Capítulo 2º "Una familia es algo muy valioso"
Esa tarde Edward acompañó a Bella y a Khori a la consulta de su padre, entraron en la planta donde estaba el despacho del doctor Cullen y Bella pudo ver a una bellísima secretaria que al acercarse levantó la cabeza y enseguida se dirigió a Edward.
-Hola Edward, cuanto tiempo sin verte.
-Hola Tanya, ¿está mi padre libre?
-No, está con un paciente en estos momentos, puedes esperar aquí si quieres- Dijo la joven señalando su escritorio.
Por alguna razón, Bella estaba furiosa por la forma en que la chica se insinuaba a Edward, por lo que involuntariamente comenzó a balancearse, en ese momento Tanya se dio cuenta de su presencia.
-Perdone, ¿tiene usted hora con el doctor Cullen? No tengo a nadie apuntado a esta hora.
-Ellas van conmigo- Dijo Edward cogiendo a Bella del brazo y conduciéndola a unas sillas que había junto a la puerta del despacho- Gracias Tanya, esperaremos aquí.
La secretaria miró a Bella con odio y se giró otra vez hacia su escritorio. Bella dejó a la niña en la silla que había junto a ella.
-Perdona a Tanya, no se que mosca le ha picado.
-No te preocupes, está claro que le gustas... ¿Y a quién no?- Eso último se le escapó.
-Ah... Bueno... Es una pena que a mi me guste otra persona- Respondió Edward mirándola y haciendo que se sonrojara.
-Pues... esa persona tiene mucha suerte...
Edward no pudo evitar sonreír, apenas se conocían pero él sentía que estaban hechos el uno para el otro.
-¡¡¡AAAAAAHHHHHHHGGGGGGGGGG!!!- Se escuchó desde el escritorio de Tanya- ¡Maldita niña! ¡Me has mojado entera!
Khori había mojado a Tanya sin querer con un jarrón, había tropezado y lo había empujado. Bella corrió a coger a Khori y a apartarla a un lado antes de que Tanya le diera una bofetada.
-Lo siento, discúlpela. Es un poco patosa.
-¡¿Que la disculpe?! ¡Me ha puesto perdida! ¿Sabe cuanto me costó esta camisa? ¿Y la falda?
-Aquí tienes- Dijo Edward dándole un billete de 50 dolares- Con eso tienes para comprarte dos más, ahora deja de gritarle a la niña y a Bella.
-¿Como puedes defenderlas? ¿No has visto como me han puesto?
-Es solo ropa.
-¡Mami!- Khori estaba en un lado de la habitación encogida empezando a hiperventilar- ¡Mami!
Bella la cogió entre sus brazos, se sentó en el suelo apoyando la espalda de la niña en su pecho y respiraba lentamente intentando que la pequeña siguiera su respiración.
-Tranquila cariño, no pasa nada- Iba diciendo Bella mientras Khori lloraba por la dificultad al respirar y Edward se ponía a su lado sujetando la mano de la niña- Respira conmigo... Muy bien... Tranquila...
-¿Se puede saber que está pasando aquí? ¿Qué es todo ese jaleo?
Carlisle había salido de su despacho, acompañó al hombre que había estado dentro con él hasta el ascensor y se giró hacia el resto de la habitación. Al ver a Bella y a Khori, Carlisle se asustó y se aproximó a ellas corriendo.
-¿Qué le ocurre?
-Le ha dado un ataque de ansiedad- Respondió Bella- Por suerte no ha ido a más, otras veces es peor.
-¿Le pasa a menudo?
-Cuando se asusta, y si está muy asustada le dan ataques de pánico y de claustrofobia.
-Ellas son de las que te he hablado esta mañana- Informó Edward a su padre- Bella y su hija Khori.
-Muy bien, entrad a mi despacho- Dijo mientras les guiaba con la mano- Y usted señorita Denali, o aprende a tratar mejor a los pacientes o puede ir buscándose otro trabajo.
-Pero esa niña me ha tirado el jarrón encima y me ha mojado entera...
-Pero es solo una niña, y es más importante esa niña, haga lo que haga, que su estúpida falda. Queda avisada- Dijo Carlisle antes de cerrar la puerta tras de si.
Una vez dentro, Carlisle les dijo que se sentaran, Bella tenía entre sus brazos a Khori que aun respiraba con pesadez.
-A ver, ¿que puedo hacer por vosotras?
-Pues, verá, Khori tiene una enfermedad cardíaca desde que nació, los médicos han estado haciéndole pruebas y dándole medicamentos pero no han hecho nada. Me dijeron que si se podía hacer algo, el único que podría hacerlo sería usted. Y, bueno, Edward me ha hecho el favor de pedirle una cita. Llevo intentando contactar con usted hace meses y no ha habido forma de conseguir que me den cita, siempre tiene a mucha gente.
-Creo que voy a tener que cambiar de secretaria, esta chica no cumple con su obligación, no estoy tan ocupado... Pero bueno, a lo que vamos. ¿Puedo examinar a Khori?
-Claro- Dijo levantándose con Khori entre sus brazos y llevándola hasta donde le dijo el doctor Cullen para luego volver a la silla junto a la mesa. Edward no puedo evitar observarla, estaba tan nerviosa por lo que pudiera decirle Carlisle, con la mirada baja y retorciéndose las manos, a él le pareció que nunca antes la había visto tan hermosa.
Después de que Carlisle examinara a Khori, se la devolvió a su madre sentándola en su regazo.
-Voy a serte sincero, podría estar mucho peor. Se nota que tiene un buen ambiente y que se la trata bien. Pero aun así hay que intervenirla pronto, así que dentro de dos semanas la ingresaremos para la operación, yo mismo haré la operación.
-Entonces, ¿hay esperanzas?
-Si, y muchas. Dentro de unos meses solo se acordará de esto por la cicatriz que le quedará.
-¿Lo dice en serio?- Carlisle asintió- Muchas gracias doctor Cullen.
-Llamame Carlisle, y no tienes nada que agradecer, es un placer- Respondió con una sonrisa- Edward, no llegues muy tarde esta noche, mañana nos espera un día largo.
-Si, lo se. No te preocupes.
Salieron de la consulta y sin dirigir ni una sola mirada a Tanya fueron al ascensor. Después subieron al Volvo plateado de Edward y se marcharon.
-Os llevaré a casa.
Bella le indicó el camino hasta su apartamento. Cuando llegaron Edward cargó con Khori que se había quedado dormida en el trayecto y los tres subieron al piso.
-No es muy grande, pero es lo máximo que me puedo permitir.
Era un pisito pequeño y acogedor, con pocas cosas, las necesarias para vivir. Bella le indicó la habitación de Khori a Edward para que la dejara mientras ella preparaba un café.
-Pensé que vivías con Rosalie.
-Hace unos meses que me mudé, no quería estorbar y como se va a casar pensé que era mejor darle espacio.
-Es un detalle por tu parte pensar en ella cuando tienes problemas más serios.
-Ella es mi amiga, ha estado conmigo todo el tiempo.- Se quedó en silencio, pero continuó enseguida- Muchas gracias por lo que has hecho, no sabes cuanto significa para mi.
Edward se fue acercando poco a poco a ella, apoyó su frente en la de Bella y fue acercando sus labios a los de ella, pero Bella apartó la cara antes de que eso ocurriera.
-Lo siento, pero no puedo.
-No te preocupes, entiendo que no quieras besarme- Dijo Edward decepcionado porque su ángel personal lo había rechazado.
-No es que no quiera, pero... He tenido malas experiencias con los hombres después del nacimiento de Khori, y aunque eres diferente a ellos, no quiero correr con esto. Si vamos a intentarlo quiero que tengas claro que lo primero para mi es mi hija, todo lo demás es secundario, y que por ello nuestra relación irá muy despacio.
-No me importa, y lo entiendo, además yo también quiero lo mejor para tu hija, aunque apenas la conozca. Y por lo de ir despacio, no te preocupes, tampoco quiero correr, prefiero que vayamos lentos y que tengamos claros nuestros sentimientos a lanzarnos a la aventura y después sufrir las consecuencias.
Bella solo sonrió, como no dijo nada Edward continuó.
-Entonces, ¿estamos saliendo oficialmente?
-Si, pero hazme el favor de no decirle a nadie que nos conocimos la otra noche, no quiero que piensen que soy una cualquiera. Solo Emmet y Rosalie lo sabrán.
-Como quieras...
Se hizo el silencio entre ellos, Edward miraba a Bella a los ojos totalmente enamorado mientras Bella lo miraba a él con una mezcla de amor, temor y gratitud.
-En serio, me gustaría agradecerte lo que has hecho, Khori es lo único que tengo.
-Si estamos juntos formáis parte de mi familia. Ya no estáis solas.
-Familia... Hace mucho que no se lo que es una auténtica familia. Hace tres años que solo estamos Khori y yo.
-¿No tienes a nadie?
-Si... Pero como si no los tuviera, cuando me quedé embarazada y decidí tenerla, mi madre renegó de mi, dijo que ya no era su hija y mi padre la apoyó, así que me quedé sola.
-Bueno- Dijo Edward cogiéndole las manos y acercándose a ella- Ahora estamos los tres, Khori, tú y yo.
-Es lo más bonito que nadie me ha dicho. Gracias.
Dijo Bella antes de fundirse con él en un tierno beso, fue corto pero los dos tenían claros sus sentimientos.
