Hola a todos y a todas ^^U después de tanto pero tanto tiempo sin aparecer por aquí, por fin me digne a dar la cara XD antes que nada quier pedirles cordialmente disculpas a todos por mi repentina desaparición, de seguro ya deben haber perdido el hilo de la historia y ni deben ya de acordarse…espero que me perdonen, no tengo excusa que dar…sólo espero que disfruten de este nuevo capítulo y que les sea de su agrado ^^

Capítulo dedicado para mi grandiosa sensei…que gracias a ella…pude regresar y espero que ésta nueva entrega sea de su agrado. Caro-chan…me tardé un poco pero te prometo a ti y a todos los que me leen…que no importa cuando tarde…terminaré mis historias ^^

Carosensei (AkaneKagome) espero (y aspiro) que te guste este nuevo capítulo ^^

Los personajes incluidos en esta historia le pertenecen única y exclusivamente a la grandiosa mangaka Rumiko Takahashi…sólo los tomé prestado por un rato XD

-blablabla- comentarios

-blablabla- pensamientos

Los pajarillos cantaban con alegría sus dulces melodías mientras que el resplandor de los rayos del sol chocaban contras las verdes hojas de los grandes árboles que bailaban al ritmo de la suave brisa de la mañana.

Una jovencita de cabellos azulados observaba el hermoso paisaje de montañas verdes y valles ampliándose al horizonte dejando maravillado a cualquiera que pasara cerca. Se encontraba en la cima de un peñasco donde la vista era completa y realmente hermosa. Su mente vagaba en su mundo de pensamientos, recordando sucesos que aunque hubiera querido dejar atrás, le era imposible sacarlos de su cabeza.

Cerró los ojos a la vez que soltó un débil suspiro.

-Ya es sábado…una dura semana de clases donde casi todo el tiempo me la pasaba quedándome dormida en cualquier rincón ha culminado…- el viento hacía que sus cabellos obstaculizaran su vista y con su mano derecha se los acomodó detrás de la oreja- a sido díficil...todo se ha complicado apesar de que...-rió amargamente pregúntandose así misma por que tenía que preocuparse por eso.

- esos malditos sueños cada vez son más sugerentes…me siento una completa pervertida al soñar tales cosas y siempre con el mismo idiota…- volvió a suspirar- como si no tuviera suficiente con los problemas que ocasiona en el día…también tengo que soportarlo en las noches haciéndome sentir…- se sonrojó levemente sacudiendo la cabeza tratando de hacer a un lado esas sensaciones que recorrían su cuerpo en el instante que esas fantasías nocturnas llegaban a su mente- baka nee…no recuerdes esas cosas…-bajó la cabeza en señal de derrota sintiéndose apresada por esa situación que cada vez se volvía mas complicada y difícil de solucionar.

-es difícil convivir con esos molestos sueños que me acosan cada noche…a pesar de que extrañamente me estoy acostumbrado a estar prácticamente desvelada casi toda la noche…deseo que esta pesadilla acabe…pero…- con algo de temor observó a través de su hombro una enorme puerta de un gran edificio al estilo Japón antiguo- la verdadera pesadilla…va a comenzar-

-¡Hemos llegado familia!- expresó con alegría la mediana de los Tendo quitándose las gafas de sol dejando su mochila en el suelo y extendiendo el brazo derecho presentando el inmenso establecimiento detrás de ella - comencemos nuestro fin de semana en un hotel cinco estrellas con todos los gastos pagados y con todas las comodidades que merecemos…- colocó una mirada maliciosa y picarona dirigida hacía su hermanita menor que sintió escalofríos recorrer su espalda por semejante miradita- siempre y cuando…sólo hayan…pa-re-jas-

La chica volvió clavar su castaña mirada hacía el bello paisaje delante de ella y con dos cataratas surcando sus ojos llorando como niña pequeña decidió comenzar a resignarse a lo que sería un largo, pero, muy largo fin de semana.

-¡¿Por qué me pasa esto a mi?!-

Noches de ensueño y desvelo

Capítulo VI: El hotel del amor (primera parte)

"¡Vivan las falsas parejas!"

El día anterior…

La noche era tranquila, las calles solitarias donde sólo un inocente gato andaba por allí bostezando con pereza y continuando su camino.

En la casa Tendo, todos los miembros de la familia se encontraban reunidos listos para cenar. Nodoka y Kasumi como siempre sonrientes, se encargaban de servir los tazones con el arroz y Ranma insultando a su padre que convertido en panda se encargaba de ignorarlo jugando con unos palillos y unos platos haciendo que el chico se enojara por su indiferencia.

Colocando un folleto sobre la mesa llamó la atención de los demás que miraron el catálogo con curiosidad y luego levantaron sus miradas esperando una explicación- ¿Qué les parece un fin de semana en un famoso hotel al este de la ciudad con gastos pagados y comodidades únicas para el disfrute de todos?- propuso la mediana de los Tendo con una sonrisa codiciosa.

­-¡¿Nani?!- exclamaron al mismo tiempo entre sorprendidos y confundidos por semejante proposición.

-¿A qué te refieres con comodidades?- interrogó Soun recibiendo el tazón que en ese momento Kasumi le estaba ofreciendo- arigato Kasumi- le agradeció a su hija mayor recibiendo como contestación una hermosa sonrisa de su parte.

-¡Kawaii! Vacaciones…me parece una gran idea- intervino Nodoka algo emocionada pasándole su tazón al enorme panda que sin demorar un segundo se puso a comer con ánimo sin importarle nada más- ¿No les parece relajante esa idea chicos?-

Ranma y Akane se miraron entre sí inconcientemente comenzando a imaginarse el plan secreto dentro de esa pequeña proposición. Ambos se abstuvieron de pronunciar alguna contestación haciéndose los desinteresados empezando a asustarse por que sabían que de eso, no saldría nada bueno.

En ese mismo instante, Akane supo que Nabiki tenía algo tramado, una gota de sudor rodó por su mejilla al pensar que su pequeño y nada inocente secreto fuera revelado trayendo como consecuencias miles de problemas-Tengo un mal presentimiento de todo esto- pensó tomando su tazón mirando con cautela a su hermana mayor que sólo sonreía de medio lado.

Ranma por su parte, no estaba muy alejado a los pensamientos de su prometida, estaba seguro que la castaña tenía un plan en su cabecita y estaba dispuesta a llevarlo a cabo sin importante los resultados. No podía permitir que Akane tuviera más problemas de los que ya tenía y con ese inesperado viaje, eso era exactamente lo que iban a tener-Kuso…esto no se ve nada bien…ya hay suficientes problemas como para agregar otro invento de Nabiki- caviló algo angustiado comenzando a comer con apuro- ¿Qué será esta vez?-

Kasumi tomó el folleto de la mesa- se ve muy interesante tu idea onee-chan…unos días fuera no nos vendría nada mal- espetó sonriendo inocentemente.

Soun con tazón en mano se arrimó un poco hacía donde su hija mayor para ver muy curioso el contenido del papel- haber…que dice…- carraspeó comenzando a leer en voz alta- "El hotel Praderas del este, mejor conocido como "el hotel del amor" ofrece a todos sus usuarios una promoción especial donde disfrutarán de todas las comodidades ofrecidas por nuestros establecimientos garantizando una total relajación y disfrute durante su estadía"-

Los demás escuchaban atentamente lo relatado incluyendo los más jóvenes de la casa que disimuladamente estaban atentos mientras que comían con más calma- el único requisito que necesitan para disfrutar de todas nuestras comodidades es…- no continuó la lectura y con ojos acusadores observó de reojo a la encargada de la propuesta- Nabiki… ¿Qué se supone que significa esto?-

Los demás presentes se miraron confundidos por la extraña acusación desviando sus miradas hacía la castaña.

-muy simple Otou-san…-apoyó los codos sobre la mesa entrecruzando sus dedos y apoyando la barbilla sobre el dorso de sus manos sin abandonar la pequeña media sonrisa que adornaba su rostro- he conseguido reservaciones en ese hotel para este fin de semana…disfrutaremos de unas muy merecidas vacaciones…demo…necesito que ustedes colaboren en algo muy importante…-

-si se trata de dinero…no cuentes conmigo Nabiki- interrumpió Ranma algo arrogante llevándose a la boca un trozo de pescado frito, no estaba dispuesto a caer en otra de las jugarretas típicas de la chica- si nos ponemos a pensar…tú eres quien tiene más dinero entre nosotros…siempre estas estafando y quitándole el dinero a los demás con tus trucos- añadió después de tragarse el bocado de comida mirándola de reojo.

-tranquilo Ranma-kun…lo que necesito no tiene nada que ver con dinero- afirmó la castaña quitándole el folleto a su hermana comenzando a jugar con él entre sus dedos- es algo más sencillo de conseguir y muy simple de hacer- sonriendo pícaramente.

-¿Más sencillo de conseguir?- preguntó Akane algo extrañada por la contestación de su hermana- y ¿Qué es lo que necesitas?-

-bien…se los diré…pero que conste…nadie puede negarse…si algunos de ustedes llega a faltar…perderé las valiosas reservaciones en ese hotel de lujo donde la comida será gratis y habrá muchas formas de diversión- advirtió poniéndose de pie, caminó hasta colocarse detrás de lo más jóvenes de la familia arrodillándose y abrazandolos por el cuello- este famoso hotel sólo tiene una regla para poder disfrutar de sus lujos…y esa regla es…- se detuvo un segundo observando los gestos de angustia y curiosidad que tenían sus familiares.

Respiró profundo y amplió más su sonrisa- Que únicamente se aceptaran pa-re-jas-

-¡¿Nani?!- vociferaron con más sorpresa los demás oyentes, principalmente Ranma y Akane que casi les da un paro cardíaco cuando escucharon la última oración.

­-¿Có…Cómo que…que sólo pa…parejas?- logró preguntar la menor de las Tendo algo sonrojada y comenzando a sudar frío empezando a imaginarse la cruel y despiadada idea que tenía su hermana mayor en su codiciosa mentecita- ¡Masaka! no puede ser que…-

-hai…como escuchaste hermanita…tú y mi cuñadito Ranma-kun tendrán que fingir que son una parejita de recién casados muy felices en su luna de miel- contestó sin titubeo afianzando su agarre dejando con un leve tic nervioso a los dos chicos que más rojos no podían estar.

Ranma sacudió la cabeza y soltándose del agarre de la chica se puso de pie con las mejillas muy sonrojadas- ¡¿Te volviste loca Nabiki?! ¿Cómo crees que Akane y yo haremos algo asi? ¡Yo no haré tal cosa!- reprochó muy nervioso cruzando los brazos como un niño pequeño.

El panda se le acercó por detrás y de un fuerte puñetazo le estampa la cara en el suelo sacando uno de sus famosos letreros- "Muchacho terco…merecemos unas vacaciones…no seas desconsiderado"- escribió en letras muy grandes- "piensa en la salud de tus padres"- agregó en una tabla de madera más pequeña.

-Akane-san…onegai…Nabiki fue muy amable en conseguir esas reservaciones…háganlo por un fin de semana de relajación que tanto hemos esperado- pidió amablemente la madre de Ranma con ojitos brillosos y casi suplicando haciendo que la chica comenzara a reír nerviosa sin saber que decir.

-etto…yo…pues…yo…- apenas logró pronunciar arrimándose hacía atrás siendo observada por sus inocentes familiares que le rogaban con la mirada que aceptara la no tan inocente propuesta- ¡Shimatta! No…no puedo aceptar…si lo hago…tendré que estar muy cerca de Ranma y eso es lo que menos necesito en estos momentos…- observando de reojo al muchacho que ya se había puesto de pie y con un enorme chichón en la cabeza se había puesto a discutir con su padre ignorando a los demás- Necesito ser fuerte…estoy segura que Ranma tampoco quiere algo asi…Akane tienes que ser fuerte…no puedes aceptar-

30 minutos después…

En su habitación, con desgano y sin nada de interés doblaba algunas prendas de vestir para luego ir metiéndolas en una maleta que estaba sobre su cama. Detuvo por unos momentos esa labor para mirarse en el espejo buscando en su propio reflejo una salida de tantos problemas que la rodeaban.

Soltó un largo suspiro siendo rodeada por un aura azul muy deprimente- y al final de cuentas…no me quedo de otra que aceptar- pensó derrotada sentándose en la orilla de la cama observando el cielo nocturno a través de la ventana.

-Espero y esto no traiga más problemas- susurró recostándose en la cama fijando su nostálgica mirada en el blanco techo de su alcoba -me pregunto… ¿Qué estará pensando Ranma respecto a todo esto?-

Dentro de su cuarto, Ranma estaba sentando en medio de la habitación a oscuras con las piernas y brazos cruzados. Estaba más que convencido que Nabiki quería utilizar esas vacaciones para descubrir cual era el secreto tan preciado de su hermana menor.

-Kuso…al final de todo tuvimos que aceptar esa absurda idea…rayos…espero y Akane no este tan mal…ya ha pasado más de una semana y al parecer sigue en las mismas…necesito…quiero conseguir una forma de poder ayudarla…demo… ¿Cómo?-

Soltó un leve suspiro levantando la mirada observando algún punto de la ventana donde las luces nocturnas apenas entraban iluminando un poco la habitación.

-a pesar de lo que me dijo…no puedo evitar sentirme culpable y tratar de ayudarla…tal vez me odie pero aun asi…yo…- entristeciendo la mirada recordó ese momento en aquella tarde cuando regresaban de la escuela.

Flash back

La enfermera por fin había dado luz verde para que Akane regresara a su casa después del desmayo sufrido en horas de la mañana, tuvieron que permanecer casi todo el día en la enfermería gracias a los tontos ajetreos y montajes absurdos que daban los tres fastidiosos invitados que no se disponían tan fácilmente de abandonar el cuarto.

Shampoo y Ukyo permanecieron abrazadas a Ranma mientras discutían haber quien se quedaba con el chico de la trenza, mientras que éste inútilmente intentaba alejarlas y calmarlas tratando de safarse de sus fuertes agarres.

Akane por su parte observaba con coraje el pequeño espectáculo sintiendo ganas de levantarse de la camilla donde estaba sentada y ahorcar al muchacho que supuestamente había llegado allí para llevarla a la casa cuando se sintiera mejor.

Ryoga después de haber entendido que el supuesto embarazo de la menor de las Tendo sólo era una confusión, sus ánimos que estaban por el suelo había regresado de golpe y muy sonriente se quedó a su lado aprovechando que Ranma estaba distraído luchando con el par de molestas jovencitas.

Y cuando por fin, Ukyo y Shampoo se fueron y Ryoga se perdió en la instalaciones estudiantiles cuando fue a buscarle algo de comer a su amada Akane, Ranma y ella caminaban silenciosos por la calle mientras que el sol poco a poco se ocultaba en el horizonte y sus rayos de luz cada vez se hacían mas anaranjados e intensos.

Ambos caminaban lentamente uno al lado del otro. Akane tomaba con ambas manos su maletín aferrando fuertemente sus manos en su agarre mirando al frente y desviando la mirada de vez en cuando al chico que la acompañaba sonrojándose y nuevamente plasmando su vista hacia el camino.

Seguía avergonzada por lo ocurrido en la escuela, la absurda idea de que ella estaba embarazada la tenía muy nerviosa ¿Cómo se les pudo ocurrir semejante cosa? Le resultaba bochornoso que los demás pensaran algo así y más que Ryoga se creyera tal cosa, se sentía apenada con él y también con Ranma, después de todo lo que había pasado el día anterior, ese pequeño espectáculo se había convertido en la velita del pastel.

Ranma por su parte, con las manos detrás de la cabeza caminaba a su lado mirando a todos lados a excepción en donde estaba ella, tenía las mejillas algo sonrojadas. Estaba muy nervioso y avergonzado por lo ocurrido en la enfermería, apenas y se podía creer que los chicos hubieran llegado como semejante idea. Su mente le jugaba sucio y en cada momento se imaginaba cosas nada inocentes donde los protagonistas eran ellos dos.

Tenía que salir de esa situación tan vergonzosa, pero, no conseguía la forma, tenía la mente en blanco y en lo único que lograba pensar era en ese jugoso y ansiado beso que se habían dado en la cocina después de la pequeña guerra de comida que habían tenido.

No podía evitarlo, pero quería volver a vivir esa experiencia y más que sabía que él era quien con soñaba la peli-azul. Tenía todo a su favor y lo único que necesitaba era el valor suficiente para poder dar el primer paso.

Carraspeó disimuladamente llamando la atención de la peli-azul que lo miró de reojo- etto…y… ¿Cómo te sientes?- logró preguntar para salir de ese estado de tensión que había entre los dos rascándose la mejilla mirando al lado contrario algo apenado fingiendo indiferencia al asunto.

Akane se sonrojó un poco sonriendo avergonzada y bajando la mirada- yo…bueno…me siento mejor…arigato- contestó mirando al lado contrario muy nerviosa al igual que él.

-ya veo…que bueno- mencionó el chico sin saber que más decir creando nuevamente un silencio muy incomodo entre los dos.

-y ¿Ahora que hago? Necesito salir de esta situación…Ranma de seguro querrá hablar sobre lo de ayer- caviló la chica algo angustiada. Sacudió la cabeza frenéticamente borrando de su mente las posibles situaciones en donde el muchacho se burlaba de ella por las fantasías nada santas que la acosaban al dormir- Iie…no puedo…no quiero escuchar que dirá…tengo que hacer algo-

-kuso…vamos Ranma…tienes que hacerlo…tienes que hablar con ella…decirle algo…lo que sea- se regañó mentalmente buscando el valor necesario para poder entablar esa deseada conversación.

Volvió a aclararse la garganta tratando de fingir tranquilidad- bueno…vaya idea que tuvieron los chicos ¿na? Que ocurrencias- dijo riendo nervioso- ¡Que baka nee! Di lo que tienes que decir y ya-

-¿eh? Bueno…si…una tontería…que absurda idea- contestó riendo de igual forma sonrojándose un poco más- todo estaba bien hasta que llegaron ellas y sus tonterías…deberías de mantenerlas controladas…lo único que hacen es provocar problemas- reiteró aplicando algo de enojo en las últimas palabras comenzando a sentir celos recordando como ambas jovencitas se pegaban a él como garrapatas exigiendo su atención.

El chico frunció un poco el ceño al ver como ella lo acusaba sin razón- Oe…lo dices como si yo las fuera invitado…no tengo la culpa de que ellas fueran llegado a la enfermería- se defendió cruzando los brazos.

-¡ja! Claro…tampoco tienes la culpa de que salten encima de ti y hagan un espectáculo en el lugar- le reclamó evidentemente celosa olvidándose de todo el asunto anterior- lo único que dan es vergüenza-

-¿Y qué me dices tú? Estabas muy feliz con Ryoga… ¿Por qué no dices nada sobre él?- protestó el chico deteniendo sus pasos y mirándola acusadoramente esperando una explicación.

Naturalmente la idea de que ella le reclamara sobre sus otras prometidas le agradaba un poco, pero, recordando como trataba al chico-cerdo, de forma tan cordial y amable le hacía pensar equivocadamente trayendo como consecuencias que en su interior emergieran sus típicos pequeños ataque de celos.

Ella también se detuvo y lo miró fieramente por aquella indirecta acusación- ¿Qué intentas decir? Ryoga-kun sólo estaba allí por que estaba preocupado…no es como esas tontas que siempre se te lanzan encima a provocar peleas- le reprochó casi en grito lanzando un bufido y continuando su camino muy molesta por las palabras del chico.

-¡Un momento Akane! Esto no acaba…Ryoga también estaba de intruso allí y como siempre lo estás defiendo- exclamó Ranma corriendo hasta alcanzarla poniéndose frente a ella dispuesto a dejar las cosas en claro- lo dices como si yo fuera quien buscara a Ukyo y a Shampoo…no tengo la culpa de que ellas siempre estén persiguiéndome-

­-¡Quítate del medio! Y me importa un comino si ellas te siguen a ti o tú a ellas…tú eres el mujeriego que las provoca- le gritó continuando su camino pasándole por un lado con la frente en alto haciendo que el muchacho se enojara más de lo que ya estaba- el pervertido aquí eres tú- añadió caminando con rapidez alejándose muy molesta.

Una venita comenzó a palpitar en la sien de Ranma furioso por aquellas acusaciones que para él no tenían ninguna lógica y como era de esperarse, dijo lo primero que se le vino a la cabeza.

-¡Boba! ¿A quién llamas pervertido?- le gritó aun parado en el mismo lugar- ¡No me llames pervertido cuando tú eres quien sueña vulgaridades conmigo!- añadió lanzando un bufido y desviando la mirada. Al segundo de lo dicho, se dio cuenta de la gravedad de sus palabras, estaba seguro que lo mínimo que conseguiría, era un vuelo gratis al otro lado del país, un viaje bastante doloroso.

Un momento de silencio inundó el lugar y al ver que la chica no había respondido nada respecto al comentario dicho anteriormente, abrió un ojo observándola parada a unos cuantos metros de él.

Akane apretó los puños con fuerza sintiéndose humillada, nunca creyó que el propio Ranma le restregaría en su cara algo que a la vez era cierto, pero, que no tenía la culpa.

Se giró con un gesto entre odio y frustración observando despiadadamente al muchacho que sintió que se le helaba la sangre dando unos pasos hacía atrás algo asustado.

-imbécil…- susurró entre dientes aguantando apenas las ganas que tenía de molerlo a golpes, pero, la vergüenza y las ganas de llorar la tenían inmóvil. Bajó la mirada y respiró hondo juntando todo el coraje que tenía en sus adentros.

Levantó la mirada y lo miró con tanta frialdad que congelaría a un mismísimo volcán en erupción- ¡Ranma no baka! ¡Que este soñando contigo no significa que este feliz con esto! ¡Odio que tú seas con quien sueño! ¡Me arrepiento totalmente de haberte dicho algo! ¡Me arrepiento de haberte besado y me arrepiento completamente de haberte conocido! ¡Quiero que esta pesadilla se acabe! ¡Quiero dejar de estar soñando con un idiota como tú!- le gritó con todas sus fuerzas quedando sin aire por la rapidez que pronunció cada palabra y con lágrimas en los ojos se giró comenzando a correr alejándose del perturbado muchacho que seguía sin mover un músculo parado en donde estaba.

Le dolió, cada una de esas palabras le había dolido mucho, sintió que el corazón se le destrozaba poco a poco y que miles de cuchillas se le incrustaban en el pecho. Sus esperanzas, las ideas que se había planteando el día anterior se desvanecieron. Cuando por fin se había trazado una imagen de ellos dos juntos, la cruel realidad lo abofeteaba con tal rudeza que lo había dejado sin fuerzas.

Sintiéndose dolido y con su orgullo apuñaleado, junto todo el valor que le quedaba- ¡Akane no baka! ¡Estamos iguales! ¡yo también me arrepiento!- le gritó dándose la vuelta y dando un salto se alejó al sentido contrario tratando de aguantar las ganas profundas de llorar que tenía, pero, como hombre que era, no podía permitirse tal cosa.

Fin del flash back

Suspiró sonoramente- Kuso…no necesito unas tontas vacaciones ahora…es lo que menos necesitamos- exasperó en voz baja restregándose la cabeza con ambas manos en signo de desesperación- ¡¿Qué otra cosa podría pasar?!-

Al día siguiente…

-Chikuso… esto no puede estar peor- habló para si mismo el chico de la coleta con los brazos cruzados, con los ojos cerrados y un leve tic nervioso en una ceja siendo parcialmente abrazado por dos melosas jovencitas- ¿Qué rayos esta pasando aquí?- culminó lanzando un suspiro de completa derrota.

-Shampoo sentirse muy feliz de estar junto a su airen en este lugar tan romántico- exclamó la joven amazona con su brazo rodeando el de él observándolo con cariño- Fin de semana ser para Airen y shampoo solamente-

-No digas boberías Shampoo…- reclamó Ukyo al otro lado de Ranma abrazada de igual forma que fulminó visualmente a su rival, la cual bufó desviando la mirada- Ran-chan y yo pasaremos el mejor fin de semana de nuestras vidas en este lugar tan bonito…será muy romántico- levantando su mirar para observar como niña enamorada al chico que poca atención le estaba prestando a las dos concentrado el lamentarse por su pésima y desgraciada suerte.

Ambas chicas miraron al muchacho con ojitos soñadores y luego se concentraron a desafiarse visualmente entre sí con unos rayitos azules chocando entre ellas e insultándose como ya era costumbre mientras que Ranma sólo suspiraba cansado siendo básicamente utilizado como muñeco de boxeo por las furiosas señoritas.

-Saotome…ya me las pagarás…mi querida Shampoo no merece estar al lado de semejante imbécil- recriminó Mousse observando el espectáculo con furia a cierta distancia con unas cuantas maletas a su lado sin mencionar la enorme mochila que tenía en la espalda. A pesar de ser sólo dos días, la amazona empacó ropa como para un mes entero- recuperaré a mi diosa como de lugar-

-Ese idiota… ¿Cómo puede ser tan descarado? Deja sola a la dulce de Akane-san- reprochó Ryoga al lado del chico de anteojos a espaldas de la pequeña pelea de chicas con los brazos cruzados y una sonrisa de medio lado- pero eso me da ventaja…mientras que el tonto de Ranma esta ocupado con Ukyo y Shampoo…estaré a solas con mi adorada Akane-san…la pasaremos de lo mejor en este lugar y por fin seremos felices como debe ser- caviló colocando un gesto de atontamiento extremo con florecitas rodeándolos imaginándose con su adorada Akane pasándola de lo mejor en ese hotel de lujos.

-Kawaii…este lugar es hermoso…- confesó la señora Saotome maravillada por las refinadas y bien echas estructuras del amplio lugar frente a ella- ¿No lo crees asi querido?- le preguntó a su esposo que se encontraba a su lado.

Ghenma asintió con la cabeza con los brazos cruzados y un gesto muy serio- Hai…tienes razón…este lugar es muy elegante-

-¡Suelta a Ran-chan en este mismo instante Shampoo!- exigió la cocinera de okonomiyakis jalando por un brazo a Ranma que pedía auxilio siendo completamente ignorado- ¡Él la pasará conmigo!-

-¡Shampoo no soltar a Ranma…chica rara es quien tiene que hacerlo!- jalando por el otro brazo al muchacho, el cual estaba apunto de quedarse discapacitado por la fuerza empleada por las jovencitas- ¡Airen será mi pareja!-

Ranma ya estaba mareado de tantos jaloneos que parecía prácticamente un papel al viento.

-Sugoii…este paisaje es realmente hermoso…-espetó Kasumi al pie del peñasco observando embelesada la bella vista ante ella- es realmente precioso… ¿no lo cree así?- dirigiendo su inocente y dulce mirada hacía su acompañante que más sonrojado no podía estar.

-cl…cla…claro que s-s-s-i…es…es precios…precioso- logró mencionar entre tartamudeos el doctor Tofu que al recibir la hermosa sonrisa de parte de la joven Tendo, los colores se le subieron e incluso sus anteojos se empañaron por la subida de temperatura en su cuerpo.

Mientras tanto, la pequeña riña de chicas que se peleaban por Ranma, estaba comenzando a enfurecer a la menor de las Tendo que miraba con irritación apretando los puños con fuerza deseando que la tierra se tragara entero al idiota que tenía por prometido.

Siempre era igual, esas dos causaban molestias y espectáculos y como siempre, Ranma no hacía nada con eso, se notaba que le gustaba ser acosado por mujeres constantemente, ese era el colmo de los colmos.

-baka nee…ya verás estúpido mujeriego- se acercó tronándose los dedos y antes de decir algo más, le metió una fuerte patada en la espalda a Ranma que lo hizo volar varios metros de allí rodando en el suelo y aterrizando con la cabeza dejando la marca en el suelo por donde pasó- No es momento para espectáculos vergonzosos- añadió sacudiéndose las manos evidentemente enojada y celosa por la situación.

Se le acercó rápidamente al mareado muchacho que tenía espirales por ojos y lo tomó por el cuello de la camisa con el ceño completamente fruncido- te gusta llamar la atención ¿ne?-

Ranma sacudió la cabeza y regresando al mundo de los vivos miró con furia a la chica que aún lo sujetaba con fuerza- ¡Akane!…¿Qué rayos te pasa?- le reclamó adolorido con un par de lagrimillas en los ojos.

Mientras que ellos dos se encargaban de discutir como ya era de costumbre, las enormes puertas del gran edificio comenzaron a abrirse lentamente frente a ellos y dos hermosas jovencitas casi idénticas vestidas con kimonos tradicionales y bellos adornos en sus cabezas les hicieron una pequeña reverencia con unas lindas sonrisas.

-Sean bienvenidos al "hotel del amor"- mencionó una de las jovencitas haciéndose a un lado y servicialmente les invitó a pasar- esperamos que disfruten de su estadía y queden satisfecho con todos nuestros servicios-

-estaremos complacidos en atenderlos en todas sus peticiones- agregó la otra chica que se hizo al otro lado repitiendo lo que su compañera había echo- pasen adelante y esperamos que todas sus fantasías se hagan realidad-

Como una top model entrando en pasarela, Nabiki haciéndose la importante se adentró en las instalaciones seguida por su padre que estaba asombrado por la belleza del lugar, Kasumi a su lado con una linda sonrisa y detrás de ella caminaba un atontado Tofu que parecía un niño de 5 años con juguete nuevo.

Ghenma y Nodoka fueron los siguientes en entrar completamente embelesados queriendo comenzar ya sus adoradas vacaciones en ese lugar.

Shampoo y Ukyo también ingresaron al mismo tiempo teniendo una riña visual queriendo demostrar cual es la mejor, seguidas por el chico pato y el montón de equipaje y a su lado Ryoga que todavía soñando con su mundo ideal con su chica de ensueño.

Por último Akane con la frente en alto y un gesto claro de enfado y a unos pasos atrás venía un adolorido Ranma que se acariciaba el cuello por el golpe anterior mirando despectivamente a la chica frente a él queriéndole decir unas cuantas palabras que mejor decidió guardarse si en verdad quería seguir vivo.

Después de hablar con la recepcionista y recibir las llaves de cada una de las habitaciones, la castaña y los demás subieron al piso en donde les tocaba hospedarse.

Emocionados, llegaron a la habitación principal donde había una enorme mesa, cojines de colores y un balcón que daba una vista espectacular hacía las montañas. Era hora de arreglar cuentas.

5 minutos después…

-¡QUUUUEEEEEEEEE!- dieron el grito al cielo lo más jóvenes del grupo casi queriendo ahorcar a la castaña que sólo los observaba de forma desinteresada sentada apoyando su rostro en su mano y con el codo sobre la mesa.

-pero que ruidosos son…- espetó Nabiki con un gesto de reprobación- ya se los dije…no pueden hacer nada…ustedes están aquí cumpliendo con una norma así que si no quieren irse…más le vale cumplirla- añadió limpiándose las uñas de su mano libre sonriendo de medio lado sin impórtale en lo absoluto las ganas que tenían los chicos de ahorcarla y enterrarla cerca de allí.

En la mesa delante de ella habían varios documentos obviamente falsificados recalcando así su magnifico y macabro plan. En total había 6 actas de matrimonio, incluso con las firmas falsas de los enojados y anonadados jóvenes.

Soun y ghenma estaban más concentrados en tragarse los aperitivos que estaban sobre la mesa mirando algo interesados el ajetreo juvenil a su lado. Kasumi y Nodoka no le prestaban atención alguna a la pequeña protesta observando desde el balcón y hablando maravilladas sobre la hermosa vista y el doctor Tofu seguía perdido en su propio mundo sentado en un rincón con un gesto total de atontamiento crónico.

-¡Nabiki… ¿Cómo fuiste capaz de falsificar esas actas de matrimonio sin consultar? ¡¿Cómo rayos pretendes que voy a fingir ser la esposa de Ranma?! Te volviste loca- reclamó en grito la menor de las Tendo algo sonrojada reprobando totalmente el ideal de su adorada hermanita.

-Chica violenta tener razón…!Yo no poder estar casada con pato tonto! ¡Yo ser la esposa de Ranma!- intervino Shampoo golpeando la mesa con una mano dispuesta a hacer cambiar de opinión a la malvada chica.

Mousse muy sonrojado, al escuchar que Shampoo era su esposa, no pensó en más y con un gesto de atontado extremo se sentó al lado del doctor Tofu haciendo parecer el rincón de los soñadores crónicos.

-Concuerdo con Shampoo y Akane…esto no es justo Nabiki…- habló Ukyo con los brazos cruzados- ¿Cómo es posible que yo sea la esposa de Ryoga?...que tontería- añadió sonrojándose sin poder evitarlo bufando enojada.

-es verdad…no quiero estar casado con ella…Nabiki-san- esta vez fue el turno de Ryoga que apretando el puño frente a él se lamentaba de su mala suerte- kuso…y yo que quería estar casado con mi adorada Akane…y me tocó casarme con una loca vendedora de okonomiyakis- añadió llorando dramáticamente recibiendo un espatulazo en la cabeza, cortesía de la ofendida chica.

-¡¿A quién le dices loca?!- protestó insultada dándole la espalda sintiéndose de algún modo, herida por las palabras del joven.

Ranma sonrió malvadamente por el golpe que recibió Ryoga sintiéndose un poco orgulloso del plan de Nabiki por que sabía que de cualquier forma, a pesar de ser falso, Akane era su esposa y tenía el derecho a todo con ella.

-idiota…esto te enseñará a que Akane es mía- se dijo mentalmente dándose cuenta de sus palabras sonrojándose completamente y sacudiendo la cabeza se dispuso a entrar en la pequeña discusión- Nabiki…debiste habernos consultado todo esto…no es justo haber echo algo así a nuestras espaldas-

-¿pero que dices Ranma-kun? Si en primera estancia…ustedes dos sabían lo que yo venía planeando- recalcó la castaña trayendo como consecuencia que la amazona y la joven cocinera clavaran sus furiosas y despiadadas miradas en el pobre muchacho que sintió que se le helaba la sangre.

-Ran-chan… ¿Tú sabías de todo esto?...y aun así… ¿aceptaste venir?- recriminó la castaña de cabellos largos que aferró su espátula entre sus manos- ¿Cómo pudiste?-

-Airen ¡Ser traicionero! ¿Cómo querer estar casado con chica violenta?- exclamó Shampoo tronándose los dedos comenzando a acercarse al chico que no conseguía la forma de excusarse de su problema.

-chi…chicas…esperen…no es…bueno…yo…- intentó defenderse negando con las manos y sudando frío mientras que daba unos pasos hacía atrás y de un momento a otro ambas chicas se le lanzaron encima a darle una merecida paliza dejándolo totalmente mareado y adolorido.

Akane sin mirar la pequeña pelea donde su prometido y falso esposo estaba siendo parcialmente acribillado pidiendo auxilio, tomó el acta de matrimonio donde sus nombres estaban escritos colocándose una mano en el pecho dejando escapar un largo suspiro de derrota.

-vaya…esto si es un problema…-

Después de todo el alboroto y aceptando de mala gana las reglas impuestas por la castaña, todos decidieron ir a tomarse un baño en las aguas termales del lugar. Las chicas estaban reunidas en unos de los estanques que estaban decorados al estilo bosque con unas rocas enormes que sobresalían del agua y en donde Shampoo y Akane estaban sentadas envueltas con una pequeña toalla.

-que tontería…no puedo creer que tu hermana haya echo algo así…debiste haberla detenido Akane…- espetó Ukyo recostada en una piedra frente a ellas mirando de reojo a la peli-azul que frunció el ceño al verse acusada- pero viéndolo de esta manera…aprovechaste la oportunidad ya que querías estar con Ranma-

-¿Nani? No digas tantas boberías Ukyo…yo estaba totalmente desacuerdo con este absurdo plan pero no me quedo de otra que aceptar- explicó irritada desviando la mirada soltando un bufido- como si yo quisiera estar casada con ese idiota- añadió petulante sonrojándose un poco.

-¡ja! A Shampoo no importarle que chica violenta estar casada con Airen…ese matrimonio ser falso…al final…yo quedarme con Ranma- intervino Shampoo peinándose el cabello con sus manos con una sonrisa presumida- y después pasar una noche romántica junto a él en alguna de estas lujosas habitaciones.

Akane le hizo caso omiso a sus palabras acomodándose para darle la espalda algo molesta por el comentario. Ukyo bufó de medio lado ignorando completamente a la chica de cabellos púrpura que había comenzado a tararear una melodía.

-oigan chicas…les tengo algo a todas ustedes…- mencionó Nabiki que se acercó a ellas con tres pulseras plateadas en su mano- quiero que se le coloquen estas pulseras para que los empleados sepan que ustedes se están hospedando aquí…esto les traerá muchos beneficios - entregándole una pulsera a cada quien, las cuales los miraban algo curiosas. Sonrió de medio lado cruzando los brazos recostándose a una roca detrás de ella.

Nodoka y Kasumi hablaban sonrientes en una esquina del estanque sin prestarle atención alguna a la situación cercana a ellas.

Akane miró el brazalete con interés dándose cuenta que dentro había un pequeño punto azul y como adorno tenía escrito "juntos por siempre". Confundida se colocó la joya en la muñeca derecha cerrándose de golpe al mismo tiempo que Shampoo y Ukyo. Un pequeño punto de un color específico empezó a centellear rápidamente al momento de haberse cerrado en sus muñecas.

-Nabiki… ¿Qué es esto?- preguntó la peli-azul algo extrañada tratando de quitárselo, pero, sin éxito alguno- ¿Por qué no me lo puedo quitar?-

-¡Shampoo tampoco poder quitárselo!- haciendo esfuerzo en quitárselo sin poder conseguirlo.

-¿Qué es esto?... ¿Por qué esa pequeña luz verde se enciende y se apaga?- preguntó Ukyo mirando su muñeca y luego dirigiendo su confundida mirada hacía la castaña.

-esos son brazaletes especializados…no traten de quitárselo por que será inútil… yo soy la única que tiene el control para hacerlo…- explicó Nabiki enseñándoles un pequeño control con botones de diferentes colores- esas pulseras no sólo la identifican como usuarias de este lugar…sino que también…- apretó el botón de color púrpura y en un momento de silencio las tres chicas se miraron entre sí cuando escucharon un grito y paredes rompiéndose.

De pronto, atravesando la pared apareció Mousse con la mano estirada donde tenía un brazalete con un punto púrpura centelleando. Akane apenas y pudo agacharse esquivando al chico que sin poder evitarlo chocó contra Shampoo quien por el impuso cayó al estanque junto a él.

Quejándose de dolor, la joven amazona intentó reincorporarse sujetándose la cabeza con una mano y apoyándose con la otra desde atrás quedando parcialmente sentada.

-Itte…eso doler… ¿Qué pasarle a Shampoo?- preguntó algo aturdida abriendo los ojos apenas para darse cuenta que tenía al chico de los anteojos completamente mareado con la cara entre sus pechos.

Soltó un grito ensordecedor y en menos de un segundo tomó al pobre muchacho y estampándole un poderoso puñetazo en la mejilla, lo mandó a volar a través del techo como si fuera un cohete- ¡Pato tonto! ¡No volver a acercarse a Shampoo!- replicó en voz alta algo sonrojada enrollándose nuevamente la toalla que por el accidente había volado hacía otro lado.

Akane y Ukyo miraban muy confundidas y sorprendidas todo lo acontecido, se miraron entre sí y luego se voltearon para ver a la sonriente castaña detrás de ellas.

-Nabiki… ¿Qué esta pasando aquí?- exigió la peli-azul con el ceño algo fruncido- ¿Tú tuviste algo que ver con la aparición de Mousse?-

-Nabiki… ¿Qué significa todo esto?...no entiendo nada- agregó Ukyo cruzando los brazos demostrando irritabilidad a todo el asunto.

La castaña se acomodó más ampliando su pequeña y malvada sonrisa- tranquila chicas…es un utensilio muy bueno que logré conseguir…esos brazaletes poseen un sistema de electroimanes que están comunicados totalmente con otro imán específico…- miró de reojo a las confundidas chicas que tenían gestos entre extrañeza y horror- y debo suponer que ustedes ya saben en donde están esos imanes ¿ne?-

Ukyo y Akane sintieron escalofríos recorrer sus espaldas al escuchar la breve explicación sabiendo perfectamente en donde estaban esos brazaletes.

A unos cuantos metros de allí, en el baño de hombres, todos miraban extrañados los agujeros que tenían forma de persona.

-¿A dónde pudo haber ido Mousse?- preguntó el chico de la coleta mirando curioso el agujero de la pared por donde pasó el chico de lentes- de un momento a otro se puso de pie y atravesó las paredes como si algo lo estuviera llamando- añadió estirando los brazos con pereza.

-que se yo…espero y no se le haya ocurrido irse a espiar a las chicas en el baño- espetó Ryoga con los brazos cruzados y una mirada seria- si es así…lo mataré a golpes inmediatamente-

-Tendo-kun ¿no le parece agradable nuestra estadía en este lugar?- preguntó Ghenma muy sonriente mirando a su compañero que asintió animado- Nabiki tuvo una gran idea en traernos aquí- agregó acomodándose y soltando un suspiro demostrando relajación.

-y pensar que todo esto es gratis…mi muchacha como siempre teniendo grandes ideas- mencionó Soun con ojitos brillosos muy agradecido con su segunda hija- y ¿Qué dice usted Tofu?... debe estar muy contento de que por fin esté casado con Kasumi ¿na?- interrogó colocando mirada picarona y codeando levemente al muy sonrojado hombre que sin decir nada comenzó a reír frenéticamente de lo nervioso que estaba.

Ranma y Ryoga miraron de reojo al trío de hombres queriendo en el fondo ahorcarlos, claro, como ellos no estaban pasando por la misma situación que ellos se encontraban de lo más felices disfrutando de su baño caliente.

-claro…dicen eso por que están a salvo de las locuras de Nabiki- se dijo mentalmente el chico de la coleta que cruzando los brazos se recostó en una de las piedras del estanque- estar casado con Akane me traerá muchos problemas…demo…- dejó escapar un pequeño suspiro- ¿Qué estoy pensando?...ella me lo dijo…se arrepentía de todo…de soñar conmigo…de besarme…- sonrojándose más y más mientras avanzaba con sus pensamientos siendo observado por un Ryoga algo desconcertado que lo miraba extrañado al verle la cara de idiota que había puesto en ese momento.

-me pregunto… si lo que dijo…fue verdad…como quisiera que no- sus cavilaciones fueron interrumpidos con un fuerte puñetazo en la mejilla que le hizo voltear el rostro pegando la cara en la roca detrás de él. Sacudió la cabeza frotándose la mejilla muy molesto- ¡Ryoga! ¡¿Qué demonios te pasa?!-

El muchacho frente a él rascándose la mejilla tranquilamente haciéndose el inocente lo miró divertido- pues quería comprobar si estabas distraído- confesó sonriendo sarcásticamente haciendo enojar más al adolorido muchacho.

¿Ah si?...imbécil… ¿Quieres pelear- colocándose en posición de pelea en medio del estanque- naturalmente te daré la paliza de tu vida-

-¡Ja! Presumido- espetó Ryoga copiando las acciones de su compañero dispuesto a desatar una pelea y ser él, el ganador- no se te hará fácil vencerme bakayaro…te derrotaré-

Al instante en que se iban a atacar mutuamente, sus respectivos brazaletes comenzaron a centellear rápidamente. El de Ranma una luz azul y el de Ryoga una luz verde.

-¿Qué rayos pasa?- preguntó el chico de la trenza muy curioso tratando de quitarse la pulsera sin poder lograrlo- kuso…no puedo quitarme esta cosa- agregó mordisqueando el brazalete y jalándolo sin éxito.

De un momento a otro, Ranma sintió como le jalaban el brazo fuertemente y sin poder evitarlo empezó a correr hacía Ryoga que apenas pudo predecir el movimiento. El oji-azul dio un salto utilizando como sistema de apoyo el rostro del chico-cerdo dejándolo confundido y con una marca de un pie en medio de la cara.

-¿!Qué esta pasando?!- gritó exasperado el joven Saotome mientras atravesaba las paredes sin poder evitarlo tratando de detenerse, pero, le era imposible.

-¡Idiota! ¡Fíjate por donde vas!- reclamó el chico perdido poniéndose de pie con la huella en la cara muy molesto y al igual que su amigo, sintió un fuerte jalón- ¡¿Nani?!- casi volando a través de las paredes en la misma dirección que Ranma.

Soun, Ghenma y Tofu se quedaron mirando la escena muy confundidos.

En segundos, se escucharon dos fuertes y ensordecedores gritos y del techo del gran establecimiento salieron volando dos jóvenes más con evidentes chichones en la cabeza.

Continuara…

Konnichiwa ^^U

Eh…supongo que querrán acribillarme ¿na?

*Riendo nerviosa* en verdad me disculpo sinceramente…no tengo excusa…!perdónenme! *arrodillándose con ojitos de cachorrito abandonado* bueno…sinceramente me siento apenada por el largo tiempo que me tomé en aparecer, pero, la musa inspiradora me tiene abandonada, hasta el sol de hoy no ha regresado y esto fue lo mejor que pude lograr por ahora…se que el capítulo no tiene nada acción y…algo aburrido ^^U entiendo si quieren freírme en aceite muy caliente.

No les prometo regresar pronto, pero, haré todo lo posible para traer el siguiente capítulo lo antes posible y con algo de acción ^^

Muchísimas gracias por el apoyo de algunos que a pesar del tiempo aún siguen aquí, pendientes de mi historia.

Carosensei, espero no quieras matarme XD yo se que esperabas más de mi pero…TT-TT musa traidora!!! XD

Bueno…sin más decir…estaré esperando sus furiosos comentarios queriendo ahorcarme *sacando escudo anti-regaños* asumiré mi castigo ^^U

Se cuidan mucho

Besos

*Kane-chan*