".
-estúpido egocéntrico…tengo que arreglar esto...demo ¿Cómo? Tengo que conseguir una solución y rápido- sintió cada uno de sus músculos tensarse al sentir dos leves toques en la puerta- ¡KYAAAAAA! Es él- gateó temblorosa hasta llegar a la orilla de su cama.
-¿Qué hago? Kuso ¿Qué le diré? Rayos…Kami-sama ¡Ayúdame!- imploró mientras que se levantaba como podía, los nervios la tenían controlada completamente.
Se acercó dudosa de abrir o no y cuando estaba apunto de tomar el pomo de la puerta quedó totalmente helada al escuchar la voz de Ranma con un tono serio e intenso.
-Akane…abre la puerta…tengo que hablar un asunto muy importante contigo-
Ranma se estaba empezando a desesperar por la tardanza de la chica en abrir.
Durante el trayecto de la cocina a la habitación de Akane una terrible idea se le incrustó en la cabeza haciendo que los celos y la rabia se incrementaran fuera de límite.
-tengo que saberlo ¿Y sí me besó imaginándose al cretino con quién sueña? Eso jamás se lo perdonaré…kuso… abre la maldita puerta- tenía los brazos cruzados sobre su pecho con la mirada fija en la puerta donde colgaba un patito con el nombre de la dueña.
-tienes que hacerlo Akane…tienes que hablar con él, le diré que fue un accidente…sí eso es…un accidente- se dijo no muy convencida respirando profundo. Ya más tranquila, pero aún temblando giró el pomo abriendo la puerta lentamente.
En el momento que sintió que la puerta comenzaba a abrirse el chico casi se resbala de la pared al estar tan sumido en sus pensamientos.
Sin poder evitarlo su cuerpo comenzó a temblar por la tensión, tragó duro y recobrando la compostura se irguió esperando que la chica terminara de salir.
Cuando terminó de abrir la puerta y posó la vista sobre el muchacho sintió su cuerpo desfallecer. Verlo allí con esa mirada intensa y penetrante la hacían perder la cordura. Sus ojos, su forma de mirar la dejaban fuera de base, se sentía atrapada como si la desnudara con solo mirarla.
Tenía miedo pero no de él sino de ella, gracias a los sueños que tenía en las noches agregando lo sucedido en la cocina temía que su cuerpo y mente la traicionaran y terminará lanzándose sobre él.
Al verla allí en frente de él y observándolo tímidamente le entraron unas ganas terribles de besarla y meterse en su habitación. Se gritaba mentalmente que no podía, sin embargo, estaba perdiendo la batalla.
-kuso…otra vez…sí sigo mirándola no podré controlarme…quiero…quiero hacerla mía…demo ¿Y sí no soy yo?¿Y sí resulta ser otro y quedo como un idiota enamorado?- con esas preguntas los nervios se cambiaron por los celos. Apretó los puños y observándola fieramente se dijo- tengo que saberlo y lo voy a averiguar…sea como sea-
- yo…bueno…- intentó decir la peli-azul, sin embargo, las palabras no salían de su garganta. Temía decir algo que terminara por delatarla, no podía pensar al sentir la furiosa mirada de su prometida sobre ella, quemándola.
-¿Qué es lo que te pasa?- preguntó totalmente serio haciendo que la chica se desconcertara completamente. Notó como ella lo veía con una mezcla de sorpresa y pánico- desde hace dos días has estado muy extraña…en las noches no duermes ¿Qué demonios es lo que está pasando?-
-¿nani? Bueno yo…etto…yo- quedó totalmente en shock. Bajó la mirada tratando de conseguir alguna excusa adecuada para salir de ese aprieto- ¿Qué le digo? No puedo decirle que no he podido dormir por estar soñando con él…-
-estoy esperando una respuesta- reclamó sin elevar la voz pero delatando impaciencia. Quería, necesitaba saber pero no podía decirle que ya sabía el motivo sino jamás sabría quién era el protagonista en esos sueños, al contrario, se ganaría un viaje gratis a algún lugar del mundo.
-no es nada importante- susurró esperanzada que él dejara el asunto y se fuera, sin embargo, eso causó todo lo contrario, ese comentario fue el detonante para que Ranma terminara de enfurecerse.
-¿Cómo que nada importante? CLARO QUE ES IMPORTANTE- gritó exasperado haciendo que la muchacha diera un paso hacía asustada por la reacción- escúchame bien…no creas que no me he dado cuenta…esta mañana te veías terrible…sino me dices que es lo que te está pasando lo averiguaré de todas maneras así que habla de una buena vez-
El miedo fue reemplazado por la ira, a pesar de que estaba extrañada por la actitud tan cambiante que tenía el muchacho detestaba lo terco que era, necesitaba salir cuanto antes de esa situación y él no ayudaba en lo absoluto.
-ya te dije que no es nada importante- masculló viéndolo fieramente. Se giró y antes de cerrar la puerta exclamó- no tiene nada que ver contigo- cerrándola tras de sí dejando a Ranma con la boca abierta.
-¿No tiene que ver conmigo? ¿Eso significa qué…- apretó los puños hasta que sus nudillos se quedaron blanco. Su imaginación actuaba por sí sola. Los celos y la rabia lo devoraban por dentro al imaginarse a su Akane con otro haciendo cosas nada santas. Sabía que la ventana estaba abierta y sin pensarlo dos veces salió de la casa en dirección al tejado.
Al cerrar la puerta tras de sí caminó hasta el escritorio aún enojada por la actitud del joven.
-baka, baka, baka, mil veces baka ¿Qué demonios se ha creído para gritarme así? ¿Acaso creé que tiene el derecho de ordenarme a decir lo que me pasa?- suspiró pesadamente liberando toda esa tensión acumulada en su cuerpo.
Trató de relajarse y suavizando su gesto se sonrojó al recordar ese momento en la cocina.
-al menos no vino por lo del beso, sin embargo, no puedo dejar de pensar ¿Por qué estaba tan interesado en saber lo que me ocurre? ¿Acaso estará preocupado por mí?-
Una pequeña sonrisa adornó su rostro. Se giró quedando de frente a la puerta, amplió la sonrisa al recordar la cara que tenía el muchacho después del beso. Se veía que estaba perdido en sus pensamientos, pero de un momento a otro su gesto se transformó a uno de tristeza.
-no puedo decirle nada sobre mis sueños…no puedo permitirme tal humillación…quisiera contarle pero sé muy bien que no es lo mejor…no estoy tan desesperada como para hacer eso- cerró los ojos lanzando un suspiro y llevó el dedo índice de su mano derecha a su mejilla izquierda por el cual rodaba una pequeña gota de salsa que aún quedaba sobre su cabeza.
- será mejor que me vaya a bañar- pensó mientras observaba la mancha de salsa sobre su dedo y seguidamente se lo llevó a la boca- debo admitir que fue divertido, él también esta echo un desastre y aun así se ve realmente guapo-
Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se percató que Ranma se encontraba detrás de ella observándola fijamente.
Continuara…
Konnichiwa!!
¿Qué les pareció esta manera tan original de hacer unos emparedados? jejeje
Qué "inocente" primer beso ¿ne? Jejeje, en mi opinión que Akane fuera la que tuviera la iniciativa me pareció genial aunque Ranma no se quedó nada atrás.
Me gustó la forma tan divertida de preparar unos emparedados. Al final no comieron, pero ¿Quién va a pensar en comer en semejante situación? Ranma será un pozo sin fondo, pero, los deseos son mayores que el hambre.
Ahora quedan las interrogantes:
¿Qué hará Ranma? ¿Le dirá a Akane que ya sabe sobre su problema? ¿Akane lo mandará a volar si eso llega a pasar? ¿Aprovecharán el tiempo a solas como sugirió Nabiki? ¿Limpiaran la cocina antes de que lleguen sus familiares?
¿Qué opinan ustedes?
Términos en Japonés:
Kawaii: linda; hermosa; bella
Kuso: mierda
Gomen nee: lo siento; discúlpame
Nandemonai: no tiene importancia
Baka: tonto
Iie: no
¿nani?: ¿Qué?
Demo: pero
¡Shimatta!: ¡oh no!; maldición
Quiero darles las gracias a: Fern25; La AvIa; Betobatucas; BABY SONIC; Kari Saotome; Rmtl Des; xX-amairany-Xx; ranma.akaneforever y AkaneKagome (mi sensei) por enviarme sus comentarios, estoy súper agradecidas con ustedes por enviarme sus review…no dejen de hacerlo. Y también gracias a aquellos que leyeron pero no enviaron sus comentarios aunque si no hay molestia (ri-chan pone ojitos de suplica) envíen sus comentarios por fisss…
Quiero disculparme con las o los lectores a quienes no les respondí sus review…mil disculpas pero con la Universidad y mi ignorancia con eso de responder estoy echa un desastre. Gracias a mi sensei (AkaneKagome) ahora sé como responder. No duden en dejarme sus review…onegai…
Muchas gracias su apoyo (ri-chan hace una reverencia)
Espero que lo hayan disfrutado…nos vemos en el próximo capítulo.
Besos katherine-saotome-tendo (ri-chan)
Matta nee
